Jul 9 2015
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Cultura

El mensaje de los campeones

 

Dec√≠a Eduardo Galeano: ‚Äú¬ŅEn qu√© se parece el f√ļtbol a Dios? En la devoci√≥n que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales‚ÄĚ. Desconfianza justificada, especialmente si el show deportivo sirve para tapar problemas pol√≠ticos y demandas sociales. Y Galeano observaba: ‚ÄúEl juego se ha convertido en espect√°culo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, f√ļtbol para mirar, y el espect√°culo se ha convertido en uno de los negocios m√°s lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue‚ÄĚ(1).

Mudos testigos de un espect√°culo ajeno, los chilenos nos hemos sentido campeones mientras Higua√≠n la mandaba a las nubes, Claudio Bravo atajaba a Banega y Alexis S√°nchez la clavaba lentamente, dejando el marcador en un impensable 4-1. ¬°C√≥mo no gozar, aunque sea por un momento, y salir a la calle vestido de payaso tricolor, enarbolando una banderita y una corneta! Gabriel Garc√≠a M√°rquez dec√≠a que ‚Äúuna de las condiciones esenciales del hinchaje es la p√©rdida absoluta y aceptada del sentido del rid√≠culo‚ÄĚ(2).

Pasada la algarab√≠a cabe detenerse en estos sucesos con un poco m√°s de cordura. ¬ŅHabr√° alg√ļn mensaje que extraer de esta Copa Am√©rica? Chile pareci√≥ salir de su encierro mental y geogr√°fico, al menos por unos d√≠as. Vimos en nuestras calles mucha gente entusiasta, de todo el continente. Argentinos, peruanos, colombianos, venezolanos, ecuatorianos, bolivianos, brasile√Īos‚Ķ Por unas semanas nos percibimos parte de esta Patria Grande a la que permanentemente le damos la espalda y le cerramos el coraz√≥n. ¬ŅC√≥mo ser√≠a tener esa experiencia en otros √°mbitos, y m√°s cotidianamente, con todo el continente pasando por nuestra puerta para construir un futuro compartido?

Otro suceso inesperado es que gracias a una campa√Īa inteligente los himnos de nuestros pa√≠ses hermanos nunca fueron pifiados. Se pudo compaginar la competitividad deportiva y la amabilidad del anfitri√≥n. Y el Estado demostr√≥ que pod√≠a llegar a la fecha con sus enormes inversiones en infraestructura. Ojal√° en salud, educaci√≥n, vivienda y tantas otras √°reas sociales cumpliera con tanto rigor y calidad como lo ha hecho con los nuevos estadios y entornos deportivos.

Chile jug√≥ de una forma que entusiasm√≥. No todos los seleccionados estuvieron en su mejor momento, no siempre fueron buenos muchachos, pero vista en su conjunto, la estrategia de Sampaoli se mostr√≥ alegre, compenetrada, activa sin ser agresiva, y apasionada sin perder el control. En una palabra, mostraron creatividad en su juego. Como alguna vez dijo Jorge Valdano: ‚ÄúEl f√ļtbol creativo es de izquierdas y el f√ļtbol meramente de fuerza, marruller√≠a y patad√≥n es de derechas‚ÄĚ. Ojal√° nunca vuelva la derecha a apoderarse de esta selecci√≥n.

Tal vez el mensaje m√°s claro que debamos retener nos lo dej√≥ Jean Beausejour, al calor de la celebraci√≥n: ‚ÄúUno reci√©n ahora dimensiona lo que pasa. Hace unos d√≠as me llam√≥ un profesor de cadetes que me dijo: ‚ÄėOjal√° que en el estadio en que tanta gente sufri√≥ y se tortur√≥ puedan tener una alegr√≠a‚Äô‚Ķ Pensamos en eso y muchos rezamos pensando en esas personas. En un lugar donde hubo tanta tristeza y muerte, hoy le dimos una alegr√≠a a Chile‚ÄĚ. Al poco rato, luego de la visita a La Moneda, el gran afro-mapuche comentaba:

‚ÄúSer√≠a importante que adem√°s de felicitarnos la presidenta escuche las demandas de profesores, estudiantes y portuarios‚ÄĚ. La conciencia de las luchas de ayer y la claridad de las demandas de hoy tal como las siente, sin matices ni complicaciones. Beausejour tiene esa extra√Īa capacidad de encontrar en el ‚Äúf√ļtbol espect√°culo‚ÄĚ la grieta perfecta que le permite meter los mejores goles comunicacionales, que dejan inerme a la mejor y m√°s elaborada mercanc√≠a de consumo masivo que ha producido el sistema capitalista.

