Oct 22 2023
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Cultura

El asesinato de la verdad y de la democracia, y la guerra cultural

El asesinato de la democracia聽es el cuarto libro de la saga sobre comunicaci贸n y pol铆tica del periodista y comunic贸logo Aram Aharonian, despu茅s de Vernos con nuestros propios ojos, La internacional del terror medi谩tico, El progresismo en su laberinto: del acceso al gobierno a la toma del poder y El asesinato de la verdad, texto que tras su presentaci贸n en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, el autor ha preferido debatirlo en mesas con estudiantes, trabajadores, acad茅micos.

En las publicaciones anteriores, Aram nos abr铆a la puerta a un escenario regional donde los principales proyecto progresistas se encontraban asediados por el imperialismo 鈥揷on sus acciones directas, bombardeos medi谩ticos y hostigamiento constante a trav茅s de lo que llamamos guerras h铆bridas o lo que bien describe como Guerra de Cuarta Generaci贸n鈥; en una contra ofensiva ideol贸gica que apuntaba a establecer un malestar en los pueblos, culpando a los gobiernos progresistas del origen de ese malestar.Aram, la comunicaci贸n y el asesinato de la democracia

El autor trata que con estos textos se pueda entender que el mundo est谩 en un cambio permanente y a pasos agigantados en lo que va de este siglo. Hoy se habla de metaverso, de un nuevo capitalismo de plataformas y de vigilancia, de que la inteligencia artificial puede escribir textos mejores que los nuestros. Y alerta que no comprender la realidad e insistir en interpretarla con c贸digos del pasado, lleva a arrinconarse para pelear en campos de batalla equivocados y muchas veces perimidos, mientras las corporaciones tecnol贸gicas desarrollan sus t谩cticas de poder.

En ello Aram tambi茅n nos aporta una cr铆tica, y nos remarca que no se fue capaz de redise帽ar discursos, formas de acci贸n, ni medios de comunicaci贸n propios lo suficientemente capaces de contrarrestar los embates s铆mb贸licos y espirituales contra el pueblo. (Lo curioso, o quiz谩s lo planificado, es la narrativa. No importa en qu茅 pa铆s estemos pensando, nos vamos a encontrar con la misma narrativa 鈥渁nti populista鈥)

Como parte de aquella ofensiva aparece el lawfare que, a medida que se organizaban guarimbas y marchas en contra de estos gobiernos, allanaban el camino para el arribo de gobiernos de derecha (Brasil y Argentina) o golpes de Estado como en Bolivia o Per煤, y siempre articulada con la embajada de EU, los medios de comunicaci贸n cartelizados y el sistema judicial (cuyos funcionarios fueron adoctrinados para en las especializaciones por el ministerio de justicia estadounidense, el FBI y el DOD).

Aram nos se帽alaba que el campo de batalla se hab铆a trasladado del terreno geogr谩fico a las 鈥渕entes鈥 de las poblaciones que expuestas a un constante bombardeo simb贸lico (tanto por los medios como las redes sociales), fueron reconstruyendo imaginarios sociales que los llevaba a asumir un relato que atentaba contra de sus propios intereses (enti茅ndase en su dimensi贸n continental). Lo que all铆 se pon铆a en juego era precisamente esa verdad, esa realidad efectiva, que los movimientos nacionales construyeron sobre la base de pol铆ticas de unidad y soberan铆a.

Aram, la comunicaci贸n y el asesinato de la democracia - CLAESin embargo, no logr贸 consolidarse, producto de muchos factores, entre ellos por haber subestimado el rol de la comunicaci贸n popular, donde se pretendi贸 librar una batalla cultural en el mismo terreno que nos propon铆a el enemigo y asumiendo su propia agenda. Hoy la democracia, dice, qued贸 reducida al derecho de ir a votar por candidatos que uno no eligi贸.

