Feb 7 2023
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AmbienteSociedad

Chile arde por el agotado, peligroso y rentista modelo forestal

Tras la compleja situaci√≥n que se vive en las regiones del Maule, Biob√≠o, √Ďuble y La Araucan√≠a, el Gobierno decret√≥ Estado de Excepci√≥n Constitucional de Cat√°strofe tras los incendios forestales que no han dado tregua y que ya han consumido casas y lamentablemente han acabado con la vida de un n√ļmero no menor de personas. El Servicio Nacional de Prevenci√≥n y Respuesta a Desastres (Senapred) entreg√≥ un nuevo balance de los incendios forestales que se desarrollan principalmente en la zona centro-sur del pa√≠s, y que mantienen a las regiones del Biob√≠o, √Ďuble y La Araucan√≠a bajo decreto de estado de excepci√≥n de cat√°strofe.

Hasta las 10:20 horas de este s√°bado se hab√≠an registrado 251 siniestros en el territorio nacional, de los cuales 80 est√°n activos y 151 controlados. Cabe destacar, que se encuentran con alerta roja por incendio forestal las regiones de √Ďuble y Biob√≠o, La Araucan√≠a; y para las comunas de Cauquenes, Curepto, Longav√≠ y Chanco, en la Regi√≥n del Maule por incendio forestal. Asimismo, inform√≥ que 16 personas han fallecido producto de los siniestros, a los que se suman 46 damnificados y 24 los lesionados. Por otro lado, existen 88 viviendas destruidas. Adem√°s, 398 casas est√°n afectadas ¬ęen evaluaci√≥n¬Ľ y actualmente son 1.429 las personas que se encuentran albergadas.

Seg√ļn la ONG Global Forest Watch, en Chile la temporada alta de incendios generalmente comienza a mediados de diciembre y dura alrededor de 20 semanas.Arde Chile: alegor√≠a del fuego - LAPALABRABIERTA Actualmente, de acuerdo a datos de la CONAF, en el periodo 2022-2023 se han registrado 2.251 incendios forestales y se han visto afectadas 30.967 hect√°reas. Entre 2017 y 2021, el pa√≠s vivi√≥ grandes incendios que quemaron miles de hect√°reas. El cambio de condiciones que han sufrido los bosques chilenos ha sido el escenario m√°s ideal para que proliferen los mega incendios forestales, desatando verdaderas emergencias como la que se vive en la zona centro-sur.

Repiti√©ndose el mismo panorama de los devastadores siniestros del a√Īo 2017, las zonas m√°s pr√≥ximas a los monocultivos que han instalado las empresas forestales, con especies de un grado de inflamaci√≥n alt√≠simo, han sido completamente arrasadas por el fuego.

Si hay algo que se ha repetido de manera constante durante los √ļltimos d√≠as, es que el inicio de un incendio forestal es -en casi un 99%- generado por la acci√≥n del ser humano. Tal afirmaci√≥n tiene asidero, pues seg√ļn la literatura en este campo, es muy poco probable que el incendio (forestal) se genere por la ca√≠da de un rayo -cosa factible- pero la probabil√≠stica y condicionantes climatol√≥gicas hacen que estos eventos sean raros y pocos frecuentes. A esto se suma el factor conocido como ‚Äú30 ‚Äď 30 ‚Äď 30‚ÄĚ, es decir, que confluyan 30¬įC de temperatura (hacia arriba), 30% de humedad (o menos) y 30 kil√≥metros por hora (hacia arriba) de vientos.

Sin embargo, hay un factor preponderante en los incendios forestales del cual poco o nada se habla en los medios tradicionales ni en las declaraciones hechas por las autoridades: El monocultivo.

¬ŅQu√© es el Monocultivo?

Es la plantación en una amplia área de una sola especie arbórea de manera uniforme e industrial.

