May 23 2023
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El ajuste espacial

Cuando termin贸 la segunda guerra mundial se plante贸 un verdadero problema en el horizonte de la econom铆a global. Hab铆a grandes posibilidades de que se recrearan las condiciones de la depresi贸n de los a帽os ’30, aunque esta vez en el marco del enorme incremento de la capacidad productiva favorecido por la econom铆a de guerra y con una gran cantidad de tropas militares regresando a sus hogares. Frente a esta situaci贸n, las autoridades pol铆ticas de Estados Unidos comprendieron algo importante: el proceso de descolonizaci贸n, que se hab铆a convertido en un hecho desde que termin贸 la primera guerra mundial, representaba una ventaja.

Era necesario deshacerse del control que el Reino Unido, Francia y Holanda ejerc铆an sobre sus posesiones coloniales para que estas dejaran de ser mercados cautivos de las potencias imperiales. Dado que no ten铆a tantos mercados cautivos, Estados Unidos dirigi贸 la apertura en beneficio de sus propios intereses. Entendi贸 que pod铆a colonizar el mundo con tanta facilidad como el Reino Unido y Francia, pero a trav茅s de un sistema global de libre comercio.

La descolonizaci贸n y la apertura del mundo a estructuras alternativas de desarrollo ayudar铆an a absorber los excedentes de capital estadounidense de la posguerra. Esta fue la genialidad del Plan Marshall. Sin embargo, el plan no consist铆a simplemente en utilizar a Europa como un sumidero para las mercanc铆as excedentes de EU. Se trataba tambi茅n de reconstruir el capital y los sitios de acumulaci贸n de capital en todo el mundo, expandiendo considerablemente el mercado mundial. El capital excedente se desplaz贸 hacia Jap贸n y Europa, lo cual conllev贸 la revitalizaci贸n de estas econom铆as.Por qu茅 un Plan Marshall?

El per铆odo que va desde 1945 hasta 1970 estuvo caracterizado por un crecimiento espectacular de la econom铆a global, y esto dependi贸 en buena medida de la creaci贸n de estos centros alternativos de expansi贸n y de acumulaci贸n de capital. Sin embargo, en los a帽os ’80, Jap贸n y algunas partes de Europa Occidental empezaron a superar a EU en el escenario mundial. Estados Unidos se encontr贸 en la situaci贸n de haber ayudado a crear a sus propios rivales. Si estuviese escribiendo esto en los a帽os ’80, estar铆a describiendo a Jap贸n y a Alemania Occidental como hegem贸nicas en t茅rminos del capitalismo mundial. Estos eran los pa铆ses que llevaban la delantera en aquel entonces.

Estados Unidos alent贸 este proceso porque representaba un beneficio particular, especialmente en el contexto de la guerra fr铆a con la Uni贸n Sovi茅tica y frente a las perspectivas de surgimiento de una alternativa comunista en China. A EU se le plante贸 entonces el problema de c贸mo combatir el crecimiento explosivo de Alemania Occidental y de Jap贸n. Su soluci贸n fue crear un orden mundial normativo en el cual todos los pa铆ses pudieran competir y beneficiarse del comercio libre. Estaba convencido de que pod铆a resultar ganador bajo este nuevo sistema, en parte porque fue construido salvaguardando la ventaja de sus propios capitales.

Este fue el orden neoliberal del libre comercio: la reducci贸n sistem谩tica de las barreras aduaneras y la creaci贸n de un sistema financiero global que facilitaba el desplazamiento tanto del capital como de las mercanc铆as a lo largo y ancho del mundo. El auge de las nuevas tecnolog铆as del transporte y de las comunicaciones tambi茅n fue de gran ayuda. Una de las consecuencias de esto fue el desarrollo de m煤ltiples centros alternativos de acumulaci贸n de capital. Jap贸n, por ejemplo, se desarroll贸 en茅rgicamente durante los a帽os ’60 solo para terminar, en los a帽os ’70, con enormes cantidades de capital excedente. 驴Y qu茅 iba a hacer con 茅l? Jap贸n explor贸 la posibilidad de un ajuste espacial [spatial fix].

