Sep 27 2021
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Cultura

DOSSIER – Los cien a帽os de Paulo Freire y la vigencia de su Pedagog铆a del Oprimido

El legado humanista de Paulo Freire

Nadie lo conoce todo ni nadie lo desconoce todo;
nadie educa a nadie, nadie se educa a s铆 mismo,
los hombres se educan entre s铆 mediados por el mundo.

-Paulo Freire (Pedagog铆a del Oprimido, 1968)

El 19 de septiembre de 1921 naci贸 Paulo Freire, el pensador brasile帽o que m谩s ha influido en el desarrollo de las humanidades y de la educaci贸n a nivel mundial. A lo largo de su fruct铆fera vida, Freire fue un actor y autor de enorme coherencia, consagr谩ndose a la lucha por construir un m茅todo pedag贸gico que ayudase a generar las condiciones de emancipaci贸n de las personas y que simult谩neamente ayudase a transformar el mundo.

Desde sus inicios, como idealizador del Programa Nacional de Alfabetizaci贸n del gobierno de Joao Goulart, este ilustre pernambucano puso en pr谩ctica su concepci贸n de un tipo de alfabetizaci贸n que recuperase el saber de los sujetos alfabetizados en un contexto hist贸rico concreto. Su pedagog铆a se asentaba en una cr铆tica de los dispositivos de dominaci贸n que existen en las sociedades para perpetuar y consolidar el poder y los privilegios de una minor铆a que detenta los recursos econ贸micos, pol铆ticos, culturales, ideol贸gicos y educativos.

Su perspectiva contestataria de las formas de reproducci贸n del poder a trav茅s de los mecanismos educativos lo llev贸 a concebir a la pedagog铆a como una pr谩ctica emancipatoria vinculada al hecho de que sean los propios sujetos quienes emprendan el proceso de su formaci贸n por medio de la toma de conciencia de su lugar en el mundo y de una realidad que es compartida con otros que se encuentran en la misma situaci贸n de subordinaci贸n.

Todos sabemos algo

Para Freire, entonces, el quehacer pedag贸gico representa una senda de autodescubrimiento, en donde ense帽ar no significa meramente聽transferir聽conocimientos desde quien los detenta hacia quienes no los poseen. M谩s bien, todo lo contrario: ense帽ar en Freire implica generar las posibilidades para la producci贸n y construcci贸n del saber de manera conjunta y colaborativa.

Ello supone la necesidad de situar el proceso pedag贸gico en cada contexto particular y desprender de esa realidad las potencialidades liberadoras de los educandos en una perspectiva de transformaci贸n de las condiciones de vida de los grupos subalternos para superar aquello que llamaba la 芦relaci贸n entre colonizadores y colonizados禄. Es decir, el 芦oprimido禄 descubre en la acci贸n pedag贸gica dial茅ctica cu谩l es la realidad en que est谩 inserto y cu谩les son las condiciones que le permitir谩n transformar ese contexto social.

Aqu铆 la reflexi贸n de Freire apunta a una comprensi贸n estructural de la relaci贸n de dominaci贸n que se ha ido estableciendo por medio de mecanismos pedag贸gicos sacralizados presentes en el sistema escolar que suponen un traspaso o 芦dep贸sito禄 (modelo de educaci贸n bancaria) desde aquellos que se apropiaron hist贸ricamente del saber y aquellos que han sido excluidos o que no poseen ning煤n conocimiento.

Esta 煤nica modalidad del quehacer educativo ha sido consagrada a trav茅s de la historia, y opera como instrumento de dominaci贸n de clase. De esta manera, la educaci贸n se torna un acto de聽depositar, y el 煤nico margen de acci贸n que se ofrece a los educandos es el de聽recibir聽estos dep贸sitos, guardarlos y archivarlos, haciendo de la acci贸n educativa un mero proceso acr铆tico de transferencia de saberes, de valores y de la visi贸n de mundo de las clases dominadoras.

En la puesta en pr谩ctica de su propuesta educativa alternativa, Paulo Freire fue introduciendo elementos eminentemente innovadores del quehacer pedag贸gico y de las formas por las cuales es posible articular la ense帽anza con las condiciones concretas de vida y de trabajo de los j贸venes y adultos que participan en el proceso de aprendizaje. Freire reconoce y asume que los adultos analfabetos son poseedores de un conocimiento y de una cultura propia, que pueden y deben ser considerados como el punto de partida para todo proceso de ense帽anza.

Es por ello que el an谩lisis del fen贸meno educativo que propone Freire supone la toma de consciencia de los educandos para que, a partir de esta comprensi贸n de la posici贸n que han ocupado estructuralmente dentro del proceso educativo, superen la visi贸n desencantada y desmovilizadora que los ha ido 芦formateando禄 para incorporar una perspectiva cr铆tica que les permita constituirse en sujetos activos del proceso educativo, como una praxis de b煤squeda compartida y, consiguientemente, emancipatoria y transformadora.

Son los propios educandos quienes deben abrir sus consciencias para luchar contra la dominaci贸n, la opresi贸n y la injusticia. Ello implica descubrir por qu茅 me encuentro en la condici贸n en que estoy y como puedo superar dicha situaci贸n por medio de un proyecto colectivo. 芦Leer el mundo para poder transformarlo禄: en eso reside el car谩cter 芦subversivo禄 de la propuesta freiriana y la raz贸n por la cual ha sido atacada sistem谩ticamente por los portavoces del聽establishment.

Existe una idea tan simple como nodal en la concepci贸n freiriana: nadie se educa solo. Las personas se educan mutuamente mediadas por el mundo y, en la consecuci贸n de este prop贸sito, los educadores populares son actores fundamentales 鈥攁unque no exclusivos鈥 pues el desaf铆o educativo requiere de la participaci贸n de todos los involucrados. Naturalmente, el educador debe dominar la metodolog铆a. Pero el proceso pedag贸gico es, ante todo, un quehacer colaborativo.

Todos ignoramos algo

Con la experiencia acumulada en la educaci贸n de adultos en el medio rural, Freire escribe un notable libro, titulado聽驴Extensi贸n o comunicaci贸n?, en el que parte cuestionando el concepto de 芦extensi贸n禄 鈥攖radicionalmente utilizado en los proyectos de intervenci贸n en el sector agrario鈥 y lo desvela como una forma de 芦invasi贸n cultural禄, precisamente porque en la visi贸n cl谩sica supone que el conocimiento debe ser una聽extensi贸n聽desde un saber legitimado por la ciencia, el cual es introyectado o inoculado entre los campesinos que no lo poseen.

En su reflexi贸n, Freire postula que el proceso de extensi贸n, analizado desde el punto de vista gnoseol贸gico, lo m谩ximo que puede lograr es mostrar la existencia de una informaci贸n nueva. Por lo mismo, se debe concebir la construcci贸n del conocimiento como un proceso mutuo e interconectado en el cual resulta ser fundamental la presencia curiosa de las personas con relaci贸n a lo que sucede en el mundo. Y en este ensayo busca echar luz sobre un tema central de su propuesta pedag贸gica: toda acci贸n educativa debe considerar que los hombres 鈥攅n tanto sujetos activos y conscientes del conjunto del proceso鈥 trabajan esencialmente para su propia realizaci贸n humana. As铆, el conocimiento implica tambi茅n una acci贸n transformadora sobre la vida, una permanente invenci贸n y reinvenci贸n de la realidad.

En Paulo Freire se encuentra cristalizada la noci贸n de que el fen贸meno educativo procura la formaci贸n de una conciencia cr铆tica y transformadora en la cual los sujetos incorporan la esencia de un objetivo con orientaci贸n pol铆tica y que asume el proyecto pedag贸gico en su totalidad, es decir, como parte de un proceso de cambio social y no como un mero adiestramiento destinado a la adquisici贸n de habilidades, destrezas y capacidades para insertarse mejor en la estructura productiva definida por la civilizaci贸n del capital.

Un factor trascendental para sustentar la pr谩ctica educativa consistir铆a en el establecimiento de un di谩logo y una reflexi贸n continua entre educadores y educandos, convirtiendo a los 煤ltimos en el centro del aprendizaje en un marco de respeto y generosidad. Para Freire no existe di谩logo si no existe la humildad suficiente para reconocer que el otro puede aportarnos mucho desde su experiencia y su saber personal. Este reconocimiento de que sabemos algo, pero tambi茅n desconocemos muchas cosas, es parte de una convicci贸n fundamental del proyecto educativo freiriano.

Para el pedagogo brasile帽o, la libertad consist铆a concretamente en una actividad ejercida cotidianamente por los sujetos a trav茅s de la consciencia del mundo y de la puesta en escena de un pensamiento cr铆tico como resultado de la realizaci贸n del principio de acci贸n-reflexi贸n-acci贸n. De manera tal que, al asumir el programa de alfabetizaci贸n como parte de un proyecto mayor, quienes participan en 茅l desarrollan cada vez m谩s su capacidad reflexiva por medio de un posicionamiento cr铆tico en torno de la cultura devenida en consciencia hist贸rica para transformar la realidad.

Por eso mismo, la relaci贸n entre conocimiento y acci贸n se encuentra en el centro de la reflexi贸n realizada por Freire y tiene su correlato en los desdoblamientos posteriores de la pedagog铆a pol铆tica y del proceso dial茅ctico que se establece entre la teor铆a y la pr谩ctica revolucionaria. Tal como sostiene Jorge Osorio, dicha visi贸n del mundo y el m茅todo de la educaci贸n popular se apoya concluyentemente en herramientas epistemol贸gicas que dicen relaci贸n con una filosof铆a de la acci贸n transformadora, con su propensi贸n hacia la teorizaci贸n, lo cual supone una permanente reflexi贸n sobre la acci贸n y su retroalimentaci贸n en nuevas pr谩cticas pedag贸gicas.

