Jul 20 2007
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Política

Chile: si las esclavas se liberan. – NO HAY LEY QUE LAS SALVE, MINISTRA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En la Universidad le dec√≠an ‚Äúla musulmana‚ÄĚ o ‚Äúla esclava Isaura‚ÄĚ. Entraba a las clases de √©l para copiarle los apuntes, lo segu√≠a a todas partes, puras ‚Äúvirtudes femeninas‚ÄĚ ‚Äďel g√©nero es maldito‚Äď; muy bonita tambi√©n: una chica ‚Äúperfecta‚ÄĚ. El la asesin√≥ ‚Äďy a su padre que quiso defenderla‚Äď.

La virtuosa novia lo hab√≠a dejado luego de cuatro a√Īos. ¬ŅSe hab√≠a cansado? ¬ŅYa no lo amaba? ¬ŅSe hab√≠a rebelado? ¬ŅSe hab√≠a dado cuenta del uso y del abuso?‚Ķ S√≥lo la diosa sabe, ella no alcanz√≥ a expresarlo porque √©l antes la mat√≥. Lo que est√° claro es que al agresor cometi√≥ el femicidio cuando ella le dijo: no m√°s.

El agresor no es Romeo, ni ella Julieta1. El agresor es un varón que eligió matarla. Para él, ella no podía vivir si no era con él.

‚ÄúQuien ama, no mata, no humilla ni maltrata‚ÄĚ, decimos las feministas. Porque los amores no asesinan, los amores inspiran, estremecen, conmueven, remueven el alma y el cuerpo, pero no pueden terminar con nuestra existencia, nuestros proyectos y nuestra felicidad. Incluso podr√≠amos aceptar que si eso es amor para el g√©nero masculino, no es el amor que deseamos. Y no es un ‚Äúdrama pasional‚ÄĚ, no es que ‚Äúenloquecido de celos‚ÄĚ, ‚Äúcegado por el amor‚Ä̂Ķ No. Es violencia contra las mujeres.

Lejos de la ley VIF

El femicida se suicid√≥ para escapar de su acto ‚Äďo le result√≥ matarse aunque quisiera s√≥lo victimizarse‚Äď. √Čl es Rodolfo S√°nchez Canales, de 26 a√Īos, egresado de Ingenier√≠a Civil de la Universidad de Santiago de Chile. La nueva muerta es ‚Äďfue‚Äď Natalia Mora Urrejola, de 22 a√Īos, universitaria de la Cat√≥lica, de la poblaci√≥n El Manzano, en la comuna de Padre Hurtado. Una chica que pudo ser nuestra hija, nuestra hermana, nuestra amiga, nuestra compa√Īera de curso, nuestra vecina‚Ķ

El femicida ingres√≥ a la vivienda y degoll√≥ a Natalia, luego asesin√≥ a Ricardo, su padre, y m√°s tarde acuchill√≥ a Catalina, su hermana menor. Ella ‚Äúhab√≠a interpuesto una constancia en Carabineros porque √©l la segu√≠a, la celaba‚ÄĚ. El asesino dej√≥ una carta. Como si con eso se redimiera, como si su acto brutal, fuera menos brutal por ello. Le dec√≠a que ‚Äúla amaba, que si lo dejaba, se tirar√≠a al Metro¬Ľ. Bueno, ¬Ņpor qu√© no se suicid√≥ solo? La vida de √©l, era de √©l. La de ella, aunque el macho crea lo contrario, no.

Los medios saborean detalles perversos: Desgarradora carta: ¬ęQuiero que seas la madre de mis hijos, le escribi√≥ antes de degollarla‚ÄĚ2. ¬°Ya! Queda claro que su juicio de la realidad estaba impecable‚Ķ Sin embargo, sin estar abandonado, ‚Äúdestruido‚ÄĚ, ‚Äúapasionado‚ÄĚ, el juicio de realidad de la prensa ‚Äú√ļnica‚ÄĚ chilena, no est√° tan lejos de la de un agresor y femicida. Justifica a los asesinos y desprestigia a las mujeres:

Que la madre de la hija de 5 a√Īos del agresor (otra joven) ‚Äúle pon√≠a atados para verla y por eso Rodolfo trabajaba, a fin reunir el dinero de la pensi√≥n alimentaria‚ÄĚ3‚Ķ ¬°Se√Īores, la pensi√≥n alimenticia hay que pagarla, s√≠ o s√≠, los hijos e hijas no se hacen solos! Y no tiene nada que ver con las visitas‚Ķ Que estaba deprimido ‚Äúel pobre‚ÄĚ. Nosotras, todas nosotras, las mujeres, por el s√≥lo hecho de que ser mujeres ‚Äď lo que al parecer no coincide con el derecho de ser libres‚Äď, nos hemos vivido m√°s de una depresi√≥n. ¬°Sin matar!

