Jun 6 2023
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Despacito por las piedrasOpini贸n

Chile y la Iglesia sumergida

En Chile y en general en Am茅rica Latina se agotaron los tiempos en que la Iglesia Cat贸lica jug贸 un papel muy relevante en la pol铆tica. Aunque el Pont铆fice actual es argentino da la impresi贸n que no quiere ver tan directamente involucrados al clero y a los te贸logos en los cambios sociales o en la lucha por la redenci贸n de los oprimidos que por millones se cuentan en toda la regi贸n y, de alguna forma, siguen m谩s a la deriva que antes. Tampoco es que la Iglesia le haya cedido el liderazgo intelectual a los marxistas o a otra suerte de expresiones filos贸ficas y pol铆ticas; el castrismo, el sandinismo y otros movimientos han agotado mucho su influencia continental con la desaparici贸n de sus l铆deres m谩s carism谩ticos.

La otrora afamada teolog铆a de la Liberaci贸n, que removi贸 tantas conciencias en Brasil, Per煤 y otras naciones, ya no destaca por nuevos l铆deres y pensadores, todo lo cual ha abonado el surgimiento de las posiciones de derecha y la consolidaci贸n de reg铆menes que parecen asumir aquello del 鈥渇in de las ideolog铆as鈥 que tantos dividendos le ha dado a las pol铆ticas capitalistas y neoliberales. Cuba sigue empe帽ada ejemplar y contra viento y marea en su revoluci贸n, pero en Nicaragua los hijos de la 鈥渕谩s hermosa de las revoluciones鈥 (como la llamara Eduardo Galeano) le ha dado paso a un gobernante cuyo principal empe帽o es perpetuarse en el poder, vali茅ndose de m茅todos tan repugnantes como los de los grandes dictadores que lo precedieron all铆 y en otros pa铆ses del Caribe.La grave p茅rdida patrimonial e hist贸rica que signific贸 la quema de las iglesias en Chile - Infobae

Recordemos que fueron los obispos chilenos y las enc铆clicas sociales vaticanas las que inspiraron el desarrollo de la Democracia Cristiana y otras expresiones muy vanguardistas para su 茅poca y que llevaron a los gobiernos de Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende (aunque de distinto signo) a emprender fen贸menos como el de la Reforma Agraria y la nacionalizaci贸n del cobre. Pero el per铆odo m谩s brillante del episcopado chileno fue el que puso en pr谩ctica durante la dictadura militar con la creaci贸n de la Vicar铆a de la Solidaridad y su denodado compromiso con las v铆ctimas de la represi贸n pinochetista, adem谩s de su respaldo a la lucha por recuperar la democracia.

No pocos sacerdotes fueron v铆ctimas y m谩rtires en esos 17 a帽os de interdicci贸n ciudadana, aunque en Argentina y otras naciones el desempe帽o de la Jerarqu铆a Eclesi谩stica fuera en general oprobioso, cuando no c贸mplice de la barbarie autoritaria de los militares en el poder. En este sentido, de todo hubo en la 鈥渧i帽a del se帽or鈥 dentro del Continente pero se pueden contar por miles los chilenos que salvaron y fueron protegidos por la Iglesia sin distinci贸n de su militancia o creencias religiosas.

Todo cambi贸 radicalmente con el llamado advenimiento de la democracia, en estas tres d茅cadas de la posdictadura en que la influencia de la Iglesia en la pol铆tica y el devenir social se ha desdibujado enormemente, y pastores y sacerdotes verdaderamente han sucumbido ante las denuncias de abusos sexuales que han comprometido transversalmente a muchos de sus miembros, desde un reaccionario y pinochetista p谩rroco Karadima hasta el presb铆tero progresista Cristi谩n Precht, quien tuviera, paradojalmente, una noble conducci贸n de la defensa de los perseguidos. Ambos envueltos en pr谩cticas de abuso a menores y otros deleznables actos de corrupci贸n.