Ello ha permitido el enriquecimiento constante de los postulados esbozados hasta ahora y su di谩logo fruct铆fero con otras perspectivas te贸ricas y 谩mbitos del conocimiento que van desde la Teolog铆a de la Liberaci贸n hasta el pensamiento decolonial (Pedagog铆as Decoloniales), pasando por la educaci贸n comunitaria, la pedagog铆a de la alteridad, las teor铆as del cuidado y las Epistemolog铆as del Sur. Estos movimientos e ideas cobran a煤n m谩s pertinencia en un periodo en que se observa paralelamente la emergencia de un pensamiento reaccionario y oscurantista en algunos reductos retr贸grados del planeta.

Por eso, aprendemos siempre

Desde la 茅poca en que Paulo Freire trabajaba con la educaci贸n de adultos en Pernambuco, 茅l estaba convencido de que en rigor no existen analfabetos en el mundo, lo que existir铆a son personas con distintas lecturas de la realidad las que precisamente a partir de la toma de consciencia de su condici贸n de oprimidos, se tornan capaces de participar en un proyecto colectivo de aprendizaje y liberaci贸n.

Para 茅l, la autoconsciencia de la propia pr谩ctica siempre ser谩 un campo f茅rtil de investigaci贸n para comprender c贸mo los 芦hombres禄 realizan una lectura del mundo y como pueden compartir esa experiencia cotidiana de vida para intentar transformar la realidad social. Su m茅todo que privilegiaba el conocimiento instalado en todos los seres humanos sigue siendo utilizado en miles de experiencias pedag贸gicas en todo el planeta, consagradas desde ya hace muchos a帽os bajo el nombre de Educaci贸n Popular.

Este modelo de Educaci贸n Popular no ha estado exento de problemas y cr铆ticas, como lo demuestra el fen贸meno de que muchas veces este recurso se viene aplicando sobre todo como una f贸rmula para organizar a los sectores populares, perdiendo en ese intento la dimensi贸n pedag贸gica y cr铆tica tal como fue concebida por el pensador brasile帽o. No obstante, la concepci贸n emancipadora de Paulo Freire contin煤a inspirando a miles de educadores en los cinco continentes, como un camino v谩lido para formar sujetos conscientes y l煤cidos de su inserci贸n y de su papel en el mundo.

Esa es la esencia de Paulo Freire: un educador comprometido con su tiempo, que luch贸 con indesmentible pasi贸n durante toda su vida para elaborar una pedagog铆a humanista y libertaria, que en la actualidad sigue m谩s vigente que nunca. Como el mismo se帽al贸 ante un grupo de educadores populares en uno de sus viajes por Am茅rica Latina:

No vine aqu铆 para traer un discurso pedag贸gico, con aires de originalidad, sino para decirles que me entrego de cuerpo entero por las cosas que hago y en las cuales participo. No soy solo mente, soy pasi贸n, soy sentimiento, soy miedo, soy reticencias. Soy preguntas, dudas, deseos y utop铆as鈥 Soy proyecto.

 

Freire: pedagog铆a popular permanente

V铆ctor M. QuintanaLA EDUCACI脫N COMO PR脕CTICA DE LA LIBERTAD: BIBLIOGRAF脥A PAULO FREIRE

La pedagog铆a de Freire no es tanto un 鈥渕茅todo鈥 de educaci贸n, como una serie de actitudes b谩sicas y una m铆stica de trabajo con el pueblo, con las y los oprimidos. Paulo Freire hubiera cumplido cien a帽os el pasado 19 de septiembre. Fue la suya una biograf铆a fecunda que irrumpi贸 en muchas de nuestras biograf铆as personales y colectivas para darles un viraje decisivo. Su historia personal se meti贸 en la historia del sur global y fue una de las palancas que lo hicieran cambiar del rumbo neocolonial, de opresi贸n y dominaci贸n.

 

Hasta ahora empieza a aquilatarse el aporte de este educador brasileiro no s贸lo a la educaci贸n, sino a las luchas de liberaci贸n, a las causas populares en toda nuestra Am茅rica y el sur global.

 

La pedagog铆a de Paulo Freire, entendida, no como un 鈥渕茅todo鈥 de educaci贸n, sino como una serie de actitudes b谩sicas y una m铆stica de trabajo con el pueblo, con las y los oprimidos, vinieron a enriquecer las motivaciones y las pr谩cticas de miles de personas聽que,聽en 1968, e inmediatamente despu茅s, vimos que la Revoluci贸n no se hac铆a en las aulas ni en las universidades, sino en las calles, en las f谩bricas, en los ejidos, en las colonias populares.

 

La oleada revolucionaria global de esos a帽os, y la represi贸n de que fue objeto por todos lados, la motivaci贸n de los Che聽Guevaras, de los Camilos Torres, la naciente Teolog铆a de la Liberaci贸n, nos sacaron de la zona de confort de la teor铆a revolucionaria y nos llevaron a trabajar y a vivir con el pueblo. Ah铆 nos encontramos mao铆stas, comunistas libertarios, guevaristas, cristianos comprometidos,聽trotskistas,聽anarcohippies聽y dem谩s. En aquel entonces ten铆amos la plena convicci贸n de que las famosas 鈥渃ondiciones objetivas鈥 para el proceso revolucionario estaban ya dadas, pero no le encontr谩bamos la cuadratura al c铆rculo de las condiciones subjetivas. No bastaban Lenin ni聽Luckacs.

 

Fue entonces cuando volteamos los ojos a donde deber铆amos haberlo hecho: hacia Am茅rica Latina. Y nos encontramos una serie de pr谩cticas reflejadas en dos libritos 鈥搇ibrazos- que nos cambiaron la vida a muchas y muchos de nosotros: 鈥La Pedagog铆a del Oprimido鈥聽y聽鈥淟a Educaci贸n como Pr谩ctica de la Libertad鈥.聽En ellos, sin ning煤n alarde, ni abstrusos planteamientos te贸ricos, Paulo Freire nos hablaba de su pr谩ctica en Brasil y en Chile, de sus聽c铆rculos de cultura,聽el encuentro de las personas para problematizar y cambiar su realidad.

No se trataba aburridos cursos de formaci贸n de formaci贸n pol铆tica. Se part铆a, no de la teor铆a de los grandes revolucionarios, sino de la realidad inmediata, cotidiana, de cada grupo de gente del pueblo. No se trataba de beber de la cultura revolucionaria, sino de que la gente analizando su realidad dijera su propia palabra y se convenciera ella misma de su capacidad de generar cultura, no libresca, sino de transformaci贸n de su mundo. Esto daba un giro copernicano a la metodolog铆a para hacer que quienes eran 鈥渃lase en s铆鈥 pasaran a ser 鈥渃lase para s铆鈥.

Al poner al pueblo como el sujeto activo de su reflexi贸n cr铆tica y de la toma de conciencia colectiva se superaba el papel de la llamada 鈥渧anguardia iluminada鈥 y el supuesto educador se convert铆a en educando y el educando, en educador. Este educar transformando y聽transformar聽educando, estas acciones que educan m谩s聽que la聽educaci贸n para la acci贸n, gener贸 por todos los rumbos de la patria grande y de nuestra patria chica, infinidad de luchas, movimientos, experiencias organizativas, construcci贸n de alternativas populares, comunidades de base, sindicatos independientes, organizaciones de colonos, movimientos campesinos, etc. que cambiaron la faz social y pol铆tica de nuestro subcontinente.

 

De ah铆 surgieron en M茅xico las famosas coordinadoras de los a帽os 70, en el Cono Sur, las resistencias populares contra las dictaduras, en Centroam茅rica los n煤cleos que alimentaron las guerrillas de liberaci贸n. Fue un florecer de conciencia, organizaci贸n y acci贸n comunitaria libertaria desde abajo, no centralizada; fue una acumulaci贸n de distintas fuerzas que luego desembocar铆a en los movimientos que derrumbaron las dictaduras y generaron las fuerzas pol铆ticas como el PT en Brasil y las coaliciones que hicieron posible la primera oleada progresista en Am茅rica Latina y la que ahora estamos viviendo.

No s贸lo eso, tambi茅n contribuy贸 a los movimientos insumisos que encarnan las diversas resistencias y buscan otro mundo posible donde quepan muchos mundos, seguir combatiendo por la vida, la diversidad, la diferencia, la comunidad de los seres vivos, como lo hacen el EZLN, el Movimiento de los Sin Tierra, los movimientos ind铆genas del Ecuador, de Bolivia.聽

 

Es cierto que se ha ido construyendo un sujeto colectivo latinoamericano que ha llevado a varios gobernantes progresistas al poder. Pero la burocratizaci贸n, la cooptaci贸n por los poderes, la l贸gica capitalista, presente aun en gobiernos progresistas, la exclusi贸n de las y los聽diferentes,聽son fuerzas subterr谩neas que pueden descarrilar, cualquier proyecto alternativo. Eso le confiere vigencia a la sencilla f贸rmula聽freiriana聽para la revoluci贸n permanente:聽鈥淎prender para poder ense帽ar y seguir aprendiendo鈥,聽llevada a la din谩mica cotidiana de transformaci贸n social.

