Sep 12 2022
2452 lecturas

CulturaDespacito por las piedras

El fin de las redes sociales reales

No s贸lo miles de millones de personas en todo el mundo no se despegan de sus tel茅fonos m贸viles, sino que la informaci贸n que consumen ha cambiado dr谩sticamente -y no para mejor-. En las plataformas de redes sociales dominantes como Facebook, los investigadores han documentado que las falsedades se propagan m谩s r谩pido y m谩s extensamente que contenidos similares que incluyen informaci贸n precisa.

Si bien los usuarios no piden desinformaci贸n, los algoritmos que determinan lo que la gente ve tienden a favorecer el contenido sensacionalista, impreciso y enga帽oso, porque eso es lo que genera 鈥渆ngagement鈥 (compromiso) y as铆 ingresos publicitarios.

Como observ贸 el activista de Internet Eli Pariser en 2011, Facebook tambi茅n crea burbujas de Tus redes sociales durante un fin de semana: el riesgo real | Curso WPfiltros, que permiten que sea m谩s probable que a los individuos les llegue contenido que refuerza sus inclinaciones ideol贸gicas y confirma sus sesgos propios. Y una investigaci贸n m谩s reciente ha demostrado que este proceso tiene una influencia importante en el tipo de informaci贸n que ven los usuarios.

Aun dejando de lado las opciones algor铆tmicas de Facebook, el ecosistema de redes sociales m谩s amplio le permite a la gente encontrar subcomunidades alineadas con sus intereses. Esto no necesariamente es algo malo. Si uno es la 煤nica persona en su comunidad interesada en la ornitolog铆a, ya no tiene que estar solo, porque ahora puede conectare con entusiastas de la ornitolog铆a de todo el mundo. Pero, por supuesto, lo mismo se aplica al extremista solitario que ahora puede usar las mismas plataformas para acceder a un discurso de odio y teor铆as conspirativas y luego propagarlos.

YouTube y Reddit fueron las redes que m谩s crecieron en EE.UU. en la pandemia | CABECERANadie niega que las plataformas de redes sociales han sido un canal importante para el discurso de odio, la desinformaci贸n y la propaganda. Reddit y YouTube son caldos de cultivo para el extremismo de derecha. Los Oath Keepers usaron Facebook, especialmente, para organizar su participaci贸n en el ataque al Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021. Tambi茅n se determin贸 que los tuits anti-musulmanes del ex presidente norteamericano Donald Trump han alimentado la violencia contra las minor铆as en Estados Unidos.

Es verdad, algunos consideran que estas observaciones son alarmistas y observan que grandes jugadores como Facebook y YouTube (que es propiedad de Google/Alphabet) hacen mucho m谩s para controlar el discurso de odio y la desinformaci贸n que sus rivales m谩s peque帽os, especialmente ahora que se han desarrollado mejores pr谩cticas de moderaci贸n. Asimismo, otros investigadores han desafiado la conclusi贸n de que las falsedades se propagan m谩s r谩pido en Facebook y Twitter, al menos en comparaci贸n con otros medios.

Otros sostienen que aun si el contexto actual de las redes sociales es peligroso, el problema es transitorio. Despu茅s de todo, las nuevas herramientas de comunicaci贸n siempre han sido mal utilizadas. Mart铆n Lutero usaba la imprenta para promover no s贸lo el protestantismo sino tambi茅n un antisemitismo virulento. La radio demostr贸 ser una herramienta poderosa en manos de demagogos como el padre Charles Coughlin en Estados Unidos y los nazis en Alemania.

En los medios impresos y de radiodifusi贸n sigue abundando la desinformaci贸n hasta el d铆a de hoy, pero la sociedad se ha adaptado a estos medios y ha logrado contener sus efectos negativos.

Este argumento implica que una combinaci贸n de regulaci贸n m谩s fuerte y otras nuevas tecnolog铆as pueden superar los desaf铆os planteados por las redes sociales. Por ejemplo, las plataformas podr铆an ofrecer mejor informaci贸n sobre la procedencia de los art铆culos; o se podr铆a desalentar a las mismas plataformas de impulsar algor铆tmicamente temas que podr铆an ser incendiarios o contener desinformaci贸n.