Marx brinda una descripci贸n interesante de c贸mo funciona este ajuste espacial. El territorio con capital excedente presta dinero en otras partes del mundo, que luego lo utilizan para comprar mercanc铆as del pa铆s con excedente de capital. El pa铆s de destino puede utilizar las mercanc铆as que compra para satisfacer los deseos y necesidades de su poblaci贸n 鈥揳 trav茅s del consumismo鈥 o para construir infraestructura y trabajar en proyectos que conduzcan a seguir desarrollando el capitalismo en su territorio.

De esta manera, Jap贸n empez贸 a 芦colonizar禄 el mercado de consumo de Estados Unidos. Esto deriv贸 en la 芦invasi贸n禄 japonesa de la econom铆a estadounidense: compraron el Centro Rockefeller y se metieron en Hollywood mediante la compra de Columbia Pictures. De esta forma, el capital excedente volvi贸 a fluir desde Jap贸n hacia EU, pero tambi茅n se expandi贸 por el resto del mundo, con lo cual el pa铆s lleg贸 incluso Gu铆a del Rockefeller Center - 10 lugares imprescindiblesa asumir una postura minimperialista en muchos mercados emergentes, como los de Am茅rica Latina. Poco tiempo despu茅s pudimos apreciar secuencias similares en toda Asia. Aunque al comienzo lo hizo bajo una dictadura militar y no en el marco de una econom铆a de libre mercado, Corea del Sur se desarroll贸. Estados Unidos impuls贸 este proceso por un motivo muy sencillo: la contenci贸n del comunismo.

La Uni贸n Sovi茅tica y China planteaban una amenaza. EU necesitaba una Corea del Sur pr贸spera y procapitalista para limitar la expansi贸n comunista. Por lo tanto, apoy贸 el desarrollo de la econom铆a coreana, facilit谩ndole transferencias tecnol贸gicas y ofreci茅ndole un acceso ventajoso a los mercados estadounidenses. Pero hacia fines de los a帽os ’70, Corea del Sur estaba generando un capital excedente con su gran aparato productivo. Entonces, 驴qu茅 hace? Intent贸 hacer un ajuste espacial. Localiz贸 la producci贸n de autom贸viles en EU y compr贸 algunas empresas de electr贸nica, mientras colonizaba los mercados estadounidenses y organizaba la producci贸n en algunos mercados emergentes al mismo tiempo. El capital excedente sali贸 de Corea del Sur hacia fines de los a帽os ’70. Aparecieron de repente empresas subcontratistas coreanas en Am茅rica Central y en 脕frica. Las pr谩cticas de estas empresas en relaci贸n con los derechos humanos y laborales eran notoriamente brutales.

Antes de que nos di茅ramos cuenta, la misma secuencia hab铆a ocurrido en Taiw谩n. Estados Unidos apoy贸 a Taiw谩n porque prefer铆a asegurarse un desarrollo econ贸mico pr贸spero que permaneciera en su 贸rbita en vez de arriesgarse a una reabsorci贸n por la China comunista. Entonces la industria taiwanesa comenz贸 a ser muy importante. Aproximadamente en 1982, el problema del excedente de capital volvi贸 a surgir y de repente hubo una corriente de exportaciones de capital desde Taiw谩n. 驴A d贸nde iba? Se mov铆a a lo largo y ancho del mundo, pero una parte considerable iba hacia China, que reci茅n se abr铆a al desarrollo capitalista.