 

Como dice Frei聽Betto: 鈥溾si queremos rescatar el legado de Paulo Freire, el camino es volver al trabajo de base con las clases populares, adoptando su m茅todo en una perspectiva hist贸rica, abierta a las utop铆as libertarias y al horizonte democr谩tico. Fuera del pueblo no hay salvaci贸n鈥.聽

 

Paulo Freire Vive y si no, hay que revivirlo.

 

Una lectura en tiempos de pandemia

Paulo Freire, el pedagogo promotor de la educaci贸n para la liberaci贸n 鈥 Hitos y Personajes

Gladys Rodr铆guez Jourdan

Conoc铆 a Paulo Freire en una fr铆a ma帽ana de junio de 1989. Fue la 煤nica vez que visit贸 Uruguay. El fr铆o se transform贸 pronto en un encuentro c谩lido. Entre la muchedumbre que lo acompa帽贸, el di谩logo amoroso, t茅rmino que utilizar铆a muchas veces para referirse a la acci贸n educativa, logr贸 que el fr铆o se transformara en calor humano, en emoci贸n al tenerlo ah铆 cerquita, con esa barba blanca y esa entrante calva que lo inmortaliz贸. Fue en el entonces Instituto de Psicolog铆a de la Universidad de la Rep煤blica, en la calle Leguizam贸n.

En los 100 a帽os de su nacimiento, recordarlo en la Casa del Maestro, en la calle Soriano, fue haber vivido algo de su pedagog铆a. Estaba previsto que fuera al interior de la casa sindical, pero la multitud hizo que se dirigiera al p煤blico presente en la calle, desde el balc贸n, una experiencia que como lo mencionara 茅l, no hab铆a vivido ni siquiera en su propio pa铆s. Presentado por Reina Reyes, se volvi贸 un di谩logo con educadoras y educadores, una experiencia pedag贸gica para repensar en los tiempos que corren.

En este 2021 se cumplen 100 a帽os de su nacimiento y se le hacen homenajes en buena parte del mundo, en particular en Am茅rica Latina. Se trata del m谩s notorio referente de la pedagog铆a latinoamericana del siglo XX, pero la trascendi贸: no s贸lo tuvo una importante participaci贸n en los procesos descolonizadores en 脕frica, sino tambi茅n en Estados Unidos y Europa.

Su pedagog铆a fue una construcci贸n desde la praxis; pensaba mientras andaba, y mientras andaba junto a los despose铆dos de todo, los desharrapados del mundo, como los defin铆a. Creaba la pedagog铆a de hombres y mujeres oprimidas. No delante ni detr谩s, sino junto al hacer de personas luchadoras, los condenados de la tierra, favelados, ind铆genas, afrodescendientes, blancos pobres.

Creo que un aspecto esencial a considerar es que hoy Paulo Freire merece ser le铆do teniendo presente lo que 茅l mismo dec铆a en cuanto a que no repiti茅ramos su pensamiento sino que lo recre谩ramos, lo rehici茅ramos, no a la luz de nosotros sino del mundo y de las circunstancias hist贸ricas en las que nos situ谩ramos. Como bien escribe en Grito Manso: 鈥淭enemos que comprender que las luchas de los pueblos atraviesan etapas diferentes y esas etapas tienen dificultades diferentes鈥.

Paulo Freire: un pensador de oposiciones superadoras

Cuando se habla de transformaciones, Peter McLaren, su amigo y uno de los principales referentes de la pedagog铆a cr铆tica norteamericana, nos invita a captar las oposiciones a las que recurre en sus obras de tal modo que esas oposiciones no se transformen en categor铆as fijas, ya que vivimos en un mundo muy complejo en el que los humanos est谩n siempre interrelacionados. Aludiendo a una de sus obras m谩s conocidas, McLaren se pregunta: 鈥溌縌ui茅nes son los oprimidos hoy?鈥.

Son esos 鈥渘adies鈥 que, desde hace m谩s de 500 a帽os, en medio de una pandemia de ribetes universales, en el continente m谩s desigual del planeta, decidieron salir a defender su memoria colectiva, su lengua, sus atuendos, su comida, su alegr铆a danzarina y su polifon铆a musical como el m谩s hermoso acto de rebeld铆a ancestral. Ellos, como nadie, aprendieron esa m谩xima freiriana de que las formas de acci贸n pol铆tica se reinventan.

Como lo expresa Adriana Puiggr贸s, en estos tiempos de fatalismo neoliberal que nos condenan al inmovilismo de que nada se puede hacer, fatalismo neoliberal del discurso cerrado y 煤nico que no se abre al conjunto de la sociedad, que ha maltratado el concepto de libertad, que no dialoga, que no integra, los pueblos oprimidos se abren y muestran la esencia de su rostro a esa parte de la sociedad que los silencia.

Son esos millones de j贸venes colombianos que, cansados de tanto no tener nada, salieron a las calles en todos los rincones del pa铆s, en ese gran Paro Nacional, para denunciar a los despojadores de siempre y usurpadores de la riqueza del pueblo colombiano. Son la Minga ind铆gena que sale con orgullo del ostracismo al que fueron condenados. Salen a luchar con su resistencia acumulada por siglos en bandas musicales, con sus danzas tradicionales, a gritar al mundo la alegr铆a de su reserva cultural resguardada en sus comunidades.

Son los j贸venes estudiantes chilenos hartos de que les vendieran todo a los capitales multinacionales enriqueciendo a unos pocos de la 茅lite olig谩rquica y tuvieran que pagar por algo tan elemental como el derecho humano a la educaci贸n p煤blica y gratuita. Dijeron basta al aumento de 30 pesos del boleto, que no eran 30 pesos, eran 30 a帽os de represi贸n, de abuso pinochetista al servicio de los grandes capitalistas. Son los pobres de las poblaciones, los mapuches que alzaron sus voces y lograron sentarse a una mesa para pensar juntos como ciudadanos y ciudadanas dignos, con derechos. Asumieron la unidad en la diversidad para dialogar en sentido freiriano y escribir una nueva constituci贸n para que sea posible entablar nuevas relaciones y construir un Chile plurinacional. Un di谩logo que no cosifique al otro sino un di谩logo en el que se crea en los que han sido silenciados, en los que han sufrido el asalto deshumanizante.

Con el asesinato del afroestadounidense George Floyd en Estados Unidos, son los protagonistas de las movilizaciones antirracistas, dice Peter McLaren. 脡l trata, siguiendo el pensamiento freiriano, de integrar estos movimientos a la pedagog铆a cr铆tica. Se intenta prohibir la historia de la esclavitud porque los euroestadounidenses blancos tienen miedo a lo que llaman 鈥渦n invierno demogr谩fico鈥 en el que sean suplantados por poblaci贸n afrodescendiente o inmigrantes latinos, descalificados, seg煤n ellos.

Paulo FreireEsos movimientos antirracistas surgen desde el territorio, se enfocan en lo colectivo, movilizan a los actores que viven en campamentos, lugares ocupados en los barrios, los desplazados por razones 茅tnicas, ecol贸gicas, para pensar en algo que Freire llam贸 la ecopedagog铆a y la geopedagog铆a.

Siguiendo con la l贸gica de las oposiciones: 鈥溌縌ui茅nes son los opresores hoy?鈥, se pregunta McLaren. A modo de ejemplo, en 鈥渓as entra帽as de la bestia鈥, como suele decir, durante la era Trump se expandieron los movimientos evangelistas pentecostales que siguen difundiendo la idea de que Donald Trump es una especie de elegido de Dios y en la que mucha gente cree. Aprovechando la pandemia, fuerzan a las familias a continuar con la educaci贸n en el hogar y as铆 ense帽ar la religi贸n conservadora. Como ya planteamos, siguen siendo los capitales transnacionales, las 茅lites dominantes, los latifundistas que arrasan la Amazonia, que se adue帽an y mercantilizan las reservas de agua y gas natural, los generadores del extractivismo, los que contaminan el ecosistema y obligan a grandes desplazamientos humanos.

Como manifiesta Carlos Rodr铆guez Brand茫o, el mal gobierno y el gobierno del mal de Jair Bolsonaro y sus aliados poderosos quieren borrar la figura de Freire. La descalificaci贸n es permanente, quieren desaparecerlo de la pedagog铆a de Brasil, as铆 como Mauricio Macri lo mand贸 sacar de la bibliograf铆a de la formaci贸n de los educadores en Argentina. Sin embargo, est谩 m谩s vivo que nunca. La pandemia vir贸tica y el pandemonio no han impedido que universidades p煤blicas y privadas, cooperativas, las comunidades de las favelas, el Movimiento de los Sin Tierra, en todo el pa铆s y fuera de 茅l, lo recuerden, lo homenajeen y recreen su pensamiento.

Paulo Freire y la educaci贸n liberadora de Am茅rica Latina | Paulo freire, Frases de educacion, EducacionLa educaci贸n a la que llam贸 bancaria sigue siendo la educaci贸n de los ricos, de los poderosos, donde el otro no existe. Es la educaci贸n que ignora a los educadores, a los pueblos originarios, a los pueblos afro, a los trabajadores, a los desocupados, a los inmigrantes pobres. Es la educaci贸n de la sociedad del espect谩culo neocolonizador, profundamente enraizado en nuestras subjetividades, que desconoce la identidad cultural de los pueblos, la naturaleza, el cosmos, las actividades productivas de los colectivos abor铆genes, de las cooperativas, de los talleres de telares.

