Cuba reportó el ataque a una lancha de Florida en la que murieron 4 personas

2

El Ministerio del Interior cubano informó que efectivos de las Tropas Guardafronteras repelieron una agresión armada por parte de una lancha rápida que había infringido las aguas territoriales cubanas. Diez personas que viajaban en una lancha rápida registrada en Florida y que se enzarzaron en un tiroteo con agentes de protección fronteriza de Cuba eran ciudadanos cubanos armados que vivían en Estados Unidos.

Las autoridades cubanas detectaron una lancha rápida con matrícula estadunidense (con placas FL7726SH.) a una milla náutica (1.8 kilómetros) de Cayo Falcones, en el noroeste de la isla y a 50 kilómetros de la célebre zona de Varadero. El punto más cercano de Estados Unidos se ubica aproximadamente 180 kilómetros al norte, en los Cayos de Florida. 

Las primeras reacciones de Washington fueron inusualmente institucionales y contenidas para los estándares del trumpismo.  El vicepresidente JD Vance sostuvo: “estamos siguiendo la situación; esperamos que no sea tan grave como tememos, pero no puedo decir más, porque simplemente no sé más”. Sorpresivamente, el tono fue muy distinto en Florida, cuyos funcionarios y legisladores echaron mano de una rancia retórica propia de la guerra fría para culpar a Cuba sin disponer de dato alguno sobre los acontecimientos.Trump elevates Marco Rubio and JD Vance as potential successors in 2028

Pese al incidente, horas después la Casa Blanca anunció un relajamiento –parcial e insuficiente– de su bloqueo ilegal contra los envíos de petróleo a la isla, habilitando licencias de exportación de crudo mientras no beneficien a “personas o entidades asociadas con las fuerzas armadas cubanas, servicios de inteligencia u otras instituciones gubernamentales”, una restricción que excluye a cualquier organismo cubano con la capacidad para coordinar y recibir los cargamentos.

El intento del trumpismo  es el de usar lo ocurrido como pretexto para escalar las agresiones contra el pueblo cubano, ya sea reforzando (si ello es posible) la asfixia económica, o lanzando operaciones militares a fin de concretar el cambio de régimen que Washington ansía desde 1960.

Cabe esperar que la incursión floridana en aguas cubanas no haya sido más que una imprudencia de particulares y que el gobierno de Washington se abstenga de explotarla para fines políticos o militares.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio quiso deslindar responsabilidades del gobierno de Washington y dio a entender que Estados Unidos no esperaba el remplazo inmediato del gobierno  de Cuba. “El statu quo de Cuba es inaceptable. Cuba necesita cambiar. Necesita cambiar, y no tiene que hacerlo todo de una sola vez”, dijo. “Todo el mundo es maduro y realista”.Cuba mató a cuatro tripulantes de una lancha de Estados Unidos que ingresó a sus aguas

La economía de Cuba “necesita cambiar drásticamente, porque es la única oportunidad que tiene para mejorar la calidad de vida de su pueblo”, dijo el secretario de Estado Marco Rubio a los periodistas tras asistir a una jornada de reuniones en San Cristóbal y Nieves. “Es un sistema que está colapsando y necesitan hacer cambios drásticos”, agregó, diciendo que el gobierno de Cuba debería “abrir el espacio para la libertad económica y, con el tiempo, la libertad política del pueblo cubano”.

A la pregunta de si el incidente podría haber implicado a personal del gobierno estadounidense o haber sido una operación gubernamental, Rubio dijo “No”.

 

El hecho ocurrió cuando se detectó una embarcación con matrícula del estado de la Florida, Estados Unidos (folio FL7726SH), a una milla náutica al noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones, municipio de Corralillo. Al aproximarse una unidad de superficie de la Guardafronteras, para proceder a su identificación, los ocupantes de la lancha infractora abrieron fuego de manera indiscriminada contra los efectivos cubanos.

Como resultado de este ataque, el comandante de la embarcación cubana resultó lesionado. En respuesta al acto de agresión, las tropas cubanas actuaron en ejercicio de la legítima defensa, cumpliendo con su deber de proteger la soberanía nacional. La confrontación dejó un saldo de cuatro agresores abatidos y seis lesionados por parte de la embarcación foránea. Todos los lesionados fueron evacuados y han recibido la correspondiente asistencia médica por parte de las autoridades cubanas.

Ante estos actos que atentan contra la paz y la seguridad de la nación, Cuba ratificó su inquebrantable voluntad de defender su integridad territorial. La defensa nacional es y será un pilar fundamental para el Estado cubano, como garantía de su soberanía y la estabilidad en la región.

El Ministerio del Interior cubano ha informado de que los diez ocupantes de la lancha rápida procedente de Estados Unidos interceptada en sus aguas territoriales “tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas”. La lancha, según un comunicado previo de las autoridades cubanas, había entrado de forma ilegal en aguas territoriales. Sus tripulantes comenzaron a disparar sobre la embarcación de las Tropas Guardafronteras que les dio el alto infructuosamente para proceder a su identificación.Un bote de la guardia costera cubana intercepta una embarcación en aguas cercanas a La Habana en 2022.

El tiroteo del miércoles en aguas territoriales de Cuba no fue la primera vez en los últimos años que el gobierno cubano dispara contra un barco registrado en Estados Unidos. En 2022, el Ministerio del Interior de Cuba anunció que ese año había interceptado un total de 13 lanchas rápidas estadounidenses dedicadas al tráfico ilícito de migrantes e intercambiado disparos con dos de ellas.

El presidente Trump prorrogó hace poco una medida de emergencia de tiempos de la presidencia de Clinton que permite a las autoridades interceptar barcos estadounidenses que se dirigen a Cuba.

Bajo el argumento de que el gobierno de Cuba exhibe “una disposición pronta y temeraria de utilizar una fuerza excesiva, incluida la fuerza letal”, contra aviones y barcos que entran en su territorio, la orden otorga a las autoridades estadounidenses el derecho a detener, abordar y retener barcos que vayan camino a Cuba. La entrada no autorizada de cualquier embarcación matriculada en Estados Unidos en aguas territoriales cubanas es perjudicial para la política exterior estadounidense porque podría “facilitar una migración masiva desde Cuba”, afirma la orden de Trump emitida el 13 de febrero.

* Periodistacubanoasociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.