Ago 15 2006
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Cultura

Chile, DICAP. – VOLVER A ESCUCHAR EL CANTO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Una discoteca es a la m√ļsica grabada lo que una biblioteca a la palabra impresa; un sello es la editorial que permite a las voces llegar a sus destinatarios. Comercio, s√≠; pero a veces algo m√°s que comercio. La Discoteca del Cantar Popular ser√° otra vez, anuncian, un sello discogr√°fico que fue mucho m√°s que una empresa. En realidad se fund√≥ para recoger y repartir los frutos de una empresa con tanto nombres propios como actores an√≥nimos en ella involucrados.

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Ha pasado medio siglo desde entonces, porque DICAP ‚Äďmas all√° de sus inevitables connotaciones pol√≠ticas contingentes‚Äď es una de las cosechas de la hoy m√°s o menos m√≠tica d√©cada de los sesentas. Cuidado, en todo caso, al hablar de tal per√≠odo.

La socioculturolog√≠a en boga, en especial aquella destinada a los m√°s j√≥venes, acostumbra a identificar esos a√Īos con el desharrapado y luego vencido movimiento juvenil de los jipis, esos ¬ęni√Īos de las flores¬Ľ que provocaron el boom del consumo de marihuana y abrieron paso al LSD. La segunda l√≠nea de la descripci√≥n se refiere a la oposici√≥n a la guerra en Viet Nam. Cuando hay una tercera √©sta suele mencionar a algunas ¬ępersonas importantes¬Ľ de fines del siglo XX que, entonces pr√≥ximos a los sesenta a√Īos, de alg√ļn modo en su adolescencia buscaron manera de evadir la trituradora de carne del sistema capitalista.

Los a√Īos sesentas fueron eso, dede luego, pero fueron tambi√©n otras cosas. Fue, por ejemplo, la matanza de Tlatelolco en M√©xico, la rebeli√≥n de los estudiantes franceses y su pedir lo imposible para ser realistas, la fracasada invasi√≥n a Cuba por Playa Gir√≥n, la estructuraci√≥n del sandinismo y su fallida operaci√≥n militar en Costa Rica ‚Äďel asalto a la c√°rcel de Aljuela para rescatar a uno de sus l√≠deres‚Äď.

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El renacimiento de la canción popular

Y fueron los a√Īos en que Am√©rica Latina ‚Äďpero m√°s precisamente Am√©rica del Sur‚Äď volvi√≥ caras a sus ra√≠ces montada en el sue√Īo y los intentos de uno, dos, tres, Viet Nam a lo largo de Los Andes. Un volver caras que musicalmente, en rigor, naci√≥ a fines de los a√Īos cincuentas en Brasil, con el samba convertido en bossa nova y el ulterior desarollo de la MPB (m√ļsica popular brasile√Īa), que ven√≠a ganando terreno desde principios del siglo XX.

En Chile, como en otros pa√≠ses, el ‚Äďpara no pocos‚Äď descubrimiento de la m√ļsica popular con ra√≠ces en el folclor se produce merced al trabajo de cantautores y grupos en las llamadas pe√Īas folcl√≥ricas; la siembra de Violeta Parra (arriba izq.), Margot Loyola y otros investigadores del folclor y el canto refugiado lejos de las ciudades daba frutos.

A fines de la d√©cada las pe√Īas constitu√≠an de suyo un factor importante en el desenvolvimiento cultural y social de Chile; la extenuante campa√Īa electoral que llevar√≠a a Salvador Allende a la Presidencia de la Rep√ļblica, que marcar√≠a la virtual divisi√≥n del pa√≠s entre sectores conservadores y quienes lo apoyaron tuvo un reflejo patente en el desarrollo de la nueva canci√≥n popular, que a la tem√°tica tradicional del seudofolclor, hasta entonces dominante en este campo, sum√≥ asuntos sociales y reivindicaciones populares.

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Nace la y muere y nace la discoteca

El Festival de la Juventud ‚Äďorganizado por grupos de la izquierda mundial en Finlandia en 1967‚Äď tuvo un eco importante en Chile: la publicaci√≥n de un ¬ęlarga duraci√≥n¬Ľ Por Viet Nam, del conjunto Quilapay√ļn. El disco marca el inicio del sello DICAP, auspiciado entonces por la juventud del Partido Comunista. Pero la historia as√≠ iniciada no se puede contener en esos marcos.

DICAP tiene una existencia ef√≠mera. Luego del golpe de Estado de 1973 sus oficinas son allanadas ‚Äďcomo de costumbre en esos d√≠as, sin la menor noci√≥n de lo que se destrozaba: carne, huesos, libros, fotograf√≠as o cintas‚Äď y la empresa muere. Hab√≠a publicado m√°s de medio centenar de discos de larga duraci√≥n, organizado o prestado apoyo para la realizacion de festivales musicales y giras, por el pa√≠s y el exterior, de numerosos grupos.

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Treinta y tres a√Īos despu√©s un tr√≠o integrado por un productor, Alejandro Orellana, un director ejecutivo, Pablo Tellier ‚Äďel √ļnico no absolutamente dedicado a la m√ļsica, es actor‚Äď y un director art√≠stico, Giorgio Varas, resuelve ponerle el hombro para que √©sta vez s√≠ vuele la paloma que hacia 1970 dise√Īaron los hermanos Larrea, emparentada con la que Picasso eligi√≥ como s√≠mbolo de la paz y tambi√©n con aquella que hab√≠a sido bandera del Festival de Woodstock, en EEUU, en la √©poca en que la juventud de ese pa√≠s se rebel√≥ contra la conscripci√≥n para ir a morir a Viet Nam.

El primer trabajo de esta nueva etapa de DICAP ser√° un disco ‚Äďcompacto, pas√≥ la hora de los 331/3 rpm‚Äď en homenaje a Gladys Mar√≠n. Mar√≠n fue en los a√Īos sesentas secretaria general de la juventud del PC chileno, particip√≥ en las luchas de su partido contra la dictadura y lleg√≥ a ser su dirigenta m√°xima; al fallecer dej√≥ un legado de consecuencia √©tica ‚Äďaunque, se afirma, no de astucia pol√≠tica‚Äď y se hizo acreedora del afecto de millones de personas que en su pa√≠s no necesariamente comulgan con su ideario.

Participan con canciones, entre otros, Soledad Bravo, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Pedro Aznar, entre autores y cantantes extranjeros, y de los chilenos se cita a Isabel Parra, Lucy Bell, Illapu, Congreso, los Inti Ilimani, Sol y Lluvia y cultores del son tropical.

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El nuevo galope

Tras el homenaje a Gladys Mar√≠n ‚Äďen cierta forma adem√°s un reconocimiento a los or√≠genes de DICAP‚Äď los impulsores del proyecto han planificado la reedici√≥n de algunos de los mayores √©xitos de la primera etapa y tambi√©n difundir creaciones y trabajos nuevos. Para ello consultan tanto la contrataci√≥n como la representaci√≥n de grupos y solistas.

¬ęQueremos hacer llegar los nuevos y antiguos talentos a todos, por ello hemos dise√Īado ‚Äďdice Varas‚Äď publicaciones dignas, pero de bajo costo junto a otras que intentaran ser verdaderas ediciones coleccionables¬Ľ. El punto de partida se ha trazado, la meta carece de l√≠mites.

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* De la redacci√≥n de P√ģel de Leopardo.

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