Ra煤l Silva Henr铆quez, el cardenal que se enfrent贸 a PinochetDespu茅s de estos sucesos, de la muerte del Cardenal Silva Henr铆quez y de otros notables obispos, lo cierto es que han desaparecido en Chile los referentes tanto para los sectores retardatarios como vanguardistas de la Catolicidad. Ser铆a muy dif铆cil mensurar cu谩ntos fieles ha perdido la Iglesia, cu谩ntos abandonaron la fe y la pr谩ctica de los sacramentos. Sin embargo, lo que no se puede desconocer es que los miles de templos repartidos por toda nuestra geograf铆a al menos los domingos convocan todav铆a a una enorme cantidad de fieles. Como ning煤n otro referente.

No hay duda de que el desgano por el compromiso, por la adhesi贸n pol铆tica o religiosa es mucho mayor si se considera la abrupta deserci贸n de los militantes de los partidos y de los grupos sindicales. Con todo lo que se pueda observar, la misa dominical congrega todas las semanas a cientos de miles de fieles, en circunstancias que para cualquier partido o movimiento pol铆tico se hace poco menos que imposible llenar una modesta sala de teatro con sus adherentes. Recientemente, la cl谩sica procesi贸n del Se帽or de Mayo, por el centro de Santiago, reuni贸 a much铆simas m谩s personas que cualquiera de las 煤ltimas convocatorias pol铆ticas callejeras. Mientras que en los 煤ltimos comicios pr谩cticamente desaparecieron partidos que fueron muy populosos como la propia Democracia Cristiana, el Partido Radical y el llamado socialismo democr谩tico. Aunque el Partido Comunista pueda ufanarse todav铆a de recibir algo m谩s del siete por ciento de los sufragios v谩lidamente emitidos. Cifra que no toma en cuenta, sin embargo, la abstenci贸n y los votos nulos que fueron franca mayor铆a.

Lo m谩s probable es que se trate de feligreses a quienes muy poco les importa la pol铆tica y cuyos pastores dif铆cilmente puedan ahora motivarlos a sufragar o adherir a algunos de los partidos y candidatos. Dir铆amos que los cat贸licos actuales tienen en cuenta otras variables m谩s que los dictados de la fe evang茅lica que profesan, aunque cuando se trata de la educaci贸n y los temas llamados val贸ricos es muy posible gatillar su descontento y hacerlos coincidir con las iglesias evang茅licas mucho m谩s activas en oponerse, por ejemplo, a leyes como el aborto y los matrimonios entre personas del mismo sexo.

No hay duda de que existe una Iglesia sumergida que potencialmente pudiera volver a gravitar en la pol铆tica, pero en lo que se aprecia de los pastores de hoy da la impresi贸n de que se conforman con la llamada 鈥渇e del carbonero鈥 y su mero rol de administradores de sus liturgias. En momentos tan dif铆ciles por los que transita nuestra pol铆tica, ante la persistencia de la desigualdad social, la realidad del crimen organizado, del narcotr谩fico y de la inmigraci贸n se extra帽a o se hace inexplicable que no se sucedan las cartas episcopales y otras formas de expresi贸n como las de anta帽o. Homil铆as capaces de remecer la conciencia p煤blica y fomentar la movilizaci贸n destinada a oponerse a lacras como la corrupci贸n y el desencanto que d铆a a d铆a afecta m谩s a la pol铆tica, a las polic铆as y a las instituciones del Estado.

Muchos expresan hoy en Chile la nostalgia de aquella Iglesia comprometida, el papel de 鈥渕adre y maestra鈥 que le asign贸 uno de sus m谩s l煤cidos pont铆fices. En un momento que el mundo encaraba una gran crisis y los humanismos de diverso signo se hac铆an tan necesarios para contribuir al progreso de los pueblos. Ya fueran de inspiraci贸n religiosa o laica.

 

* Periodista y profesor universitario chileno de vasta trayectoria. Premio nacional de Periodismo y, Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federaci贸n Mundial de la Prensa.

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