Sep 27 2014
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Opini贸nPol铆tica

El comienzo del nuevo orden mundial: Asiacentrismo

Aunque las crisis en Medio Oriente y Ucrania se roban los titulares medi谩ticos, son apenas los emergentes de un movimiento tel煤rico mucho mayor: el nacimiento de un nuevo orden mundial pos-estadounidense, centrado en Asia, en base a la triple alianza China-Rusia-India.

Uno de los n煤cleos del colonialismo y del imperialismo, consiste en prohibirle hacer a los pa铆ses perif茅ricos lo que acostumbran hacer los pa铆ses del centro. Cuando eso ya no funciona, es porque el viejo orden centrado en la relaci贸n centro-periferia est谩 dando paso a nuevas relaciones internacionales.

Las mismas potencias occidentales que ponen el grito en el cielo por la intervenci贸n de Rusia en Ucrania, bombardean Siria sin la autorizaci贸n de su gobierno, con la excusa de combatir a una organizaci贸n terrorista, el Estado Isl谩mico, en cuya creaci贸n esas mismas potencias jugaron un papel relevante.

Que China y Rusia rechacen este tipo de acciones b茅licas, que otrora se cubr铆an por lo menos con la aprobaci贸n del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, no es ya novedad alguna. Que el primer ministro de India, Narendra Modi, haya dicho a la cadena CNN, horas antes de su visita a Estados Unidos, que Rusia tiene 鈥渋ntereses leg铆timos en Ucrania鈥, es ya cosa m谩s seria. No s贸lo se neg贸 a criticar la anexi贸n de Crimea por Rusia, sino que mostr贸 鈥渃onfianza鈥 en c贸mo Pek铆n est谩 manejando las disputas territoriales en los mares del sur de China (The Brics Post, 22 de setiembre de 2014).

Es como si un nuevo aire de Bandung (la conferencia que en 1955 alent贸 la descolonizaci贸n) estuviera barriendo el planeta. 鈥淪i usted mira en detalle los 煤ltimos cinco o diez siglos, ver谩 que China e India han crecido a ritmos similares. Sus contribuciones al PIB mundial han aumentado en paralelo y han ca铆do en paralelo. La era actual pertenece a Asia鈥, dijo Modi. Estaba haciendo un discurso anticolonial con una mirada de larga duraci贸n, en los mismos d铆as en que se produjo la visita del presidente chino Xi Jinping a India, quienes consolidaron una potente alianza entre los dos mayores pa铆ses de la regi贸n.

Pol铆tica, o la OCS

El gran cambio es que India pidi贸 la integraci贸n plena a la Organizaci贸n de Cooperaci贸n de Shanghai (OCS), durante la reciente cumbre realizada el 11 y 12 de setiembre en Dushanbe, capital de Tayikist谩n. Hasta ese momento era s贸lo observadora.

La OCS fue creada en 2001 por Rusia, China, Kazajst谩n, Kirguist谩n, Tayikist谩n y Uzbekist谩n con el objetivo de garantizar la seguridad regional y combatir el terrorismo, el separatismo y el extremismo, definidos como las 鈥渢res fuerzas malignas鈥. En el futuro podr谩n sumarse Ir谩n y Pakist谩n, aunque esos pasos ser谩n complejos en vista de la disputa que mantienen India y Pakist谩n en sus respectivas fronteras.

En los hechos, la OCS es un desaf铆o al liderazgo estadounidense en una regi贸n donde la superpotencia tiene cada vez menos influencia. La organizaci贸n orbita en torno a China, como su nombre lo indica. La solidificaci贸n de la alianza Rusia-China con su vertiente geopol铆tica y geoenerg茅tica (que incluye el ya iniciado gasoducto para proveer gas ruso a Pek铆n), es motivo de honda preocupaci贸n en Washington, seg煤n lo vienen analizando algunos medios como The Washington Post.

