Jul 25 2022
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AmbienteSociedad

El planeta Tierra da positivo en el control antidopaje; Europa arde

Europa occidental se cocina al espiedo y bate récords históricos de temperaturas. Esta situación no es más que un anticipo de lo que le espera al planeta entero, al menos hasta 2060.

El calor extremo en el oeste del continente europeo est√° provocando peligrosos incendios forestales en Francia, Espa√Īa y Grecia, as√≠ como una sequ√≠a sin precedentes en Italia y Portugal, pa√≠s que el 19 de julio lleg√≥ a 47 grados cent√≠grados. El Reino Unido alcanz√≥ ese martes m√°s de 40 grados cent√≠grados, la marca m√°s elevada registrada hasta ahora en ese pa√≠s. Las temperaturas explotaron en B√©lgica y los Pa√≠ses Bajos. Hasta el mi√©rcoles 20, sin embargo, no se hab√≠a superado en Europa el r√©cord de 2021, los 48,8 grados de Sicilia.

Un horno en la cabezaEuropa: la ola de calor extremo que batió récords de temperatura en varios países - BBC News Mundo

Seg√ļn diversos expertos, esta ola de calor naci√≥ en √Āfrica septentrional y desde all√≠ se fue desplazando hacia el norte. Resultado de la conjunci√≥n de un calentamiento originado en las temperaturas del verano en el Desierto de Sahara y un sistema marino de baja presi√≥n, formado entre las islas atl√°nticas de Madeira y Azores.

Esta ola extrema afectó el miércoles 20 de julio a la capital alemana. En Berlín hubo marcas cercanas a los 40 grados. Un día antes, en Duisburgo, al oeste del país, se llegó a los 39,5 grados, superándose así el récord de 2021 (39,2 grados el 19 de junio) aunque no el récord histórico de 41,2 grados en julio de 2019.

El servicio meteorológico alemán anunció que es probable que en este país, al igual que en otras naciones europeas, se alcancen cada vez con más frecuencia temperaturas por encima de los 40 grados. Hasta ahora, esta situación con temperaturas repetidas de 40 grados o más se consideraba como un hecho excepcional. 

Por su parte, la Agencia Estatal de Meteorolog√≠a espa√Īola (AEMET), inform√≥ el tercer mi√©rcoles de julio, que la ‚Äúanomal√≠a‚ÄĚ -la diferencia entre la temperatura que puede considerarse como ola de calor y la realmente registrada- fue muy alta: 4,2 grados en el pa√≠s ib√©rico. Anomal√≠a que supera a la de agosto de 2021 y que representa un r√©cord desde que comenzaron las mediciones, en 1975.

En relaci√≥n directa con las altas temperaturas, la Radio Televisi√≥n Espa√Īola inform√≥ el 21 de julio que en nueve d√≠as se registraron 1.047 decesos. Por su parte, en Portugal, diferentes medios de prensa hablaron de m√°s de 1.000 decesos hasta el 19 de julio. La can√≠cula europea de 2003 produjo, seg√ļn datos de las Naciones Unidas (ONU), cerca de 75.000 decesos.

En igual per√≠odo (en torno al 18 y 19 de julio) Suiza se√Īal√≥ una situaci√≥n de emergencia en algunos de sus cantones latinos debido al calor extraordinario y varias ciudades establecieron normas estrictas para el control del uso del agua, hecho casi sin precedentes en esta reserva alpina de agua potable. Con solo 40 mil kil√≥metros concentra el 6% de las reservas de agua dulce de todo el continente. Porcentaje mucho mayor si solo se tiene en cuenta la cantidad de agua dulce que reciben desde los Alpes sus vecinos: Italia, Francia, Alemania y Austria.

Novedosa, pero no excepcional

Esta situaci√≥n clim√°tica, que en alg√ļn momento se hubiera considerado ‚Äúexcepcional‚ÄĚ, comienza a perfilar lo que ser√° la norma durante de los pr√≥ximos 40 a√Īos. Las olas de calor como la que actualmente padece Europa ser√°n cada vez m√°s frecuentes y continuar√°n al menos hasta 2060, asegur√≥ el 19 de julio el finland√©s Petteri Talas, secretario general de la Organizaci√≥n Meteorol√≥gica Mundial (OMM) que forma parte del sistema de la ONU.

