Nov 6 2006
1028 lecturas

Cultura

Derrocamiento de Somoza: – MEMORIA DE LA VIDA LOS HECHOS Y LAS MUERTES

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La insurrecci√≥n sandinista que derrocara al tristemente c√©lebre dictador nicarag√ľense Anastasio Tacho Somoza, tuvo en Costa Rica su m√°s amplia retaguardia. Con la h√°bil tolerancia del gobierno de Rodrigo Carazo Odio (1978-1982), basada en la solidaria indignaci√≥n del pueblo costarricense y el apoyo internacional a la lucha guerrillera, nuestro pa√≠s se convirti√≥ en una enorme base de apoyo a la causa insurreccional del vecino pa√≠s del norte, especialmente del Frente Sur, donde combatieron cientos de costarricenses, varios de ellos entregando heroicamente sus vidas. Sin embargo, no todo era permisividad, las fuerzas beligerantes y el espectro de la guerra fr√≠a conspiraban abiertamente en nuestro pa√≠s.

La novela de Daniela Trottier, De todas las selvas ‚Äďpresentada por la editorial como ¬ęCuentos costarricenses¬Ľ o ¬ęRelatos personales¬Ľ y que bien pudo llamarse ¬ęDe todas las sangres¬Ľ, ¬ęDe todas las trincheras¬Ľ, ¬ęDe todas las guerras¬Ľ o ¬ęDe todas las nostalgias¬Ľ‚Äď es una galer√≠a de personajes que poblaron aqu√©lla retaguardia por m√ļltiples razones y procedencias, especialmente en las casas de seguridad, campamentos, hospitales, oficinas, cantinas y rincones de un San Jos√© poco acostumbrado a la conjura pol√≠tico/militar.

Nombres y seudónimos van desfilando por las páginas de estos relatos unidos por el hilo conductor de la lucha desde un frente poco heroico, donde los ideales se entretejían entre lecturas, conversaciones, amores fugaces, despedidas, pérdidas, furias, llantos y la ambigua y lejana convicción por la victoria.

Cada relato, o cap√≠tulo de la novela, lleva el nombre de uno de esos personajes an√≥nimos para la historia patri√≥tica y militar: Ernesto, Emiliano, Luigi, Mar√≠a de los √Āngeles, Juan, Elena, Santiago, Daniela Segunda, Carlos el hondure√Īo, Ramiro, Laura, Diana Hasta Pueblo, quien, en principio, podr√≠a figurar como un personaje colectivo, es el alias de un combatiente herido que luego de la guerra se desempe√Īa como oficial de migraci√≥n en la frontera. As√≠, la revoluci√≥n se encarna en cada uno de esos personajes que, con m√°s pena que gloria, representan el lado oscuro, o el otro sitio, el m√°s soslayado, de la guerra revolucionaria.

La galer√≠a de personajes se complementa con el montaje, o, si se quiere un lenguaje m√°s visual, la instalaci√≥n, de la parafernalia cl√≠nico/hospitalario/forense que sintetiza lo agudo y lo irregular de toda retaguardia de campa√Īa b√©lica:

¬ęEl tr√°fico de frascos y pastilleros de la Caja Costarricense de Seguro Social con sus indicaciones y contraindicaciones, el trasvase de l√≠quidos diversos, del fungicida importado al desinfectante de ferreter√≠a para los veteranos de trincheras, el contrabando de muletas, suelas ortop√©dicas, tablillas, pr√≥tesis y cors√©s usados, el comercio subterr√°neo de anteojos y dientes postizos, de radiograf√≠as de cr√°neos y v√©rtebras, fantasmas en blanco y negro de muertes futuras, todo aquello merec√≠a alguna atenci√≥n y en todo caso una sabia planificaci√≥n para no intoxicar a un manco o despachar una muleta a un asm√°tico¬Ľ.

Si algo llama la atenci√≥n, como vimos en la cita anterior, es el humor contenido y distanciado que se respira en toda la narraci√≥n. Humorismo ‚Äďpodr√≠amos enlazar humor con sus variados significados de supuraci√≥n, transpiraci√≥n, flujo, bilis e ingenio, gracia, salero o sarcasmo‚Äď que nos permite comprender de mejor manera ese mundo antiheroico donde, a veces, la desolaci√≥n, la incoherencia, la confrontaci√≥n ideol√≥gica y hasta la traici√≥n, son cuestiones habituales. Por lo dem√°s, se nos permite, como lectores, asimilar mejor aqu√©lla realidad aparentemente enigm√°tica y rutinaria de la militancia revolucionaria en condiciones de clandestinidad, o tras las bambalinas del teatro de operaciones de la guerrilla.

Porque las labores del trabajo revolucionario de apoyo al frente de combate no consist√≠an solamente en lo referido a la secci√≥n cl√≠nica, tambi√©n requer√≠a esfuerzos en el campo del avituallamiento, las comunicaciones, el trasiego y embutido de armamento y combatientes de paso, hasta las tareas de casera, compa√Īera del combatiente en la l√≠nea de fuego, madre ocasional, profesora de espa√Īol, amante transitoria y virtual o psic√≥loga emp√≠rica, encargadas a la narradora protagonista.

Esa voz en primera persona que describe y detalla paisajes urbanos y rurales, así como los caracteres, actitudes, conflictos y mentalidades de los demás personajes, es precisamente el hilo primordial que engarza todo el tejido de la trama novelística, otorgándole coherencia al argumento de la misma.

Podr√≠amos se√Īalar leves ripios, repeticiones innecesarias y fr√°giles intersticios de discordancia narrativa, pero no vale la pena frente a la autenticidad del documento narrativo que, entre testimonio y ficci√≥n, nos ofrece un vasto fresco de las calamidades de la guerra, contextualizadas en la Costa Rica sandinista y en la Nicaragua revolucionaria de entonces. Adem√°s, el m√©rito narrativo de la autora, para quien el castellano es su segunda lengua, que maneja con notable y atinada correcci√≥n, consiste justamente en captar perfiles, rostros, acciones y texturas de una realidad sociocultural y ling√ľ√≠stica de alguna manera ¬ęajena¬Ľ para ella, aunque la misma novela es alegato y evidencia de su acertada aprehensi√≥n.

Por esas razones y muchas otras que no me permiten el tiempo y el espacio, la primera novela de Daniela Trottier trasciende cualquier análisis crítico que pudiese, por ahora, intentar. Su riqueza está en la polifonía de sus mismos personajes y en la apropiada manera de presentárnoslos. Y en la perspectiva nostálgica y apasionada, en su humor negro contenido, en la difracción erótica y en la capacidad discursiva para acercarnos a una época donde la guerra revolucionaria fue seguida ansiosamente por millones de latinoamericanos y habitantes del planeta.

En Costa Rica muchos participamos de esa ansiedad y aqu√©l apasionamiento, por ello m√°s de alguno podr√≠a repetir con la narradora que esa ¬ęguerra la tengo a√ļn adentro, que no me la puedo sacar, que es lo m√°s terrible y lo m√°s sublime que me ha pasado¬Ľ.

——————————————–

foto
* Escritor.
(Corrales Arias, sobre los a√Īos de la revoluci√≥n sandinista, escribi√≥ Los ojos del antifaz, novela publicada en 2003 por Ediciones del Leopardo en Buenos Aires y que puede leerse en forma gratuita en la

Biblioteca Logos).

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


A√Īadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.