Feb 21 2008
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Opinión

Cuba. – TRAS LA RENUNCIA DE FIDEL CASTRO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

El 18-19 de febrero del 2008 Fidel Castro anunci√≥ dejar los cargos de Presidente y Comandante en jefe. Ning√ļn otro presidente en el mundo se mantuvo tanto tiempo en el poder. Cuba a√ļn es el √ļnico pa√≠s occidental del difunto Bloque Sovi√©tico en el cual el Partido Comunista mantiene el monopolio del poder. Castro, adem√°s, no ha sido nunca cuestionado por un levantamiento popular. ¬ŅC√≥mo ha ido forjando a Cuba Fidel y qu√© puede pasar con esta isla tras la salida de Castro?

Cuando el 31 de Julio del 2006 la prensa oficial anunci√≥ que Fidel Castro dejaba temporalmente el poder para reponerse a una operaci√≥n, miles de cubano-¬ęamericanos¬Ľ festejaban en Miami lo que pensaban ser√≠a el fin del castrismo.

En su cumplea√Īos n√ļmero 80 Fidel mostr√≥ fotos donde aparec√≠a recuper√°ndose. Durante 19 meses fue ‚Äútransitoriamente‚ÄĚ remplazado por su menor hermano Ra√ļl, pero, en vez de volver √©l al puesto Catsro ha decidido seguir el camino del chino Deng Xiaoping de pasar los √ļltimos d√≠as de su vida como el poder bajo la sombra, garantizando que haya una transici√≥n ordenada de mandatario sin que se modifique el sistema y el control del partido comunista que √©l estableci√≥.

La particularidad de Castro

La forma por la que Castro llegó al poder fue muy distinta a la de las otras revoluciones comunistas del mundo. Los bolcheviques tomaron el poder en medio de una cruenta guerra mundial (1917) y se consolidaron en el poder tras una guerra civil que duró hasta 1921. En China, Corea, Indochina, Yugoslavia y Corea los comunistas libraron prolongadas guerras de guerrillas. En los casos del Asia se consolidaron en el poder chocando militarmente con enemigos internos o potencias extranjeras. En Europa oriental las democracias populares fueron impuestas por el avance del ejército soviético confrontando al nazismo.

Mientras que en todos esos casos hubo guerras largas y muy sangrientas, el alzamiento de Castro se dio con relativa poca carga de muertos. Castro no se consolid√≥ en palacio ejecutando a cientos de miles. Otra particularidad es que la revoluci√≥n cubana no fue liderada por un Partido Comunista, sino por un grupo de disidentes del nacionalismo ¬ęortodoxo¬Ľ, que no cont√≥ con la inicial simpat√≠a del partido comunista oficial.

Cuando Castr√≥ celebr√≥ su 32 aniversario era uno de los latinoamericanos m√°s j√≥venes que llegaba al poder. Entonces se declaraba anticomunista y partidario de una democracia tipo EEUU. Sin embargo su revoluci√≥n se fue radicalizando. Despu√©s de que EEUU fijara una cuota para la adquisici√≥n de az√ļcar cubana, Castro se lanza a expropiar US$ 850 millones de propiedades norteamericanas. Tras la derrota de la invasi√≥n organizada por la CIA en Bah√≠a Cochinos, Castro se convierte en ‚Äėmarxista-leninista‚Äô.

En Febrero 1962 la OEA liderada por W√°shington declara el bloqueo comercial contra Cuba y luego estalla la crisis de los misiles que casi detona la III guerra mundial.

El giro a la izquierda de Castro fue alentado por la presión de sus bases y de la escena internacional, por la actitud dura de EEUU y por el expreso interés que tuvo la URSS de crear una base a pocos kilómetros de distancia de EEUU a fin de neutralizar los campamentos militares que el Pentágono tenía regados en varios países limítrofes con ella.