En cambio, la educaci贸n liberadora, la educaci贸n problematizadora, la educaci贸n dial贸gica que propone el pedagogo brasile帽o es el sustento para romper hoy con el colonialismo y el neocolonialismo, que trajo consigo el patriarcado al que enfrentan hoy los movimientos feministas y LGTB en gran parte del mundo o la revoluci贸n de las viejas en Argentina.

Hemos visto hace poco tirar monumentos de Crist贸bal Col贸n en Colombia como s铆mbolo del colonialismo instaurado desde hace m谩s de 500 a帽os y, en su lugar, subirse a su basamento como afirmaci贸n simb贸lica de que los despose铆dos siguen siendo, quieren ser sujetos de la historia y no objetos deshonrados. Freire nos deja la posibilidad de aprender a leer la realidad desde la propia historia de los pueblos que han sido desconocidos para escribir la historia desde ese desconocimiento, desde esa invisibilizaci贸n. Aprender c贸mo hablan esas voces que nunca han sido escuchadas. Aprender a leer los l铆mites cuando las condiciones son adversas para los desharrapados, pero tambi茅n aprender a leer las posibilidades de transformaci贸n desde esas condicionantes que se pueden transformar.

Freire y el mundo de la pandemia

Como bien expresa el pedagogo chileno Jorge Osorio Vargas, en el mundo de la pandemia se vive en la extra帽eza, en la inseguridad de la incertidumbre. Al mismo tiempo que la pandemia desnuda las desigualdades y las injusticias ya existentes, nos enfrenta al desaf铆o de dar cuenta de c贸mo las personas y comunidades construyen estrategias a los riesgos que vivimos. La excepcionalidad de la pandemia 鈥揹ice鈥 es un agregado a la falta de vivienda, de salud, de educaci贸n, de posibilidades de vivir en un vecindario con dignidad b谩sica.

La epidemia nos ha puesto frente a la precariedad y la injusticia, pero Freire nos deja pistas, porque 茅l fue un alternativista, nos deja la posibilidad de construir alternativas teniendo presente las realidades actuales que se viven. Vivimos un contexto de vulnerabilidad que no es un pensamiento miedoso 鈥揹ice Osorio鈥, sino que hay que mirar el sufrimiento, la extra帽eza y desde ah铆 afrontar los desaf铆os transformadores. La metaexclusi贸n de la pandemia radicaliza la vulnerabilidad, los miles y miles de muertes evitables, los ni帽os y ni帽as que no pueden ir a la escuela y que no tienen formas de conectarse a la virtualidad, los padres y madres que pierden sus trabajos ya precarios, sus viviendas, sus tierras.

Paulo Freire fue un latinoamericanista, 茅l nos invit贸 a no perder la capacidad de so帽ar, sobre todo en tiempos dif铆ciles como los que vive Am茅rica Latina hoy. Basta observar c贸mo responden las comunidades que est谩n sufriendo: una pedagog铆a desde la pobreza, desde el riesgo, pero una pedagog铆a de la resistencia para que las comunidades sean gestoras de vidas m谩s dignas. Son justamente las adversidades, y es por ellas que no hay que perder la capacidad de so帽ar con cambiar las condicionantes adversas.

Siguiendo con Osorio, estamos viendo nacer las semillas de las comunidades despose铆das que prometen germinar algo incierto a煤n, un futuro que no podemos definir a ciencia cierta. Las comunidades, los barrios, los estudiantes han asumido el sufrimiento y est谩n gestando procesos de resistencia.

Y aqu铆 creo que vale tener presente que Freire nos habla del miedo de los poderosos y del miedo de los dominados como miedos diferentes. En las luchas que se dan en Am茅rica Latina, en Estados Unidos, vemos c贸mo los pobres, los estudiantes, la ancestralidad africana van perdiendo el miedo a la libertad puesto que, como dice Freire, 鈥渟e sienten capaces de asumir el riesgo de asumirla鈥, de ah铆 nace la valent铆a que les permite enfrentar las represiones de la 茅lite dominante. 脡lite que tiene miedo, pero el miedo es otro, es el miedo de perder sus privilegios, y apela a la represi贸n y al lenguaje del terror.

Cambiar es dif铆cil pero posible

Cambiar es dif铆cil pero posible, nos advierte Paulo Freire. No estamos determinados por las realidades hist贸ricas que nos imponen los poderosos, estamos condicionados por esas realidades que ellos imponen. Pero los pueblos son capaces de tomar conciencia de esos condicionamientos, unirse y luchar para cambiar esas condiciones en favor de los postergados de siempre. 鈥淓s precisamente la relaci贸n entre la dificultad y la posibilidad de cambiar el mundo lo que introduce la cuesti贸n de la conciencia en la historia鈥, afirma Freire.

Se reitera en los homenajes la idea del in茅dito viable como un concepto importante para comprender los estallidos sociales. La miseria, el hambre, la desocupaci贸n se transformaron en situaciones l铆mite que estimularon la necesidad de manifestarse, provocando muy diversas formas de expresi贸n que se recrean en formas colectivas de concientizaci贸n desde su condici贸n de oprimidos. Van dejando al descubierto lo in茅dito de esas movilizaciones colectivas, que es lo que precede a descubrir las posibilidades de la viabilidad de cambios m谩s profundos.

Cambios que a煤n no se percibe c贸mo ser谩n, pero van haciendo camino, como la retirada de la reforma tributaria y la intentona a煤n m谩s privatizadora de la salud p煤blica en medio de una pandemia que deja sin atenci贸n a millones de personas en Colombia.

Es el plebiscito para nombrar los y las constituyentes que redactar谩n la nueva constituci贸n en Chile y que acaban de elegir a una activista y acad茅mica mapuche como presidenta de la Convenci贸n Constituyente.

Son los ind铆genas y campesinos, ronderos, j贸venes y viejos que se sintieron identificados con el l谩piz y un sombrero de campesino de un maestro de escuela rural como s铆mbolo de la uni贸n entre la educaci贸n y la tierra y salieron a defender su voto en las calles de Per煤, compartiendo abrigo, ollas populares y la esperanza en que uno de ellos llegara al gobierno. Es la lucha de todas las sangres, expresan los campesinos peruanos.

En Am茅rica Latina, en Estados Unidos, en 脕frica, es la misma lucha, pero no es la misma lucha. Paulo Freire acompa帽贸 los procesos de descolonizaci贸n europea en 脕frica, pero la decolonialidad es hoy una noci贸n que hay que deconstruir a la luz de las realidades actuales. No me sigan, recreen mi pensamiento 鈥搉os advert铆a鈥, porque la historicidad es un principio fundamental que recorre su obra. Los seres humanos somos seres situados en una historia, en una cultura, en un tiempo y espacio determinado.

Y no olvidar que Freire nos invita a pensar que la pedagog铆a es pol铆tica y la pol铆tica es pedag贸gica. La pedagog铆a como pol铆tica de reflexi贸n y acci贸n y la pol铆tica como pedagog铆a de transformaci贸n.

A modo de cierre, traer a luz una experiencia que le pas贸 a 茅l, narrada al inicio de Pedagog铆a de la esperanza. All铆 Paulo Freire deja bien claro que la naturaleza de la educaci贸n es pol铆tica. 鈥淓so fue lo que ocurri贸 en un encuentro realizado recientemente en la Unesco, en Par铆s, seg煤n me cont贸 uno de los que participaron en 茅l, en que representantes latinoamericanos me negaban la condici贸n de educador.

Que obviamente no se negaban a s铆 mismos. Criticaban en m铆 lo que les parec铆a mi politizaci贸n exagerada. No percib铆an, sin embargo, que al negarme a m铆 la condici贸n de educador, por ser demasiado pol铆tico, eran tan pol铆ticos como yo. Aunque ciertamente, en una posici贸n contraria a la m铆a. Neutrales no eran ni podr铆an serlo鈥.

*Docente y licenciada en Ciencias de la Educaci贸n por la Universidad de la Rep煤blica, Uruguay. Publicado en ladiaria.com

 

Homenaje en el centenario de su nacimiento

Paulo Freire, el hombre que ense帽贸 a preguntar | Periodistas en Espa帽olFrei Betto

 

Si queremos rescatar el legado de Paulo Freire, el camino es volver al trabajo de base con las clases populares, adoptando su m茅todo en una perspectiva hist贸rica, abierta a las utop铆as libertarias y al horizonte democr谩tico.

Puedo afirmar, sin miedo a exagerar, que Paulo Freire est谩 en la ra铆z de la historia del poder popular brasile帽o a lo largo de 50 a帽os, entre 1966 y 2016. Ese poder surgi贸 como un 谩rbol frondoso de la izquierda brasilera actuante en la segunda mitad del siglo XX: grupos que lucharon contra la dictadura militar (1964-1985); las comunidades Eclesiales de Base de las Iglesias cristianas; la amplia red de movimientos populares y sociales que despuntaron en los a帽os 70; el sindicalismo combativo.

Y, en la d茅cada de 1980, la fundaci贸n de la CUT (Central 脷nica de los Trabajadores); de la ANAMPOS (Articulaci贸n Nacional de los Movimientos Populares y Sindicales) y enseguida de la CMP (Central de Movimientos Populares); del PT (Partidos de los Trabajadores); y del MST (Movimento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra); y de tantos otros movimientos, ONGs y entidades.

