Dic 17 2007
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Econom铆a

EDUCACI脫N EN EL SIGLO XXI. INFORME DELORS -I-

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

El gran reto planteado a la educaci贸n del siglo XXI, es el de estimular la creatividad. Es absolutamente indispensable, orientar su ense帽anza con un criterio de excelencia y de desarrollo de la productividad. Los ni帽os y los adolescentes, el d铆a de ma帽ana tomaran el relevo de las generaciones adultas, demasiado inclinadas a concentrarse en sus propios problemas.

La educaci贸n tambi茅n es un clamor de amor por la infancia, por la juventud que hay que integrar a la sociedad en el lugar que le corresponde en el sistema educativo, pero tambi茅n en la familia, en la comunidad de base, en la naci贸n. Hay que recordar este deber elemental para que inclusive las decisiones pol铆ticas, econ贸micas y financieras lo tengan m谩s en cuenta. Parafraseando las palabras del poeta, 鈥渆l ni帽o es el futuro del hombre鈥.

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El final del siglo XX estuvo caracterizado por la discrepancia y la vehemencia as铆 como los progresos econ贸micos y cient铆ficos repartidos desigualmente. En este siglo XXI 鈥揺n el que la angustia se enfrenta con la esperanza鈥 es necesario que todos los que est茅n investidos de alguna responsabilidad presten atenci贸n a los objetivos y a los medios de la ense帽anza.

Las pol铆ticas educativas es un proceso permanente de enriquecimiento de los conocimientos, de la capacidad t茅cnica, pero tambi茅n y quiz谩s sobre todo, como una estructuraci贸n privilegiada de la persona y de las relaciones entre individuos, entre grupo y entre pa铆ses. La esperanza de un mundo mejor, capaz de respetar los derechos del hombre y la mujer, practicar el entendimiento mutuo y hacer del progreso del conocimiento un instrument6o de promoci贸n del g茅nero humano, no de discriminaci贸n.

Los 煤ltimos a帽os del siglo XX, estuvieron marcados por trascendentales descubrimientos y progresos cient铆ficos, algunos pa铆ses salieron del subdesarrollo y el nivel de vida continu贸 su progresi贸n con ritmos muy diferentes seg煤n las naciones. No obstante, un sentimiento de desencanto domino y contrasto con las esperanzas nacidas inmediatamente despu茅s de la 煤ltima guerra mundial.

Se presentaron desilusiones del progreso, en el plano econ贸mico y social. El aumento del desempleo y de los fen贸menos de exclusi贸n en los pa铆ses ricos son pruebas de ello, y el mantenimiento de las desigualdades del desarrollo en el mundo lo confirma. Seg煤n los estudios de la UNCTAD, el ingreso medio de los 鈥減a铆ses menos adelantados鈥 鈥560 millones de habitantes鈥 disminuye, y se situar铆a en 300 d贸lares anuales per capita en comparaci贸n con 906 d贸lares en los dem谩s pa铆ses en desarrollo y 2l.598 d贸lares en los industrializados…

Actualmente la humanidad esta m谩s consciente de las amenazas que pesan sobre el ambiente natural, pero todav铆a no se han enregado los recursos para remediar esta situaci贸n a pesar de las reuniones internacionales y de las graves advertencias que formulan los estamentos cient铆ficos sobre fen贸menos naturales o accidentes tecnol贸gicos. De todas formas el crecimiento a ultranza no se puede considerar ya como el camino m谩s f谩cil hacia la conciliaci贸n del progreso material y la equidad, el respeto de la condici贸n humana y del capital natural que debemos transmitir en buenas condiciones a las generaciones futuras.

Uno de los grandes desaf铆os intelectuales y pol铆ticos de este siglo XXI ser谩 poner en marcha las v铆as y los medios de un desarrollo duradero como producto de nuevas formas de cooperaci贸n internacional.

