Ene 25 2005
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Política

El imperio en 2005

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoLos acontecimientos mundiales en 2005 ser√°n determinados por los principales sucesos y tendencias de 2004. En primer lugar, el a√Īo pasado demostr√≥ en forma por dem√°s dram√°tica y definitiva que la maquinaria militar estadunidense puede ser derrotada: la resistencia iraqu√≠ ha probado que el imperio de W√°shington no es invencible.

Con m√°s de mil 500 muertes en combate, cerca de 25 mil soldados inhabilitados y m√°s de 35 mil v√≠ctimas de graves ¬ęenfermedades mentales¬Ľ, el ej√©rcito de ocupaci√≥n estadunidense es incapaz de llevar la guerra colonial a una conclusi√≥n victoriosa. Las fuerzas coloniales y sus sat√©lites enfrentan cien ataques diarios en todo el pa√≠s. Informes confiables de soldados que regresan a su patria sugieren que la desmoralizaci√≥n y el desapego cunden por doquier. En contraste, la resistencia iraqu√≠ crece con la entrada en combate de miles de nuevos voluntarios, de los cuales 95 por ciento son iraqu√≠es.

La resistencia iraqu√≠ y la debilidad del invasor vuelven improbable que W√°shington emprenda una guerra importante por tierra en cualquier otro pa√≠s ¬ęenemigo¬Ľ durante 2005 (Ir√°n, Siria, Venezuela). La fortuna menguante de la guerra colonial y el retiro cada vez mayor de fuerzas sat√©lites (Hungr√≠a, Polonia y Ucrania) provocar√°n un debate importante en 2005.

El belicismo de las ex ¬ępalomas¬Ľ imperiales

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Varios prominentes dem√≥cratas, entre ellos Hillary Clinton, as√≠ como republicanos y sionistas, llaman a profundizar la guerra y enviar m√°s soldados: tantos como 100 mil. La mayor√≠a de los cr√≠ticos ¬ęliberales¬Ľ de Donald Rumsfeld en el Congreso son m√°s belicosos, m√°s militaristas: 2005 ver√° un mayor despliegue militar estadunidense en Iraq, m√°s bajas y creciente oposici√≥n de las familias de los veteranos y de los soldados que vuelven del frente, as√≠ como del ¬ęestadunidense promedio¬Ľ.

A principios de 2005 la econom√≠a de Estados Unidos seguir√° su expansi√≥n, basada en el financiamiento externo y en las ganancias especulativas. La ca√≠da vertical del d√≥lar en 2004 se acelerar√° este a√Īo, lo cual conducir√° a un mayor abandono de las reservas en esa divisa. Podemos anticipar una crisis importante a mediados de a√Īo en la econom√≠a dolarizada, una grave ca√≠da en las acciones de empresas estadunidenses y una venta generalizada de d√≥lares devaluados en Jap√≥n y tal vez tambi√©n en China.

Es probable que esto provoque una crisis económica general, que debilitará las bases domésticas del imperio.

Los conflictos dentro de la elite estadunidense se intensificar√°n en escala sin precedente. Los ¬ęnuevos militaristas¬Ľ (dem√≥cratas liberales, neoconservadores y sionistas) cuestionar√°n la ¬ędebilidad¬Ľ de George W. Bush y Rumsfeld en Oriente Medio. Las fuerzas profesionales militares y de seguridad (FBI) desafiar√°n el control sionista-neoconservador de la pol√≠tica del Pent√°gono. Se producir√°n arrestos y juicios de l√≠deres del principal grupo cabildero israel√≠, el AIPEC, acusados de espiar por cuenta de Israel, lo cual podr√≠a propiciar divisiones en las principales organizaciones jud√≠as.

De igual importancia ser√° la intensificaci√≥n del conflicto entre los ide√≥logos neoconservadores del Pent√°gono y las principales trasnacionales y bancos estadunidenses en relaci√≥n con la pol√≠tica hacia China. Conforme el pa√≠s asi√°tico extienda su alcance econ√≥mico en el mundo para ganar acceso a recursos energ√©ticos y materias primas, los neoconservadores (y sus aliados ¬ędefensores de los derechos humanos¬Ľ) exigir√°n una confrontaci√≥n pol√≠tica y militar m√°s agresiva. En contraste, los pragm√°ticos de Wall Street se dar√°n cuenta de que la compra china de bonos del Tesoro es crucial para evitar el derrumbe del d√≥lar; las inversiones estadunidenses en China totalizan m√°s de 300 mil millones de d√≥lares y 50 por ciento de las exportaciones chinas a Estados Unidos son realizadas por corporaciones trasnacionales.

