Dic 22 2015
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Cultura

Clifton Ross: a mis amigos chavistas

El poeta y activista estadounidense Clifton Ross escribi√≥ una carta en ingl√©s dirigida a sus amigos militantes del proyecto pol√≠tico de Hugo Ch√°vez, publicada por Dissident Voice. A continuaci√≥n podr√°n leer una versi√≥n en espa√Īol que fue enviada en exclusiva a Prodavinci, junto a la solicitud del propio autor para que fuera publicada en nuestro portal. Ross represent√≥ a Estados Unidos en el II Festival Mundial de Poes√≠a en 2005 coordinado por el gobierno venezolano. Desde entonces estuvo muy vinculado con el proceso revolucionario bolivariano y su difusi√≥n internacional. Algunas de sus ideas sobre la Revoluci√≥n Bolivariana pueden verse aqu√≠:

A MIS AMIGOS CHAVISTAS

Sé que para muchos de ustedes éste es un momento muy difícil y lo entiendo.

Todo aquello en cuanto creyeron y por lo que lucharon parece estar en riesgo. As√≠ mismo, s√© que muchos deben estar haciendo un examen de conciencia. Y eso tambi√©n lo entiendo: he pasado los dos √ļltimos de mi vida a√Īos volviendo sobre mis pasos, tratando de entender la naturaleza del proyecto bolivariano que apoy√© alguna vez y las razones por las cuales lo apoy√©.

Me enamor√© de Venezuela cuando estuve all√≠ como representante de Estados Unidos en el II Festival Mundial de Poes√≠a, en 2005, y es por eso que me atrevo a escribirles ahora: apoy√© y contin√ļo apoyando la idea de una Venezuela libre de cualquier dominio internacional, sea de Estados Unidos, China o Cuba. Contin√ļo apoyando un proyecto nacional que sea capaz de construir paz, libertad, justicia y unidad de todos los venezolanos. Pero desde abril del 2013 dej√© de creer que √©se fuera el proyecto del chavismo.

Durante nueve a√Īos apoy√© a la Revoluci√≥n Bolivariana y el proyecto del Presidente Hugo Ch√°vez: un Socialismo del Siglo XXI que ser√≠a distinto a la pesadilla del socialismo del XX, distinto al ‚Äúsocialismo real‚ÄĚ. Un bloque antiimperialista de pa√≠ses latinoamericanos que se unir√≠an solidariamente contra el capitalismo internacional y a favor de la construcci√≥n de una definitiva independencia econ√≥mica, pol√≠tica y cultural.

Apoyé la idea del desarrollo endógeno, una versión de la industrialización sustitutiva de importaciones que Venezuela pondría en práctica desde cero, utilizando estructuras descentralizadas como los consejos comunales y las cooperativas de trabajadores, así como centros de salud locales, centros comunales y de producción social. Todo esto dirigido por la sociedad y financiado por la gran cantidad de dinero petrolero que ingresa masivamente al país.

Apoyé la democracia participativa y protagónica, con la cual el pueblo sería capaz de derribar el viejo Estado corrupto y construir un Estado comunal con sus propios esfuerzos, remplazando la democracia representativa con acciones democráticas directas, así como la eliminación de la pobreza, el analfabetismo y, lo más importante, de la corrupción, ese azote de la Nación. De hecho: el azote de todos los Petro-Estados.

Apoy√© las propuestas de Hugo Ch√°vez durante m√°s de nueve a√Īos, aunque finalmente reconoc√≠ que √©l hab√≠a fallado en casi todos los puntos. Su propuesta naufrag√≥ en medio de la corrupci√≥n, la ineptitud, la mala administraci√≥n y la falta de seguimiento de gran parte de los proyectos. Y, para colmo de males, esos quince a√Īos de chavismo, financiados por el mayor boom petrolero en la historia de Venezuela, dejaron al pa√≠s econ√≥micamente peor de lo que estaba antes.