Fue durante la d√©cada de 1970 que Chile cambi√≥ dram√°ticamente su pol√≠tica forestal. Y es que el 15 de octubre de 1974, en plena dictadura c√≠vico-militar, entr√≥ en vigencia el Decreto Ley 701. La iniciativa de la Junta Militar fue sellada entre el Ministerio de Agricultura y la CONAF, esta √ļltima -en ese entonces- encabezada por Julio Ponce Lerou. El objetivo, b√°sicamente, era aumentar exponencialmente la masa forestal en el pa√≠s para, de paso, abastecer y fortalecer a la industria forestal en Chile, de ese modo se otorgaban bonificaciones y subsidios adem√°s de exenciones tributarias.

Adem√°s -este decreto- estableci√≥ como obligatoriedad la reforestaci√≥n de bosques explotados a lo que se agreg√≥ una cl√°usula -pol√©mica- de inexpropiabilidad de predios. Si bien el Decreto en esencia supone subsidios a la peque√Īa, mediana y gran industria forestal, los hechos demuestran que las m√°s beneficiadas por este cuerpo legal han sido 2 familias en Chile: El grupo Matte, due√Īo de la CMPC conocida como ‚ÄúLa Papelera‚ÄĚ y el grupo Angelini. Ambos grupos, f√©rreos opositores al gobierno de la UP -particularmente el grupo Matte- y activos defensores de lo que denominaban ‚Äúgobierno militar‚ÄĚ, al punto de haber prestado -comprobado en el caso de la CMPC- log√≠stica a los militares para detener y ejecutar a opositores del r√©gimen.

Pino y Eucalipto

La industria forestal en Chile, promovida y amparada con toda la institucionalidad del Estado, potenció la reforestación de vastas zonas con dos especies muy beneficiosas para la industria, pero no para el ecosistema chileno: el Pinus radiata (Pino insigne) especie introducida desde California, EU, y el eucaliptus (en sus distintas variedades y que fue introducida particularmente desde Australia).

Ambas especies crecen en muy poco tiempo lo que permite una r√°pida rentabilidad. Sin embargo sus inigualables condiciones productivas econ√≥micas, no lo son tanto en el ecosistema. A estas especies tambi√©n se han introducido, en menor medida la retamilla y el aromo. Estas especies han generado un claro da√Īo al ecosistema en cuanto a erosi√≥n, sequ√≠as (consumen mucha agua) y han predominado en relaci√≥n a las especies nativas (quillay, bosque de peumo, boldo, robles, araucarias, etc.), las que han sucumbido frente a estas especies m√°s rentables para el negocio y depredadoras del entorno.

En Chile, cerca del 80% del área total de plantación es Pino insigne, lo que convierte a Chile, junto con Nueva Zelanda, en los mayores productores de esta especie en el área forestal (papeleras, celulosa y derivados).

Actualmente existen diversos estudios que alertan sobre la inflamabilidad y el peligro del uso extensivo de monocultivos cercanos a zonas urbanas. Al respecto, investigadores de la Universidad Austral (2016) han se√Īalado que la alta inflamabilidad de eucaliptos y pinos, responde a que han evolucionado en pa√≠ses donde el fuego ha sido una perturbaci√≥n natural durante miles de a√Īos. Estas especies suelen depender del fuego para la apertura de sus frutos y diseminaci√≥n de sus semillas. Dada esta relaci√≥n, la inflamabilidad resulta beneficiosa porque de paso se elimina la competencia con plantas vecinas. Las especies que poseen estas caracter√≠sticas son las llamadas ‚Äúpir√≥fitas‚ÄĚ. Estudios realizados por el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) han demostrado que la probabilidad de que ocurra un incendio es altamente mayor en las plantaciones forestales de pino y eucalipto que en las √°reas de bosque nativo.

Para mayor abundamiento, el Pino insigne es altamente inflamable porque presenta resina con altas cantidades de trementina y de paso aumenta considerablemente la aridez del suelo (erosión) secando las napas freáticas. Esto contrasta completamente con el bosque nativo que es higrófilo (acumula más agua) y, por lo tanto, su transformación en plantaciones genera un cambio dramático en la inflamabilidad del paisaje.El sur de Chile arde en llamas. Los incendios deforéstales han cobrado la vida de 24 personas y millones de pesos en exportaciones | FXMAG

Se instal√≥ en la conciencia colectiva, a punta de propaganda y malas pol√≠ticas p√ļblicas, que un bosque es un territorio verde lleno de √°rboles, sin importar de que especie sean. Claramente, un bosque es una biodiversidad de especies con un ecosistema vivo y en relaci√≥n constante. Sin embargo, el monocultivo (pino o eucalipto), seg√ļn los expertos, no es un bosque.