Pero la reciente visita de Xi a la India supone un paso decisivo en el dise帽o de un nuevo orden global. Los doce acuerdos firmados en Ahmedabad entre Modi y Xi, que abarcan desde las inversiones y el comercio hasta la cooperaci贸n en energ铆a nuclear, forman parte del 鈥減roceso hist贸rico de revitalizaci贸n nacional鈥 en ambas naciones emergentes, seg煤n afirm贸 el ministro chino de Relaciones Exteriores Wang Yi (Xinhua, 19 de setiembre de 2014).

La potencia de la alianza entre India y China, desaf铆a los supuestos alineamientos ideol贸gicos y se afinca en las necesidades geopol铆ticas de potencias que enfrentan problemas, y enemigos, comunes. En mayo de este a帽o asumi贸 el poder Narendra Modi en representaci贸n del Bharatiya Janata Party (BJP), que venciera en las elecciones generales al Congreso Nacional Indio (CNI) liderado por el ex primer ministro Manmohan Singh. En los papeles, el CNI funge como una fuerza progresista, heredera de la familia Gandhi y de Jawaharlal Nehru, aliada con socialdem贸cratas y comunistas, mientras el BJP es considerado nacionalista y conservador.

Sin embargo, en los alineamientos geopol铆ticos las ideolog铆as tienen poco que decir. Modi est谩 mostrando una profunda comprensi贸n de las tendencias hist贸ricas en este per铆odo de viraje del sistema-mundo y, de modo muy particular, del papel que le toca jugar al continente asi谩tico. La cooperaci贸n en la OCS lleg贸 incluso al terreno militar. A fines de agosto se realiz贸 鈥渦n ejercicio antiterrorista internacional鈥 en Mongolia interior, China, en el que participaron siete mil soldados de China, Rusia, Kazajist谩n, Kirguizist谩n y Tayikist谩n (Diario del Pueblo, 24 de agosto de 2014).

Econom铆a o la Ruta de la Seda asia ruta de la seda

Si la OCS es la respuesta asi谩tica a la presencia desestabilizadora de Estados Unidos en la regi贸n, la Ruta de la Seda es la respuesta econ贸mica al cerco que pretende imponer sobre China, denominado 鈥減ivote hacia Asia鈥 por la administraci贸n de Barack Obama. Pero es mucho m谩s: significa la alianza de Rusia y China con Europa, en concreto con Alemania.

La nueva Ruta de la Seda une dos potentes centros industriales: Chongqing en China con Duisburgo en Alemania, atravesando Kazajst谩n, Rusia y Bielorrusia, eludiendo de ese modo las zonas m谩s conflictivas al sur del mar Caspio como Afganist谩n, Ir谩n y Turqu铆a. Est谩 destinada a ser la mayor ruta comercial del mundo, cuya l铆nea f茅rrea ya recorta el tiempo de transporte mar铆timo de cinco semanas a s贸lo quince d铆as. Se prev茅 que China se convertir谩 en el primer socio comercial de Alemania, lo que supone un dislocamiento geopol铆tico de gran trascendencia.

Se est谩 trazando adem谩s la Ruta de la Seda Mar铆tima, que atraviesa el oc茅ano 脥ndico, y el Cintur贸n Econ贸mico de la ruta terrestre. La ruta mar铆tima es, de alg煤n modo, la reactivaci贸n del 鈥渃ollar de perlas鈥, un sistema de puertos que rodeaba a la India y aseguraba el comercio chino hacia Europa.

Pero es tambi茅n la respuesta a la Asociaci贸n Transpac铆fico (TPP por sus siglas en ingl茅s), iniciativa de los Estados Unidos que excluye a China e incluye a Jap贸n, Australia, Nueva Zelanda, m谩s cuatro miembros de la AEAN (Brunei, Malasia, Singapur y Vietnam) y los pa铆ses de la Alianza del Pacifico (Per煤, M茅xico, Chile y probablemente Colombia). La estrategia de Washington consiste en aislar a China generando conflictos a su alrededor (con Jap贸n y Vietnam principalmente), excusa para militarizar los mares de China, cerrando as铆 el cerco comercial, pol铆tico y militar en torno a una potencia que en 2012 se convirti贸 en la principal importadora de petr贸leo del mundo, superando a Estados Unidos.

