Mar 1 2005
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Opinión

Curiosidades de Labaké

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

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La coca voladora y la liviandad del Estado. El masivo y prolongado contrabando de cocaína a España es una curiosidad que tiene múltiples facetas. Veamos:

a) Southern Winds es una empresa privada, pero asociada íntimamente con una estatal (LAFSA). Si el Dr. Kirchner aduce ahora que desconocía lo que estaba haciendo su socia en los últimos meses (¿o años?) con 200 (y hasta 350) valijas con cocaína, significa que el gobierno está compuesto por un hato de inservibles o, caso contrario, el presidente nos está  mintiendo.

b) Para mantener esa extraña sociedad el gobierno ha subvencionado a Southern Winds con 8 millones de pesos mensuales (poco menos de tres millones de dólares estadounidenses) durante más de un año. O el Dr. Kirchner es muy generoso con sus socios -con nuestro dinero, claro está-, o nos está mintiendo por segunda vez, sobre todo cuando sus funcionarios e íntimos amigos del Ministerio de Planificación renovaron la millonaria subvención después de descubrirse el alevoso contrabando a Barajas.

Insisto, son sus íntimos amigos desde hace 25 años. De esos amigos a quienes el Dr. Kirchner podrá pedirles un  café, pero jamás la renuncia… ¿Por qué tanta confianza del «amigo» del presidente en su propia impunidad?

c) Ahora nos enteramos que, contra lo que juró el gobierno desde el primer momento, hay decenas de altísimos funcionarios -ministros entre ellos- que sabían lo del narcotráfico a Barajas desde hace meses.

Es decir: o el Dr. Kirchner está rodeado de gente desleal que le oculta la verdad a su presidente -algo así como el diario Crítica que le imprimían ad-hoc a don Hipólito Yrigoyen en su vejez… aunque el Dr. Kirchner no es nada viejo-, o el presidente nos está mintiendo una vez más.

d) Es de público y notorio conocimiento que en el gobierno no vuela una mosca sin el permiso previo y expreso del Dr. Kirchner, quien indefectiblemente castiga con inflexible dureza a quienes le ocultan la menor novedad. Si no ha despedido a los gritos a quienes le ocultaron esta «pequeña» novedad, es porque el Dr. Kirchner se ha convertido en un blando corderito que deja hacer a sus colaboradores lo que se les venga en ganas, o porque él conocía desde el principio el «negocio» de Southern Winds -digo sólo conocía por no ser mal pensado-, y nos está mintiendo por enésima vez.

e) Las valijas voladoras de Southern Winds-LAFSA nos hacen recordar a las Sansonite del menemismo, que volaban con frecuencia a Miami.

¿Serán las mismas valijas, o habrán comprado modelos nuevos, más fashion?

f) El dueño de la cocaína contrabandeada por Southern Winds, ¿será el mismo de la que viajaba en las Sansonite en la década menemista -¡tan distinta a esta época…!-, y sólo habrá cambiado el collar del perro, el medio de transporte y el presidente engañado?

g) Uno arde en ganas de saber si la cocaína era del Cartel de Juárez, del mexicano, del peruano, del colombiano… o de la CIA, y reza sinceramente para que, si esta horrible sospecha es real, no se repita la tragedia de Carlitos Junior.

Con la droga no se juega.

 
Sionismo/antisemitismo:una ecuación compleja. Siempre nos enseñaron que sionismo y nazismo eran dos extremos opuestos, que los nazis persiguieron a los sionistas y que éstos se opusieron a los nazis arriesgando su propia vida.
Sin embargo, nuestro ya conocido Israel Shahak, profesor de la Universidad de Tel Aviv hasta su muerte en 2001, nos informa, en su libro Historia judía. Religión judía:

«Siempre ha habido relaciones estrechas entre los sionistas y los antisemitas (porque) los sionistas pensaron que podían (…) utilizar a los antisemitas para sus propios objetivos.

El propio Herzl (Theodoro, fundador del sionismo a fines del siglo XIX) se alió con el famoso Conde von Plehve, el ministro antisemita del zar Nicolás II. Herzl fue a Rusia menos de cuatro meses después del abominable progrom Kishinev, del que se sabía que Plehve era responsable. Herzl propuso una alianza.

Los aliados que tenía Ben Gurion -considerado el padre del Estado de Israel- en la extrema derecha francesa durante la guerra de Argelia incluían a algunos conocidos antisemitas que, sin embargo, procuraron explicar que solamente estaban en contra de los judíos en Francia, no en  Israel.

Tal vez el ejemplo más escandaloso sea el placer con que algunos líderes sionistas de Alemania saludaron el ascenso de Hitler al poder, porque compartían su creencia en la primacía de la «raza» y su hostilidad a la asimilación de los judíos con los «arios». Felicitaron a Hitler por su triunfo frente al enemigo común: las fuerzas del liberalismo (los liberales deseaban integrar a los judíos a la sociedad alemana, «mezclándolos» sin distinciones con los arios, y lograr así la unidad nacional, la misma unidad nacional que ahora deseamos alcanzar acá los argentinos amantes de la paz y la justicia).

