Mar 4 2023
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Literatura

El mundo de los desechables

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto, con mi mujer, lav√°bamos los pa√Īales de los cr√≠os, los colg√°bamos en la cuerda junto a otra ropita, los planch√°bamos, los dobl√°bamos y los prepar√°bamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pa√Īales.

¬°Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo s√©. A nuestra generaci√≥n siempre le cost√≥ tirar. ¬°Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y as√≠ anduvimos por las calles guardando los mocos en el pa√Īuelo de tela del bolsillo.La basura electr√≥nica y su peligro para el medio ambiente

¬°¬°¬°Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en alg√ļn momento me distraje, me ca√≠ del mundo y ahora no s√© por d√≥nde se entra. Lo m√°s probable es que lo de ahora est√© bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de m√ļsica una vez por a√Īo, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¬°Guardo los vasos desechables!

¬°Lavo los guantes de l√°tex que eran para usar una sola vez!

¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos!

¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

¬°Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!

¬°Es m√°s!

¡Se compraban para la vida de los que venían después!

La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza. Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.

¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

¬ŅD√≥nde est√°n los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?

¬ŅAlguien ha visto a alg√ļn colchonero escardando colchones casa por casa?

El afilador de cuchillos, un sonido de la ciudad que se extingue - M√©xico Desconocido¬ŅQui√©n arregla los cuchillos el√©ctricos? ¬ŅEl afilador o el electricista?

¬ŅHabr√° tefl√≥n para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?

Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos m√°s y m√°s y m√°s basura. El otro d√≠a le√≠ que se produjo m√°s basura en los √ļltimos 40 a√Īos que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de 40 a√Īos no va a creer esto: ¬°¬°Cuando yo era ni√Īo por mi casa no pasaba el que recog√≠a la basura!!

¬°¬°Lo juro!! ¬°Y tengo menos de‚Ķ a√Īos!

Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII) No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.

Los pocos desechos que no se com√≠an los animales, serv√≠an de abono o se quemaban. De ‚Äėpor ah√≠‚Äô vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es f√°cil para un pobre tipo al que lo educaron con el ‚Äėguarde y guarde que alguna vez puede servir para algo‚Äô, pasarse al ‚Äėcompre y tire que ya se viene el modelo nuevo‚Äô.

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no s√≥lo cambian de celular una vez por semana, sino que, adem√°s, cambian el n√ļmero, la direcci√≥n electr√≥nica y hasta la direcci√≥n real.

Y a m√≠ me prepararon para vivir con el mismo n√ļmero, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¬°¬°¬°Toooodo!!! Lo que serv√≠a y lo que no. Porque alg√ļn d√≠a las cosas pod√≠an volver a servir. Le d√°bamos cr√©dito a todo.Basura m√≥vil: ¬Ņqu√© hacer con los tel√©fonos que ya no usas?

Si, ya lo s√©, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qu√© cosas nos pod√≠an servir y qu√© cosas no. Y en el af√°n de guardar (porque √©ramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jard√≠n de infantes y no s√© c√≥mo no guardamos la primera caquita. ¬ŅC√≥mo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

¬ŅSer√° que cuando las cosas se consiguen f√°cilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa ten√≠amos un mueble con cuatro cajones. El primer caj√≥n era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guard√°bamos.. . ¬°¬°C√≥mo guard√°bamos!! ¬°¬°Tooooodo lo guard√°bamos!! ¬°¬°Guard√°bamos las tapas de los refrescos!! ¬°¬ŅC√≥mo para qu√©?! Hac√≠amos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convert√≠an en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sac√°bamos el corcho, las martill√°bamos y las clav√°bamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de a√Īo de la escuela. ¬°Tooodo guard√°bamos!

¬°¬°¬°Las cosas que us√°bamos!!!: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus. Y las cosas que nunca usar√≠amos. Botones que perd√≠an a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto caj√≥n. Partes de lapiceras que alg√ļn d√≠a pod√≠amos volver a precisar. Tubitos de pl√°stico sin la tinta, tubitos de tinta sin el pl√°stico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuch√≥n. Encendedores sin gas o encendedores que perd√≠an el resorte. Resortes que perd√≠an a su encendedor.

Radio Spica Sp100R Retro Am/Fm Bt Usb Rojo Outlet Sin BateriaCuando el mundo se exprim√≠a el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, invent√°bamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convert√≠an en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¬°Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sab√≠amos bien si hab√≠a que darles calor o fr√≠o para que vivieran un poco m√°s. No nos resign√°bamos a que se terminara su vida √ļtil, no pod√≠amos creer que algo viviera menos que un jazm√≠n.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¬°¬°¬°Los diarios!!! Serv√≠an para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los d√≠as de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¬°¬°¬°Las veces que nos enter√°bamos de alg√ļn resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!

Y guard√°bamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer gu√≠as de pinitos de navidad y las p√°ginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si alg√ļn medicamento no tra√≠a el cuentagotas y los f√≥sforos usados porque pod√≠amos prender una hornalla de la Volc√°n desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros √°lbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volv√≠an cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qu√© intenci√≥n, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripci√≥n a mano en una sota de espada que dec√≠a ‚Äė√©ste es un 4 de bastos‚Äô.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.

Yo s√© lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. As√≠ como hoy las nuevas generaciones deciden ‚Äėmatarlos‚Äô apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¬°¬°¬°ni a Walt Disney!!!

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convert√≠a en base y nos dijeron: ‚ÄėC√≥mase el helado y despu√©s tire la copita‚Äô, nosotros dijimos que s√≠, pero, ¬°¬°¬°minga que la √≠bamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta tel√©fonos. Las primeras botellas de pl√°stico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en dep√≥sitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portal√°pices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.Amor Descartable"

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.

No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.

Esto s√≥lo es una cr√≥nica que habla de pa√Īales y de celulares. De lo contrario, si mezcl√°ramos las cosas, tendr√≠a que plantearme seriamente entregar a la ‚Äėbruja‚Äô como parte de pago de una se√Īora con menos kil√≥metros y alguna funci√≥n nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposici√≥n y corro el riesgo de que la ‚Äėbruja‚Äô me gane de mano y sea yo el entregado.

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