Pero estas medidas no abordan la profundidad del problema. Las redes sociales no s贸lo est谩n creando c谩maras de eco, propagando falsedades y facilitando la circulaci贸n de ideas extremistas. Tambi茅n pueden estar sacudiendo los propios cimientos de la comunicaci贸n humana y de la cohesi贸n social, al sustituir redes sociales reales por artificiales.

Nos distinguimos de otros animales esencialmente por nuestra capacidad avanzada para aprender de nuestra comunidad y acumular experiencia al observar a otros. Nuestras ideas m谩s profundas y nociones m谩s preciadas no se generan en el aislamiento ni provienen de leer libros, sino de estar embebidos en un contexto social y de interactuar a trav茅s de la argumentaci贸n, la educaci贸n, el desempe帽o y dem谩s.

Las fuentes confiables juegan un papel indispensable en este proceso, raz贸n por la cual los l铆deres y quienes tienen p煤lpitos hostigadores pueden tener esos efectos sobredimensionados. Las innovaciones anteriores en los medios capitalizaron esto, pero ninguna de ellas modific贸 tanto la naturaleza misma de las redes humanas como las redes sociales.

驴Qu茅 sucede cuando plataformas como Facebook, Twitter o Reddit empiezan a manipular lo que percibimos como nuestra red social? La verdad preocupante es que nadie lo sabe. Y aunque podr铆amos llegar a adaptarnos a este cambio y encontrar maneras de neutralizar sus efectos m谩s perniciosos, no es un desenlace con el que deber铆amos contar, dada la direcci贸n en la que est谩 encaminada la industria.

Los efectos m谩s corrosivos de las redes sociales est谩n empezando a parecerse exactamente a lo que el cr铆tico cultural Neil Postman anticip贸 hace casi cuatro d茅cadas en su libro de referencia Divertirse hasta Morir. 鈥淟os norteamericanos ya no hablan entre s铆, se entretienen mutuamente鈥, observ贸. 鈥淣o intercambian ideas, intercambian im谩genes. No argumentan con proposiciones; argumentan con buenas apariencias, celebridades y comerciales鈥.

Postman, en una comparaci贸n de 1984 de George Orwell y Un mundo feliz de Aldous Huxley, dijo que 鈥淟o que Orwell tem铆a era a aquellos que prohib铆an libros. Lo que Huxley tem铆a era que no hubiera raz贸n para prohibir un libro, ya que no habr铆a nadie que quisiera leer uno. Orwell tem铆a a Lecciones de la novela '1984', de George Orwell, para la era digital - Nueva Revistaquienes nos privaran de informaci贸n. Huxley tem铆a a quienes nos dieran tanta informaci贸n que qued谩ramos reducidos a la pasividad y al ego铆smo. Orwell tem铆a que se nos ocultara la verdad. Huxley tem铆a que la verdad terminara sumergida en un mar de irrelevancia鈥.

Mientras que a Postman lo preocupaba m谩s un futuro al estilo Huxley que un futuro orwelliano, las redes sociales han venido introduciendo a ambos al mismo tiempo. Mientras que los gobiernos adquieren los medios tanto para manipular nuestras percepciones de la realidad como para reducirnos a la pasividad y al ego铆smo, nuestros 鈥渁migos鈥 virtuales cada vez controlan m谩s nuestros pensamientos. Ahora debemos se帽alar continuamente la virtud propia y desafiar a quienes se desv铆an de la ortodoxia prevaleciente. Pero la 鈥渧irtud鈥 es lo que dice el propio c铆rculo social artificial online; y, en muchos casos, se basa enteramente en mentiras.

Hannah Arendt, otra pensadora prof茅tica del siglo XX, advirti贸 sobre ad贸nde puede conducir esto. 鈥淪i todos siempre te mienten, la consecuencia no es que creas las mentiras, sino m谩s bien que ya nadie crea nada鈥. En ese momento, la vida social y pol铆tica se torna imposible.

*Profesor de Econom铆a del MIT (Instituo de Tecnolog铆a de Massachussets), es coautor (con James A. Robinson)聽deWhy Nations Fail: The Origins of Power, Prosperity and Poverty聽y聽The Narrow Corridor: States, Societies, and the Fate of Liberty聽. Este art铆culo se public贸 originalmente en Project Syndicate.

 

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.