Ago 12 2018
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Pol铆tica

El cuerpo de la mujer como campo de batalla

 

El 8 de agosto de 2018 el Senado argentino le dio la espalda al reclamo de millones de mujeres rechazando la Ley de Interrupci贸n Voluntaria del Embarazo, que contaba con la aprobaci贸n de Diputados. Las manifestaciones de millones de personas, la llamada 芦Marea Verde禄, en Buenos Aires, Rosario, Santa Fe, Mendoza, C贸rdoba y otras ciudades hallaron eco en toda Am茅rica Latina y otras regiones del mundo.

La consigna de la聽Marea Verde por el derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo, y por la obligaci贸n del Estado de proveer aborto legal y gratuito esperanz贸 e ilumin贸 las calles. La consigna de los grupos conservadores -aprobada por el Senado- de castigar a la mujer pobre, v铆ctima principal de los abortos clandestinos, indign贸 las calles.

Mientras en los espacios p煤blicos se fueron consolidando las redes solidarias tejidas desde hace a帽os entre activistas de Ni una Menos, diversas organizaciones LGBT, Mujeres Sindicalistas, Encuentro Nacional de Mujeres y organismos de derechos humanos, en el Senado se fueron consolidando las alianzas de la viejas 茅lites del poder: los caudillos del interior con sus pares oscurantistas de Buenos Aires.

Son los defensores del Fondo Monetario Internacional, de un rol activo de las Fuerzas Armadas en la represi贸n, los que apoyaron el golpe de Estado del 76, los que participaron -o guardaron silencio- con los represores que violaron, torturaron a mujeres embarazadas a las que luego, obligaron a parir en situaciones infrahumanas y les quitaron sus hijos. Unos quinientos ni帽os nacidos en cautiverio fueron robados por los defensores de un sistema que ahora dice 鈥渄efender la vida鈥.

La diputada de Libres del Sur Victoria Donda -nacida en un campo de concentraci贸n adonde estaba detenida su madre que luego fue asesinada- conectando el genocidio de la dictadura y la negaci贸n del derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo dijo que en los argentinos anida 鈥渦n gen autoritario鈥, el mismo que hizo posible que en los 70 se tomaran a cientos de ni帽os como rehenes, como 芦bot铆n de guerra鈥.

Dec铆a Marta Dillon, escritora y fundadora del movimiento feminista Ni una Menos: 鈥淯no de los recuerdos m谩s v铆vidos de la larga noche en que secuestraron a mi madre es la voz de un represor dici茅ndole a ella y a otra compa帽era: 鈥楽i fuera por m铆 les regalar铆a una rosa a cada una, pero ustedes no me est谩n ayudando鈥. Todav铆a siento la violencia de esa frase, la vibr茅 con mis diez a帽os, se tom贸 muchos m谩s para desplegar sus sentidos y todav铆a lo sigue haciendo.

Esa voz que no olvido, melosa, frente a dos mujeres que ten铆an a sus hijos atrapados en la habitaci贸n de al lado, que escuchaban c贸mo se destrozaba la casa, que sab铆an que su destino era la tortura y probablemente la muerte, era de una crueldad may煤scula鈥 Decir que soy hija de una mujer desaparecida, recortar su condici贸n de mujer de los 30 mil por los que siempre dijimos y decimos presente; ese para m铆 es un acto feminista. Nombrar para que en esa enunciaci贸n se abran preguntas: 驴qu茅 necesidad de decir mujer? 驴en qu茅 cambia? 驴qu茅 de su ser mujer qued贸 obturado desde antes de la tortura y qu茅 se expuso en la violencia que padeci贸 que merece ser dicho?鈥

Despu茅s de conocer el voto negativo del Senado, Victoria Donda dijo: 鈥38 senadoras y senadores han deso铆do el grito de millones de mujeres que clamaban libertad y las han condenado a la clandestinidad del aborto que se cobr贸 la vida hace nada menos que tres d铆as de una hermana santiague帽a.

Esas y esos 38 senadores votaron por la clandestinidad, por la muerte, por el retroceso, por el medioevo. Pero no podr谩n acallar el grito de las millones de pibas que no van a parar hasta conquistar la igualdad de derechos entre varones y mujeres鈥.聽

El cuerpo de la mujer es un campo de batalla -como lo ha graficado la artista estadounidense Barbara Kruger. 鈥淵our body is a battleground鈥 fue una obra creada por Kruger para la Marcha de Mujeres en Washington (1989), una masiva protesta del movimiento feminista contra las maniobras para limitar el derecho al aborto en EE.UU.

El mensaje de Kruger perdura a trav茅s del tiempo y trasciende la geograf铆a adquiriendo un car谩cter universal. Un rostro femenino dividido sim茅tricamente en dos im谩genes fotogr谩ficas opuestas: positiva y negativa. La grieta est谩 enfatizada por el texto: 鈥淭u cuerpo es un campo de batalla鈥.

 

*Periodista de medios alternativos. Por su activismo como estudiante de secundaria, cuando era menor de edad, fue encarcelada por la dictadura c铆vico-militar argentina durante m谩s de cinco a帽os.

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1 Coment谩rio

Comentarios

  1. Yolanda Chade
    12 agosto 2018 20:30

    conmovedor art铆culo !!! Que sea LEY !!! A la marea VERDE no la paran!!!.

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