Cuando en 1966 Fidel cumpl√≠a la mitad de su actual vida, hab√≠a hecho un cambio fundamental. El guerrillero democratizador se hab√≠a convertido en el arquitecto de la √ļnica econom√≠a planificada y estatizada que ha habido en las Am√©ricas. Castro hizo algo que nunca m√°s se ha atrevido a hacer un gobernante latinoamericano ‚Äďy que no es posible que hoy puedan hacer Ch√°vez o Morales‚Äď: expropiar a los empresarios privados y establecer una econom√≠a estatizada sujeta a un plan quinquenal. En esta econom√≠a se vetaba la generaci√≥n de capital y el dinero adquir√≠a un valor de cambio o de contabilidad pero no serv√≠a para adquirir propiedades, tierras o f√°bricas.

Para los liberales su régimen destruyó las libertades y la posibilidad de que Cuba se convierta en un magneto para inversiones extranjeras. Castro retruca que con su igualitarismo se eliminó el desempleo y se garantizó a toda la población salud y educación gratuitas y de alta calidad. Los críticos de Fidel afirman que el creó una nueva oligarquía y la revista Forbes le acusa de tener una fortuna de US$ 900 millones, cosa que él desafía que se lo prueben.

Cómo Fidel evitó un levantamiento anticomunista tipo entre 1989-91

Si bien a Castro se le acusa de haber liquidado a algunos de sus colaboradores que buscaban socavarle (como Ochoa), lo cierto es que Cuba se libr√≥ de masivas purgas y matanzas tipo Stalin o de una revoluci√≥n cultural. Tampoco ha tenido ninguna revoluci√≥n que buscase ‚Äėdemocratizar‚Äô o ‚Äėmejorar‚Äô al ‚Äėsocialismo‚Äô (tipo Hungr√≠a 1956, Praga 1968, Polonia 1980 o Beijing 1989) y menos a√ļn un levantamiento popular pro-occidental como los que sacudieron a Europa oriental en 1989-91 y que a√ļn siguen tumbando gobiernos pro-rusos como en Ucrania y Georgia.

De todos los pa√≠ses que formaron el Consejo de Ayuda Mutua Econ√≥mica (CAME o COMECON) solo Cuba y Vietnam se libraron de ver en 1991 como colapsaba el Partido Comunista dominante. En la URSS, Bulgaria, Rumania, Checoslovaquia, Hungr√≠a, Polonia y la Rep√ļblica Democr√°tica Alemana (RDA) una serie de protestas populares fueron socavando al r√©gimen del partido √ļnico. Gran parte de las marchas fueron lideradas por sectores que eran pro-EEUU y en los noventas todos esos Estados fueron desarticulando la econom√≠a estatizada y planificada dando paso a privatizaciones y a la libre empresa, as√≠ como proclamando nuevas democracias multipartidarias.

Cuba y Vietnam se salvaron de tal evoluci√≥n por tener una historia distinta y estar en un continente muy distante. Mientras que en Europa Oriental EEUU era vista como un aliado contra los ‚Äėduros‚Äô y un s√≠mbolo de progreso y libertad, en Cuba e Indochina hab√≠a una fuerte resistencia popular a W√°shington a quien hab√≠an repelido militarmente o confrontaban un bloqueo. Mientras que en Europa los orientales ve√≠an como la parte occidental del continente ten√≠a mejores niveles de vida y bienes de consumo, en Cuba y Vietnam sus poblaciones ve√≠an que sus vecinos ten√≠an altas tasas de desempleo y pobreza, por lo que sus modelos econ√≥micos no le concitaban la atracci√≥n que s√≠ la tuvo la Comunidad Europea para los euro-orientales.

Mientras las ¬ęrevoluciones liberales¬Ľ de Europa del este supieron sacar ventaja de resentimientos de minor√≠as nacionales (como los armenios de Karabaj, los b√°lticos, los eslovenos y croatas, etc.), Cuba, si bien es un crisol de razas, es nacionalmente homog√©nea.

A la semana de que Fidel cumpliera 65 a√Īos se produjo el golpe de Yanayev en Mosc√ļ (19/21 de agosto de 1991) que, al fracasar, produjo una contra-reacci√≥n. Esos a√Īos deben haber sido terribles para Fidel pues vio como su padrino sovi√©tico se desintegraba. √Čste era su principal comprador de az√ļcar y de otros productos y tambi√©n su proveedor de hidrocarburos, maquinarias y dem√°s bienes. En 1990 su camarada Daniel Ortega pierde el poder y desde entonces los sandinistas no han vuelto a gobernar Nicaragua (Recientemente recuper√≥ electoralmente la presidencia de la rep√ļblica).