Y ratific√≥ lo que ya todos saben: que este patr√≥n clim√°tico est√° relacionado con el calentamiento global resultante de la actividad humana, realidad que aumenta la preocupaci√≥n cuando pensamos en el futuro. En otras palabras, insiste Talas, ‚Äúlas olas de calor se est√°n haciendo m√°s comunes a causa del cambio clim√°tico¬Ľ.

Apelando a una analog√≠a deportiva, explic√≥ que ‚Äúhemos dopado a la atm√≥sfera‚ÄĚ, inyect√°ndole enormes cantidades de gases de efecto invernadero, especialmente di√≥xido de carbono, y por esta raz√≥n el calentamiento y otras tendencias ‚Äúcontinuar√°n al menos hasta 2060, independientemente del √©xito o no [de los esfuerzos] por mitigar el cambio clim√°tico¬Ľ.

Los efectos del doping en un ser humano no desaparecen de un día para otro. El dopaje que sufre la Tierra obligará a una desintoxicación de décadas, aun si se dieran condiciones ideales a partir de una reducción significativa del efecto invernadero. Por el momento dicha reducción no se está logrando. En resumidas cuentas: a dosis enormes, efectos profundos y terapias a largo alcance, sin seguridad alguna de cura real.

Talas tambi√©n dijo que, en el futuro, ‚Äúeste tipo de olas de calor ser√°n normales y veremos extremos a√ļn m√°s fuertes‚ÄĚ. Y acept√≥ que ‚Äúya hemos perdido la partida en lo que respecta al deshielo de los glaciares. Dicho fen√≥meno continuar√° durante los pr√≥ximos cientos de a√Īos o incluso miles de a√Īos… [y por lo tanto] el aumento del nivel del mar continuar√°‚ÄĚ por igual cantidad de tiempo.

Puro doping

Portavoces de la Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayaron que la canícula significa un desafío para la salud, ya que cuando confronta temperaturas muy altas, el organismo tiene que luchar esforzadamente para mantener estable su temperatura interna. Este combate genera fatiga, golpes de calor, hipertensión, hipertermia y un cambio del comportamiento, el cual, en general, puede agravarse por la irregularidad del descanso, con consecuencias negativas para la estabilidad psicológica y emocional del ser humano.

No menos significativos son los efectos contaminantes. Las temperaturas extremas forman una especie de tapa atmosf√©rica que contamina y degrada la calidad del aire, con consecuencias negativas para la salud, sobre todo en personas vulnerables, como los M√°s de 20% de la poblaci√≥n de la UE tiene 65 a√Īos o m√°s | Europa | DW | 02.04.2020ancianos. En muchos pa√≠ses europeos, esta situaci√≥n clim√°tica se complica por el impacto directo de los ‚Äúvientos del Sahara‚ÄĚ, que durante d√≠as pueden generar un fen√≥meno contaminante que hace irrespirable el aire. ¬†Seg√ļn la OMS, una amplia mayor√≠a (cerca del 99%) de los seres humanos a nivel mundial hoy ya respiran un aire que no cumple con los valores y las exigencias de salubridad definidas por dicha organizaci√≥n.

Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial, afirma que el impacto directo de las temperaturas excesivas sobre la agricultura puede ser nefasto. Y recuerda que, durante las anteriores olas de calor en Europa, se perdió una gran parte de las cosechas. En la situación actual, cuando el abastecimiento de granos transita una fase de por sí crítica debido a la guerra entre Rusia y Ucrania, esta ola de calor va a operar de forma doblemente negativa en las actividades agrícolas.

Europa abrasada. Los termómetros explotan. El poder político no asume la responsabilidad de la emergencia climática. Y la creatividad humana casi no alcanza para esquivar el calor infernal en una región que, en particular desde febrero, parece no tener respiro entre crisis, más crisis y nueva crisis.

 

 

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