Este nuevo libro editado por Ediciones Ciccus, resulta imprescindible para comprender los acontecimientos que nos acechan en 茅sta coyuntura pol铆tica latinoamericana donde lo que hoy denominamos ultraderecha pasa a ser una de las opciones electorales, escenario que hace diez a帽os atr谩s nos parec铆a imposible.

Si entonces la verdad era asesinada, hoy quien corre la misma suerte 聽es la democracia. Y no porque no se vaya a votar, sino porque la capacidad de reflexi贸n de una parte de la poblaci贸n ha sido colonizada a trav茅s de una narrativa que han construido a lo largo de m谩s de 12 a帽os donde el peligro de la democracia es la democracia misma. Recordemos que en Argentina se han dado golpes de Estado en nombre de ella.

La distinci贸n entre聽lo pol铆tico y la pol铆tica es en definitiva lo que le da sustancia a la discusi贸n en torno a la democracia. En lo pol铆tico podemos observar qu茅 tipo de democracia es la que cada sector se propone llevar adelante desde la pol铆tica.Importancia de la democracia

Es decir, debemos partir entendiendo聽lo pol铆tico聽como aquella dimensi贸n que establece el horizonte simb贸lico de una sociedad, es decir una matriz聽 que da sentido a las pr谩cticas pol铆ticas y habilitan las condiciones de posibilidad para que estas se desarrollen; Vi茅ndolo de 茅ste modo, la pol铆tica聽ser铆a el conjunto de pr谩cticas, discursos e instituciones que ordenan y dan sentido a la convivencia humana.

Tras la vuelta de la democracia, en lo que se dio en llamar el pacto democr谩tico, lo pol铆tico y la pol铆tica hab铆an desterrado de todo horizonte a la violencia como una forma de dirimir la lucha agon铆stica contra los intereses nacionales y populares. Pero lo nuevo que no termina de nacer da siempre lugar a que aquello que no termina de morir, siga all铆, agazapado en sectores del establishment esperando el momento oportuno para re emerger.

En los albores de este nuevo siglo, Latinoam茅rica recuper贸 la idea de Patria Grande en lo pol铆tico y avanz贸 desde la pol铆tica en la conformaci贸n de la CELAC y la UNASUR (sin mencionar el NO al ALCA y las relaciones abiertas con China y Rusia); que muy bien no les cay贸 a los cipayos y a la embajada.

En ese marco de unidad continental se comenz贸 a dar la ofensiva ideol贸gica 鈥搎ue hoy ya no llamamos guerra psicol贸gica sino guerra cognitiva鈥 en contra de los gobierno populares de la regi贸n. 聽As铆 se despleg贸 una guerra sin restricciones, d贸nde lo estrictamente militar 鈥揺n algunos casos鈥 qued贸 relegado al despliegue de t谩cticas donde el lawfare no es m谩s que una de las manifestaciones de lo que en el lenguaje castrense se conoce como guerra h铆brida, donde lo que se busca es la eliminaci贸n del enemigo por v铆as no convencionales.

El asesinato de la democracia" - CTAEsta guerra cognitiva, que articula, como nos se帽ala Aram en El asesinato de la democracia, tanto la guerra de cuarta y quinta generaci贸n, no es m谩s que otra de las formas que adquiere la guerra contra las poblaciones y los pa铆ses del sur global, fragmentando y polarizando a sus pueblos.

En este libro Aram nos habilita la comprensi贸n (es decir la posibilidad de entender y poder explicar a otros) el modo en que el imperialismo y los lacayos locales articularon su ofensiva para establecer un clima de 茅poca donde la violencia pol铆tica ya dej贸 de ser tab煤 y pas贸 a ser parte de la escena pol铆tica actual. Y esto, haciendo uso de las nuevas tecnolog铆as de la informaci贸n, las redes sociales, los medios de comunicaci贸n y la justicia.

