El Grial de Valencia, un símbolo para la cultura de paz

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La UNESCO tiene como misión contribuir a la consolidación de la paz, mediante la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación, en este contexto desde hace veinte años la Asociación Valencia/Mediterráneo para la UNESCO viene organizando una Conferencia Internacional Mediterránea, conocida como La Multaqa de las Culturas, (Multaqa, es una palabra árabe que quiere decir “encuentro amistoso”) que propone entre otros la promoción de los valores de la hospitalidad, la convivencia y la paz, así como el diálogo intercultural y  religioso en el ámbito mediterráneo.
 
Desde 2014, en este sentido, hemos encontrado en el Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, un elemento de extraordinario valor simbólico, para la promoción de nuestras iniciativas y no solo por ser un tesoro espiritual y patrimonial, como reliquia, obra de arte y joya de la orfebrería medieval, que fue contemporáneo a la época de las Cruzadas, sino, y lo que es de mayor importancia para nosotros, porque contiene elementos que pertenecen a las tres culturas abrahámicas, y que demás se encuentra dotado de una dimensión arquetípica universal.
 
Es por todo ello, que el Cáliz/Grial de Valencia puede ser tomado como una extraordinaria representación simbólica que expresa el sentido y el propósito de la  Multaqa de las Culturas, y se nos muestra como un nuevo símbolo unificador para la Cultura de Paz, dotado de una enorme trascendencia en el plano mítico, por lo que también nos permite acercarnos al misterio inefable de la trascendencia y de lo sagrado.  
 
Iniciativas y proyectos
 
Esta iniciativa de la Multaqa de las Culturas, surgió en el seno de la UNESCO, en París, impulsado por su Director General Federico Mayor Zaragoza, que puso en marcha el Programa Cultural del Mediterráneo, pero que poco tiempo después fue abortado a consecuencia de la tragedia del 11-S en 2001. El primero de los encuentros tuvo lugar en 1998, en Agrigento, Sicilia, allí donde precisamente se encuentra el Templo de la Concordia, cuya fachada en 1946, inspiró el logo que ha identificado a la UNESCO como institución. Pero afortunadamente en 2005, aquella esperanzadora iniciativa pudo ser rescatada finalmente en Valencia, y desde entonces, donde cada año hasta el día de hoy se viene celebrando la Multaqa de las Culturas.

El Santo Cáliz, símbolo de paz y concordiaEs interesante destacar que fue un logro de nuestra Asociación, que dentro del programa de la UNESCO llamado “Rutas de Diálogo”, se declarara a Valencia en 2015, como la puerta occidental de la nueva Ruta de la Seda, que une ahora Oriente y Occidente a través de 33 países. Este fue el motivo, por el que durante la edición de la Multaqa de 2017, realizado bajo el lema “La Seda y la Paz”, se pensó en incluir también a representantes del Budismo y del Hinduismo, en la ceremonia inicial de la llamada a la oración, en la que hasta entonces solo participaban las tres culturas del mediterráneo: Judía, Cristiana y Musulmana, de manera que a partir de ese momento también quedaba simbolizada la unión del ámbito mediterráneo, con las culturas del extremo oriente.

En las últimas dos décadas, el Santo Cáliz de Valencia, cinco siglos después de encontrarse bajo su custodia y a cien años de su exposición al culto en la Capilla de la Catedral, comenzó a despertar un creciente interés y en 2015 la Santa Sede, le declaró un Año Jubilar que se celebraría cada cinco años, con una peregrinación internacional. También otras instituciones como el Ayuntamiento declararían a Valencia como Ciudad del Grial y las Comunidades de Valencia y de Aragón iniciaron un proyecto conjunto para establecer una Ruta del Grial. Un nuevo camino de peregrinación, que trascurre desde el antiguo monasterio mozárabe de San Juan de la Peña en los Pirineos Aragoneses, hasta la Catedral de Valencia.

Fue en este contexto que nuestra Asociación comenzó a interesarse por el Santo Cáliz de Valencia, tanto en su estudio como en su promoción, por representar un extraordinario tesoro, de una gran importancia tanto patrimonial como espiritual, pero muy especialmente por encontrarse dotado de una excepcional singularidad, como es la de contener elementos de las culturas judía, cristiana y musulmana.
 
