Feb 19 2008
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Opinión

Chile. – ENTREGAR LAS RADIOS

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La compra de estas radios por Prisa puede parecer un detalle, pero si consideramos que la operaci√≥n apunta hacia una cobertura nacional (a trav√©s de estaciones repetidoras en regiones), √©sta otorgar√≠a a este consorcio el 60 por ciento de la audiencia total. Y en met√°lico, la mitad de la inversi√≥n publicitaria del sector, actualmente en torno a los 70 millones de d√≥lares al a√Īo.

Una de las caracter√≠sticas de la radio hab√≠a sido su diversidad, lo que tambi√©n era, ciertamente en menor grado, un rasgo de pluralismo, de libertad de expresi√≥n. En las cincuenta emisoras inscritas en la Asociaci√≥n de Radiodifusores de Chile ‚Äďque no incluye a las radios comunitarias‚Äď que operan en la Regi√≥n Metropolitana, o a las cerca de mil radios que funcionan por todo Chile, la tendencia apunta, desde los medianos operadores, hacia los grandes consorcios.

Este proceso de concentraci√≥n, iniciado en la d√©cada pasada, alcanza con la aprobaci√≥n a la reciente compra rasgos de concentraci√≥n similares a los presentes en la prensa escrita, en menor grado en la TV, y equivalentes a los que sucede en otros servicios, como la banca, telecomunicaciones, ¬ęretail¬Ľ, etc…

Junto con la concentraci√≥n del mercado y la audiencia, se produce, como en los otros medios de comunicaci√≥n, la concentraci√≥n de los mensajes. Lo que sucede en el duopolio de la prensa escrita tender√° a suceder ‚Äďa√ļn no sabemos cu√°l ser√° la estrategia de CRC‚Äď en las radioemisoras. Aun cuando ha habido una tendencia al desmantelamiento de los departamentos de prensa motivados por la reducci√≥n de costos, hay de forma paralela una fuerte inclinaci√≥n a los espacios de comentarios y opini√≥n, actividad program√°tica que reproduce y amplifica, bajo la falsamente inocua f√≥rmula de la entretenci√≥n, los discursos dominantes.

Junto a su nave insignia, el diario El Pa√≠s de Espa√Īa, el grupo Prisa controla las editoriales Santillana y Alfaguara, el diario econ√≥mico Cinco D√≠as, la red radiof√≥nica SER y la red de TV Sogecable, entre algunos negocios. En Am√©rica Latina, a trav√©s del Grupo Latino de Radio, es due√Īa de un millar de emisoras y de los peri√≥dicos bolivianos opositores al gobierno de Evo Morales, La Raz√≥n y Nuevo D√≠a.

La fortaleza que adquiere el grupo radiof√≥nico CRC queda tambi√©n demostrada por la s√≥rdida evidencia de mezclar sus negocios con el poder pol√≠tico. Empresas chilenas controladas por corporaciones como Endesa, Telef√≥nica, Aguas de Barcelona y otras tienen en sus directorios a conocidas figuras de la Concertaci√≥n, como Eugenio Tironi, Jaime Est√©vez, Ximena Rinc√≥n, Oscar Guillermo Garret√≥n, Jos√© Antonio Viera-Gallo (antes de ingresar a La Moneda), Jorge Rosenblutt y otros. Una serie que ahora se completa con la incorporaci√≥n de Carlos Bascu√Ī√°n al directorio de CRC.

El ex jefe de gabinete de Patricio Aylwin, casado con su hija Mariana, es un evidente v√≠nculo entre el grupo espa√Īol Prisa y la Concertaci√≥n. Carlos Bascu√Ī√°n es un empresario del rubro maderero, propietario de bosques en la zona sur y secretario ejecutivo de la Fundaci√≥n Patricio Aylwin. Dentro de la DC se le considera muy allegado al ex ministro Jaime Ravinet y a los negocios inmobiliarios de √©ste.

Un hombre de la Democracia Cristiana en la direcci√≥n del grupo CRC sin duda no es coincidencia: sugiere una clara relaci√≥n entre la DC y los intereses, inocultables durante la reciente Cumbre Iberoamericana en Santiago, del Estado espa√Īol, y el capital hispano en la regi√≥n. Al tener en cuenta cu√°l es el fin √ļltimo de un medio de comunicaci√≥n ‚Äďadem√°s de lucrar‚Äď, podemos afirmar que el hombre de la DC, del ala m√°s conservadora de la coalici√≥n, estar√° all√≠ no s√≥lo para fortalecer los negocios de las corporaciones espa√Īolas, sino para hacer del consorcio radiof√≥nico una caja de resonancia de la reacci√≥n a los cambios sociales.

Ninguna novedad. Ese ha sido el papel histórico de la DC.

Publicado en Punto Final, edición del siete de diciembre de 2007.

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