Un ‚ÄúBosque de Pino o Eucalipto‚ÄĚ tiene 1.600 √°rboles (de la misma especie) en una sola hect√°rea, sin permitir la sobrevivencia de otras especies. Este es un paisaje cada vez m√°s frecuente en el centro sur del pa√≠s, ‚Äúbosques‚ÄĚ de pino o eucaliptos que han sido insertados en el ecosistema solo con un fin econ√≥mico-comercial sin tomar en cuenta el costo medioambiental y social.

Fue la campa√Īa ‚ÄúBosques para Chile‚ÄĚ la que legitim√≥ ante la opini√≥n p√ļblica la reforestaci√≥n de amplias extensiones de territorios con estas especies. Cabe decir que la campa√Īa perteneci√≥ a las grandes empresas forestales presentes en Chile y agrupadas en la CORMA. Esta deformaci√≥n institucional hizo que en las √ļltimas d√©cadas en Chile, tras un incendio forestal, se reforestaba la zona que hab√≠a sido afectada con monocultivos. Este c√≠rculo vicioso fue amparado por la legislaci√≥n vigente (DL 701), la presi√≥n de la industria forestal y la falta de fiscalizaci√≥n.

Sergio Donoso, ingeniero forestal, se√Īala con claridad que uno de los elementos facilitadores para la propagaci√≥n de incendios es el exceso de plantaci√≥n de √°rboles ex√≥ticos, como pino y eucalipto: ‚ÄúSon un elemento facilitador, cuando uno tiene una gran cantidad de combustible y es muy homog√©neo, por supuesto que una vez que se inicia el incendio, el control de estos se vuelve mucho m√°s complejo, costoso, dif√≠cil y adicionalmente este tipo de plantaciones de pino y eucaliptus, de especies de r√°pido crecimiento conllevan un alto consumo de agua, dadas las tasas de crecimiento que tienen estas especies. Por lo tanto, el nivel de sequedad y de falta de agua que se presenta en esos ambientes es mucho m√°s intenso por lo que facilita el proceso de propagaci√≥n de estos incendios, en ese sentido claramente no son elementos que permitan mitigar, sino que en muchos casos facilitan la propagaci√≥n‚ÄĚ.

En el documental ‚ÄúPlantar Pobreza‚ÄĚ (realizado por el peri√≥dico Resumen) que investig√≥ en profundidad el negocio forestal en Chile, se aborda el tema de la causalidad de las especies (pino y eucalipto) que usa la industria forestal en el pa√≠s y su rol como factor detonante en los mega incendios forestales, lo que a juicio, adem√°s, de los brigadistas de la CONAF, dificultan el control de este tipo de siniestros. Las plantaciones Cat√°strofes por incendios forestales en Chile: Las plantaciones ex√≥ticas industriales de pino y eucalipto son altamente inflamables - Indymedia Argentina Centro de Medios Independientes (( i ))de pino y eucalipto, en s√≠ mismas, no originan un incendio forestal, pero ciertamente su presencia genera las condiciones ideales para que un peque√Īo incendio forestal se convierta en un incontrolable mega incendio.

Estudios sobre el efecto que generan las plantaciones de pino y eucalipto sobre el recurso agua existen, y su afectación al vital recurso hídrico es dramático, pero además, altamente peligroso.

Las voces en contra del monocultivo no solo se han planteado en Chile. En Espa√Īa y Brasil, por ejemplo, el tema ha tomado gran relevancia, incluso en algunas regiones de dichos pa√≠ses se ha prohibido la plantaci√≥n de especies como las anteriormente se√Īaladas. El tema es de larga data, ya a fines de la d√©cada de 1980, la FAO planteaba su preocupaci√≥n por especies como el eucalipto y su repercusi√≥n en los ecosistemas en donde hab√≠a sido introducido.