En la primera parte, nos propone desandar el fetiche de la democracia e hincarle los dientes al modo en que 茅sta es manipulada constantemente por la posverdad, las fake news y las shit news; a la vez que nos propone entender c贸mo se despliega esta guerra cognitiva contra la regi贸n mediante la utilizaci贸n de aquellas herramientas que habilita el capitalismo de vigilancia (esos datos residuales que dejamos como rastros cada vez que utilizamos nuestros dispositivos celulares).

La segunda parte viene cargada con otras voces que nos proponen un di谩logo con el autor para precisamente des fetichizar la idea de democrcia: escriben Pedro Brieger, Javier Tolcachier y V铆ctor Ego Ducrot.

En la tercera parte, Aram se pregunta si hay izquierda mientras nos exclama, no sin una preocupaci贸n que nos atraviesa al conjunto del campo popular, 隆Ay, izquierda!. All铆 nos dice que independientemente de que hayamos sufrido derrotas electorales a manos de la derecha y golpes de Estado en estos 煤ltimos a帽os, que los procesos progresistas no han cesado. Por el contrario, por m谩s que intenten hacernos creer que los br铆os emancipatorios de la regi贸n fracasaron, Aram nos levanta el 谩nimo y nos afirma que en los pueblos este proceso contin煤a como fen贸meno en pleno desarrollo.

Lo nuevo que no termina de nacer da siempre lugar a que aquello que no termina de morir, que siga all铆, agazapado en sectores del establishment esperando el momento oportuno para re emerger. El pacto democr谩tico no resultaba una amenaza en tanto no se modificar谩 el statu quo heredado de la dictadura c铆vico-militar, manten铆a alineada a nuestros pa铆ses detr谩s de EU y el Consenso de Washington.

Entramos al siglo XXI y en la regi贸n ya estaban form谩ndose los primeros gobiernos populares, que, a pesar de las contradicciones internas, comenzaban a ver que la cosa de la emancipaci贸n ven铆a necesariamente por la unidad. All铆 Ch谩vez, Lula, N茅stor y Cristina Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa…

Gobiernos que no solo pusieron en cuesti贸n la verdadera pesada herencia sino que avanzaron en procesos que encarcelaron genocidas, recuperaron resortes estrat茅gicos de la econom铆a, ampliaron derechos y, entre los hechos m谩s importantes, recuper贸 la idea de Patria Grande en lo pol铆tico y avanz贸 desde la pol铆tica en la conformaci贸n de la CELAC y la UNASUR (sin mencionar el NO al ALCA y las relaciones abiertas con China y Rusia); cosa que muy bien no cay贸.

Esta guerra cognitiva, que articula, tanto la guerra de cuarta y quinta generaci贸n, no es m谩s que otra de las formas que adquiere la guerra contra las poblaciones y los pa铆ses del sur global, fragmentando y polarizando a sus pueblos a partir de la incrustaci贸n de narrativas que expresan los encuadres coloniales y que establecen las agendas de sendos modelos ideol贸gicos que se revelan en sus posiciones antinacionales y se ubican tomando partido por los globalistas en la disputa que abre la crisis civilizatoria.

As铆 se propagan las noticias falsas y la desinformaci贸nLo que hoy se denomina discursos de odio, no son m谩s que expresiones de un modelo ideol贸gico en donde lo pol铆tico, en tanto horizonte social, habilita la pol铆tica de la violencia como una de las herramientas que el dispositivo del poder colonial ha utilizado y viene utilizando a lo largo de nuestra historia, con el fin de moldear la percepci贸n p煤blica y dirigir la acci贸n pol铆tica de vastos sectores de la sociedad en contra de quienes han llevado adelante pol铆ticas聽soberanas.

 

*Periodista, licenciado en Comunicaci贸n Social (Universidad de Buenos Aires) y titular del seminario Comunicaci贸n, Geopol铆tica y Guerra Psicol贸gica. Docente en Comunicaci贸n y Relaciones Internacionales (UBA) y en Trabajo Social Comunitario (Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV).

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