El gran proyecto de transformación social probó ser tan sólo otra aspiración populista de un caudillo que hizo poco por redistribuir el poder al Pueblo y terminó creando una nueva élite, desperdiciando sus recursos, destruyendo la infraestructura y arruinando a la Nación.

Empecemos con el Socialismo del Siglo XXI y su colorario: el desarrollo end√≥geno. ¬ŅRecuerdan cuando se hablaba de eso? ¬°Han pasado tantos a√Īos!

Si logramos superar el mont√≥n de ret√≥rica que hoy rodea a la idea de ‚ÄúSocialismo del Siglo XXI‚ÄĚ, lo que encontramos es un vac√≠o gigantesco. Si socialismo significa (como lo define Marx) un ‚Äúnuevo modelo de producci√≥n‚ÄĚ, es posible afirmar que no existe en Venezuela producci√≥n socialista ni de ning√ļn tipo.

Seg√ļn las estad√≠sticas del Banco Mundial, Venezuela es el pa√≠s n√ļmero 186 de los 189 peores pa√≠ses para hacer negocios en el mundo, s√≥lo superado por Sud√°n del Sur, Libia y Eritrea.Las estad√≠sticas dejan claro que la √ļnica cosa que ha logrado el Gobierno Bolivariano, bajo el mandato de Hugo Ch√°vez y de Nicol√°s Maduro, es destruir la producci√≥n capitalista sin proponer nada a cambio.

En resumen: el Socialismo del Siglo XXI es el primer ‚Äúsocialismo‚ÄĚ en el mundo sobre una base de no-producci√≥n y de superexplotaci√≥n de mano de obra extranjera, lo que se traduce en materia prima importada. De hecho: la categor√≠a ‚Äúdesarrollo end√≥geno‚ÄĚ ha desaparecido del discurso oficial porque los controles de precios y de divisas han hecho imposible cualquier tipo de desarrollo econ√≥mico local. ¬°Incluso los empresarios capitalistas que intentaron continuar con su modelo de producci√≥n fallaron!

Algunos de ustedes, amigos, podrían pensar que esto es bueno porque un negocio capitalista, de cualquier tipo y sea cual sea, es malo. Sin embargo, sé que la mayoría de ustedes reconoce que, al menos hasta conseguir una manera eficiente de poner en práctica un nuevo modo de producción, estamos, esencialmente, atrapados en el capitalismo.

Y también sé que gran parte de ustedes, inteligentes como son, reconocen que cualquier nuevo modo de producción se desarrolla gracias a la producción capitalista. Así que, en cierto sentido, nuestro interés es proteger la producción capitalista hasta que consigamos una manera de socializarla, por así decirlo… si es eso lo que queremos hacer: eso que no hicieron ni Chávez ni Maduro.

Al contrario: hoy Venezuela es m√°s dependiente de las importaciones que en cualquier otro momento de su historia. Pero adem√°s est√° en peores condiciones para pagar esas importaciones, su infraestructura se est√° cayendo a pedazos y el aparato productivo ha visto una ca√≠da de hasta un 80% tan s√≥lo en este a√Īo. Y de acuerdo con Roger Palacios, coordinador del Sector Alimentos de la Uni√≥n Nacional de Trabajadores, medio mill√≥n de personas han sido llevadas al desempleo y doscientos mil a condiciones precarias, todo como consecuencia de la crisis econ√≥mica actual.

Y esto son apenas fragmentos de toda la informaci√≥n publicada en los pocos medios independientes que quedan en Venezuela, apenas unos d√≠as antes de la elecci√≥n del 6 de diciembre. La hegemon√≠a medi√°tica del Gobierno Bolivariano ha convertido en rarezas a los diarios independientes y a cualquier otro tipo de medio libre. Pero, si se vive en Venezuela, ya no es necesario leer los peri√≥dicos para entender que el pa√≠s est√° viviendo una cat√°strofe econ√≥mica, reflejada en una ca√≠da del PIB en 9% en los √ļltimos cuatro meses del 2015. La gente simplemente lo vive. Y el pr√≥ximo a√Īo, de acuerdo con la mayor√≠a de los economistas, esto va a ser peor.