La sociedad y la competencia internacional

La crisis militar y econ√≥mica externa y los conflictos internos en la elite estimular√°n un incremento en la protesta social de un revigorizado movimiento antib√©lico. En cambio, la burocracia sindical seguir√° siendo una fuerza aislada, impotente e inactiva, que representa s√≥lo ocho por ciento del sector privado. La mayor√≠a de los ¬ęintelectuales progresistas¬Ľ seguir√°n protestando contra la guerra en Iraq, pero mantendr√°n su negativa a enfrentar a los ¬ęneomilitaristas¬Ľ, sobre todo entre los sionistas del Pent√°gono y los belicistas liberales, como Clinton.

Europa y China continuarán la competencia y colaboración con el imperio, obteniendo ventajas con adversarios de Wáshington como Irán y Siria, y compitiendo por el control de recursos estratégicos en hidrocarburos y materias primas.

En 2004 China firmó importantes acuerdos de inversión y comercio con Brasil, Argentina, Venezuela, Bolivia, Chile, Cuba y Rusia, los cuales garantizan reservas en gran escala y a largo plazo de energía, minerales y productos agrícolas, y la entrada a sus mercados industriales y de consumidores. Europa y Japón realizan fuertes inversiones en Irán, Rusia, Libia y Africa para asegurarse abastecimiento energético.

Esta competencia interimperialista profundiza la dependencia latinoamericana en su papel tradicional en la divisi√≥n internacional del trabajo, de proveedor de materias primas e importador de bienes industriales. As√≠ ocurre en particular en los acuerdos latinoamericanos con China, pa√≠s que invierte sobre todo en industrias extractivas no renovables para alimentar su econom√≠a industrial. Estos acuerdos, si bien diversifican mercados, prolongan el pillaje colonial iniciado por Espa√Īa, expandido por Estados Unidos y ahora practicado por el reci√©n surgido imperio global chino.

EEUU / América Latina

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En Am√©rica Latina, Washington continuar√° enfoc√°ndose en Colombia y en una victoria pol√≠tico-militar contra las fuerzas de la guerrilla popular. Incrementar√° la presencia militar mercenaria, ejercer√° mayor supervisi√≥n directa de las tropas colombianas de elite y ahondar√° la colaboraci√≥n con los ministerios de Defensa y las fuerzas de seguridad de Ecuador, Venezuela y Brasil para estrechar el ¬ęcerco¬Ľ exterior a las guerrillas en tanto aplica una pol√≠tica interna asesina para vaciar de labriegos el campo.

Las trasnacionales petroleras estadunidenses intensificar√°n su presencia en la regi√≥n, sobre todo en M√©xico, Venezuela, Argentina y Ecuador, mediante la firma de importantes acuerdos de exploraci√≥n ¬ęconjunta¬Ľ, muy favorables a ellas.

En lo político, Wáshington continuará presionando al régimen de Hugo Chávez en Venezuela y al gobierno de Néstor Kirchner en Argentina para que hagan mayores concesiones en sus políticas doméstica y exterior. En ambos regímenes, la influencia encubierta estadunidense está presente en las altas esferas de las fuerzas armadas, los ministerios del Exterior y las fuerzas de seguridad.

Se puede prever que Washington llevar√° a cabo una pol√≠tica de ¬ędos v√≠as¬Ľ, consistente en apoyar a la extrema derecha en el exterior de esos gobiernos (Mauricio Macri, Carlos Menem y Ricardo L√≥pez Murphy en Argentina y el pro golpista Convergencia en Venezuela) y a los llamados ¬ęmoderados¬Ľ en el interior.

Tambi√©n continuar√° dando fuerte apoyo a los reg√≠menes neoliberales de Brasil, Bo-livia, Peru y Ecuador, pero trabajar√° estrechamente con la oposici√≥n de derecha. Da-da su d√©bil posici√≥n militar en el mundo por la situaci√≥n en Iraq, trabajar√° m√°s de cerca con fuerzas militares y de seguridad latinoamericanas para reprimir la creciente oposici√≥n pol√≠tica. Asimismo se enfocar√° en presionar a Argentina, Brasil y Venezuela para debilitar sus v√≠nculos comerciales y en seguridad con Cuba, ya sea mediante pactos bilaterales o ¬ęacuerdos de cooperaci√≥n en seguridad¬Ľ con el r√©gimen cliente de Colombia.