Pese a su aislamiento, Castro evit√≥ un levantamiento tipo Europa Oriental debido a que sus principales opositores estaban fuera de la isla y a que la mayor√≠a de la poblaci√≥n comparaba su nivel de vida con el del resto de Am√©rica Latina que se encontraba bajo fuertes ajustes. Si bien los monetaristas sostienen que esas ‚Äėreformas‚Äô fueron esenciales para garantizar crecimientos tipo Chile, lo cierto es que entonces √©stos inicialmente produc√≠an en muchas partes cierres de empresas y desocupaci√≥n, panorama que Fidel mostraba como un mal ejemplo al pueblo cubano.

El giro de Castro

Durante 30 a√Īos (de 1961 a 1991) el gran mentor de Castro fue el Partido Comunista de la Uni√≥n Sovi√©tica (PCUS). Castr√≥ apoy√≥ al Kremlin cuando √©ste invadi√≥ Praga, en 1968, Polonia, en 1981 y Afganist√°n en 1989, y tambi√©n cuando choc√≥ con Mao.

La destrucción del PCUS fue una tragedia para sus discípulos cubanos. Castro se negó a suavizar el monopolio del partido comunista. Ni si quiera dejó que algunos otros partidos cohabiten con el suyo, tipo China. Durante el Glasnot (apertura) y Perestroika (reestructuración) de Gorbachev, Castro se negó a liberalizar su régimen económico, aunque sí fue autorizando algunas inversiones privadas.

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Castro pudo haber seguido el modelo de Angola, Mozambique y Etiop√≠a, quienes tuvieron partidos marxistas leninistas que se mantuvieron en el poder con el apoyo de sus tropas o funcionarios. Estos pa√≠ses africanos nunca llegaron a eliminar la econom√≠a de mercado para remplazarla por una planificada. En estos tres casos los ex-prosovi√©ticos decidieron legalizar a sus antiguos oponentes armados y competir en elecciones con ellos. El MPLA angole√Īo y el FRELIMO se convirtieron en partidos que se manten√≠an ininterrumpidamente en el poder pero al estilo del PRI mexicano permitiendo la creaci√≥n de una nueva clase empresarial nativa y elecciones multipartidarias.

En Cuba Castro quiso que el monopolio del poder siga en manos del partido √ļnico y que la elite gobernante extrajera su poder de la administraci√≥n de empresas p√ļblicas en vez de tener sus propias empresas privadas. Sin embargo, a medida que el r√©gimen incentiva ¬ęjoint ventures¬Ľ e inversiones privadas deben estar surgiendo nuevos empresarios locales (como hoy los hay y con tanta fuerza en China).

Castro ha buscado diversificar su economía y dejar que empresas extranjeras adquieran propiedades o establezcan sociedades mixtas con su Estado. Uno de los sectores claves iníciales en ese giro ha sido turismo y hotelería, pero también se ha extendido a fábricas y a productos químico-farmacéuticos. Ha debido permitir que una parte de su economía quede dolarizada y que su plan quede alterado con fuertes elementos de mercado.

Castro quiso emular el giro de Vietnam y China que mantenían las dictaduras del Partido Comunista pero abriendo sus mercados. En esos casos los comunistas se comprometían a usar su influencia laboral para evitar huelgas, mientras que a sus poblaciones les decían que había que trabajar en torno a esas empresas para levantar la economía. Muchos inversionistas han sabido sacar gran ventaja de ello.

Sin embargo, mientras EEUU ha demostrado gran entusiasmo por invertir en China y Vietnam (pese a las decenas de norteamericanos que perecieron bajo sus balas), en Cuba (al igual que en el caso de Corea del Norte) W√°shington mantiene la hostilidad.

El bloqueo norteamericano no ha hundido a Castro. Más bien, le ha permitido aparecer como héroe de la soberanía nacional y buscar nuevos nexos. Ha entablado buenas relaciones con México y Canadá (socios de EEUU en el NAFTA), aunque queda pendiente ver si el nuevo gobierno conservador canadiense no decida alejarse de la anterior línea de acercamiento a Cuba impuesta por los liberales y prefiera pegarse a la posición de Bush.