València acogerá la 18 edición de la Multaqa de las culturas con representantes de cinco religionesEn este sentido en el año 2017, la edición de la MULTAQA que se convocó bajo el lema de “Concordia Mediterránea”, se propuso poner en valor una nueva visión del Grial de Valencia como símbolo unificador y de concordia, por su especial conformación. En su parte superior, una copa hebrea de bendición, usada en las ceremonias de la pascua judía y datada arqueológicamente con anterioridad al s. I, según estudio de Antonio Beltrán (1960, p.77), un extraordinario vaso de ágata, que la tradición relaciona con la celebración de la Última Cena en Jerusalén. San Pedro después la habría llevado a Roma, en donde fue utilizada por los Papas, como indica Giménez Fayos, haciendo referencia al Canon Romano de la Misa (Manuel Tarré, 1952, p. 17), y durante el s. III, en tiempo de la persecución del emperador Valeriano, el diácono San Lorenzo, para protegerla, la envió a Huesca con su familia.
 
Más tarde sería cuando en el monasterio de San Juan de la Peña, en Jaca, adquirió la singularidad de que le fuera añadida en su base, también de ágata cornalina, una naveta hispano-árabe de la época califal del s. X, con una misteriosa inscripción en árabe cúfico, pero que aún no ha encontrado un definitivo consenso en su interpretación (Monzó Giménez et al., 2021, p. 183). Es por este detalle, que como tal documento grafico, esa inscripción podría permitir la adhesión del Santo Cáliz a la modalidad de Memoria del Mundo de la UNESCO. Transcrita del árabe la inscripción como Lil Zahira, fue traducida como, “para la más brillante/luminosa”, pero interpretada en lengua mozárabe por el profesor Youssef Al-Farkh (Oñate Ojeda, 1990, p.109) como Almagd Limariam, su traducción podría ser “Gloria a María”[1].
Así, tanto los dos recipientes como la inscripción, que desde el punto de vista simbólico se encuentran relacionados con el principio arquetípico femenino, fueron ensamblados mediante una estructura de oro, con dos asas serpentiformes que no solo conforman la silueta de un corazón, sino que además representan las ramas del Árbol de la Vida, en cuya parte central del tronco se encuentra el interesante simbolismo del Nudo de Salomón, del que dice la tradición que aquello que une ya no podrá ser separado.

XVIII Multaqa – Amistad Judeo-CristianaDe esta manera, la trascendente importancia que la sagrada copa tiene en el ámbito del cristianismo, considerada como la reliquia más importante, su papel en la instauración del rito eucarístico, y la concreta representación de la Nueva Alianza, entre Dios y los seres humanos, como así es enunciado en el Evangelio de Lucas, 22:20 “…esta es la copa de la nueva alianza sellada con mi sangre, que se derrama por vosotros”, se puede decir pues, que en ella se sintetiza el mensaje cristiano que se encuentra expresado en la promoción de la universalidad, el amor al prójimo y la no violencia.

Con el tiempo durante la época medieval, también se asoció con esta copa, la leyenda de la búsqueda del Santo Grial, como un vaso misterioso, maravilloso y milagroso, portador de vida, gracia o salud, de manera que en el imaginario colectivo le fueron proyectadas esas experiencias numinosas como valor supremo. Al igual que también los encontramos proyectados en el extraordinario tesoro artístico y simbólico que representa el Grial de Valencia. Además, su dimensión unificadora de los valores de la convivencia y la paz en el mundo, queda expresada en su especial conformación al contener elementos en los que se expresaría el espíritu de convivencia de las Tres Culturas del Libro, las cuales durante casi cuatro siglos con sus luces y sombras convivieron en Al-Ándalus, en un periodo anterior a la época de las Cruzadas, que se dio inicio a enfrentamientos militares, políticos o religiosos que han impedido el avance en la primordial tarea de humanizar la tierra.

Así pues el Grial de Valencia, nos sitúa ante el reflejo de una extraordinaria imagen simbólica que al mismo tiempo que expresa desde el pasado, aquel espíritu evangélico del misterio de la eucaristía y de una Nueva Alianza, trasformado luego en una extraordinaria obra de arte, refleja la trascendente dimensión que como modelo arquetípico de unión de opuestos, de unidad y de totalidad, permite considerarlo como un símbolo que podría reconciliar al mundo. Un espíritu unificador de convivencia y tolerancia para la familia de Abraham, que al mismo tiempo que invita a la reflexión interior, como contenedor adecuado para el espíritu de nuestro tiempo, sirve para acoger un mensaje de Paz y Concordia, entre las gentes, las culturas y las naciones. Abordar tanto esa dimensión interior y exterior del ser humano, se ha vuelto en el s. XXI una urgente necesidad, ante la profunda crisis de valores que vive nuestra sociedad, y la revolución cultural que representa el nuevo paradigma hacia el que nos conduce la era digital, con su amenaza de un feudalismo tecnológico capaz de llegar a anular la dignidad del ser humano.

