
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, el ICE por sus siglas en inglés, se ha convertido en sinónimo de terror para muchos ciudadanos estadounidenses. El “asesinato injustificado” -así lo calificó la ONG Human Rights Watchs- de Renée Nicole Good el pasado 7 de enero desató las protestas de la población de Mineápolis -ciudad donde residía- que culminaron con un segundo asesinato, el de Alex Pretti. Enfermero de profesión, Pretti se encontraba grabando con el móvil a los agentes del ICE en una manifestación cuando estos le dispararon prácticamente a quemarropa.
El medio de investigación ProPublica identificó este domingo a los dos agentes de la Patrulla Fronteriza que el 24 de enero mataron de 10 tiros por la espalda a Pretti, enfermero de la unidad de cuidados intensivos del hospital para veteranos de Minneapolis. Las autoridades migratorias llevaban días negándose a desvelar sus nombres: se trata de Jesús Ochoa, de 43 años, y Raymundo Gutiérrez, de 35. Ambos son hispanos, y los dos llegaron a Minnesota como parte de la Operación Metro Surge, ordenada por Donald Trump.
En una intervención reciente, Trump se «maravilló» de que “un 60%” de los que están llevando a cabo su brutal agenda migratoria sean latinos. Pero éste es la peor crisis interna de la segunda presidencia de Trump, alimentada además por las mentiras de su Administración. No ha parado de agravarse en estas semanas, mientras quedaba en claro que la cruzada contra la inmigración de Trump va mucho más allá de la persecución de lo que él suele llamar “lo peor de lo peor”.
El presidente demostró que hablaba en serio cuando prometió en campaña que pondría toda la fuerza federal a disposición de una cruzada personal contra sus enemigos. Es una lista que no solo incluye a los indocumentados, o a aquellos que simplemente lo parecen, sino también a los activistas de izquierda que se han movilizado en Mineápolis y a los políticos demócratas de Estados como Minnesota. ¿Son todos enemigos, hasta que demuestren lo contrario?
En el primer caso, el de Good, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, hizo unas más que polémicas declaraciones en las que afirmaba que el agente que la había matado “estaba protegido por inmunidad absoluta”. Además, justificó el asesinato acusando a la víctima de haber intentado atropellar a un operativo del ICE y ser una activista de la extrema izquierda. En el caso de Alex Pretti, la Administración Trump también ha intentado excusar el asesinato afirmando que la víctima iba armada y que la “blandía” contra los agentes. En ambos casos, los diferentes vídeos grabados en el momento por testigos presenciales desmienten las versiones oficiales.
Pero, ¿qué pasa con el ICE?

La agencia nació en marzo de 2003 como respuesta a los atentados del 11-S. Bajo el gobierno de George Bush hijo, los objetivos de esta entidad eran investigar casos delictivos y de terrorismo vinculados con la migración. Pero desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025, el ICE ha sufrido una profunda transformación. Ahora, su modus operandi se asemeja más al de una unidad militar.
Los demócratas del Senado apuestan a que pueden lograr avances sustanciales en las negociaciones sobre la aplicación de la ley migratoria en tan solo unos días. En la práctica, necesitarán un acuerdo mucho antes del 13 de febrero —la fecha límite del cierre del Departamento de Seguridad Nacional con la que están trabajando— para que se presente en el pleno. «Será difícil, pero sabremos rápidamente si se va a lograr o no», declaró el senador Tim Kaine, demócrata por Virginia, a Semafor.
Los demócratas tienen sus demandas, y algunos republicanos están dispuestos a considerarlas. Otros son pesimistas. «Sus propuestas son descabelladas, así que no soy optimista», dijo el senador Eric Schmitt, republicano por Missouri, quien elaboró una lista de contrapropuestas republicanas junto con el senador Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur. «¿Vamos a aprobar una ley que debilite a ICE? No». No se sorprendan si se necesitan más proyectos de ley de financiación a corto plazo del DHS; el más mínimo contratiempo echará por tierra el objetivo de un acuerdo para mediados de febrero.
El ICE se ha convertido en sinónimo de terror para muchos ciudadanos estadounidenses. El “asesinato injustificado” -así lo calificó la ONG Human Rights Watchs- de Renée Nicole Good el pasado 7 de enero desató las protestas de la población de Mineápolis -ciudad donde residía- que culminaron con un segundo asesinato, el de Alex Pretti. Enfermero de profesión, Pretti se encontraba grabando con el móvil a los agentes del ICE en una manifestación cuando estos le dispararon prácticamente a quemarropa.
Mientras, el niño de cinco años Liam Conejo Ramos y su padre fueron liberados del centro de inmigración en Texas donde estaban desde que el 22 de enero fueron detenidos por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas en Mineápolis, causando gran indignación en el país. La liberación del padre ecuatoriano y de su hijo del centro en Dilley, al sur de San Antonio (Texas) ocurre tras una orden emitida el sábado por el juez federal Fred Biery que en su fallo ordenó que fueran dejados en libertad antes del martes.
A medida que el alboroto por la ofensiva migratoria de la administración Trump en Minnesota se extiende hasta febrero, la pregunta central es si el zar fronterizo Tom Homan puede desescalar la situación ,escribe el >new York Times. Tiene apoyo de sectores inusuales: la secretaria de Seguridad Nacional de la era Obama, Janet Napolitano, dijo al Times que Homan es un «profesional de carrera» que posee el «comportamiento que se requerirá», pero cuestionó «si tendrá la libertad de la Casa Blanca para hacer lo que se debe hacer».
Las amenazas sobre África e Irán
La administración Trump está revisando cómo maneja la ayuda a África con el objetivo de desalojar a China de los sectores «prioritarios» en la región, señala Semafor . Nick Checker, jefe de la Oficina de Asuntos Africanos del Departamento de Estado, dijo a Semafor que no necesitan competir «dólar a dólar» con China: «Si es un sector prioritario, o en el espacio mineral… esa es un área en la que realmente querríamos competir activamente», dijo.
El Departamento de Estado también está defendiendo sus esfuerzos en África: Checker dijo que se dirigirá pronto a Mali para discutir la cooperación antiterrorista, y que las «áreas de enfoque» actuales para África incluyen la «diplomacia comercial» y hacer esfuerzos para resolver y prevenir conflictos en el continente. «El presidente se reunió con 11 líderes africanos, por lo que estamos muy involucrados, solo se ve un poco diferente», dijo Checker.
El gobierno de Trump está en conversaciones con Irán mientras el presidente estadounidense continúa considerando lanzar ataques militares contra el país. El sábado, Trump confirmó que Irán está «hablando con nosotros» y dijo que espera que «negocien algo aceptable»; por otra parte, la agencia de noticias iraní Fars informó el lunes que el presidente iraní Masoud Pezeshkian había ordenado el inicio de las conversaciones nucleares con Estados Unidos.
Aun así, la retórica entre ambos países se está intensificando: el domingo, el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, advirtió que un ataque estadounidense provocaría una «guerra regional» y dijo que Teherán «pondría fin a las travesuras y el acoso de Estados Unidos». Trump dijo a los periodistas: «Por supuesto que diría eso», y agregó que Estados Unidos tiene «los barcos más grandes y poderosos del mundo allí». El presidente estadounidense continúa aumentando los activos militares en la región (tal como lo hizo antes de atacar Venezuela y secuestrare al presidente Nicolás Maduro).
*Politólogo y analista estadounidense, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)
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