Este fue el momento en el que Foxconn, que ahora es uno de los conglomerados de empresas m谩s grandes del mundo, empez贸 a desplazarse hacia China. Por lo tanto, el desarrollo chino posterior a 1978 se apoy贸 Foxconn, proveedor de Apple, cuadruplica las primas al personal confinado por COVID en China | Euronewsen gran medida sobre el capital taiwan茅s, japon茅s, surcoreano y, por supuesto, hongkon茅s. Hong Kong es un caso muy interesante. Antes de la apertura de China, la industria textil y de indumentaria de Hong Kong hab铆a logrado derrotar al Reino Unido, que en ese momento atravesaba un proceso de desindustrializaci贸n. Las f谩bricas textiles de Manchester no pod铆an competir con los productos de Hong Kong. El capital de Hong Kong quer铆a expandirse pero carec铆a de suficientes recursos, mercados y fuerza de trabajo en su propio territorio. Entonces Shenzhen se abri贸 de repente y el capital de Hong Kong se desplaz贸 r谩pidamente hacia China para aprovechar la masa de fuerza de trabajo barata. La industrializaci贸n china de los a帽os 1970 y 1980 fue el resultado de todas estas importaciones de capital provenientes de Hong Kong, Taiw谩n, Corea del Sur y Jap贸n.

La consecuencia fue la creaci贸n de una econom铆a incre铆blemente productiva al interior de China. 驴Y qu茅 hizo esta econom铆a? Empez贸 a derrotar a sus competidores. 驴Qu茅 pas贸 con Jap贸n? La econom铆a japonesa hab铆a empezado a desplomarse alrededor de los a帽os ’90. Taiw谩n estaba en dificultades aun cuando Foxconn, que es una empresa taiwanesa, empleaba 1,5 millones de personas en China. Ahora Foxconn tiene capacidad productiva tambi茅n en Am茅rica Latina y en 脕frica. Est谩 llegando incluso a Wisconsin. Aqu铆 est谩 en marcha el ajuste espacial. El capital est谩 desplaz谩ndose perpetuamente de un lugar a otro.

Ahora es el turno de China de enfrentar el problema de qu茅 hacer con el capital excedente.

La orientaci贸n general de China parece haber cambiado luego de 2008. Este fue el a帽o en el que pudo observarse una enorme crisis del capitalismo global. Durante este proceso, el mercado de consumo m谩s grande de China en EU quebr贸 y las exportaciones cayeron dr谩sticamente. Pero en 2008, por primera vez, la inversi贸n extranjera directa en China fue superada por la exportaci贸n de capital. Luego de esto, las exportaciones de capital se dispararon, alcanzando niveles muy por encima de las importaciones de capital. China se convirti贸 en un exportador neto de capital. En vez de tomar la forma de inversiones directas en la producci贸n, la mayor parte de este capital tom贸 la forma de cr茅dito comercial, especialmente en los casos de 脕frica y Am茅rica Latina. Los tiempos hab铆an cambiado desde el a帽o 2000, cuando el mapa de las exportaciones de capital de China estaba pr谩cticamente vac铆o.

La Econom铆a China Cambia de un Gran Exportador a un Gran ImportadorPara 2015, el capital excedente chino estaba en todas partes. El mundo entero qued贸 atrapado en el intento chino de implementar un ajuste espacial. China empez贸 a orquestar todo esto alrededor de algo denominado la Nueva Ruta de la Seda, un plan de expansi贸n geopol铆tica que se propone destinar el capital excedente de China a la reconstrucci贸n del transporte y de la conectividad comunicacional del continente euroasi谩tico, con ramificaciones que se extienden a lo largo y ancho de 脕frica y de Am茅rica Latina.

El ajuste espacial para resolver el problema del capital excedente chino se est谩 convirtiendo en un proyecto geopol铆tico en el marco del cual, por medio de inversiones en infraestructura, Asia Central est谩 siendo atra铆da hacia la esfera de influencia de China. Estados Unidos organiza buena parte de su influencia global gracias a su potencia mar铆tima y est谩 emergiendo un grave conflicto entre China y EU en el mar de la China Meridional, pero China tambi茅n le otorga mucho valor a su potencia terrestre en Asia Central, en donde EU enfrenta muchas m谩s dificultades para ejercer cualquier tipo de dominio.