Esto explica el acuerdo energ茅tico con Rusia, que es el 煤nico modo como China puede asegurarse un abastecimiento seguro. Pero tambi茅n explica el trazado de la nueva Ruta de la Seda, tanto la terrestre como la mar铆tima. El 80 por ciento del petr贸leo que importa China pasa a trav茅s del Estrecho de Malaca (un angosto corredor de 800 kil贸metros que une los oc茅anos Pac铆fico e 脥ndico entre Indonesia y Malasia), f谩cilmente obstruible en caso de guerra.

Para eso China va construyendo una red portuaria, que incluye puertos, bases y estaciones de observaci贸n en Sri Lanka, Bangladesh y Birmania. Entre ellas un puerto estrat茅gico en Pakist谩n, Gwadar, la 鈥済arganta鈥 del Golfo P茅rsico, a 72 kil贸metros de la frontera con Ir谩n y a unos 400 kil贸metros del m谩s importante corredor de transporte de petr贸leo, muy cerca del estrat茅gico estrecho de Ormuz. El puerto fue construido y financiado por China y es operado por la empresa estatal China Overseas Port Holding Company (COPHC).

鈥淓l puerto es visto por los observadores como el primer punto de apoyo de China en Oriente Medio鈥, estimaba la prensa occidental el d铆a de la inauguraci贸n (BBC News, 20 de marzo de 2007). La regi贸n circundante al puerto de Gwadar, contiene dos tercios de las reservas mundiales de petr贸leo. Por all铆 pasa el 30 por ciento del petr贸leo del mundo (pero el 80 por ciento del que recibe China) y est谩 en la ruta m谩s corta hacia Asia.

China gana espacios, tambi茅n, en el coraz贸n de Occidente. El gobierno brit谩nico ha dado pasos para reforzar a Londres como centro de comercio mundial y de inversiones en yuanes, la moneda china. M谩s a煤n, 鈥渆l gobierno brit谩nico se convertir谩 en el primer pa铆s occidental en emitir un bono soberano en la moneda china鈥 en lo que debe interpretarse como 鈥渆l apoyo a las ambiciones de China a utilizar su moneda a escala global鈥 (Market Watch, 15 de setiembre de 2014).

Potencia militar

ch militares鈥淟as sanciones a Rusia son un acto de guerra鈥, razona redactor jefe de la revista Executive Intelligence Review, Jeff Steinberg (EIR, 19 de setiembre de 2014). En tanto, The Economist considera a la OCS como 鈥渦na especie de OTAN liderada por China鈥.

Es evidente que la guerra entre las grandes potencias ya no es visualizada como una posibilidad remota. Cada uno hace, por tanto su juego. China e Ir谩n realizan sus primeros ejercicios navales conjuntos en el Golfo P茅rsico, donde participan 鈥渂uques de la Armada china involucrados en la protecci贸n de la navegaci贸n en el golfo de Ad茅n鈥 (Russia Today, 22 de setiembre de 2014). China es ahora el primer comprador de crudo saud铆 y no va a permitir que las rutas que la abastecen queden en manos de fuerzas enemigas.

A fines de agosto trascendi贸 que Rusia y China est谩n negociando un 鈥渁cuerdo militar hist贸rico鈥 que incluye la compra por el pa铆s asi谩tico de submarinos diesel furtivos con 鈥渋ntercambio de tecnolog铆as鈥, a la vez que siguen negociando la venta de cazas Sukhoi-35 y sistemas de defensa antia茅rea S-400, considerados los m谩s avanzados del mundo (Russia Today, 19 de agosto de 2014). Hasta ahora los rusos se han mostrado reticentes a vender ciertas armas a China porque 茅sta las clona y termina fabricando sus propios prototipos. A su vez, India y Rusia, que mantienen una extensa cooperaci贸n militar que incluye submarinos nucleares y portaaviones, se disponen a fabricar conjuntamente un caza de quinta generaci贸n.