De manera especial Castro ha buscado acercarse a la Uni√≥n Europea y a Am√©rica Latina. Espa√Īa ha sido un puente clave. Desde 1991 Fidel y el rey de Espa√Īa (quienes deber√≠an ser ant√≠podas pues uno plantea el comunismo y el otro la monarqu√≠a hereditaria) han venido coordinando estrechamente impulsando las cumbres anuales iberoamericanas.

Estas se han dado de manera paralela a las de la OEA con la diferencia que no participaban EEUU y los pa√≠ses angloparlantes, pero donde siempre se planteaban resoluciones buscando cesar el bloqueo contra Cuba. En estas cumbres Espa√Īa lograba reconstruir su relaci√≥n con sus ex colonias y avanzar como el gran inversor de la Uni√≥n Europea en la regi√≥n, mientras que Cuba se reinsertaba en su continente y atra√≠a capitales ib√©ricos y latinoamericanos.

De las armas a las urnas

Cuando en 1966 Castro cumpli√≥ 40 a√Īos Cuba auspiciaba a la Tricontinental y el establecimiento de focos guerrilleros en la mayor parte de Am√©rica Latina. El Che Guevara estuvo en Congo y luego en 1968 muri√≥ en Bolivia.

Cuando Castro festej√≥ medio siglo de vida las tropas cubanas eran enviadas al Africa. Ellas fueron claves en apoyar a los reg√≠menes pro-sovi√©ticos de Angola y Etiop√≠a. Al celebrar sus 55 a√Īos Castro hab√≠a logrado tener en Nicaragua un socio donde tambi√©n una revoluci√≥n local apoyada en guerrilleros hab√≠a depuesto a un dictador.

Sin embargo, Fidel ha ido dejando la diplomacia del fusil. Así como Khadaffi en Libia busca distanciarse de toda forma de terrorismo, Castro hoy quiere que sus partidarios vayan abandonando la vía armada. Fidel quiere exportar expertos cubanos pero en las áreas de salud y educación (tal como lo viene haciendo en Venezuela).

El Congreso Nacional Africano, el IRA irlandés y la ETA vasca se desarrollaron bajo la influencia de Castro, quien hoy alaba sus procesos de desarme e incorporación a la democracia multipartidaria.

Hoy antiguos guerrilleros est√°n en los gobiernos de Bolivia y Uruguay, o colaborando con los de Brasil, Chile y Venezuela. La √ļnica guerrilla que queda con peso es la colombiana a quien Castro y Ch√°vez quieren obligarla a sentarse con Uribe a negociar.

El presidente colombiano, pese a ser el más pro-Bush de la región, constantemente se vale de La Habana como mediador ante las FARC y el ELN. La otra guerrilla castrista de peso que quedaba (los zapatistas) ahora buscan operar en la legalidad electoral. En cuanto al senderismo, Granma saludó cuando su jefe Abimael Guzmán fue apresado por Fujimori en 1992.

La derecha puede ser muy hostil a Castro pero también debe reconocer que él ha jugado un rol importante en ir desmovilizando a las guerrillas y hacer que varios de sus líderes y movimientos se hayan integrado a las actuales democracias representatives, con lo que se ha ayudao a estabilizar una época inusual en América Latina. Por primera vez durante alrededor dos décadas donde casi toda la región ha tenido gobiernos electos en comicios multipartidarios.

A pesar que Castro ha empujado a sus camaradas de armas hacia ir a las urnas, √©l persiste en mantener la dictadura del partido oficial, sistema que √©l ve como m√°s ‚Äėdemocr√°tico‚Äô pues, seg√ļn √©l, hay menos desigualdad social y m√°s ‚Äėparticipaci√≥n popular‚Äô.

Si cuando Fidel celebr√≥ su 65 cumplea√Īos ve√≠a como se desintegraba su gran benefactor (la URSS), al llegar a las ocho d√©cadas de vida puede ver que, si bien perdi√≥ al bloque socialista, las relaciones con el resto de Am√©rica Latina y el Caribe pasan por su mejor momento.