El Dr. Joachim Prinz, un rabino sionista que posteriormente habría de emigrar a Estados Unidos, donde llegó a ser vicepresidente del Congreso Judío Mundial y una luminaria en la Organización Sionista Mundial -así como gran amigo de Golda Meir, la sucesora de Ben Gurion-, publicó en 1934 un libro especial, Wir Juden (Nosotros judíos), para celebrar la llamada «revolución alemana» de Hitler y la derrota del liberalismo.

 
Yo también quedé atónito cuando lo leí, pero lo dice alguien con la autoridad intelectual y moral suficiente como para que nadie pueda dudar de sus palabras.

 
Son curiosidades que invitan a una serena reflexión. Ambas merecen ser meditadas: la de Kirchner (¿adónde quiere llevarnos?) y la de Shahak (¿cuánto nos han engañado?), porque siempre el pueblo raso es quien paga las consecuencias: los argentinos, con lo de Kirchner, y los judíos inocentes de todo el mundo con lo que relata Shahak.

——————————-

* Abogado, periodista y ex parlamentario argentino.
Su Curiosidades anterior puede leerse Aquí.
jglabake@telviso.com.ar

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Feb 23 2005
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Opinión

Curiosidades de Labaké

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

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La vida nos da sorpresas siempre, y nunca colmamos nuestra capacidad de asombro porque la realidad supera a la ficción. Vayan dos botones de muestra en esta primera entrega de Curiosidades.

 
Repsol, los impuestos y el buen petróleo

La empresa española que se quedó con el petróleo argentino al precio de dos vidriecitos de colores y tres espejitos, vive llorando miseria por el 20 por ciento de retención que debe pagar por sus exportaciones, como impuesto extraordinario, desde la brutal devaluación de 2002.

En su desconsolado llanto se siente permanentemente asistida y reconfortada por el gobierno español de turno -sea «izquierdista» o «derechista»- y por el propio rey de España que no es ni de «izquierdas» ni de «derechas», pero que negocios sabe bastante…

Cuando el apoyo español  no alcanza, acude presuroso en ayuda de Repsol papá EEUU, el G7, el FMI, etc., etc. El pretexto de tantas lágrimas es que, con dichas retenciones, la actividad petrolera no es rentable en nuestro país.

Sin embargo, el diario La Nación de Buenos Aires en su edición del 23 de febrero de 2005, en la sección Economía y Negocios, página 8, nos aporta la primera sorpresa «curiosa»: Repsol ganó en todo el mundo, durante 2004, la enorme fortuna de 7.507 millonesde euros -casi US$ 10.000 millones-.

De ellos, 4.876 millones (poco menos de US$ 7.000 millones) los ganó en la Argentina, con su «deficitaria» filial Repsol-YPF. Si no existieran las «injustas» y «distorsivas» retenciones, las ganancias de nuestros benefactores españoles alcanzarían a los 8.000 millonesde euros (unos US$ 10.500 millones). 

La compra de YPF a precio vil la logró Repsol con Menem, y estas fantásticas ganancias las obtiene con Kirchner, quien jamás tocará el fondo de la cuestión de las empresas privatizadas. Eso es lo que los «entendidos» llaman la continuidad jurídica de los Estados… genuflexos y nosotros denominamos por su nombre verdadero: decadencia nacional, corrupción e impunidad.

Con estos atropellos continuos (ellos sí que tienen continuidad) hay que terminar.

 
La alianza EEUU-Israel

En otro orden de cosas, siempre se nos ha dicho que EEUU apoya a Israel porque éste es un país democrático (¡!), porque los judíos fueron víctimas del nazismo, porque en EEUU hay muchos sionistas, porque nada raro hay en ello ya que en EEUU los presidentes no son corruptos y apoyan a Israel sólo por convicciones muy íntimas y arraigadas…

Sin  embargo Israel Shahak, eminente profesor de la Universidad de Tel Aviv e intelectual respetado en todos los círculos académicos importantes, poco antes de fallecer en 2001, alcanzó a publicar un libro clave: Historia judía. Religión  judía. En esa obra imperdible, Shahak nos cuenta que de niño estuvo en el gheto de Varsovia, ahí «desapareció» su padre; su madre logró escapar de Europa luego de la derrota alemana y así llegó a su querida Israel.

Fue un convencido y entusiasta sionista, hasta que, ya grande, descubrió la farsa del sionismo, de Israel, y especialmente del llamado fundamentalismo extremista religioso judío -la dictadura de los rabinos talmúdicos fanáticos- que hoy domina buena parte del aparato estatal israelí-sionista.

En ese libro de Shahak, uno de los prologuistas, el escritor e historiador norteamericano Gore Vidal, nos informa de algo muy curioso y digno de inaugurar esta sección. Nos dice Vidal:

 «John F. Kennedy me contó que, en 1948, Harry S. Truman había sido prácticamente abandonado por todos cuando emprendió la carrera presidencial. Entonces, un sionista norteamericano le llevó dos millones de dólares (unos 5 ó 6 millones de hoy) en metálico, en una maleta, al tren en el que viajaba Truman haciendo su campaña electoral.

«‘Ése es el motivo de que nuestro reconocimiento al Estado de Israel se llevase a cabo tan de prisa’, concluyó Kennedy».

———————————

* Aboigado, ex parlamentario y periodista argentino.

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