Llama la atenci√≥n, asimismo, que cada vez que ocurre un mega incendio forestal, ning√ļn comunicado de las empresas forestales haga menci√≥n a los millonarios seguros que las tienen cubiertas, no as√≠ a las viviendas quemadas de los vecinos. Las forestales tienen la obligaci√≥n de transparentar sus seguros y despejar toda duda que exista al respecto.

Por tanto, el principal problema detr√°s de los actuales incendios, no es solo qui√©n los inici√≥, sino por qu√© persisten y se propagan tan f√°cilmente. Esto evidencia la vulnerabilidad cotidiana en que vivimos, sitiados por monocultivos altamente inflamables. Adem√°s, estas plantaciones est√°n directamente ligadas a la escasez de agua y la producci√≥n de suelos extremadamente secos en verano, lo cual es agravado por las altas temperaturas de los √ļltimos a√Īos. Por otra parte, el bosque nativo, que presenta algunas formaciones vegetales con caracter√≠sticas ign√≠fugas (resistentes al fuego), se encuentra pr√°cticamente reducido a peque√Īos remanentes dispersos por el territorio, y con su superficie en constante retroceso.Autoridades que defienden el modelo forestal: ¬ŅCu√°ntas cat√°strofes para que se den cuenta? | Resumen.cl

La memoria colectiva mapuche recuerda como abundantes y sagrados los h√ļmedos bosques del sur de nuestro continente. Estas formaciones boscosas fueron tambi√©n descritas por los primeros espa√Īoles en llegar a la zona como espesas e impenetrables selvas. Los bosques nativos representaban para el pueblo mapuche fuente de sustancias medicinales, alimentos y madera para la fabricaci√≥n de construcciones, embarcaciones y herramientas, lo cual se tradujo en una equilibrada relaci√≥n de uso y respeto. Esto culmin√≥ con los primeros combates contra los espa√Īoles, quienes quemaron grandes superficies de bosques y sembrados para eliminar el refugio y sustento de los mapuche.

La idea de bosque hace referencia a los ecosistemas donde la vegetaci√≥n predominante est√° compuesta por una gran heterogeneidad de √°rboles y arbustos. Estas plantas crecen al ritmo que la disponibilidad de agua y nutrientes en el ambiente permiten, siendo ellas a su vez sustento ambiental para m√ļltiples organismos, con los que finalmente forman ecosistemas repletos de vida. El proceso que genera estas asociaciones boscosas consiste en un fen√≥meno denominado sucesi√≥n ecol√≥gica: transici√≥n desde zonas abiertas generadas por diversos eventos (incendios, erupciones volc√°nicas, etc.), pasando por varios estados intermedios hasta la etapa de bosque maduro, transici√≥n que dura cientos de a√Īos.

Esta idea es contraria a la de plantaci√≥n, en la que el manejo humano mantiene un ecosistema inestable, explotando la tierra de forma insostenible a partir de plantaciones que rotan cada 10 a 15 a√Īos -rotaciones cortas- antes de ser cortadas por tala rasa. Un ejemplo de esta diferencia es el denso y biodiverso sotobosque (plantas que crecen cerca del suelo) de los bosques y el yermo y casi inexistente sotobosque en las plantaciones de pino o eucalipto, donde las pocas plantas que logran crecer son eliminadas por t√≥xicos pesticidas como el glifosato, generando verdaderos desiertos verdes.