Hugo Ch√°vez aterriz√≥ en La Habana en el 80 cumplea√Īos de Fidel. El presidente venezolano ha hecho bastante para ir rompiendo el cerco de EEUU a la isla. La Habana ha impulsado con La Paz, Managua y Caracas el Tratado de Comercio de los Pueblos, contrapuesto al ALCA de EEUU.

Fidel ha visto caer a varios presidentes amigos suyos en el continente (Brasil 1964, Bolivia 1971, Chile 1973, Per√ļ 1975, Granada 1983, Nicaragua 1990) pero nunca antes se ha sentido rodeado por tantos gobiernos cercanos. Tiene por primera vez un bloque econ√≥mico y pol√≠tico regional (con Venezuela, Nicaragua, Bolivia y en menor medida Ecuador) y buenas relaciones con Argentina y Brasil (las dos mayores econom√≠as suramericanas).

La ¬ęvenezuelizaci√≥n¬Ľ de Cuba

En diversos sectores conservadores existe el temor que los Castro estar√≠an buscando expandirse y ¬ęcubanizar¬Ľ a estos pa√≠ses. Mucho se habla, por ejemplo, de la eventual ¬ęcastrificaci√≥n¬Ľ de Venezuela.

Ciertamente Ch√°vez ha tomado muchos aspectos de Castro. Sus discursos son tambi√©n muy largos y est√°n llenos de frases contra EEUU, por el ‚Äėsocialismo‚Äô, citando a Marx o Lenin , planteando la defensa de las clases y etnias marginadas y ha encontrado en Bol√≠var a una figura nativa similar al cubano Mart√≠ que pueda simbolizar el anti-imperialismo.

Sin embargo entre ambos hay una gran diferencia. Fidel llegó al poder mediante una revolución armada que destruyó a las FFAA existentes, expropió a todas las grandes empresas privadas y estableció una economía centralmente planificada donde el eje de la producción es cumplir cuotas (y no generar una ganancia) y donde inicialmente la moneda dejó de ser un valor para comprar propiedades y generar capital, para ser, esencialmente, un medio de cambio o de contabilidad.

Chávez llegó a palacio mediante las urnas y ha buscado potenciar a las FFAA existentes. Caracas sigue llena de multinacionales norteamericanas y la empresa privada sigue desarrollándose, aunque varios de sus sectores muestren su desafecto con el izquierdismo oficial. También ha mantenido elecciones y una democracia representativa, pese a que sus oponentes indiquen que en ésta hay elementos autoritarios y populistas. En suma, en Venezuela no se ha producido un quiebre y ruptura de su economía y de su sistema, aunque Chávez haya hecho una nueva constitución.

La posibilidad que Chávez, Morales o Lula sigan un camino a la cubana (es decir de ir a confiscar a la empresa privada y socializar toda la producción) es algo imposible. Ya no existe la Unión Soviética, Cuba no desea ese cambio y todos esos gobiernos no quieren desequilibrar a sus respectivos Estados y economías.

Ciertamente que en Venezuela, Bolivia y algunas alcaldías izquierdistas de la región se verá un flujo de profesionales cubanos de la salud y de la educación, y que también se plantearán reformas agrarias y laborales, y algunas nacionalizaciones. Estas medidas no quieren eliminar a la economía de mercado y a la empresa privada sino desarrollarla en un marco donde haya una mayor intervención estatal. Los nuevos liberales cuestionarán a ese modelo como populista y como una traba para captar inversiones privadas y generar un desarrollo tipo Chile, sin embargo, ellos deben reconocer que los castristas ya han renunciado a querer exportar una economía planificada y que, más bien, están gradualmente minando a la que tienen en Cuba.

Mientras muchos ven a Chávez, Morales, Kirchner o Lula como aliados izquierdizantes de Cuba, lo cierto es que, en realidad, ellos están jugando un gran rol en transformar a la isla. Antes que una cubanización de Venezuela lo que tenemos es una venezuelización de Cuba.

Fidel gradualmente se ha ido distanciando de muchos de sus anteriores radicalismos y trata de acercarse ideológicamente a los gobiernos que giran en torno al Mercosur. El petróleo subvencionado venezolano ha levantado a la industria y el sistema de transporte y energía cubanos. A cambio, Cuba le ha dado a Venezuela medicinas, productos y personal cualificado en el área de salud, educación y militar. La alianza de los petrodólares venezolanos y de los servicios de salud y educación cubanos viene teniendo su impacto en la región. Han apuntalado a municipios izquierdistas en Centroamérica, han creado una amplia capa de becarios en el Caribe anglo-parlante (donde hay un creciente interés por la cultura y el medio hispanoamericano) y van a querer tener un impacto en Suramérica (especialmente en Bolivia).

