Mar 31 2006
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Cultura

EL PODER DE LA MUJER, LA MUJER EN EL PODER

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Nunca una mujer ha liderado las Naciones Unidas. Las principales religiones no aceptan sacerdotisas. Las tres rep√ļblicas m√°s grandes, pobladas y armadas que jam√°s haya habido ‚ÄďEstados Unidos, Rusia y China‚Äď nunca han tenido una presidenta.

En Am√©rica las mujeres han llegado a la presidencia s√≥lo en cuatro rep√ļblicas suramericanas, en dos centroamericanas y en dos del Caribe. Ninguna ocup√≥ el cargo en Am√©rica del Norte.

En el Sur, Bachelet es la cuarta mujer que llega al poder máximo, aunque es la primera en haber llegado tras encabezar una lista electoral. En julio de 1974 cuando fallece Juan Domingo Perón le sustituye su esposa y vicepresidenta Isabel, hasta que en marzo de 1976 ella es depuesta por la junta militar de Jorge Videla.

En Bolivia, en octubre de 1979, y durante ocho meses, Lidia Gueiler fue nominada por el Congreso como presidenta interina. Su gobierno fue antecedido por el golpe de Alberto Natusch y posteriormente anulado por Luis García Meza.

En Ecuador, Rosalía Arteaga fue presidenta del 9 al 11 de febrero de 1997 cuando Abdalá Bucaram le dejó el cargo a ella, su vicepresidenta.

En Centroamérica han habido dos presidentas constitucionales: Violeta Chamorro (Nicaragua 1990-96) y Mireya Moscoso (Panamá 1999-2004). En el Caribe llegaron a la presidencia la juez Ertha Pascal-Trouillot (Haití, 1990-91) y la marxista Janet Jagan (Guyana, 1997-99).

De las siete presidentas americanas que han precedido a Bachelet, s√≥lo dos culminaron sus mandatos constitucionales ‚ÄďChamorro y Moscoso‚Äď y tres llegaron al cargo de manera interina y provisoria. Las dos primeras presidentas americanas fueron derrocadas militarmente.

Bachelet busca ser la primera suramericana que acabe todo su mandato constitucional. La diferencia con las mandatarias que tuvieron Nicaragua y Panam√° es que Bachelet es socialista,y es la tercera presidenta americana que tiene un pasado marxista.

Ni Janet Jagan ni Lidia Gueiler hicieron cambios radicales durante sus efímeras administraciones. La líder del Partido Socialista de Chile, por su lado, ha dicho que su gobierno mantendrá la economía monetarista y los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos distanciándose de las políticas antiimperialistas de Mamadruke Grove de 1932 (cuya revolución socialista castrense fue la precursora de su partido) y del gobierno de Salvador Allende (1970-73).

Bachelet cuenta con la ventaja de que tiene una amplia mayoría legislativa, que la oposición de derecha está dividida y que tiene un contexto regional favorable donde ella aparece como una izquierdista pero más moderada que la de los mandatarios de Venezuela, Bolivia y Cuba. Ella buscará mantenerse a flote combinando políticas económicas liberales con medidas sociales y pro derechos humanos, y apareciendo como una mediadora entre los gobiernos del continente en favor y en contra de Estados Unidos.

Bachelet es hoy la √ļnica presidenta en todas las Am√©ricas. Inmediatamente despu√©s de su triunfo, en √Āfrica, juraba en el cargo la primera presidenta de su historia: Ellen Johnson-Sirleaf, de Liberia.

En Europa hay tres reinas (Isabel II en Gran Breta√Īa; Beatriz en Holanda y Margarita en Dinamarca, que no gobiernan) y tres presidentas (Mary Mcaleese, en Irlanda, Vaira Vike-Freiberga en Letonia y Tarja K. Jalonen en Finlandia). Angela Merkel es la canciller alemana.

En Asia, Gloria Macapagal preside Filipinas y Khaela Zia es primera ministra de Bangladesh. En √Āfrica hay dos ex colonias portuguesas que tienen mujeres como primeras ministras (aunque no en la presidencia). Estas son Luisa Diogo (Mozambique) y Mar√≠a Do Carmo Silveira (Sao Tome).

Hay m√°s mujeres que hombres, pero en el mundo las damas representan s√≥lo el 16% de los parlamentarios y menos del 5% de los gobernantes. Sin embargo, a nivel mundial las mujeres representan dos tercios del n√ļmero de analfabetos, as√≠ como de los 1,100 millones de indigentes y de los 130 millones de infantes que no pueden asistir a una escuela.

En nuestro planeta las mujeres s√≥lo ocupan un quinto de los puestos ejecutivos y apenas una de cada 10 pel√≠culas recientes ha sido dirigida por una dama. Una de cada 33 jefes de compa√Ī√≠as europeas es mujer y s√≥lo el 1% de la tierra titulada del mundo tiene due√Īos femeninos.

En Etiop√≠a una de cada siete mujeres muere cuando nace su ni√Īo y en el vecino pa√≠s Chad apenas el 4% de las ni√Īas va al colegio. En la mayor√≠a de la Pen√≠nsula Ar√°biga la mujer carece de voto, mientras que en Arabia Saudita no pueden ir solas a la calle, ni manejar, ni andar sin velo.

En muchos pa√≠ses musulmanes una mujer puede ser comprada para esposarse con ella o se les extirpa el cl√≠toris siendo ni√Īas. En muchos pa√≠ses el aborto, el lesbianismo o el divorcio est√°n penados por la ley , aunque a la prostituci√≥n se la deja pasar inpunemente.

La elecci√≥n de una mujer gobernante siempre genera una especie de efecto contagioso en su regi√≥n. Pakist√°n y Bangladesh son una excepci√≥n en el Islam pues han tenido o tienen primeras ministras, pero ello s√≥lo se ha dado despu√©s que Indira Ghandi fue primera ministra de su com√ļn vecino India.

En Alemania, la socialcristiana Angela Merkel depuso al socialista Gerhardt Schroeder convirti√©ndose en la primera canciller germana. Mientras que en Francia los socialistas quieren acabar con 12 a√Īos de presidencia centroderechista y una de sus miembros, Segalene Royal, es la que encabeza las encuestas.

En Chile tras que la izquierda ha hecho elegir a la primera presidenta de su pa√≠s, en Per√ļ la derecha levanta dos candidatas para dicho cargo. Si Chile elige a una socialista, los socialcristianos quieren que Lourdes Flores sea la primera presidenta peruana y que Cynthia Viteri sea la primera mujer electa directamente para el cargo m√°ximo. Ellos quieren valerse del efecto Merkel para revitalizarse en una Am√©rica Latina donde los democristianos han sufrido varios retrocesos.

Es de esperar que, tras el hecho que Chile tenga por primera vez una presidenta y un gabinete con 50% de mujeres, esto tenga un efecto sobre las Américas. Por ejemplo, que Hillary Clinton o Condoleeza Rice se atrevan a ser las primeras candidatas para la presidencia de la principal nación americana.

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*Analista internacional. Profesor en la London School of Economics. Artículo también publicado en La Opinión, EEUU.

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