Si tuviese que responder a la pregunta: 鈥淚ndique una persona causante de todo eso鈥, dir铆a sin ninguna duda: Paulo Freire. Sin la metodolog铆a de educaci贸n popular de Paulo Freire, no habr铆a esos movimientos, porque 茅l nos ense帽贸 algo muy importante: a ver la historia desde la 贸ptica de los oprimidos y hacerlos protagonistas de los cambios en la sociedad.

Los excluidos como sujetos pol铆ticos

Al salir de la prisi贸n pol铆tica, a finales de 1973, tuve la impresi贸n de que toda lucha, aqu铆 fuera, hab铆a acabado por la fuerza de la represi贸n de la dictadura militar, y porque todos nosotros, imbuidos de la pretensi贸n de ser los 煤nicos entendidos en la lucha capaz de rescatar la democracia, est谩bamos en la c谩rcel, muertos, o en el exilio. Cu谩l no fue mi sorpresa, al encontrar una inmensa red de movimientos populares diseminados por todo Brasil.

Cuando fue fundado el PT, en 1980, vi a compa帽eros de izquierda reaccionar: 鈥溌縊breros? No. Es mucha pretensi贸n querer que los obreros sean la vanguardia del proletariado. Somos nosotros, intelectuales te贸ricos, marxistas, quienes tenemos capacidad para dirigir a la clase trabajadora鈥. No obstante, en Brasil los oprimidos empezaban a volverse no s贸lo sujetos hist贸ricos, sino tambi茅n l铆deres pol铆ticos, gracias al m茅todo Paulo Freire.

Una vez, en M茅xico, compa帽eros de izquierda me preguntaron:

鈥 驴C贸mo hacer aqu铆 algo parecido al proceso de ustedes en Brasil? Porque ustedes tienen un sector de izquierda en la Iglesia, un sindicalismo combativo, el PT鈥 驴C贸mo se obtiene esa fuerza pol铆tica popular?

鈥 Empiecen haciendo educaci贸n popular 鈥搑espond铆鈥 y de aqu铆 a treinta a帽os…

Ellos me interrumpieron:

鈥 隆Treinta a帽os es demasiado! Queremos una sugerencia para tres a帽os.

鈥 Para tres a帽os no s茅 c贸mo hacer 鈥搊bserv茅鈥, pero para treinta a帽os conozco el camino.

En resumen, todo el proceso de acumulaci贸n de fuerzas pol铆ticas populares que result贸 en la elecci贸n de Lula como presidente de Brasil, en 2002, y mantuvo al PT en el gobierno federal durante trece a帽os, no cay贸 del cielo. Todo fue constru铆do con mucha tenacidad a partir de la organizaci贸n y movilizaci贸n de las bases populares aplicando el m茅todo Paulo Freire.

El m茅todo Paulo Freire

Conoc铆 el m茅todo Paulo Freire en 1963. Yo viv铆a en Rio de Janeiro, formaba parte de la Direcci贸n Nacional de la Acci贸n Cat贸lica. Al surgir los primeros grupos de trabajo del m茅todo Paulo Freire, me compromet铆 en un equipo que los s谩bados sub铆a a Petr贸polis, a 70 km de Rio, para alfabetizar a obreros de la F谩brica Nacional de Motores. All铆 descubr铆 que nadie ense帽a nada a nadie, unos ayudan a otros a aprender.

驴Qu茅 hicimos con los trabajadores de aquella f谩brica de camiones? Fotografiamos las instalaciones, reunimos a los obreros en el sal贸n de una iglesia, proyectamos diapositivas e hicimos una pregunta totalmente simple:

鈥 En esta foto, 驴qu茅 es lo que ustedes no hicieron?

鈥 Bueno, no hicimos el 谩rbol, la planta, el camino, el agua鈥

鈥 Eso que ustedes no hicieron es naturaleza 鈥揹ijimos鈥.

鈥 驴Qu茅 es lo que hizo el trabajo humano? 鈥搃ndagamos鈥.

鈥 El trabajo humano hizo el ladrillo, la f谩brica, el puente, la cerca鈥

鈥 Eso es cultura 鈥揹ijimos鈥. 驴Y c贸mo fueron hechas estas cosas?

Ellos discut铆an y respond铆an:

鈥 Fueron hechas a medida en que los seres humanos transformaron la naturaleza en cultura.

Enseguida, aparec铆a la foto del patio de la F谩brica Nacional de Motores ocupado por muchos camiones y las bicicletas de los trabajadores. Simplemente pregunt谩bamos:

鈥 En esta foto, 驴qu茅 hicieron ustedes?A 44 a帽os del triunfo de Salvador Allende: La medida 29, el derecho al deporte y la recreaci贸n

鈥 Los camiones.

鈥 驴Y qu茅 tienen ustedes?

鈥 Las bicicletas.

鈥 驴No estar谩n ustedes equivocados?

鈥 No, nosotros fabricamos los camiones…

鈥 驴Y por qu茅 no van a casa en cami贸n? 驴Por qu茅 van en bicicleta?

鈥 Porque el cami贸n cuesta caro y no es nuestro.

鈥 驴Cu谩nto cuesta un cami贸n?

鈥 Cerca de 40 mil d贸lares.

鈥 驴Cu谩nto ganan ustedes al mes?

鈥 Bueno, ganamos en promedio 200 d贸lares.

鈥 驴Cu谩nto tiempo tiene que trabajar cada uno de ustedes, sin comer, sin beber, sin pagar alquiler, economizando todo el salario para ser un d铆a due帽o del cami贸n que construye?

Ah铆 ellos empezaban a calcular y tomaban conciencia de la esencia de la relaci贸n capital x trabajo, lo que es la plusval铆a, la explotaci贸n, etc.

Las nociones m谩s elementales del marxismo, en cuanto cr铆tica del capitalismo, ven铆an por el m茅todo Paulo Freire. Con la diferencia de que no est谩bamos dando clase, no hac铆amos lo que Paulo Freire llamaba 鈥榚ducaci贸n bancaria鈥, o sea, meter nociones de pol铆tica en la cabeza del trabajador. El m茅todo era inductivo. Como dec铆a Paulo, nosotros, los profesores, no ense帽谩bamos, ayud谩bamos a los alumnos a aprender.

Culturas distintas y complementarias

Cuando llegu茅 a S茫o Bernardo do Campo (SP), en 1980, hab铆a militantes de izquierda que distribu铆an peri贸dicos entre las familias de los trabajadores. Cierto d铆a do帽a Marta me pregunt贸:

鈥 驴Qu茅 es 鈥contradicci贸n de clase鈥?

鈥 Do帽a Marta, olvide eso.

鈥 No soy de mucha lectura 鈥搒e justific贸鈥 porque mi vista es mala y la letra peque帽a.

鈥 Olvide eso 鈥搇e dije鈥. La izquierda escribe esos textos para leerlos ella y quedarse contenta, creyendo que est谩 haciendo la revoluci贸n.

Paulo Freire nos ense帽贸, no s贸lo a hablar en lenguaje popular, pl谩stico, no acad茅micamente conceptual, sino tambi茅n a aprender con el pueblo. Ense帽贸 al pueblo a recuperar su autoestima.

Al salir de la c谩rcel, viv铆 cinco a帽os en una favela en el Estado de Esp铆ritu Santo. All铆 trabaj茅 en educaci贸n popular con el m茅todo Paulo Freire. Al volver a S茫o Paulo, a finales de los 70, Freire me propuso hacer un balance de nuestra experiencia en educaci贸n y, gracias a la mediaci贸n del periodista Ricardo Kotscho, produjimos el libro titulado 鈥淓sa escuela llamada vida鈥 (editorial 脕tica). Es su relato como educador y creador del m茅todo, y mi experiencia como educador de base.

En el libro cuento que, en la favela donde yo viv铆a, hab铆a un grupo de mujeres embarazadas de su primer hijo, asesoradas por m茅dicos de la Secretar铆a Municipal de Salud. Pregunt茅 a los m茅dicos por qu茅 trabajar s贸lo con las embarazadas de primer hijo.

鈥 No queremos mujeres que ya tengan vicios maternales 鈥揹ijeron鈥, queremos ense帽ar todo.

Pues bien, pasados unos meses, llamaron a mi puerta.

鈥 Betto, queremos su ayuda.

鈥 驴Mi ayuda?

鈥 Hay un cortocircuito entre nosotros y las mujeres. Ellas no entienden lo que hablamos. Usted, que tiene experiencia con ellas, nos podr铆a asesorar.

Fui a presenciar el trabajo de ellos. Al entrar en el Centro de Salud del barrio, me asust茅. All铆 estaban mujeres muy pobres, y el Centro hab铆a sido adornado con carteles de beb茅s Johnson, rubios de ojos azules, propaganda de Nestl茅 etc. Delante de aquel espect谩culo visual, reaccion茅:

鈥 Todo est谩 equivocado. Cuando las mujeres entran aqu铆 y ven esos beb茅s perciben que eso es otro mundo, no tiene nada que ver con los beb茅s de ellas.

Presenci茅 el trabajo de los m茅dicos. Hablaban en FM y las mujeres estaban sintonizadas en AM. La comunicaci贸n realmente no funcionaba. En una sesi贸n, el doctor Ra煤l explic贸, en lenguaje cient铆fico, la importancia de la alimentaci贸n materna y, por tanto, de las prote铆nas, para la formaci贸n del cerebro humano. Cuando 茅l termin贸 la exposici贸n, las mujeres lo miraron como yo al abrir un texto en mandar铆n o 谩rabe: sin entender nada.