Estamos ante un punto muy sensible, en el que Washington tiene algunas dificultades. Aunque sigue teniendo el mayor presupuesto de defensa del mundo (unos 600 mil millones de d贸lares anuales, frente poco m谩s de cien mil de China y algo menos de cien mil de Rusia), ese presupuesto es declinante mientras el de sus adversarios crece. China pas贸 de poco m谩s de 5 mil millones de d贸lares anuales de inversi贸n militar en 1990 a 110 mil millones en 2012.

鈥淧ero lo importante no es cu谩nto se gasta sino c贸mo se gasta鈥, sostiene un peri贸dico estadounidense (The Fiscal Times, 16 de setiembre de 2014). Seg煤n la publicaci贸n, los enormes gastos militares del Pent谩gono se destinan a mantener su costosa flota de once portaaviones, a la modernizaci贸n de antiguos sistemas y a proyectos fallidos como el caza F-35. En tanto, China y Rusia invierten en modernos submarinos nucleares y en guerra cibern茅tica. Las armas antibuque chinas son mucho m谩s baratas que un portaaviones, pero pueden hundirlo o inutilizarlo aunque el Pent谩gono los considere inexpugnables.

Contrastes

M煤ltiples denuncias aquejan a las autoridades de defensa de los Estados Unidos de malversaci贸n de los presupuestos. En julio pasado la flota de F-35 no pudo volar por fallas en un motor, luego de varios percances en los sistemas de software, armas y avi贸nica. Tras dos d茅cadas de concepci贸n y desarrollo, el coste del proyecto se ha disparado a 400.000 millones de d贸lares, el proyecto armament铆stico m谩s caro de la historia del Pent谩gono, pese a lo cual ha sido cancelado el debut del caza en dos exhibiciones a茅reas en el Reino Unido (El Peri贸dico, 11 de julio de 2014).eeuu obama shh

La otrora poderosa Boeing es una buena muestra de los problemas defensivos del Pent谩gono. La apuesta a que el F-35 lo desarrollara Lockheed Martin, est谩 drenando los fondos del Pent谩gono fuera de la Boeing, que era la empresa insignia de la fuerza a茅rea. De hecho, la franja de defensa de la Boeing se estrech贸 del 56 por ciento de su producci贸n total en 2003, a apenas el 38 por ciento en 2013 y se estima que en pocos a帽os ya no producir谩 aviones de combate, al haber fracasado en su b煤squeda de mercados alternativos en Brasil, India y Corea del Sur (Wall Street Journal, 20 de setiembre de 2014). Boeing cerrar谩 su f谩brica de cargueros C-17 en Long Beach y puede cerrar la de F-18 en Saint Louis en 2017 si no consigue m谩s encomiendas.

Finalmente, la pol铆tica exterior de la Casa Blanca es err谩tica, mientras la de sus competidores tiene un horizonte definido. El periodista Robert Parry analiza c贸mo los neoconservadores lograron bloquear la 鈥渆strategia realista鈥 de Obama, consistente en colaborar con Vladimir Putin para desenredar el caos geopol铆tico en Oriente Medio. Los neocon siguen apostando a la ca铆da de Bachar al Assad y se inclinan por crear situaciones ca贸ticas, como la que vive Libia, antes que tolerar la existencia de reg铆menes adversos (Consortiumnews.com, 19 de setiembre de 2014).

Diversos analistas sostienen que la fabricaci贸n de crisis es lo que mejor sabe hacer la superpotencia y que puede ser el 煤nico modo de contener su decadencia. El conflicto en Ucrania, donde forzaron la ca铆da de un presidente electo, apunta a aislar a Rusia de Europa. El ataque al Estado Isl谩mico, busca empujarlo cada vez m谩s hacia el norte. Ambas operaciones atentan contra el trazado de la Ruta de la Seda, considerada una de las vigas maestras del nuevo orden mundial.

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