Perspectivas para Cuba

La posibilidad que el sucesor de Castro caiga no es hoy realista debido a la popularidad interna de Fidel y de su movimiento y al contexto internacional. No puede descartarse que √©l, al igual que su ant√≠poda caribe√Īo Balaguer, llegue a los noventas en el poder (aunque ahora Castro lo haga sin tener sus principales cargos). Los castristas se ufanan que su l√≠der ha resistido 638 intentos de la CIA para asesinarlo y que √©l tambi√©n resistir√° una d√©cada m√°s en palacio.

Ciertamente que para EEUU el régimen de los Castro es un eterno dolor de cabeza. La estrategia republicana es la de la confrontación y eso ha implicado la aprobación de una nueva partida de fondos para gestar su caída.

Posiblemente una nueva administración demócrata (si se diese) pudiese buscar una reconciliación con Fidel. A fin de cuentas Wáshington permitió que el emperador japonés Hiro Hito se mantenga en el poder pese a haber liderado al imperio nipón atacando a millones de norteamericanos. Ciertamente, el monarca del Sol naciente aceptó una rendición incondicional y figurar como símbolo sin mayor poder que dejaba a los EEUU re-estructurar a su país, cosa que Fidel no aceptaría.

Obama ha planteado la posibilidad de reunirse directamente con los castro o incluso de cesar el bloqueo y restablecer embajadas aunque esto √ļltimo depender√≠a de concesiones de La Habana.

Algunos sectores en EEUU buscan un ala Gorbachov en el PC Cubano y creen que Ra√ļl Castro podr√≠a abrir tal camino.
Sin embargo, la forma en la cual Fidel ha designado a su hermano como su primer sucesor es algo que nos recuerda a Corea del Norte donde Kim Il Sung fue el primer líder comunista en dejar el poder a alguien de su familia (a su hijo).

Para muchos estos parece una monarqu√≠a o ¬ędinast√≠a roja¬Ľ y por ende una contradicci√≥n con el comunismo que pregona la desaparici√≥n de privilegios, herencias y clases. Para los liberales ello es una muestra de la hipocres√≠a del comunismo y para los marxistas m√°s ortodoxos ello es una muestra que el castrismo se ha burocratizado. Sin embargo, para la elite cubana esta continuidad familiar es la mejor garant√≠a de mantener un r√©gimen cercado por EEUU y evitar un fraccionamiento del partido y desbordes sociales.

Para los partidarios de que Cuba se convierta en otra democracia liberal como la del resto del continente quedan dos alternativas: una es buscar un levantamiento popular tal vez apoyado directa o indirectamente por EEUU; y la otra es presionar para una reforma gradual interna.

La posibilidad que en Cuba se repitan los levantamientos pro-occidentales de Europa del este 1989-91 no son hoy muy viables. EEUU ya no pasa por uno de sus mejores momentos de su historia (como fue en 1989-1991) y, más bien, se encuentra enlodado en Iraq, Afganistán y el Asia occidental, donde ve surgir gobiernos y movimientos contestatarios (Hamas en Palestina y Ahmadinejad en Irán quien presiona sobre Siria, Líbano e Iraq).

De otro lado, en América Latina el escenario es distinto al de 1989-91. El Consenso de Washington se ha roto y ya hay varios Estados que difieren del modelo monetarista de moda en los noventas. Allí viene creciendo una nueva izquierda moderada, que no es de corte insurgente sino democratizante. Acepta el mercado, la inversión privada y las estructuras de los Estados que ya han dejado de plantear buscar derrocar.