鈥 Do帽a Mar铆a, 驴usted entendi贸 lo que dijo el doctor Ra煤l? 鈥損regunt茅鈥.

鈥 No, no entend铆, s贸lo entend铆 que 茅l dijo que nuestra leche es buena para la cabeza de los ni帽os.

鈥 驴Y por qu茅 no lo entendi贸 usted?

鈥 Porque no tengo estudios. Fui poco a la escuela, nac铆 pobre en el campo. Yo ten铆a que trabajar la tierra y ayudar al sustento de la familia.

鈥 驴Y por qu茅 el doctor Ra煤l supo explicar todo eso?

鈥 Porque 茅l es doctor, tiene estudios. 脡l sabe y yo no s茅.

鈥 Doctor Ra煤l, 驴usted sabe cocinar? 鈥損regunt茅鈥.

鈥 No s茅 ni hacer caf茅.

鈥 Do帽a Mar铆a, 驴usted sabe cocinar?

鈥 S铆 s茅.

鈥 驴Sabe hacer pollo en salsa oscura (plato que en Espirito Santo y tambi茅n en algunas 谩reas del Nordeste se llama galinha de cabidela)?

鈥 S茅.

鈥 Por favor, p贸ngase de pie 鈥搇e ped铆鈥, y cu茅ntenos c贸mo se hace un pollo en salsa oscura.

Do帽a Mar铆a dio un aula de culinaria: c贸mo se mata el pollo, c贸mo se despluma, c贸mo se prepara la carne y se hace la salsa, etc.

Cuando se sent贸, dije:

鈥 Doctor Ra煤l, 驴usted sabe hacer un plato as铆?

鈥 Claro que no, me gusta, pero no s茅 cocinar.

鈥 Do帽a Mar铆a 鈥揷onclu铆鈥, usted y el doctor Raul, est谩n perdidos en un bosque espeso, muertos de hambre, y de pronto aparece una gallina. 脡l, con toda su cultura morir铆a de hambre, usted, no.

La mujer abri贸 una sonrisa de oreja a oreja. En aquel momento ella descubri贸 un principio fundamental de Paulo Freire: no existe nadie m谩s culto que otro, existen culturas distintas, socialmente complementarias. Si ponemos en la balanza toda mi filosof铆a y teolog铆a y la culinaria de la cocinera del convento en el que vivo, ella puede pasar sin mis conocimientos, pero yo no puedo pasar sin los de ella. 脡sa es la diferencia. La cultura de una cocinera es imprescindible para todos nosotros.

Paulo Freire y desaf铆os de futuro

Ante la emergencia de tantos gobiernos autoritarios y la profusi贸n de mensajes antidemocr谩ticos, racistas, homof贸bos, machistas y negacionistas en las redes digitales, me parece de suma importancia volver a Paulo Freire en esta fecha del centenario de su nacimiento.

El reflujo de las fuerzas progresistas en Am茅rica Latina en los 煤ltimos a帽os y el despuntar de figuras neofascistas como Bolsonaro en Brasil, nos obligan a reconocer que hace d茅cadas abandonamos el trabajo de base de organizaci贸n y movilizaci贸n populares. Ese vac铆o en las poblaciones de la periferia, de las favelas, de las zonas rurales pobres, est谩 siendo ocupado por el fundamentalismo religioso, por el narcotr谩fico y los milicos.

Paulo Freire nos ense帽a en sus obras que no hay movilizaci贸n sin concientizaci贸n previa. Es preciso que las personas tengan un 鈥減erchero鈥, donde colgar los conceptos pol铆ticos y las claves de an谩lisis de la realidad. El 鈥減erchero鈥 es la percepci贸n del tiempo como historia.

Hay civilizaciones, tribus, grupos, que no tienen percepci贸n del tiempo como historia. Los griegos antiguos, por ejemplo, cre铆an que el tiempo era c铆clico. Hoy, el tiempo retorna por medio del esoterismo, del negacionismo, del fatalismo y del fundamentalismo religioso. Pero retorna sobre todo por el neoliberalismo.

La esencia del neoliberalismo es la deshistorizaci贸n del tiempo. Cuando Fukuyama declar贸 que 鈥渓a historia acab贸鈥, expres贸 esto que el neoliberalismo nos quiere inculcar: 隆Hemos llegado a la plenitud de los tiempos! El modo neoliberal de producci贸n capitalista, basado en la supremac铆a del mercado, es definitivo. Pocos son los escogidos y muchos los excluidos. Y de nada sirve querer luchar por una sociedad alternativa, 隆por 鈥渙tro mundo posible鈥!

De hecho, hoy en d铆a es dif铆cil hablar de sociedad alternativa. Socialismo, entonces, 隆ni pensar! Se ha creado un pudor, un bloqueo intelectual y emocional. 鈥淓l socialismo se acab贸, se derrumb贸, colaps贸, fue enterrado鈥, alardean las pitonisas. Las alternativas que se plantean son por lo general intrasist茅micas.

La noci贸n de que el tiempo es historia viene de los persas, pasada a los hebreos y acentuada por la tradici贸n judaica. Tres grandes paradigmas de nuestra cultura son de origen judaico 鈥揓es煤s, Marx y Freud鈥 y, por lo tanto, trabajaron con la categor铆a de tiempo como historia.

No se consigue estudiar el marxismo sin profundizar en los modos de producci贸n anteriores, para entender c贸mo se lleg贸 al modo de producci贸n capitalista. Y entender, enseguida, c贸mo sus contradicciones podr铆an llevar a los modos de producci贸n socialista y comunista. El an谩lisis marxista supone por tanto el rescate del tiempo como historia.

Si alguien hace an谩lisis o psicoterapia, el psicoanalista pregunta al paciente sobre su pasado, su infancia, su educaci贸n. Si el paciente puede hablar sobre su vida intrauterina, tanto mejor… Toda la psicolog铆a de Freud es un rescate de nuestra temporalidad como individuos.

La perspectiva de Jes煤s era hist贸rica. El Dios de Jes煤s se presenta con curr铆culum vitae: no es un dios cualquiera 鈥揺s Dios de Abraham, Isaac y Jacob鈥, o sea, un Dios que hace historia. La categor铆a principal de la predicaci贸n de Jes煤s es hist贸rica: el Reino de Dios. Aunque situado all谩 arriba por el discurso eclesi谩stico, teol贸gicamente no se sit煤a all谩 arriba. El Reino es algo ah铆 adelante, es la culminaci贸n del proceso hist贸rico.

Es curioso que en la Biblia la historia, como factor de identificaci贸n del tiempo, es tan fuerte que en el relato del G茅nesis la Creaci贸n del mundo ya aparece marcada por esa historicidad del tiempo antes de la aparici贸n del ser humano.

Para muchos, historia es lo que hombres y mujeres hacen. Entonces, no habr铆a historia antes del surgimiento de hombres y mujeres, tanto es as铆 que se habla de prehistoria. Para la Biblia, ya hay historia antes de la aparici贸n del ser humano. Tanto que los griegos consideraban al dios de los hebreos una entidad muy incompetente. Un verdadero dios crea como el Nescaf茅: instant谩neo, y no a plazos, como muestra el relato b铆blico. En el relato de la Creaci贸n, en siete d铆as, ya hay historicidad. Y Paulo Freire, hombre de formaci贸n cristiana y militante adepto a los fundamentos del marxismo, supo percibir la importancia de la lectura del mundo como condici贸n para la lectura del texto.

Al neoliberalismo no le conviene esta perspectiva. Por eso, no se puede hacer educaci贸n popular sin tener el 鈥減erchero vertical鈥 en el que colgar las ropas… Ese 鈥減erchero鈥 鈥揺l tiempo en cuanto historia鈥 es fundamental para poder visualizar el proceso social y pol铆tico. Esto sucede tambi茅n en la dimensi贸n micro de nuestras vidas. 驴Por qu茅 hoy muchos tienen dificultad para hacer proyectos de vida? 驴Por qu茅 hay j贸venes que llegan a los 20 a帽os sin la menor idea de lo que pretenden ser o hacer en la vida? Para muchos de ellos, todo es aqu铆 y ahora.

Por eso, si queremos rescatar el legado de Paulo Freire, el camino es volver al trabajo de base con las clases populares, adoptando su m茅todo en una perspectiva hist贸rica, abierta a las utop铆as libertarias y al horizonte democr谩tico. Fuera del pueblo no hay salvaci贸n. Y si creemos que la democracia debe ser, de hecho, el gobierno del pueblo para el pueblo y con el pueblo, no queda alternativa sino adoptar el proceso educativo paulofreiriano que sit煤a a los oprimidos como protagonistas pol铆ticos e hist贸ricos.

Cuando Paulo Freire volvi贸 de 15 a帽os de exilio, en agosto de 1979, nos encontramos en S茫o Paulo. 脡ramos vecinos y con frecuencia lo visitaba. Estrechamos mucho nuestras relaciones personales.

Termino este homenaje con este texto que escrib铆 el d铆a 2 de mayo de 1997, fecha de la transvivenciaci贸n de Paulo Freire:鈥淚vo vio la uva鈥, ense帽aban los manuales de alfabetizaci贸n. Pero el profesor Paulo Freire, con su m茅todo de alfabetizar concientizando, hace que adultos y ni帽os en Brasil y en Guinea-Bissau, en la India, en Nicaragua y en tantos otros lugares, descubran que Ivo no vio s贸lo con los ojos. Vio tambi茅n con la mente y se pregunt贸 si uva es naturaleza o cultura.

