Abr 20 2022
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Pol铆tica

El calvario de Julian Assange

Julian Assange encara una nueva fase en la larga, dura y enconada batalla para recuperar su libertad. La solicitud de extradici贸n emitida por Estados Unidos, que acusa al fundador de WikiLeaks de violar la ley de espionaje y de pirateo inform谩tico para acceder y publicar informes confidenciales, recibir谩 el visto bueno judicial en una audiencia prevista en Londres el 20 de abril. Salvo un vuelco inesperado, el caso pasar谩 al Ministerio del Interior y la titular actual, Priti Patel, asumir谩 la decisi贸n a favor o en contra de la entrega a Washington del programador y periodista australiano.

Hay precedentes de bloqueo ministerial de procesos de extradici贸n en Reino Unido. El m谩s notorio benefici贸 al general Augusto Pinochet, quien fue detenido en Londres, en 1998, bajo una orden internacional firmada por el entonces juez Baltasar Garz贸n. A帽o y medio despu茅s, el ministro laborista Jack Straw revirti贸 el fallo judicial de entrega a Espa帽a porque, seg煤n justific贸, el dictador chileno estar铆a 鈥渋ncapacitado鈥, mental o f铆sicamente, para afrontar los juicios planeados por genocidio y torturas.

Garz贸n dirige ahora el equipo legal internacional de Assange. Y el paralelismo entre ambos procedimientos no pasa inadvertido para el abogado de su despacho, Aitor Mart铆nez Jim茅nez, quien testific贸 en los tribunales en apoyo del australiano. La defensa gan贸 la ronda inicial, en enero de 2021, cuando la magistrada de Westminster, Vanessa Baraitser, fren贸 la extradici贸n debido al 鈥渞iesgo sustancial鈥 de que Assange se suicidara en el estricto sistema penitenciario estadounidense.

Por el contrario, el Supremo valid贸 el pasado marzo el fallo anterior del tribunal de Apelaci贸n, que dio por satisfecho el aval ofrecido a 煤ltima hora por EU de que el bienestar y la seguridad del reclamado se proteger铆an en todas las instancias penales del pa铆s.

Cr铆menes de guerra

Esas garant铆as diplom谩ticas se extienden tambi茅n a la posibilidad de que Assange cumpla en Australia parte de la sentencia, con una pena potencial de hasta 175 a帽os de c谩rcel. Est谩 imputado de dieciocho cargos relacionados con la obtenci贸n y divulgaci贸n de informes secretos, como el v铆deo de la matanza de civiles iraqu铆es desde un helic贸ptero estadounidense Apache y otros documentos indicativos de graves abusos.

鈥淢ientras los militares norteamericanos que cometieron esos cr铆menes de guerra no han sido sometidos a ninguna investigaci贸n, el periodista que los revel贸 est谩 viviendo una de las persecuciones judiciales m谩s despiadadas que jam谩s se han visto. Es, sinceramente, un verdadero atentado jur铆dico鈥, denuncia Mart铆nez.

鈥淓n el caso Pinochet鈥, puntualiza el abogado, 鈥渓a justicia brit谩nica acord贸 su entrega a la Audiencia Nacional espa帽ola, pero fue Jack Straw, precisamente el entonces ministro de Interior, quien par贸 la extradici贸n y decidi贸 que Pinochet pudiera ir a Chile por su estado de salud. Ahora estamos ante un periodista del que todos los organismos de derechos humanos del mundo afirman que su delicada situaci贸n de salud requiere parar definitivamente esta persecuci贸n. Quiz谩 ser铆a una oportunidad para que el Ejecutivo brit谩nico despliegue esa humanidad hacia Julian Assange y pare la extradici贸n鈥.

El tambi茅n profesor de la Universidad Nebrija y director del manual聽鈥楧erecho Penal Internacional: Evoluci贸n hist贸rica, r茅gimen jur铆dico y estudio de casos鈥, de reciente publicaci贸n, canaliza en la Audiencia Nacional la querella del exdirector de WikiLeaks y otros afectados en la presunta operaci贸n de espionaje llevada a cabo en la embajada de Ecuador de Londres por la empresa andaluza de seguridad, Undercover Global (UC Global). El mes pasado visit贸 a su cliente en Belmarsh, el penal de m谩xima seguridad del sureste del T谩mesis, donde est谩 preso desde abril de 2019.

Salud quebrada

鈥淓st谩 destrozado. La persecuci贸n le ha destrozado f铆sica y psicol贸gicamente鈥, alerta Mart铆nez. 鈥淛ulian Assange tiene un estado de salud muy delicado, con graves da帽os tanto f铆sicos como ps铆quicos, consecuencia de la inhumana situaci贸n que vive. Lleva m谩s de una d茅cada sometido a un escenario muy duro鈥, a帽ade el letrado en referencia a los casi siete a帽os que pas贸 鈥渞ecluido en el min煤sculo piso, sin acceso a la luz solar y aire fresco鈥, de la legaci贸n diplom谩tica ecuatoriana. Avanza ya el cuarto a帽o de prisi贸n preventiva, en r茅gimen casi permanente de aislamiento debido a sus trastornos mentales y las restricciones de la pandemia de coronavirus.

Assange padece depresi贸n recurrente, s铆ndrome de Asperger y altibajos suicidas, de acuerdo con diagn贸sticos del neurosiquiatra y profesor em茅rito del King鈥檚 College, Michael Kopelman, y del doctor Quinton Deeley, especialista en trastornos del espectro autista. Llamados a declarar por la defensa en las audiencias de primera instancia, ambos coincidieron en la determinaci贸n del recluso, de 50 a帽os, para poner fin a su vida si pierde el pulso de extradici贸n.