En cualquier caso lo de Natalia no entraba en la Ley VIF: ‚Äúex polola‚ÄĚ, no ten√≠a hijos con √©l, no hab√≠a establecido el ‚Äúsagrado v√≠nculo‚ÄĚ ni por el civil tampoco. No pod√≠a denunciar apelando a la ley chilena de Violencia Intrafamiliar (Ley VIF).

Vac√≠o legal, declaman…

La ministro del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), Laura Albornoz, con el buen manejo de discurso que la caracteriza ‚Äďlo de que el femicida no es Romeo ni la v√≠ctima Julieta, lo dijo ella‚Äď habl√≥ de ‚Äúdeficiencias en la ley VIF‚ÄĚ, y de que lo que causa este fen√≥meno es ‚Äúla violencia contra la mujer¬Ľ. Lo de la violencia contra las mujeres, bueno, ministra, no es novedad, lo venimos repitiendo las feministas chilenas desde los a√Īos 80‚Ķ Y no es por ser arrogantes, pero lo gritamos nosotras, hist√©ricas hist√≥ricas para la psicolog√≠a mis√≥gina, desde la revoluci√≥n francesa, pasando por todas las revoluciones de las izquierdas.

En los 90, en todo caso, el movimiento feminista chileno presion√≥, investig√≥ y propuso. Entonces se discuti√≥, a partir de ese activismo pol√≠tico, la primera Ley VIF que en 1994 consider√≥ la violencia apenas una falta, y no fue capaz de nombrar a las mujeres. Pas√≥ casi una docena de a√Īos para que la dichosa Ley contemplara la violencia como delito. Igual, nunca ha nombrado a las mujeres. Lo de reconocer el delito, no es un regalo de la Concertaci√≥n, fue porque, las feministas de instituciones (hay que ser justas, a ellas las oyen) dijeron, publicaron, mostraron que lo que hab√≠a era insuficiente.

Nosotras, las aut√≥nomas, que no andamos tr√°s de leyes, porque cualquier ley sist√©mica ser√° siempre desde la mirada institucional y jam√°s alumbrar√° las verdaderas necesidades humanas de libertad, no creemos que es ‚Äúinsuficiente‚ÄĚ, declaramos que no sirve.

Y no s√≥lo creemos, sabemos que las mujeres denunciantes van de la fiscal√≠a al juzgado, a carabineros, y de carabineros ‚Äúlas mandan‚ÄĚ al juzgado y del juzgado a la fiscal√≠a‚Ķ y de ah√≠ al juzgado de nuevo ‚Äďy as√≠ como en el juego del comprahuevos: a la otra esquina….

Denunciamos que el Estado saca a las mujeres de sus casas, en vez de sacar a los agresores, que las mujeres se humillan toda una jornada para solicitar una medida de protecci√≥n; que en los juzgados y en las fiscal√≠as, a las mujeres no nos creen, nos presumen culpables cuando denunciamos al var√≥n; que las casas de acogida del Estado no dan respuestas urgentes porque para ingresar en ellas las ‚Äúacogidas‚ÄĚ deben ser derivadas de una fiscal√≠a

(hasta que una noche llega a su casa, encuentra al agresor con un cuchillo y no alcanza a pedir el pase de la fiscalía, obviamente…)

¬ŅDeficiente? ¬Ņdesprolija la ley? Es poco, ministra. Es ambigua, sin plata, discriminatoria, odiosa de ciega, familista y por ende patriarcal. Y la promulg√≥ su misma coalici√≥n, la que gobierna.

Notas

1. Palabras de Ministra Albornoz a La Tercera, en la edición del 14 de julio de 2007.

2 En el diario La Cuarta, 13 de julio de 2007
3 Ibídem

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* Memoria Feminista. Feministas Autónomas.

http://feministautonoma.blogspot.com.
memoriafeminista2004@yahoo.es.

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