Ivo vi贸 que la fruta no resulta del trabajo humano. Es Creaci贸n, es naturaleza. Paulo Freire ense帽贸 a Ivo que sembrar uva es acci贸n humana en y sobre la naturaleza. Y la mano, multiherramienta, despierta las potencialidades del fruto. As铆 como el propio ser humano fue sembrado por la naturaleza en a帽os y a帽os de evoluci贸n del Universo.

Coger la uva, aplastarla y transformarla en vino es cultura, se帽al贸 Paulo Freire. El trabajo humaniza la naturaleza y, al realizarlo, el hombre y la mujer se humanizan. Trabajo que instaura el nudo de relaciones, la vida social. Gracias al profesor, que inici贸 su pedagog铆a revolucionaria con trabajadores del Sesi de Pernambuco, Ivo vio tambi茅n que la uva es recogida por temporeros, que ganan poco, y comercializada por intermediarios, que ganan mucho m谩s.

Ivo aprendi贸 con Paulo que, aun sin todav铆a saber leer, 茅l no es una persona ignorante. Antes de aprender las letras, Ivo sab铆a levantar una casa, ladrillo a ladrillo. El m茅dico, el abogado o el dentista, con todos sus estudios, no son capaces de construir como Ivo. Paulo Freire ense帽贸 a Ivo que no existe nadie m谩s culto que otro, existen culturas paralelas, distintas, que se complementan en la vida social.

芦Ivo vi贸 la uva禄, y Paulo Freire le mostr贸 los racimos, el parral, toda la plantaci贸n. Ense帽贸 a Ivo que la lectura de un texto es tanto mejor comprendida cuanto m谩s se inserta el texto en el contexto del autor y del lector. De esa relaci贸n dial贸gica entre texto y contexto, Ivo extrae el pretexto para actuar. En el inicio y en el fin del aprendizaje la praxis de Ivo es lo que importa. Praxis-teor铆a-praxis, en un proceso inductivo que torna al educando sujeto hist贸rico.

Ivo vio la uva y no vio el ave que, desde arriba, mira la parra y no ve la uva. Lo que Ivo ve es diferente de lo que ve el ave. As铆, Paulo Freire ense帽贸 a Ivo un principio fundamental de epistemolog铆a: la cabeza piensa desde donde pisan los pies. El mundo desigual puede ser le铆do con la 贸ptica del opresor o con la 贸ptica del oprimido. Resultan lecturas tan diferentes una de otra como entre la visi贸n de Ptolomeo, al observar el sistema solar con los pies en la Tierra, y la de Cop茅rnico, al imaginarse con los pies en el Sol.

Ahora Ivo ve la uva, el parral y todas las relaciones sociales que hacen del fruto fiesta en el c谩liz de vino, pero ya no ve a Paulo Freire, que se sumergi贸 en el Amor la ma帽ana del 2 de mayo de 1997. Nos deja una obra inestimable y un testimonio admirable de competencia y coherencia.

Paulo deb铆a ir a Cuba, donde recibir铆a el t铆tulo de Doctor Honoris Causa por la Universidad de La Habana. Al sentir dolorido su coraz贸n, que tanto am贸, pidi贸 que fuese yo a representarlo. Pero yo ten铆a que ir a Palestina y no me fue posible atenderlo. Sin embargo, antes de embarcar fui a rezar con Nita, su mujer, y con sus hijos en torno a su semblante tranquilo: Paulo ve铆a a Dios.

 

Freire, Mari谩tegui y una educaci贸n popular campesina

salvador-allende-unidad-popular-chile-educacion-paulo-freire-utem - Ediciones UTEM

Oscar Soto

Las l铆neas que siguen a continuaci贸n toman distancia de las elucubraciones academicistas que suelen circular en torno de lo pedag贸gico y ciertas 鈥渞eflexiones鈥 te贸ricas del pensamiento educativo. As铆 como la 鈥渢oma de distancia鈥 en la educaci贸n tradicional de nuestras escuelas latinoamericanas ha sido un acto de disciplinamiento corporal naturalizado, la escritura en torno del pensamiento rebelde de Nuestra Am茅rica suele presentarse rutinizado en las indexaciones de cierto tipo de bibliograf铆a especializada 鈥搉o en vano m谩s de unx suele colocar a Freire y a Mari谩tegui,聽 como insumo de una teorizaci贸n delimitada de las ciencias sociales-. Inversamente a ello, pensamos que Mari谩tegui y Freire son una clave estrictamente pol铆tica nuestroamericana, luego todo lo dem谩s.

Intentamos aqu铆 simplemente una cr贸nica de sucesos recientes, ni m谩s ni menos que a modo de 鈥渆nsayo鈥. Nos probamos una vez m谩s que la lucha silenciosa de la educaci贸n es escrita como resistencia y re-existencia; y que 茅sta bien puede ser nominada como una pedagog铆a que surge de la lucha. Se nos ocurre que pedagog铆a del oprimido, pedagog铆a de la autonom铆a, de la esperanza, de la pregunta, educaci贸n como pr谩ctica de la libertad etc.鈥 son nombres sumamente urgentes y actuales. A cuento de esa actualidad nos llega la vigencia de Paulo Freire y del Amauta Jos茅 Carlos Mari谩tegui.

I- Inicio de la cr贸nica. Resistencia ancestral

El proceso de acumulaci贸n europea que explica con sangre, cuerpos y territorios el despojo de Am茅rica Latina, no merece palabras ben茅volas. Se trata de una 鈥渃onquista鈥 y la conquista como primer铆sima forma de extranjerizaci贸n de la tierra y los bienes comunes, conforma una din谩mica de extracci贸n necesaria para el sost茅n de la empresa capitalista imperial, entre otras cosas a partir de la esclavizaci贸n y las formas de sometimiento de las poblaciones nativas[i].

La colonizaci贸n y la opresi贸n son el m谩s a帽ejo antecedente de la acci贸n antidial贸gica que el grito freireano denuncia. Dicho de otra forma: la invasi贸n cultural como veh铆culo para la inautenticidad de los sujetos invadidos (Freire, 1969: 138), tiene su fecha de origen en la 茅poca de la colonia, pese a que a煤n persiste caprichosamente en la actual sociedad del capital.

Fuimos dominados y resistimos desde el comienzo, volvimos a ser sometidos y sin embargo el curso de nuestras rebeld铆as se ha tornado, al decir de Mart铆 (1883), 鈥渦na en茅rgica, madura y casi simult谩nea decisi贸n de entrar con br铆o en el concierto de pueblos trabajadores y triunfantes鈥.

Hay all铆 una resistencia abigarrada.

II- Cr贸nica cercana. El avance de las luchas: Paulo Freire

El problema del indio, de la tierra y de la econom铆a, entre muchos otros dramas de Am茅rica Latina -latentes en el ensayo mariateguiano, por otro lado-, han sido metabolizados en los territorios rurales de nuestra regi贸n. Mujeres y hombres latinoamericanxs, sujetos cargados de historicidad que se saben en el mismo movimiento como seres 鈥渋nacabados鈥 (Freire, 2015: 95), transitan desde siempre una obstinaci贸n militante o lo que en t茅rminos de Romain Rollaind ha sido un 鈥減esimismo de la raz贸n [entreverado con un] optimismo de la pasi贸n鈥, propuesto a reinventar los espacios de humanizaci贸n posible.

驴Pero qu茅 hay de nuevo en la historicidad latinoamericana si nos pensamos a partir de la cr贸nica reciente? Si bien lo viejo no termina de morir en nuestra regi贸n, los rincones del despojo se recrean como espacios de libertad, a pesar de las dependencias, la colonialidad y tantas m谩s. Pensamos que aqu铆 es donde la palabra enunciada en Freire se escucha reivindicar la humanidad de los vencidos y una pedagog铆a liberadora: el oprimido liber谩ndose y liberando al opresor (Freire, 2015: 39).

Paulo Freire es la persistencia de una esperanza cuando el mundo se presenta desesperanzado; cuanto menos es el ensayo militante que sugiere al sujeto latinoamericano empaparse de una profunda creencia en los hombres y las mujeres (Freire, 2015: 81), tal vez porque como 茅l mismo dir铆a 鈥渟in un m铆nimo de esperanza, no podemos ni siquiera comenzar el embate鈥 (Freire, 2010a: 25). La lucha por la liberaci贸n y la humanizaci贸n que en Freire tiene la amplitud de los sue帽os que portan los pueblos oprimidos de Am茅rica, es una fuerza desde abajo que detona todas las estructuras posibles con la finalidad de trascender, dialogar, participar, anticipar, prefigurar, subvertir.

La educaci贸n popular de Paulo Freire es la posibilidad de que trabajadorxs, campesinxs, sin tierra, obrerxs, excluidxs y marginadxs se piensen y se re-inventen en el tr谩nsito de espectadores a genuinos creadores de las condiciones materiales de la vida. No en vano el lenguaje de la rebeld铆a pedag贸gica del oprimido/oprimida, es hablado en los movimientos populares, en las comunidades de base, en las teor铆as de las dependencias, las sociolog铆as de la explotaci贸n, las teolog铆as liberadoras, los socialismos latinoamericanos, la investigaci贸n-acci贸n participativa y tantas tradiciones de la resistencia de Nuestra Am茅rica.