El relator en Tortura de Naciones Unidas, Nils Melzer, comunic贸 a Londres, Camberra, Estocolmo y Quito su inquietud por la exposici贸n de Assange a un 鈥渟evero dolor y sufrimiento, infligido mediante varias formas y grados de tratamiento o castigo cruel inhumano y degradante, que claramente constituye tortura psicol贸gica鈥.

El experto suizo y catedr谩tico de la Universidad de Glasgow sac贸 su cr铆tica conclusi贸n despu茅s de examinar al patr贸n de WikiLeaks durante una acordada visita a Belmarsh, en mayo de 2019, en compa帽铆a de dos veteranos en la materia, el siquiatra Pau P茅rez-Sales y el profesor en medicina forense Duarte Nuno Vieira. Los tres aguantaron 鈥渆stoicamente鈥 el 鈥渇ino hostigamiento鈥 de las autoridades brit谩nicas, aunque la experiencia result贸 鈥渕谩s dura para el temperamento de mis colegas ib茅ricos鈥, seg煤n Melzer recuerda en su libro 鈥楾he Trial of Julian Assange: A Story of Persecution鈥.

El acad茅mico desvela 鈥渆rrores sist茅micos鈥 en los procedimientos 鈥搕anto en Suecia a ra铆z de alegaciones de abuso sexual como en Reino Unido desde su arresto en diciembre de 2010鈥 y denuncia la campa帽a 鈥渟in precedentes de difamaci贸n, intimidaci贸n, humillaci贸n y, 煤ltimamente, deshumanizaci贸n鈥 del activista electr贸nico.

鈥淣o tratan de forzar una confesi贸n ni de coaccionarle a cooperar, sino de intimidar y disuadir a otros editores, periodistas y filtradores que puedan verse tentados a seguir su ejemplo鈥, sostiene en su investigaci贸n. Y concluye: 鈥淟e castigan arbitrariamente por haber publicitado los secretos sucios de los poderosos. WikiLeaks desaf铆a la impunidad del poderoso. Esa es su 煤nica amenaza real鈥.

El periodismo en peligro

Para el abogado espa帽ol del activista, la situaci贸n supone un 鈥済rav铆simo atentado al derecho a la libertad de prensa en el mundo鈥. 鈥淎ssange y WikiLeaks recibieron informaci贸n de fuentes an贸nimas relativa a la comisi贸n de graves cr铆menes de guerra y simplemente procedieron a su publicaci贸n, en asociaci贸n con los grandes medios del mundo, que no han sido perseguidos. Por lo tanto, se est谩 criminalizando la propia labor del periodismo鈥, arguye por correo electr贸nico.

Una decisi贸n favorable a EU de la ministra Patel no activar铆a la deportaci贸n inmediata de Assange. Su equipo legal se reserva cartuchos en Reino Unido y, si fuera necesario, en la Corte Europea de Derechos Humanos. Los tribunales han escuchado hasta ahora el recurso de Washington a la sentencia de la corte de Westminster. Y los representantes de Assange planean lanzar una 鈥渃ontra apelaci贸n鈥 a los argumentos desestimados por Baraitser.

La magistrada bloque贸 la extradici贸n por motivos de salud y pas贸 por alto cuestiones de fondo, como el car谩cter pol铆tico del procedimiento, la libertad de prensa y el derecho de todo periodista a publicar informaci贸n veraz. Mart铆nez tambi茅n menciona el principio de 鈥渄oble incriminaci贸n鈥 respecto a la ley estadounidense de Espionaje de 1917 y su aplicaci贸n en Reino Unido a un periodista, adem谩s de la proporcionalidad de la posible condena. Otra cuesti贸n de envergadura es la extraterritorialidad de la jurisdicci贸n norteamericana para perseguir penalmente a un periodista extranjero, sin residencia ni lugar de trabajo en EU.

Nadie del entorno de Assange cree que tendr铆a un juicio justo en EU. La Constituci贸n

(Xinhua/Tim Ireland)

estadounidense ampara el derecho y libertad de prensa, pero la familia y el personal de WikiLeaks temen que se le niegue el reconocimiento como periodista o le consideren fuera del amparo constitucional dada su residencia en Europa. 鈥淪i la Primera Enmienda es aplicable, que la apliquen y cierren la causa penal por la que reclaman la extradici贸n鈥, razona el letrado de ILocad.

Otro factor en contra es la probable ubicaci贸n del juicio en el estado de Virginia, sede de los servicios de Inteligencia c贸mplices en la trama de espionaje en la embajada de Ecuador, seg煤n indicios destapados en la investigaci贸n de la Audiencia Nacional.

La pelea continuar谩 hasta la extenuaci贸n, aseguran fuentes legales. El m谩s reciente episodio fue tan 铆ntimo y personal como p煤blico y doloroso. Assange se cas贸 con su prometida y madre de sus dos hijos peque帽os, Stella Moris, en una ceremonia civil en Belmarsh. 鈥淓stoy muy contenta y estoy muy triste鈥, exclam贸 la abogada de herencia hispana antes de cortar la tarta nupcial frente a un grupo de simpatizantes que marcaron el extraordinario evento en la entrada del presidio.

La novia visti贸 un elegante conjunto de dos piezas y velo dise帽ado por Vivienne Westwood, retando con su singular osad铆a a los gobiernos y autoridades de Reino Unido, EU y Australia. 鈥淭emen que la gente vea a Julian como un ser humano鈥, escribi贸 el d铆a de la boda en el diario 鈥楾he Guardian鈥, 鈥渜uieren que Julian permanezca invisible al p煤blico鈥 que desaparezca de la conciencia p煤blica鈥.

*Periodista y escritora espa帽ola afincada en Londres, corresponsal de la agencia de noticias Sputnik desde su creaci贸n en 2014. Publicado en publico.es

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