En este mundo globalizado, resulta interesante contemplar la confluencia entre la nueva Ruta de la Seda, con su milenaria tradición de vía para los mercaderes, de transmisión de cultura y de corrientes religiosas, con el viaje del Cáliz de la Nueva Alianza, que cruzó el Mediterráneo de una parte a otra desde Jerusalén hasta Valencia. En este sentido, se podría decir que ahora el nuevo camino de peregrinación ya no se dirige a Jerusalén, ni en Roma, ni en la Meca, sino alcanza a Valencia que se abre al futuro como la Ciudad del Grial, como corazón de las Tres Culturas, una tierra fértil para el jardín de las religiones en la era de la globalización y del ciberespacio, donde el universo de las creencias y del predominio de la racionalidad se abre a una nueva etapa, aquella que integra la dimensión universal del alma humana, a la búsqueda de la trascendencia y de la experiencia religiosa individual.

Existe una bella leyenda que cuenta, que existían en la Meca tres tribus en conflicto y entonces Mahoma, les propuso que cada uno de ellos cogiera del extremo de un paño, en cuyo centro se encontraba la Piedra Negra y de esta manera con él, entre los cuatro, fue trasladada hasta el interior del Santuario. Simbólicamente, se podría decir que esa misma fuerza unificadora, ahora se encuentra expresada en el Grial de Valencia, que hoy sirve como representación de un nuevo símbolo de totalidad para nuestro tiempo.
 
Objetivos
Ruta del Grial | Huesca
Es pues un reto en la actualidad para nosotros, el activar y difundir este nuevo símbolo de la concordia y del espíritu de paz, que hoy representa el Grial de Valencia y es por eso que desde la Asociación Valencia/Mediterráneo para la UNESCO, vislumbrando tanto su excepcional valor arquetípico, espiritual y patrimonial, queremos seguir poniendo en valor aquella dimensión que el Grial de Valencia tiene como obra de arte, para fomentar la reflexión hacia el autoconocimiento y la alianza entre las diferentes culturas, pues el arte es el medio e instrumento que permite incluir en él todas las proyecciones míticas y simbólicas, de cuantas creaciones culturales y espirituales el ser humano ha sido capaz de concebir a lo largo de la historia. Nos encontramos ante un cambio de época y por ello es necesario encontrar nuevos referentes simbólicos que sean capaces de dar dirección y sentido al actual desarrollo de la conciencia colectiva de la humanidad.
 
Un ejemplo en esta dirección, fue la tarea que propuso D. Vicente Collado, quien hasta hace poco tiempo, fue el responsable diocesano del arzobispado de Valencia para el diálogo interreligioso, él mostró su entusiasmo en promover esta iniciativa y propuso que todos los años se celebrara con motivo de la Multaqa de las Culturas, una ceremonia intercultural e interconfesional por la paz y la concordia, en la Capilla del Santo Cáliz de Valencia, en la que participaran representantes de las diferentes religiones, por ello desde 2017 se ha venido celebrando en ese lugar un solemne evento, que en la actualidad estamos también promoviendo en diferentes ciudades.    
  
Conexión con comunidades y difusión
 
Esta iniciativa, ha encontrado dos importantes vías de difusión, una es la implicación de diferentes líderes religiosos y culturales, que han mostrado su compromiso con esta visión integradora del Grial de Valencia, entre ellos el Sheik Khaled Bentounes, que comprendió la importancia simbólica y su mensaje reconciliador entre el cristianísimo y el islam.  Actualmente, él es el representante de la Tarika de Abu Madyan, que fue un célebre sufí andalusí del S. XII, considerado el maestro de maestros y del cual Ibn Arabí se sintió su discípulo. Bentounes fue el líder religioso que al frente de la Asociación Internacional Sufí Alawilla (AISA), consiguió que en 2017, por unanimidad de la Asamblea de Naciones Unidas, se declarara el día 16 de Mayo, como el Día Internacional de la Convivencia en Paz.
 