Es cierto que la ca√≠da del precio del petr√≥leo tuvo algo que ver con estos problemas, pero √©sa no fue la causa. Antes de que el precio del crudo se fuera por el precipicio, en agosto de 2014, tres prestigios√≠simas universidades aut√≥nomas en Venezuela (Universidad Cat√≥lica Andr√©s Bello, Universidad Central de Venezuela y la Universidad Sim√≥n Bol√≠var) hab√≠an publicado su Estudio sobre las condiciones de vida en Venezuela 2014 [ENCOVI], donde se demuestra que ya el a√Īo pasado la pobreza se ubicaba en 48%, tres puntos por encima del 45% registrado en 1998, cuando Hugo Ch√°vez llega al Poder. Y algo todav√≠a m√°s significativo: la pobreza extrema subi√≥ de 18,7% a 23,6%. Y apenas dos millones de personas (de los casi treinta millones de venezolanos) afirmaron ser beneficiarios de las famosas ‚Äúmisiones‚ÄĚ de Ch√°vez.

Seg√ļn algunos estimados que he le√≠do, m√°s de un trill√≥n de d√≥lares han pasado por las manos del Gobierno Bolivariano ¬ŅQu√© hicieron con todo ese dinero? ¬ŅC√≥mo es que hay un incremento en la pobreza, despu√©s de un boom petrolero hist√≥rico? Arabia Saudita y otros Petro-Estados (tambi√©n corruptos) tuvieron la sensatez de ahorrar el dinero durante la d√©cada que dur√≥ el boom petrolero de este siglo. ¬ŅA d√≥nde se fue todo ese dinero en Venezuela? Seg√ļn algunos chavistas, como N√≠cmer Evans, al menos doscientos billones de d√≥lares salieron a trav√©s de la corrupci√≥n, utilizando un control cambiario que fue dise√Īado precisamente para frenar la fuga de capitales.

Sin embargo, son las pol√≠ticas econ√≥micas de Hugo Ch√°vez, continuadas por Nicol√°s Maduro, las causantes de tal despilfarro de dinero y no esa ‚Äúguerra econ√≥mica‚ÄĚ imaginaria a la que el gobierno le achaca todos los problemas actuales.

Muchos economistas concuerdan en que la inflaci√≥n es resultado del continuo incremento de la oferta monetaria. Las nacionalizaciones y expropiaciones de empresas e industrias que estaban operativas (como, por ejemplo, la industria del cemento) han destruido la productividad en Venezuela. Todas las industrias que han sido nacionalizadas est√°n produciendo a un 25% de su capacidad. Solamente referentes del capitalismo como Empresas Polar y algunas otras resaltan como empresas productivas y hoy son atacadas constantemente por el gobierno. Como alguna vez le√≠: ‚Äúen realidad es en las zonas populares donde la crisis econ√≥mica ha golpeado con su mayor furia, pulverizando los salarios, drenando los mercados y condenando al aparato de los sectores productivos p√ļblicos y privados a una par√°lisis que devasta al empleo y tiende a inflar las importaciones‚ÄĚ[1].

Muchos de mis amigos chavistas que viven en Venezuela lo saben, as√≠ que puede parecer que no es necesario que siga extendi√©ndome. Sin embargo, aquellos que no han visitado el pa√≠s en a√Īos recientes o quienes han ido en esos ingeniosos ‚Äútours revolucionarios‚ÄĚ, donde van al cuidado de un ‚Äúverdadero creyente‚ÄĚ desde el aeropuerto y durante todo el camino, sin tener chance de ver la realidad ni conocer a gente de la oposici√≥n, puede que no sepan de qu√© estoy hablando.

