Nov 6 2004
952 lecturas

Econom铆a

Chile y la Apec: la cantidad no mejora la calidad

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La prensa y los actores econ贸micos se deleitan con las nuevas proyecciones de crecimiento establecidas por el Banco Central, que subi贸 la expansi贸n anual del PIB desde un techo del cinco a un 5,5 por ciento. Un cambio en la estimaci贸n que surge de una econom铆a que ha avanzado un 4,9 por ciento durante los primeros meses del 2004 y se apoya en una reactivaci贸n de gran parte de los indicadores, desde las exportaciones, las importaciones, las ventas internas, el sector inmobiliario, la inversi贸n, los burs谩tiles y – c贸mo no- los del mercado financiero.


Las exportaciones son, sin duda, la variable que ha tenido el comportamiento m谩s destacado. A agosto pasado sumaron US$ 20.772 millones, monto que es un 48 por ciento m谩s alto que los US$ 14.017 millones de agosto del 2003. Con esta trayectoria, que tiene las caracter铆sticas de un nuevo boom de esta actividad, tal como se viv铆a en las d茅cadas de los ochenta y los noventa, las proyecciones oficiales cifran el total exportado para el a帽o en curso en m谩s de US$ 30 mil millones.


Pese a la reactivaci贸n econ贸mica, lo que se constata de manera creciente son, al menos, dos fen贸menos: la reactivaci贸n, que est谩 acotada a las grandes empresas, no logra el eslabonamiento de otros sectores productivos, como son las pymes, y tampoco -al incorporar alta gesti贸n y tecnolog铆a de punta, lo que es, por cierto, deseable- no genera nuevos empleos. En suma, tenemos una gran empresa (factura el 96 por ciento de los vol煤menes exportados) que es la que principalmente incide en el crecimiento del PIB, sin embargo tenemos tambi茅n una tasa de desocupaci贸n en alza y un progresivo deterioro -financiero, tecnol贸gico, de recursos de gesti贸n- de las pymes, que son las grandes generadoras del empleo.


No vamos a analizar en esta breve columna las profundas y complejas causas de este an贸malo fen贸meno, que ha dividido la econom铆a chilena en dos grandes 谩reas que avanzan a muy diferentes velocidades. S铆, podemos afirmar que existe una clara relaci贸n entre el modelo de apertura de mercado, el que ha fomentado esta concentraci贸n de las actividades y de los ingresos y el desempleo e inequidad en la distribuci贸n de la riqueza.

La apertura de mercado es aprovechada por las grandes corporaciones, tanto en exportaciones, importaciones como inversiones, lo que incide en la creciente concentraci贸n de las actividades econ贸micas, tanto productivas como de servicios.聽 Quienes exportan son grandes y pocas; quienes invierten desde fuera, son tambi茅n pocas y muy grandes. Baste ver, pues, lo que sucede con todos los servicios, cada vez m谩s concentrados. En la banca, por poner un ejemplo, s贸lo cinco bancos concentran m谩s del 70 por ciento de las colocaciones, lo que ocasiona, adem谩s, una nada menor distorsi贸n de este mercado.


El empuje que hace el gobierno del modelo econ贸mico, que se basa en la explotaci贸n y exportaci贸n de recursos naturales, a trav茅s de la ampliaci贸n de tratados de libre comercio, aun cuando puede incidir positivamente en las exportaciones y por extensi贸n en la tasa de crecimiento del producto, mantendr谩 e, incluso, profundizar谩 esta brecha econ贸mica. Por tanto, la nueva arremetida comercial hacia los pa铆ses del Apec, con los cuales se negocian y se estudian nuevos tratados de libre comercio, no ofrecer谩 un cambio cualitativo para nuestra econom铆a. De hecho, el 90 por ciento de las exportaciones hacia la zona Apec corresponden a recursos naturales y naturales procesados. Y de este total, el 56 por ciento a los sectores minero y forestal.


En relaci贸n a inversiones, el 53 por ciento de los Flujos de Inversi贸n Extranjera Directa hacia la econom铆a chilena provienen de la zona del Apec, siendo Estados Unidos el pa铆s de origen del 56 por ciento de estos flujos.


Chile utilizar谩 muchos aspectos del TLC con Estados Unidos, que es el miembro m谩s poderoso del Apec, para negociar acuerdos con los otros pa铆ses de la zona. El esp铆ritu de la Cumbre que se realiza en Santiago reproduce en t茅rminos muy similares las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, en las cuales s贸lo los gobiernos y los grandes empresarios tuvieron un papel activo (de hecho no hubo representantes de organizaciones sociales).

Las declaraciones del presidente Ricardo Lagos en el acto de inauguraci贸n de la reuni贸n de ministros de Finanzas de la zona invitando a la creaci贸n de una gran 谩rea de libre comercio no hacen m谩s que refrendar este proceso, el que no variar谩 la orientaci贸n comercial con los pa铆ses de la zona y, lo que es m谩s preocupante, introducir谩 mayores obligaciones legales que las actuales, en temas aun no acordados a nivel multilateral, tales como aquellos relacionados con inversiones, servicios, materias de propiedad intelectual, entre otros varios.


El Apec, que es en teor铆a no s贸lo un foro de comercio sino tambi茅n de cooperaci贸n, se ha convertido, impulsado con gran entusiasmo por los empresarios y los gobiernos (entre ellos el nuestro) en un gran mercado que reproduce las actuales y desiguales relaciones.

* De la Alianza Chilena por un Comercio Justo y Responsable.

Publicado en el Portal del Pluralismo:
www.portaldelpluralismo.cl/interno.asp?id=4917.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.