Ruta del Santo Grial en Valencia - MAPA Y MOCHILA También otras importantes personalidades, como Abraham Haim, que durante años fue representante de las Comunidades Sefarditas de Jerusalén y de Oriente, se ha mostrado vinculado y participe en la difusión del mensaje reconciliador del Grial de Valencia, así como también H. E. Puiya Swami Rameshwarananda Giri, representante en España de la Comunidad Vedanta de la India, y del Elijah  Interfaith Institute (Consejo de Líderes Religiosos del Mundo), es además actual presidente de Trascendence (Foro Interreligioso Internacional). También otros representantes y miembros de las comunidades Budista y Baha´i, han participado con interés en diferentes actividades y en las ceremonias interconfesionales e interculturales por la Paz y la Concordia en torno al Grial de Valencia.
 
Así mismo otras instituciones del ámbito civil, respaldan y apoyan estas iniciativas entorno al Grial de Valencia de la Concordia y de la Cultura de Paz, como la Casa Real de España, que ostenta la Presidencia de Honor en las sucesivas ediciones de la Multaqa de las Culturas.[2]  La Fundación Cultura de Paz, presidida por D. Federico Mayor Zaragoza, que durante doce años fue el director general de la UNESCO, y promotor de la Multaqa de las Culturas. La Federación Española de Asociaciones y Clubs para la UNESCO, que colabora con el Consejo Global para la Tolerancia y la Paz, presidido por Mohamed Al-Jarwan de Emiratos Árabes Unidos. La Fundación Arte y Cultura de Roma, dirigida por Emmanuele F. M. Emanuele di Villabianca, que durante años ha contribuido en la realización de las ediciones de la Multaqa de las Culturas, al igual que Francesc Colomer, Secretario Autonómico de Turismo de la Generalitat Valenciana. 
 
Una segunda vía para la difusión de estos objetivos, son las numerosas iniciativas que están surgiendo en torno a este simbolismo unificador del Grial de Valencia, entre ellas la celebración de jornadas Multaqa en diferentes lugares con la entrega de replicas del Grial de la Cultura de Paz, como en Huesca, Malta y en Roma donde fue acogido con entusiasmo por el movimiento “Salvator Mundi”, promotor de los valores de paz, justicia social y solidaridad para el bien común.
También se ha retomado un proyecto que fue propuesto hace 25 años, por el Arzobispado, el Gobierno de la Generalitat de Valencia y otras instituciones, con la intención de construir en Oliva un centro internacional interconfesional, que nació bajo el lema de un “Nuevo Edén: El Jardín de las Religiones”, con el deseo de que se irradiara al mundo, desde el centro de la orilla occidental del Mediterráneo, como un nuevo faro, el mismo espíritu que hoy representa el Grial de la Concordia, al igual que en Abu Dabi, Emiratos Árabes, se inauguró recientemente la “Casa de la Familia Abrahámica”, con la construcción de un extraordinario complejo religioso en el que se edificaron tres templos: una sinagoga, una mezquita y una iglesia, y donde aspiramos a que pronto pueda custodiarse también allí una réplica del Grial de Valencia y de la Familia de Abraham, en aquél lugar donde tomo forma la propuesta del papa Francisco en su encíclica de “Fratelli Tutti” y firmó con el Gran Imán Ahmad Al-Tayyed del Cairo el “Documento sobre la Fraternidad humana, por la paz mundial y la convivencia”.[3]
 
Nuestro empeño es contribuir a avanzar hacia una Cultura de Paz y Concordia, que promueva el diálogo y la convivencia fraterna, donde las religiones no sean un problema sino parte de la solución, en una sociedad donde la educación, la mediación en la resolución de conflictos y el desarme, puedan llegar a ser los dinamizadores del progreso de la Humanidad. Necesitamos un nuevo modo de pensar que incluya, además de los argumentos intelectuales, también los sentimientos, y que contribuya a desarrollar un punto de vista ético que integre consigo los Derechos Humanos, pero también las Responsabilidades y los Deberes Humanos, en la construcción de un futuro, como dice el Sheik Khaled Bentounes, de “unos con otros y no de unos contra otros” para seguir caminando hacia la unificación de la gran familia humana.
Notas

[1] Es de interés señalar como cita A. Beltrán, la influencia mozárabe en la ornamentación aurea del Cáliz, en paralelo con las iconografías de los Beatos. Así como el estudio de Girones Guillen, sobre la liturgia mozárabe y en ella la relevancia de la figura de la Virgen María, a quien el Sura 19 del Corán le está dedicado.

 

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