Basta revisar la √ļltima encuesta Adimark para notar que el volante izquierdo tiene mucha raz√≥n: la presidenta cae al 27% de aprobaci√≥n mientras la derecha se desploma al 13%. El 60% desaprueba la reforma educacional y el 68% apoya las demandas estudiantiles. Hablar de encuestas es hablar de ‚Äúmodulaci√≥n‚ÄĚ de la opini√≥n p√ļblica. Ninguna es neutra, ecu√°nime, ni mucho menos imparcial. Pero las cifras algo nos dicen cuando se leen con ponderaci√≥n y cuidado.ch Jean Beausejour

Jean Beausejour, tribuno del pueblo, puede hablar en momentos inesperados y llegar a las audiencias m√°s lejanas, gracias a una de las contradicciones propias del capitalismo cultural. El f√ļtbol espect√°culo, comprado hasta la m√©dula, con la mitad de la FIFA envuelta en la hiper-corrupci√≥n, necesita renovar permanentemente sus protagonistas.

Requiere a cada instante sangre fresca que golpee la pelota, no importando de donde venga, lo que piense, o a qu√© dios se adore. De all√≠ que en los estadios reluzcan los invisibilizados de toda la vida. El rostro nortino de Alexis, la actitud de Eduardo Vargas, el muchacho de Renca, el descaro provocador del hualpenino Gonzalo Jara, o la voz sin disimulo de Gary Medel, el ‚ÄúPitbull‚ÄĚ de Conchal√≠. All√≠ se producen las grietas por las que se cuelan los mensajes de la subversi√≥n futbolera. De tarde en tarde escuchamos a los que nunca aparecen en los grandes medios ni en la televisi√≥n. Por los intersticios que abre este deporte se cuelan las representaciones m√°s aut√©nticas de nuestra identidad.

Es cierto que el f√ļtbol es el nuevo opio del pueblo. Pero al menos es el opio de todo el pueblo. Las encuestas muestran que el inter√©s por el f√ļtbol no reconoce clases sociales, profesi√≥n, procedencia o ideolog√≠a. Estar frente al televisor, esperando que la roja marque un punto es una de las pocas experiencias compartidas que todav√≠a podemos vivir. Todo el resto del tiempo somos radicalmente distintos, desiguales y fragmentados. La √ļnica igualdad que nos queda es la de gritar y abrazarnos, por un instante, al escuchar la palabra ¬°Gol!

Notas
(1) Eduardo Galeano, El f√ļtbol a sol y sombra, Siglo XXI, 1995.
(2) Gabriel Garc√≠a M√°rquez, ‚ÄúEl Juramento‚ÄĚ, en El Comercio, Lima, 1950.

Editorial de ‚ÄúPunto Final‚ÄĚ, edici√≥n N¬ļ 832, 10 de julio, 2015

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2 Coment√°rios - A√Īadir comentario

Comentarios

  1. Diego Salazar J.
    14 julio 2015 18:14

    Inteligente su editorial. Para difundirlo.

  2. Antonio Casalduero Recuero
    18 julio 2015 21:45

    Es una l√°stima que este columnista de Punto Final se sume a la far√°ndula futbolera embrutecedora, un narcotizante para la gente, una trampa comunicacional para que todo el mundo se olvide de sus demandas sociales, porque eso es lo que se present√≥ en la TV, todo eso no fue m√°s que un producto comunicacional, prohijado por el propio sistema que nos rige actualmente, ya sean bancos con ganancias escandalosas, ISAPRES con utilidades usureras, AFP pagando jubilaciones miserables, y por otro lado profesores defendiendo con dignidad el resto de educaci√≥n p√ļblica que va quedando en Chile, entonces… ¬Ņser√° casualidad la chabacana parafernalia desatada en los medios de comunicaci√≥n?

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