III- Cr贸nica reciente: Notas sobre una educaci贸n popular auto-emancipadora

El acuse de tiempo que despinta el calendario, desde las notas de Freire a fines de los 麓60 hasta la condensaci贸n de procesos aut贸nomos pol铆ticos y culturales que echan ra铆ces en esa matriz de inconformismo y revoluci贸n, deja visibilizar c贸mo en 鈥渓as esquinas鈥 de la pr谩ctica social mayor (Freire, 2010b) en la que se consolidan los discursos libertarios como 茅ste, quedan los restos de lucha social que explican nuestro presente de resistencias.

En la multiplicidad de movimientos y organizaciones sociopol铆ticas que asumen la esperanza freireana, su dialogo y su horizontalidad, la escuelas campesinas integradas a la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y La V铆a Campesina internacional, son una s贸lida evidencia de tanta humanidad. En Mendoza, Argentina, la Escuela Campesina de Agroecolog铆a (ECA) de la Uni贸n de Trabajadores Rurales Sin Tierra del Movimiento Nacional Campesino Ind铆gena 鈥 UST/MNCI- es una constante actualizaci贸n de lo que alguna vez Paulo Freire expresara: hombres y mujeres que, desafiados por la dramaticidad de la coyuntura, se proponen a s铆 mismos como problema (Freire, 2015). La tierra, la educaci贸n, la soberan铆a alimentaria y la reforma agraria y popular se聽siembra como elemento de lucha en la Escuela Campesina.

La larga historia que narramos desde la colonizaci贸n hasta la organizaci贸n de saberes subalternos como formas de re-existencia en la actualidad, bien puede inscribirse en la genealog铆a de la pedagog铆a del oprimido 50 a帽os despu茅s de esas reflexiones.

El pasado 11 y 12 de octubre el compa帽ero Miguel Mazzeo visit贸 la ECA junto a muchos compa帽erxs que transitan ese espacio de re-educaci贸n colectiva, de desaprendizaje y de constante contradicci贸n entre educador/educando. El motivo del encuentro gir贸 en torno del diagn贸stico y los desaf铆os que atraviesa el campo popular en la hora actual de Am茅rica Latina. La excusa de conversaci贸n fue el dialogo en torno a Mari谩tegui, sin embargo el reverso de ese intercambio mientras ca铆a la tarde, parec铆a dibujar entre reflexiones la figura de Paulo Freire.

Es que Mariategui y Freire, as铆 como los movimientos campesinos, los bachilerratos populares, los colectivos autogestivos y las organizaciones populares de Nuestra Am茅rica, esbozan tal como sostiene Mazzeo una comprensi贸n ampliada de la pol铆tica como praxis transformadora y ut贸pica; a modo de 鈥渆lementos de socialismo pr谩ctico鈥 que emergen permanentemente.

En el recorrido de nuestras luchas, las interpretaciones del pensamiento cr铆tico latinoamericano ha heredado de Freire y Mari谩tegui una virtuosa capacidad de evadir las clausuras deshumanizantes de la historia y de reinventar las luchas rurales, urbanas, campesindias y populares. La educaci贸n popular y en nuestro caso la educaci贸n popular campesina constituye una pedagog铆a humanista y liberadora.

Es a partir de all铆 que podemos pensar tal vez que, en la incesante puesta en cuesti贸n de las dicotom铆as que la educaci贸n bancaria impone, se erigen formas de construir esa otra emancipaci贸n surgida de los territorios campesinos, hist贸ricamente apropiados. Es decir que lo pedag贸gico en los movimientos campesinos es -como relataba Miguel Mazzeo siguiendo a Mari谩tegui- una forma de auto-educaci贸n y auto-emancipaci贸n de las clases subalternas orientada a socializar el poder y configurar esa sociedad sin oprimidos a la que aspiramos.

 

 

Referencias

Freire, Paulo (2010a) Pedagog铆a de la esperanza. Un reencuentro con la pedagog铆a del oprimido. Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires.
Freire, Paulo (2010b) La educaci贸n como pr谩ctica de la libertad. Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires.
Freire, Paulo (2015) Pedagog铆a del oprimido. Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires.
Mart铆, Jos茅 (1883) La Am茅rica, Nueva York.

Notas

[i] Precisamente todo acto de conquista, nos dir谩 Paulo Freire, implica un sujeto que conquista y un 鈥渙bjeto鈥 conquistado al que se le otorga ambig眉edad; se trata de 鈥渦n ser que aloja en s铆 al otro鈥, un acci贸n esencialmente necr贸fila (Freire, 2015: 177).

*Oscar Soto.聽Polit贸logo. Miembro del colectivo de educadores de la Escuela Campesina de Agroecolog铆a 鈥 Uni贸n de Trabajadores Rurales Sin Tierra 鈥 Movimiento Nacional Campesino Ind铆gena. Mendoza.

Ense帽anzas de Paulo Freire: la democracia socialista

12 libros de Paulo Freire para educar para la libertadJavier Biardeau*

Dec铆a Paulo Freire que la acci贸n pol铆tica junto a los oprimidos debe ser una acci贸n cultural para la libertad, rompiendo con la visi贸n de los opresores que refuerza los v铆nculos de dependencia y sumisi贸n en las relaciones de poder. A trav茅s de la concientizaci贸 n, de la reflexi贸n y de la acci贸n, la dependencia de la situaci贸n de dominaci贸n deber dar paso a la independencia, a la autoliberaci贸n junto con otros

Se trata de una experiencia de autoemancipaci贸n a trav茅s de una pol铆tica cr铆tico-dial贸gica.Por tanto, el m茅todo del liderazgo revolucionario no es la 芦propaganda liberadora禄, no se trata de 芦depositar la creencia de la libertad en los oprimidos禄, sino en el hecho de dialogar cr铆ticamente con ellos.

Esto implica no s贸lo hablar, sino escuchar, comprender activamente la palabra ajena, sus significados, sentidos y acentos socio-ideol贸gicos en la interacci贸n verbal y semi贸tica.

Mientras el liderazgo populista supone que realiza una donaci贸n hacia el pobre, y que por tanto el pobre entra en deuda con el l铆der, el liderazgo revolucionario rompe las cadenas de la dependencia y el clientelismo, construyendo la reciprocidad. Construir el consentimiento activo, como sujetos, y no el consentimiento pasivo, como objetos disponibles y manipulables, no nace de la propaganda, nace del di谩logo, de la reflexi贸n y la acci贸n que problematiza la realidad a ser transformada.

Contrahegemon铆a equivale a desmantelar la separaci贸n entre gobernantes y gobernados, entre dirigentes y dirigidos, entre 茅lites y masas. Tambi茅n puede hablarse de 芦hegemon铆a democr谩tica禄 en contraposici贸 n a la 芦hegemon铆a autoritaria禄. Planteamos el debate sobre contrahegemon铆 as.

No es posible usar la acci贸n pedag贸gica para la liberaci贸n usando los m茅todos de propaganda del opresor. No se trata de engranajes, sino de seres humanos activos, reflexivos y responsables. Dice Freire que la propaganda, el dirigismo, la manipulaci贸n, como armas de dominaci贸n, no pueden ser instrumentos de liberaci贸n. El liderazgo revolucionario no puede reproducir la conversi贸n de seres humanos en cosas, en objetos manipulables, sino que debe advenir en relaci贸n dial贸gica, cr铆tica que problematice permanentemente.

El liderazgo revolucionario que no sea dial贸gico con la multitud mantiene la 芦sombra禄 del dominador dentro de s铆, y es presa de un sectarismo que conlleva a reforzar la l贸gica del opresor.

El di谩logo revolucionario se opone a la 芦propaganda bancaria禄, al discurso vertical, a la transformaci贸 n de la pronunciaci贸n del mundo en intercomunicaci贸 n por la consigna burocr谩tica. Del di谩logo revolucionario nace la intersubjetividad, la intercomunicaci贸 n liberadora, no la palabra hueca.

El liderazgo revolucionario se distingue de la 茅lite dominadora no s贸lo por sus objetivos sino por sus m茅todos de actuaci贸n, tiene pues un compromiso con la libertad, pues la adhesi贸n verdadera es la conciencia libre de opciones, verific谩ndose en la intercomunicaci贸 n, mediando y transformando la realidad.

Aquellos que insisten en imponer su palabra de orden no estimulan ni organizan al pueblo, simplemente manipulan.

Cuando uno aborda la contrahegemon铆 a plantea la necesidad de construir la autoridad compartida. Se trata de un quiebre paradigm谩tico del t茅rmino eghesthai que significa 芦conducir禄, 芦ser gu铆a禄, 芦ser jefe禄. La direcci贸n pol铆tica en la democracia socialista del siglo XXI no puede confundirse con estilos burocr谩ticos o militaristas, debe ser fundamentalmente una acci贸n pedag贸gica y cultural liberadora.

Entonces el asunto tampoco es transformar el reaccionario 芦principio del l铆der禄 por el liderazgo colectivo, sin transformar el paradigma del liderazgo revolucionario. Tarea pendiente, sobre todo para quienes pregonan el fetichismo del l铆der indiscutible, desconociendo que la fortaleza de una revoluci贸n, en una etapa de ascenso revolucionario, est谩 en el pueblo organizado, consciente y dispuesto a luchar por un proyecto socialista. Pues el Liderazgo revolucionario es necesario, pero m谩s necesario es un pueblo que quiera hacer una revoluci贸n para su autoliberaci贸 n.

El dilema entonces es: 隆Democracia socialista o barbarie!

*Social贸go, catedr谩tico de la Universidad Central de Venezuela

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