A pesar del desolador panorama, hoy en d√≠a existen diversas iniciativas para la recuperaci√≥n del bosque nativo. Entre ellas se proponen sistemas de producci√≥n alternativos al monocultivo de pino o eucalipto, como las plantaciones multiespec√≠ficas de √°rboles nativos; utilizando, por ejemplo, el coig√ľe para la producci√≥n de madera; el avellano para la obtenci√≥n de avellanas y el ulmo como fuente de la deliciosa miel de ulmo. Tambi√©n existen agrupaciones recolectoras de productos no maderables del bosque nativo, quienes se dedican a la recolecci√≥n de dihue√Īes, changles, nalcas, murtilla y maqui, entre otros. Adem√°s, destaca el turismo como herramienta para poner en valor la observaci√≥n y comprensi√≥n del patrimonio natural, m√°s all√° de la extracci√≥n de recursos del mismo. Este tipo de iniciativas benefician directamente a las comunidades donde se emplazan, generando una mejora sustancial en la calidad de vida de sus miembros. Para los propietarios de peque√Īas o medianas plantaciones, surge entonces la pregunta: ¬ŅPor qu√© no cambiar los cortoplacistas monocultivos inflamables por un manejo sostenible a largo plazo de bosque nativo, de igual o mayor capacidad productiva?

Temporada de fuego: la vida nuestra, es la vida de los bosques ¬ę Diario y Radio Universidad ChileUn estudio realizado por los investigadores Adison Altamirano y Alejandro Miranda (2018), ambos del Laboratorio de Ecolog√≠a del Paisaje del Departamento de Ciencias Forestales de la Universidad de la Frontera, determin√≥ que un 19% del bosque nativo chileno se ha perdido en los √ļltimos 40 a√Īos. Ese 19% perdido equivale a 782.120 hect√°reas de especies nativas, transformadas principalmente en matorrales y arbustos ‚Äďcerca del 45 %‚Äď, plantaciones forestales y terrenos agr√≠colas. Los espacios de mayor riqueza de especies, arroja la investigaci√≥n, fueron convertidos en monocultivos ex√≥ticos de pino y eucalipto.

Uno de los factores que ha determinado la transformaci√≥n del incendio forestal en una tragedia humana ha sido la ausencia de los cortafuegos. Localidades enteras como Santa Olga, ubicada cerca de Constituci√≥n en la VII regi√≥n del Maule, fueron consumidas hace algunos a√Īos en pocas horas debido a la cercan√≠a de las llamas. M√°s de mil casas quedaron hechas ceniza y escombros.

Una cr√≠tica similar es la que sostiene la bi√≥loga y doctora en Zoolog√≠a de la Universidad de Liverpool, Mar√≠a Isabel Manzur: ‚ÄúCon el DL 701 se permiti√≥ a las forestales poner sus plantaciones en todas partes. No existe una planificaci√≥n ni un ordenamiento territorial que permita establecer d√≥nde va a estar el bosque nativo, las plantaciones, los cursos de agua, las casas de la gente‚ÄĚ.

Parte de las malas prácticas que existen en la industria forestal es plantar cerca de ríos, vertientes y quebradas. Estas zonas deberían ser áreas de protección donde no se realicen intervenciones de este tipo, que finalmente es uno más de los excesos de las forestales. El actual modelo forestal no se condice con los desafíos que existen en materia de prevención, planificación y fiscalización de área, considerando el escenario de cambio climático y todo lo que ese fenómeno planetario implica.

Para el ingeniero Ren√© Reyes existe una gran traba que impide solucionar el problema de manera sist√©mica: ‚ÄúLa Constituci√≥n de 1980 le garantiza al propietario del predio su derecho a propiedad por sobre la funci√≥n social de la misma‚ÄĚ. En otras palabras, los due√Īos de un terreno pueden explotarlo libremente a pesar de las consecuencias comunitarias, sociales y ambientales que puedan tener. Es lo que ha sucedido con los poblados quemados por estar cercados con pino y eucalipto, sin regulaci√≥n.

Solo recordar que durante la temporada 2016-2017 se registraron 3.091 incendios forestales en el país, 6% más que en el período anterior. Pero yendo al registro histórico que posee la CONAF, entre 1964 y 2016 se registraron 229.428 incendios, lo que significó una pérdida de 2.564.651 hectáreas de bosques, matorrales, pastizales y diversas plantaciones.

Hoy Chile arde, pero no arde por casualidad.

*Docente de Ciencias Sociales. Profesor de Lenguaje y Comunicación. Publicado en El Ciudadano

Documental Plantar Pobreza: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/16208/

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