El principal desaf√≠o a Estados Unidos y sus clientes pol√≠ticos en Am√©rica Latina en 2005 provendr√° de una multiplicidad de movimientos sociales nuevos o renovados: trabajadores organizados en Argentina; trabajadores, desempleados y grupos campesinos en Bolivia; la nueva central sindical CONLUTA (Coordinaci√≥n Nacional de Luchas) en Brasil, junto con sectores militantes del Movimiento de los sin Tierra y de los sindicatos de servidores p√ļblicos; la revitalizada Confederaci√≥n de Nacionalidades Ind√≠genas (CONAIE) en Ecuador y una previsible contraofensiva de los movimientos populares y guerrilleros en Colombia.

En M√©xico, la candidatura de Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador a la presidencia y la formaci√≥n de una alianza independiente ¬ętransversal¬Ľ de trabajadores, campesinos y grupos c√≠vicos podr√≠a conducir a una polarizaci√≥n pol√≠tica que tendr√≠a importantes repercusiones. En Venezuela, es probable una mayor separaci√≥n entre la base popular del movimiento chavista y sectores del liderazgo ¬ęmoderado¬Ľ.

En general, 2005 atestiguar√° el ¬ęfin de las ilusiones¬Ľ con las alianzas electorales de ¬ęcentro izquierda¬Ľ, y nuevas polarizaciones pol√≠ticas en Venezuela, Brasil y M√©xico. W√°shington, atado de manos por las guerras en Medio Oriente y Asia, se apoyar√° en sus clientes pol√≠ticos, como Luiz Inacio Lula da Silva y Alvaro Uribe, para que conduzcan el bal√≥n y, en caso de emergencia, en las fuerzas locales de seguridad.

M√°s soldados, m√°s tortura
y matanzas generalizadas…

Con todo, al inicio del a√Īo nuevo las perspectivas militares y econ√≥micas para el imperio estadunidense son peores que hace un a√Īo. Podemos vislumbrar un ¬ęa√Īo nuevo¬Ľ de profundizaci√≥n de la guerra, crisis econ√≥mica y creciente acci√≥n directa.

En Iraq, como en Vietnam, los continuos reveses conducir√°n a una intensificaci√≥n de la guerra: m√°s soldados, m√°s armas, mayor uso de la tortura, de las matanzas generalizadas y de la destrucci√≥n de la sociedad iraqu√≠. La guerra total estadunidense convertir√° una lucha de liberaci√≥n nacional es una ¬ęguerra de todo el pueblo¬Ľ.

Cada vez m√°s reg√≠menes clientes de Washington, aislados en el √°mbito dom√©stico y ante la perspectiva de una gran derrota en Iraq, abandonar√°n la empresa. Reg√≠menes t√≠teres y elecciones ¬ęmanipuladas¬Ľ ir√°n y vendr√°n en el pa√≠s ocupado durante 2005, pero la guerra cobrar√° mayor fiereza que nunca y el pueblo estadunidense se ver√° forzado a encarar la realidad de que su gobierno no puede lograr la victoria y no la lograr√°: que es √©l, el pueblo, el que paga los costos de una guerra perdida.

Sin embargo Wáshington no dará marcha atrás: los militaristas civiles han invertido todas sus creencias ideológicas en Estados Unidos como potencia unipolar invencible. Los sionistas del Pentágono tienen la consigna de establecer un poderío israelí indiscutible en la región, aun al precio de debilitar al imperio estadunidense en el resto del mundo.

La clase política (demócratas y republicanos) y la mayoría de los generales creen que una retirada -una derrota- alentaría a otras naciones a desafiar la supremacía estadunidense. La lógica de Washington en 2005 será que la guerra debe continuar, que la victoria debe obtenerse sea cual fuere el costo en vidas humanas propias e iraquíes. El tesoro y el presupuesto son rehenes de la lógica de guerra: para defender la imagen de la invencibilidad imperial, hay que poner al imperio de rodillas.

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Publicado en La Jornada de México; traducción de Jorge Anaya.

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