Esta prueba no debe llevar a los pa铆ses en desarrollo a descuidar los motores cl谩sicos del crecimiento, y concretamente el indispensable ingreso en el mundo de la ciencia y de la tecnolog铆a con todo lo que ello implica de adaptaci贸n de las culturas y modernizaci贸n de las mentalidades.

Otro desencanto, otra desilusi贸n para quienes vieron en el final de la guerra fr铆a fue la perspectiva de un mundo mejor y pacificado. No basta repetir, para encontrar justificaciones, que la Historia es tr谩gica. Todo el mundo lo sabe o deber铆a saberlo. Si la 煤ltima guerra ocasiono 50 millones de victimas, c贸mo no recordar que desde 1945, hasta ahora, ha habido unas 150 guerras que han causado 20 millones de muertos, antes y despu茅s de la ca铆da del muro de Berl铆n.

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Las tensiones est谩n latentes y estallan entre naciones, entre grupos 茅tnicos, o en relaci贸n directa con injusticias acumuladas en los planos econ贸mico y social. Medir estos riesgos y organizarse para prevenirlos es el deber de todos los dirigentes, en un contexto marcado por la interdependencia cada vez mayor entre los pueblos y por la mundializaci贸n de los problemas.

Pero 驴c贸mo aprender a vivir juntos en el planeta, si no podemos coexistir en las comunidades a las que pertenecemos por naturaleza: la naci贸n, la regi贸n, la ciudad, el pueblo, la vecindad?

La interrogante central de la democracia es si queremos y si podemos participar en la vida en comunidad. Esto depende del sentimiento de responsabilidad de cada uno. La democracia, que ha conquistado nuevos territorios hasta hoy dominados por el totalitarismo y la arbitrariedad, tiende a debilitarse donde existe institucionalmente desde hace decenas de a帽os, como si todo tuviera que volver a comenzar continuamente, a renovarse y a inventarse de nuevo.

驴C贸mo podr铆an las pol铆ticas de la educaci贸n no sentirse aludidas por estos desaf铆os?, se帽ala el Informe Delors destacando que estas estrategias deben contribuir a un mundo mejor, a un desarrollo humano sostenible, al entendimiento mutuo entre los pueblos, a una renovaci贸n de la democracia efectivamente vivida.

Las tensiones presentes

A este fin鈥搃ndica el Informe Delors鈥 conviene afrontar, para superarlas mejor, las principales tensiones que, sin ser nuevas, est谩n en el centro de la problem谩tica del Siglo XXI, y se帽ala:

鈥 La tensi贸n entre lo mundial y lo local: convertirse poco a poco en ciudadano del mundo sin perder las ra铆ces y participando activamente en la vida de la naci贸n y las comunidades de base.

鈥 La tensi贸n entre lo universal y singular: la mundializaci贸n de la cultura se realiza progresivamente, pero todav铆a de manera parcial; de hecho es inevitable con sus promesas y sus riesgos, entre los cuales no es el menor olvidar el car谩cter 煤nico de cada persona, su vocaci贸n de escoger su destino y realizar todo su potencial, en la riqueza mantenida de sus tradiciones y de su propia cultura, amenazada 鈥搒i no se le presta la debida atenci贸n鈥 por las evoluciones que se producen.

鈥 La tensi贸n entre tradici贸n y modernidad pertenece a la misma problem谩tica: adaptarse sin negarse a s铆 mismo, edificar la autonom铆a en dial茅ctica con la libertad y el progreso de los dem谩s, dominar el progreso cient铆fico. Con este 谩nimo conviene enfrentarse al desaf铆o de las nuevas tecnolog铆as de la informaci贸n.

鈥 La tensi贸n entre el largo plazo y el corto plazo, tensi贸n eterna pero alimentada actualmente por un predominio de lo ef铆mero y de la instantaneidad, en un contexto en que la abundancia de informaciones y emociones fugaces conduce incesantemente a una concentraci贸n en los problemas inmediatos. Las opiniones piden respuestas y soluciones r谩pidas, mientras que muchos de los problemas encontrados necesitan una estrategia paciente, concertada y negociada de reforma. Tal es precisamente el caso de las pol铆ticas educativas.

