Elmer Pineda dos Santos - CLAE
Miles de cubanos, convocados por las juventudes del Partido Comunista, participaron el jueves en una protesta contra el bloqueo de Estados Unidos, a la cual acudieron en motos, triciclos y bicicletas, y que terminó frente a la embajada de ese país. Asimismo, Rusia anunció el envío a la isla de un segundo buque con petróleo.
Miles de jóvenes y pioneros cubanos recorrieron este jueves el Malecón de La Habana, en la capital del país, en la Parada Juvenil Antiimperialista «Aquí, con Fidel», una movilización en protesta y rechazo contra el bloqueo de Estados Unidos, que combinó con el homenaje al líder político Fidel Castro, en el centenario de su nacimiento.
Los participantes utilizaron bicicletas, triciclos y pequeños vehículos eléctricos para recorrer el litoral habanero en un desfile que tuvo un marcado carácter antiimperialista para visibilizar la resistencia de las nuevas generaciones frente al cerco económico impuesto por Washington desde hace más de seis décadas.
Mientras, Cuba anunció la liberación de más de 2.000 presos, la mayor en una década. El gobierno, que defiende el indulto como un “gesto humanitario y soberano”, manda otra señal de apertura en medio de las presiones de Estados Unidos.
El presidente del Movimiento Juvenil Martiano, Danhiz Díaz, explicó que participar en la marcha es también una forma de celebrar en un «momento difícil» los aniversarios de la Organización de Pioneros José Martí y la Unión de Jóvenes Comunistas. «Hace falta mostrar a los jóvenes y hacerlo de esta forma. No tenemos otra manera de movilizarnos que no sea en triciclos, en equipos eléctricos o en nuestras bicicletas», declaró Díaz.
El dirigente juvenil insistió en que la lucha contra el imperialismo sigue siendo la misma y que el pueblo cubano se mantiene firme en sus principios de soberanía y unidad y advirtió que el imperialismo ha mostrado un rostro más agresivo en los últimos años, pero que «la oposición de la isla sigue siendo firme».
«Tenemos mucho que defender (…) y mientras más unidos estemos, mejor», dijo una estudiante de 18 años, Daniela Martínez, que animaba el paso de los manifestantes. Con 9,6 millones de habitantes, Cuba atraviesa una profunda crisis económica y energética marcada por una elevada inflación, prolongados apagones y una escasez persistente de alimentos y medicinas. Las autoridades atribuyen esta situación a los efectos combinados del endurecimiento del embargo estadounidense, la baja productividad de su economía y el colapso del turismo.

Liberación de presos
El gobierno cubano anunció la liberación de 2.010 presos. Se trata del mayor indulto en décadas en Cuba y la segunda liberación de presos desde que Estados Unidos elevara a principios de año la presión sobre la isla con un cerco energético que está provocando el colapso económico del país.
En un comunicado publicado en el diario oficial, Granma, el gobierno destaca la decisión como un gesto “humanitario y soberano”. El gobierno no ofreció detalles sobre la identidad de los liberados, ni tampoco si se trata de alguno de los cientos de presos políticos que denuncian las organizaciones internacionales. Solo que entre los liberados se encuentran “jóvenes, mujeres, adultos mayores de 60 años”, así como “extranjeros y ciudadanos cubanos residentes en el exterior, próximos a cumplir sus condenas”.
El indulto masivo llega en plenas negociaciones abiertas entre La Habana y Washington y apenas una semana después de que Donald Trump diera una primera señal de flexibilización de la asfixia petrolera. El domingo pasado, un buque petrolero ruso llegó a los puertos cubanos con 100.000 toneladas de crudo. Un ligero alivio para
la crisis de abastecimiento que mantiene a la isla con apagones constantes y cada vez más prolongados, además de problemas graves en servicios básicos como hospitales o transporte.
Pese a abrir ligeramente la mano y a unas declaraciones ambiguas de Trump insinuando más flexibilidad, la Casa Blanca dejó claro al día siguiente que el gesto no supone un cambio formal en la política de sanciones y que permitieron el buque ruso por las “necesidades humanitarias del pueblo cubano”.
La liberación de presos de este jueves sucede también un día después de que la embajadora cubana en Washington, Lianys Torres Rivera, lanzara un guante a Estados Unidos para “participar en la transformación económica de Cuba”. Desde el ataque militar a Caracas, que precipitó el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, la isla está en el punto de mira de Trump como el siguiente objetivo.
Mientras se desarrollan unas negociaciones rodeadas de hermetismo y lideradas por el secretario de Estado, el descendiente de migrantes cubanos Marco Rubio, el presidente ha ido oscilando entre la disposición al diálogo y las amenazas. Hace apenas dos semanas, Trump afirmó que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba” y que podría “hacer lo que quiera con ella”.

El mes pasado el gobierno anunció la liberación de 51 presos, una operación facilitada con la mediación del Vaticano. También ha abierto la mano en cuestiones económicas, como el permiso para que los cubanos en el exilio hagan negocios en la isla, o la importación de pequeñas cantidades de gasolina por parte de empresas privadas.
El gobierno sigue acusando a Estados Unidos de provocar «un genocidio» en la isla, con el bloqueo impuesto.
La Parada Juvenil Antiimperialista «Aquí, con Fidel» en La Habana fue un evento significativo que reunió a jóvenes cubanos en el Malecón de La Habana.
Este evento fue una celebración del centenario de Fidel Castro y un rechazo al bloqueo impuesto por Estados Unidos. Participantes, incluyendo niños y adolescentes, expresaron su descontento con el bloqueo y su compromiso de seguir luchando por un país mejor.
La parada concluyó con un desfile sobre ruedas desde la Avenida de los Presidentes hasta el parque 13 de Marzo, por el Malecón habanero, y se realizaron actos similares en todas las provincias del país. Este evento es parte de la jornada de celebraciones por elAniversario 65 de la Organización de Pioneros José Martí y el 64 de la Unión de Jóvenes Comunistas.
Algunos medios -repetidores de las campañas de Washington contra la isla, han publicado estas semanas que la negociación en marcha pasa por una reforma económica amplia, pero sin el presidente Miguel Díaz-Canel al frente. La respuesta cubana a esa información fue firme: “El sistema político cubano no es objeto de negociación, ni por supuesto el presidente ni ningún cargo del gobierno”.
La operación anunciada este jueves supera incluso las históricas excarcelaciones de hace una década, cuando Cuba y Estados Unidos firmaron la reanudación de las relaciones diplomáticas tras cinco décadas de aislamiento. En septiembre 2015, el Gobierno de Cuba indultó a 3.522 presos coincidiendo con la inminente visita del papa Francisco a la isla. En enero de ese mismo año, el gobierno cubano ya había indultado a otros 53 reclusos que Washington consideraba “presos políticos”.
El Gobierno cubano asegura que ha indultado a 9.905 reclusos desde 2010.
* Periodista cubano asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
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