Quiz√°s sea hora de conocer a esa oposici√≥n tan atacada. Muchos s√≥lo se han sentado a tener una conversaci√≥n de coraz√≥n con alguien de su propia familia, alguien a quien consideran un ‚Äúpobre ignorante opositor‚ÄĚ que ‚Äúno puede ver lo que est√° pasando en el pa√≠s‚ÄĚ. Pero nunca han querido sentarse y hablar sinceramente con un ‚Äúescu√°lido‚ÄĚ, un ‚Äúap√°trida‚ÄĚ, uno de esos ‚Äúfascistas de la ultraderecha‚ÄĚ, un ‚Äúgolpista‚ÄĚ, alguien que no pertenezca al selecto c√≠rculo de los conocidos. Eso no es algo que hagan los verdaderos revolucionarios, ¬Ņcierto? Esos miles de descalificativos que existen entre ustedes y los opositores han hecho muy dif√≠cil el di√°logo y ya parece imposible quitar las etiquetas e intentar ver realmente a la persona que tenemos delante.

As√≠ que me permitir√© hablar un poco de algunos opositores. Empecemos, por ejemplo, con la reci√©n electa diputada Tamara Adri√°n, la primera persona transg√©nero que en todo el continente forma parte de una Asamblea Nacional. Adri√°n es parte de la llamada Mesa de la Unidad Democr√°tica y miembro de Voluntad Popular, ese partido considerado por el chavismo como de ‚Äúultraderecha‚ÄĚ pero que se ve a s√≠ mismo como socialdem√≥crata (incluso: es parte de la Internacional Socialista). S√≠: estoy hablando del partido fundado por Leopoldo L√≥pez, ese ‚Äúgolpista de ultraderecha‚ÄĚ que hoy cumple una condena de 13 a√Īos y 9 meses de c√°rcel por enviar ‚Äúmensajes subliminales‚ÄĚ de traici√≥n a la Patria, pero que yo creo que est√° en prisi√≥n porque, simplemente, en Venezuela no existe separaci√≥n de poderes y cuando el Presidente le dice a un juez que env√≠e a alguien a prisi√≥n, a prisi√≥n va. As√≠ de sencillo.

La diputada Tamara Adri√°n no ha logrado que el Gobierno Bolivariano le reconozca su nueva identidad. Espera que eso que ella y muchos otros ven como una amplia coalici√≥n democr√°tica empiece a implementar legislaciones y pol√≠ticas efectivas que le otorguen a la poblaci√≥n sexodiversa varios derechos que han sido negados por la Revoluci√≥n. Y est√° dispuesta a luchar por eso. Mientras lo hace, encuentra el apoyo de una buena cantidad de ‚Äúviejos camaradas‚ÄĚ: en la oposici√≥n hay, al menos, media docena de partidos socialdem√≥cratas, izquierdistas y democr√°tico socialistas que trabajan desde el coraz√≥n de la coalici√≥n. Sin duda, coincidir√° con gente de corrientes tan diversas como Am√©rico de Grazia o Andr√©s Vel√°squez, de La Causa R (siendo este √ļltimo quien supervis√≥ todo el proceso del presupuesto participativo de Ciudad Guayana, cuando fue Gobernador del estado Bol√≠var); o con alguien como Ismael Garc√≠a, pol√≠tico y l√≠der sindical del ya mutado Movimiento al Socialismo (MAS) y durante un tiempo militante del chavismo; o con Jes√ļs ‚ÄúCh√ļo‚ÄĚ Torrealba, un hijo de padres comunistas que hoy es el actual Secretario General de la coalici√≥n, quien pas√≥ de ser periodista radical a liderar la estrategia de la oposici√≥n para convertirla en una opci√≥n democr√°tica al autoritarismo chavista en ascenso.

Mientras eso sucede, cada vez es más difícil abordar todos los elementos que conforman la narrativa chavista sobre la realidad. Hay un enorme territorio ficticio que es necesario (des)cubrir al intentar acceder a la realidad venezolana. Cada vez es más difícil usar la palabra revolución para nombrar lo que sucede en Venezuela, a no ser que me refiera a la ya lejana revolución democrática de 1958. Usar una palabra como revolución para describir el proceso populista del caudillo Chávez y de su sucesor escogido a dedo, Nicolás Maduro, sería como referirse a la Unión Soviética de Yosef Stalin como algo que se parece a lo que yo creo que es el comunismo.