鈥 La tensi贸n entre la indispensable competencia y la preocupaci贸n por la igualdad de oportunidades. Cuesti贸n cl谩sica, planteada desde comienzo de siglo a las pol铆ticas econ贸micas y sociales y a las pol铆ticas educativas; asunto resuelto a veces pero nunca en forma duradera. La Comisi贸n corre el riesgo de afirmar que la presi贸n de la competencia hace olvidar a muchos directivos la misi贸n de dar a cada ser humano los medios de aprovechar todas sus oportunidades. Esta constataci贸n ha conducido a retomar y actualizar el de la educaci贸n durante toda la vida, para conciliar la competencia que estimula, la cooperaci贸n que fortalece y la solidaridad que une.

鈥 La tensi贸n entre el extraordinario desarrollo de los conocimientos y las capacidades de asimilaci贸n del ser humano. El conocimiento de s铆 mismo y los medios de mantener la salud f铆sica y psicol贸gica, o el aprendizaje para conocer mejor el ambiente natural y preservarlo. Y, sin embargo, los programas escolares cada vez est谩n m谩s recargados. Por tanto, es importante tener una clara estrategia de reforma, pero a condici贸n de preservar los elementos esenciales de una educaci贸n b谩sica que ense帽e a vivir mejor mediante el conocimiento, la experimentaci贸n y la formaci贸n de una cultura personal.

鈥 Por 煤ltimo, la tensi贸n entre lo espiritual y lo material, que tambi茅n es una comprobaci贸n eterna. El mundo, frecuentemente sin sentirlo o expresarlo, tiene sed de ideal y de valores morales, que noble tarea de la educaci贸n la de suscitar en cada persona, seg煤n sus tradiciones y sus convicciones y con pleno respeto del pluralismo, esta elevaci贸n del pensamiento y del esp铆ritu hasta lo universal y a una cierta superaci贸n de si mismo.

La supervivencia de la humanidad depende de ello.

Fuente:: UNESCO: Informe Delors.
La educaci贸n o la utop铆a necesaria en Informe a la UNESCO de la Comisi贸n Internacional sobre la Educaci贸n para el siglo XXI. Ediciones UNESCO. M茅xico.

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* Periodista.

giselaoo@cantv.net.

Addenda

El Informe a la UNESCO redactado por la Comisi贸n de Educaci贸n para el Siglo XXI, El Informe Delors, (Delors, 1996), constituye el marco filos贸fico de una agenda de reformas dise帽ado para entregar las pautas esenciales que guiar谩n la reestructuraci贸n de los sistemas educacionales.
Existe la profunda convicci贸n que una educaci贸n de calidad que est茅 sustentada por los cuatro pilares del aprendizaje 鈥揳prender a aprender, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser鈥 podr谩 proporcionar las dimensiones cognitivas, morales y culturales que permitir谩n, tanto a individuos como a grupos sociales, la superaci贸n de los obst谩culos y el aprovechamiento de las oportunidades inherentes al proceso de globalizaci贸n.
Estos cuatro pilares fundacionales de la educaci贸n 鈥搎ue promueven un enfoque radicalmente diferente del aprendizaje鈥 en conjunci贸n con reformas estructurales claves, podr谩n dar lugar a un sistema de educaci贸n substancialmente m谩s flexible y din谩mico.

Otros intregrantes de la Comisi贸n: In’am Al Mufti, Isao Amagi, Roberto Carneiro, Fay Chung, Bronislaw Geremek, William Gorham, Aleksandra Kornhauser, Michael Manley, M. Padr贸n Quero, Marie-Ang茅lique Savan茅, Karan Singh, R. Stavenhagen, Myong Won Suhr, Zhou Nanzhao.

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