Jul 26 2017
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Opini贸nPol铆tica

Chile: El voto duro de un blando Frente Amplio

Observamos las primarias presidenciales del Frente Amplio (FA) como una primera marca real que se pone a prueba ante un clima algo m谩s et茅reo, y tal vez artificial, creado previamente por los sondeos de opini贸n, la prensa -siempre interesada y resbalosa-, las percepciones e ilusiones. Tras unas semanas de campa帽as en televisi贸n, de debates peri贸dicos en los medios, las primarias han sido una medici贸n que no s贸lo baj贸 las expectativas del FA, sino que confundieron el presente en un aterrizaje no tan suave sobre la realidad y el momento.

Las elecciones primarias buscan la reacci贸n del militante y por extensi贸n, expresan el clima pol铆tico. Ello sucedi贸 con el inquieto electorado de derecha que casi duplic贸 el n煤mero de votos de las de 2013. Pero escasamente ocurri贸 con el Frente Amplio, que con poco m谩s de 320 mil votos no logr贸 cumplir las expectativas. Si detallamos la votaci贸n, Beatriz S谩nchez, candidata presidencial del FA, obtuvo 221 mil votos. Un tercio, algo m谩s de cien mil, se canaliz贸 hacia Alberto Mayol.Resultado de imagen para chile frente amplio

A diferencia de la derecha aglutinada en Chile Vamos, m谩s demag贸gica y ruidosa, el FA despleg贸 un discurso cr铆tico que en el caso del soci贸logo Mayol se estructura en torno a un programa de intensa desinstalaci贸n neoliberal. Pese al criterio y comadreo destemplado en los debates de la derecha, la discusi贸n del FA levant贸 un relato que en el caso de Mayol adquiri贸 densidad program谩tica, a la vez de ensamblarse con las tradicionales demandas de la Izquierda chilena y las actuales izquierdas latinoamericanas. Durante el debate surgi贸 una voz corrosiva hacia una institucionalidad que, de una u otra forma, comparte en bastante menor grado su compa帽era del bloque.

Es en este punto que no parece tan f谩cil aglomerar voces, y menos ideas. Mientras S谩nchez es una profundizaci贸n de las reformas inicialmente planteadas en el programa de la Nueva Mayor铆a, Mayol apuntaba a generar un proyecto sobre nuevas bases que no consideran viable la institucionalidad construida por los art铆fices e ide贸logos de la dictadura, hoy presentes en corporaciones y directorios. El Estado y el modelo de mercado tan defendido por toda la clase pol铆tica, las 茅lites y las diferentes expresiones que tiene el poder financiero e industrial, son sin duda la causa de los problemas actuales, un diagn贸stico desarrollado por el acad茅mico en m煤ltiples textos.

Resultado de imagen para chile frente amplioA partir de estas observaciones, las proyecciones parecen inciertas. 驴Qu茅 tan dura y militante ha sido la votaci贸n del Frente Amplio, o qu茅 incentivos existen para movilizar la votaci贸n de Mayol hacia la candidatura de Beatriz S谩nchez en noviembre? M谩s a煤n, 驴qu茅 tanto puede crecer la votaci贸n de la periodista hacia finales de a帽o?

Si nos remitimos a las votaciones hist贸ricas del ala izquierda del electorado durante los a帽os de la transici贸n, los n煤meros no son tan distintos a los obtenidos por el Frente Amplio. Desde las primeras elecciones de la posdictadura el n煤mero de electores se ha mantenido m谩s o menos entre los 6,5 y siete millones, de los cuales los discursos m谩s cr铆ticos o izquierdistas nunca ha obtenido mucho m谩s de un seis por ciento. La candidatura de Jorge Arrate marc贸 el techo en 2009, con 433 mil votos en unas elecciones selladas por un malestar social que canaliz贸 la propuesta m谩s ambigua de Marco Enr铆quez-Ominami.

La marca que inscribi贸 Arrate tuvo otras intenciones y tendencias previas. Ya en 1993, inmediatamente despu茅s del gobierno de Patricio Aylwin, varios candidatos a la izquierda de la entonces Concertaci贸n (Max Neef, Pizarro y Reitze) obtuvieron casi 800 mil votos, volumen, si bien fraccionado, jam谩s repetido desde entonces.

Sobre estas estad铆sticas un an谩lisis simple dir铆a que el crecimiento del FA debiera apuntar hacia el centro, hacia las clases medias. Un c谩lculo tal vez demasiado funcional, que no considera el complej铆simo espacio que all铆 se abre, disputado, por cierto, desde la derecha m谩s extrema a populismos variados y otros aventureros. En una sociedad despolitizada, con una cultura individualista de mercado como la nuestra, estos grupos pueden abrazar cualquier proyecto que finalmente extienda, consolide o agudice la crisis. Sin un proyecto que recupere las organizaciones de base no hay posibilidades de salir de este t煤nel.

 

 

 

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