Y es cierto: en ambos casos la discrepancia fue resuelta por una completa redefinici√≥n de los t√©rminos: la antes liberadora palabra comunismo [es decir: un (m√≠tico) estado de la propiedad y producci√≥n com√ļn sin la coacci√≥n de los trabajadores por parte de un Estado] se convirti√≥ en una dictadura burocr√°tica, muy lejos del poder democr√°tico. Y es as√≠ como el ‚ÄúSocialismo del Siglo XXI‚ÄĚ ha llegado a convertirse en la definici√≥n de un desastre econ√≥mico que fue capaz de arruinar a un pa√≠s que alguna vez fue conocido como la Venezuela Saudita y era visto por muchos como la √ļnica naci√≥n latinoamericana que entrar√≠a al Primer Mundo.

Aquel país se parecía más a la Venezuela que Chávez propuso construir desde el Proyecto Bolivariano, pero que fue incapaz de materializar.

Se sabe que en todo Petro-Estado cuando el precio del crudo es alto a todos les va bien, pero cuando bajan todos sufren. Es eso que Javier Corrales llam√≥ el fen√≥meno del Ax and Relax (hacha y descanso) y tiene lugar tanto en los gobiernos de socialdem√≥cratas como en los de ‚Äúala derecha‚ÄĚ, los dem√≥crata-cristianos. El asunto es que Venezuela perdi√≥ buena parte de las ganancias del boom petrolero porque Ch√°vez permiti√≥ la corrupci√≥n y clientelismo para mantener a su gente bajo control, llenando el sistema legal con c√≥mplices. Son muchos los funcionarios cuya credibilidad est√° comprometida. Una lista ser√≠a demasiado larga, pero basta el ejemplo reciente del sonado caso de un presunto tr√°fico de drogas en el cual est√°n involucrados familiares de Cilia Flores, la primera dama, que portaban pasaportes diplom√°ticos.

¬°Hay tanto de qu√© hablar en Venezuela! Las preguntas que quedan por hacerse en conjunto deben responderse con franqueza. ¬ŅD√≥nde nos equivocamos? ¬ŅPor qu√© le dimos incondicionalmente un cheque en blanco a un l√≠der pol√≠tico? ¬ŅQu√© perdimos cuando cambiamos una democracia liberal, con la separaci√≥n de poderes y todos sus pros y sus contras, por una mal definida ‚Äúdemocracia participativa y protag√≥nica‚ÄĚ que termin√≥ excluyendo a la mitad de los venezolanos? ¬ŅPor d√≥nde se empieza a limpiar el desastre que Ch√°vez y Maduro han ido dejando? ¬ŅC√≥mo podemos hacer un humilde gesto de amistad con la oposici√≥n para trabajar juntos en reconstruir Venezuela?

¬ŅPor d√≥nde empezar? El chavismo honesto, desde mi visi√≥n, debe sentarse y dialogar con la oposici√≥n. Pero sobre todo empezar a enfrentar los hechos y asumir los fracasos: la Revoluci√≥n Bolivariana fall√≥.

♦♦♦

Clifton Ross es poeta, escritor y cineasta. En 2005 represent√≥ a Estados Unidos en el II Festival Mundial de Poes√≠a de Venezuela. Su poemario Traducciones del silencio, publicado en espa√Īol por la Editorial El Perro y Rana, fue reconocido con el PEN Oakland‚Äôs 2010 Josephine Miles. Su primera pel√≠cula fue Venezuela: Revoluci√≥n de adentro hacia afuera, estrenada en 2008 por PM Press. Tambi√©n es autor de Until the Rulers Obey: Voices from Latin American Social Movements (coeditado con Marcy Rein). Su libro m√°s reciente es The Map or the Territory. Actualmente trabaja en un nuevo libro: Home from the Dark Side of Utopia. Afirma que saldr√° en julio de 2016, editado por AK Press, y que ah√≠ detalla su total separaci√≥n del proceso bolivariano de Venezuela.

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