China est谩 empezando a reivindicar un control casi completo sobre Asia Central y EU no parece ser capaz de disputar en este terreno. Pero el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda es mucho m谩s ambicioso. Est谩 jugando un rol muy importante en 脕frica, que en unos pocos a帽os, desde 2008, ha contra铆do una enorme deuda con China para construir obras de infraestructura, como los ferrocarriles de 脕frica Oriental. China est谩 implementando la t谩ctica cl谩sica de prestar dinero a otros pa铆ses para que compren productos excedentes chinos 鈥揳cero, equipos de transporte y cemento鈥 de la misma forma en la que, durante el siglo diecinueve, el Reino Unido sustent贸 el desarrollo de Argentina para satisfacer sus propios intereses.

El objetivo es reducir radicalmente el tiempo que toma viajar desde China hacia Europa mediante una red de ferrocarriles de alta velocidad que atraviese Asia Central. Esto es lo que est谩n construyendo. Muchos analistas occidentales suelen describir todo esto como una inversi贸n irresponsable, argumentando que no puede ser rentable. Es probable que, en el corto plazo, esto sea verdad, pero en el largo plazo terminar谩 por reconfigurar la forma en la que se estructura el mundo en t茅rminos geopol铆ticos. Puede decirse, casi con certeza, que el proyecto chino es m谩s geopol铆tico que econ贸mico.

Por lo tanto, no es un accidente que China, un pa铆s que durante muchos a帽os evit贸 cualquier confrontaci贸n con EU, est茅 desafiando en este momento su poder铆o en el mar de la China Meridional. Pero, al 驴China busca un super谩vit comercial con EE.UU.?mismo tiempo, han logrado hacerse de un territorio 鈥揂sia Central鈥 en el que no compiten con nadie. Cuando estuve en China me advirtieron muchas veces que no deb铆a decir nada negativo sobre Rusia, puesto que claramente existe una alianza de intereses en Asia Central y m谩s all谩. Ambos pa铆ses est谩n apoyando a Venezuela frente a los repetidos intentos de EU de derrocar al gobierno de Maduro, sea mediante un golpe de Estado directo, mediante sanciones o mediante el fomento de conflictos internos. Empezamos a percibir la emergencia de una divisi贸n geopol铆tica global que pronto podr铆a transformarse en una contienda activa. Pero debe notarse c贸mo este proyecto de la Nueva Ruta de la Seda converge tambi茅n con el problema de encontrar un ajuste espacial adecuado para colocar el capital excedente y distribuir la capacidad productiva.

El capital est谩 sujeto eternamente a una tasa de crecimiento compuesto del 3%, lo cual implica a su vez una tasa de reorganizaci贸n compuesta de la geograf铆a del capital y de la acumulaci贸n capitalista global. Lo que empezamos a percibir es que el despliegue de estos ajustes espaciales, de Estados Unidos hacia Jap贸n, de Jap贸n hacia China, de China hacia 脕frica y Asia Central, es una manifestaci贸n geopol铆tica de la l贸gica del crecimiento compuesto del capital. Este es el tipo de condiciones que dieron origen a dos guerras mundiales durante el 煤ltimo siglo.

La perspectiva escalofriante de una futura guerra mundial no es evidente, pero el rol que cumplen las rivalidades geopol铆ticas y las teor铆as debe ser analizado con cuidado. Considerando todas las tensiones actuales, especialmente en Medio Oriente, ser铆a necio ignorarlas. Cuando la b煤squeda de ajustes espaciales para el capital excedente que ha sido acumulado se fusiona con las rivalidades geopol铆ticas, tal como sucedi贸 durante los a帽os ’30, es tiempo de retroceder y tener mucho cuidado para no precipitarse de cabeza en la vor谩gine de las guerras mundiales. La geopol铆tica del ajuste espacial debe ser analizada con seriedad.

*Ge贸grafo y te贸rico social marxista鈥 brit谩nico. Desde 2001, es catedr谩tico de Antropolog铆a y Geograf铆a en la City University of New York y Miliband Fellow de la London School of Economics.鈥 En 1997, fue nombrado doctor Honoris Causa por la Universidad de Buenos Aires.

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