Un gobierno comunista puede ser depuesto ya sea por fuerzas que est√°n a su derecha (como pas√≥ en Europa oriental en 1989-91) o a su izquierda (como pudo pasar en Europa oriental en Hungr√≠a 1956, Praga 1968 o Polonia 1980). Esto √ļltimo es algo que pudiesen promover algunos sectores marxistas descontentos con las nuevas desigualdades y el aumento de la prostituci√≥n, quienes propondr√≠an una revoluci√≥n dentro de la revoluci√≥n planteando desprivatizar, reflotar democr√°ticamente la econom√≠a planificada y retomando una pol√≠tica exterior militante.

Sin embargo la posibilidad de ir hacia un derrocamiento del régimen (ya sea mediante un levantamiento pro-EEUU o uno democratizador del socialismo) es algo que, si bien puede irrumpir en medio de un volcán comprimido, no se avizora en el futuro más inmediato.

Una isla que depende de la escena mundial

Por el momento la tendencia que más se percibe es la de que los castristas vayan reincorporándose a la región y creando alianzas comerciales que busquen contrarrestar a los Tratados de Libre Comercio con EEUU por un bloque proteccionista latinoamericano.

A medida que más Cuba estreche sus lazos con Venezuela y el Mercosur, se podrán generar dos fenómenos. Uno puede ser la emergencia de un ala de países que pretendan usar los hidrocarburos suramericanos y las economías relativamente menos dependientes de Argentina y Brasil para hacer una forma de bloque latino al estilo de la Unión Europea. El otro puede ser seguir presionando para que los Castro se vayan des-sovietizando y abriendo su régimen económico y político hacia uno más afín al que tienen Venezuela o Brasil.

Varios analistas coinciden en decir que mientras EEUU se viene distrayendo en Medio Oriente Catsro y Ch√°vez han venido avanzando en su ¬ępatio trasero¬Ľ. Sin embargo, EEUU requiere ¬ęlatinoamericanizar¬Ľ el Asia Occidental (es decir, remplazar reg√≠menes proteccionistas por unos que liberalicen a la econom√≠a y a la pol√≠tica). Si logra ese objetivo podr√° consolidarse a nivel global y en las Am√©ricas. De all√≠ que Ch√°vez tanto intente apoyar a Ir√°n y organizar con Rusia, Bielorrusia, Vietnam y China un contrapeso a W√°shington.

El futuro de esta isla depende de la escena internacional. Fue el inter√©s sovi√©tico quien jug√≥ gran rol en transformar a Fidel de ¬ęrebelde democratizador a comunista expropiador¬Ľ. La desintegraci√≥n sovi√©tica encontr√≥ a Fidel buscando un compromiso entre el ascenso de la globalizaci√≥n liberal y el poder mantener como China y Vietnam un monopolio del partido comunista que se vaya abriendo gradualmente al mercado.

Si la debilidad de EEUU en los sesentas empujó a Fidel hacia la izquierda y si el triunfo de los EEUU en los noventas hizo que Fidel se vaya distanciando de sus radicalismos y de promover insurgencias, hoy gran parte de su futuro depende de como quede EEUU en su guerra antiterrorista global y en su intento de aparecer como el superpolicía del planeta (algo que, por el momento, viene reculando y generando contrapesos por parte de la UE y Rusia).

El castrismo podría acentuar su evolución hacia querer combinar aspectos del viejo plan estatista con nuevas concesiones al mercado (y quizás hacia alguna forma de tolerancia interna) en la medida que vaya gestando un polo afín en su propia región.

La renuncia de Fidel a la Presidencia de Cuba y a la jefatura de sus FFAA no implica que él deja el poder, sino que él se mantiene como la figura central que va permitiendo que se vaya entrenando su sucesor, al tiempo que garantiza una estabilidad y continuidad.

Fidel Castro no solo sigue el ejemplo de Deng Xiaoping de pasar su ancianidad como el l√≠der m√°ximo que supervisa a quienes detentan los principales cargos p√ļblicos, sino que buscar√° hacer que su isla vaya recorriendo el mismo camino chino e indochino de ir hacia una econom√≠a que combine el estatismo con la empresa privada pero que imponga orden y crecimiento mediante el monopolio de un partido comunista √ļnico.

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* Periodista, analista internacinal. Trabaja en Londres.
www.bigio.org.

Texto íntegro de la carta de renuncia de Fidel Castro
publicada por el diario oficial Granma

Queridos compatriotas:
Les prometí el pasado viernes 15 de febrero que en la próxima reflexión abordaría un tema de interés para muchos compatriotas. La misma adquiere esta vez forma de mensaje.

Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario. Desempe√Ī√© el honroso cargo de Presidente a lo largo de muchos a√Īos.

El 15 de febrero de 1976 se aprob√≥ la Constituci√≥n Socialista por voto libre, directo y secreto de m√°s del 95% de los ciudadanos con derecho a votar. La primera Asamblea Nacional se constituy√≥ el 2 de diciembre de ese a√Īo y eligi√≥ el Consejo de Estado y su Presidencia.

Antes hab√≠a ejercido el cargo de Primer Ministro durante casi 18 a√Īos. Siempre dispuse de las prerrogativas necesarias para llevar adelante la obra revolucionaria con el apoyo de la inmensa mayor√≠a del pueblo.

Conociendo mi estado cr√≠tico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006, que dej√© en manos del Primer Vicepresidente, Ra√ļl Castro Ruz, era definitiva.

El propio Ra√ļl, quien adicionalmente ocupa el cargo de Ministro de las F.A.R. por m√©ritos personales, y los dem√°s compa√Īeros de la direcci√≥n del Partido y el Estado, fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud.

Era incómoda mi posición frente a un adversario que hizo todo lo imaginable por deshacerse de mí y en nada me agradaba complacerlo. Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo.

Me acompa√Īaban las fuerzas f√≠sicas suficientes para escribir largas horas, las que compart√≠a con la rehabilitaci√≥n y los programas pertinentes de recuperaci√≥n. Un elemental sentido com√ļn me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance.

Por otro lado me preocup√≥ siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traer√≠an noticias traum√°ticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicol√≥gica y pol√≠ticamente, era mi primera obligaci√≥n despu√©s de tantos a√Īos de lucha.

Nunca dej√© de se√Īalar que se trataba de una recuperaci√≥n ¬ęno exenta de riesgos¬Ľ.

Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el √ļltimo aliento. Es lo que puedo ofrecer.

A mis entra√Īables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en d√≠as recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revoluci√≥n, les comunico que no aspirar√© ni aceptar√© ‚Äďrepito, no aspirar√© ni aceptar√©,‚Äďel cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.

En breves cartas dirigidas a Randy Alonso, Director del programa Mesa Redonda de la Televisión Nacional, que a solicitud mía fueron divulgadas, se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo, y ni siquiera el destinatario de las misivas conocía mi propósito.

Tenía confianza en Randy porque lo conocí bien cuando era estudiante universitario de Periodismo, y me reunía casi todas las semanas con los representantes principales de los estudiantes universitarios, de lo que ya era conocido como el interior del país, en la biblioteca de la amplia casa de Kohly, donde se albergaban.

Hoy todo el país es una inmensa universidad. Párrafos seleccionados de la carta enviada a Randy el 17 de diciembre de 2007:
¬ęMi m√°s profunda convicci√≥n es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un mill√≥n de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminaci√≥n alguna, requieren m√°s variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino f√°cil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos. Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas m√°s j√≥venes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la √©poca excepcional que me toc√≥ vivir. Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final.¬Ľ

Carta del 8 de enero de 2008:
¬ę…Soy decidido partidario del voto unido (un principio que preserva el m√©rito ignorado). Fue lo que nos permiti√≥ evitar las tendencias a copiar lo que ven√≠a de los pa√≠ses del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato √ļnico, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo, gracias al cual pudimos continuar el camino escogido.¬Ľ

¬ęTen√≠a muy presente que toda la gloria del mundo cabe en un grano de ma√≠z¬Ľ, reiteraba en aquella carta.

Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo.

Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución.

Algunos casi ni√Īos se incorporaron a los combatientes de las monta√Īas y despu√©s, con su hero√≠smo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al pa√≠s. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo.

Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución. El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos.

Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.

No me despido de ustedes. Deseo s√≥lo combatir como un soldado de las ideas. Seguir√© escribiendo bajo el t√≠tulo ¬ęReflexiones del compa√Īero Fidel¬Ľ. Ser√° un arma m√°s del arsenal con la cual se podr√° contar. Tal vez mi voz se escuche. Ser√© cuidadoso.

Gracias,

Fidel Castro Ruz.

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