Nov 23 2007
1153 lecturas

Política

EL PUEBLO MAPUCHE DE PIE

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Patricia Troncoso, Jaime Marileo, Juan Millalen, Jos√© Huenchunao y H√©ctor Llaitul asumieron la representaci√≥n de los 18 presos mapuche en diversas c√°rceles de Chile y lanzaron una huelga de hambre ¬ęl√≠quida e indifenida¬Ľ¬Ě con dos objetivos b√°sicos: la libertad de todos los presos que se definen como ¬ępresos pol√≠ticos¬Ľ¬Ě, y no como terroristas como apunta el gobierno de Michelle Bachelet, y ¬ęla desmilitarizaci√≥n y el fin de la represi√≥n hacia las comunidades movilizadas por sus derechos pol√≠ticos y territoriales¬Ľ.

Los presos se consideran ¬ęrehenes del Estado chileno¬Ľ¬Ě y denuncian la gran cantidad de carabineros estacionados en las zonas de Lleu Lleu, Ercilla, Vilc√ļn, Chol Chol, Traigen y Alto Bio Bio. En esta ocasi√≥n la represi√≥n no est√° consiguiendo aislar la lucha mapuche. En las ciudades sure√Īas de Temuco y Valdivia se han realizado manifestaciones y acciones en solidaridad con los presos, as√≠ como en Santiago, y se han desarrollado varias jornadas de solidaridad en pa√≠ses europeos.

foto
El 12 de noviembre una delegación de parlamentarios venezolanos visitó la cárcel de Angol y manifestó su preocupación por el estado de salud de los presos que habían perdido entre 15 y 20 kilos. La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) envió una carta a la presidenta Bachelet, a través de su coordinador Miguel Palacín, en la que le exige abrir un diálogo con las autoridades del pueblo mapuche.

Hasta ahora el gobierno chileno mostr√≥ total indiferencia, pero el 19 de noviembre la Gendarmer√≠a interpuso un recurso para intervenir la huelga de hambre e internar a los presos en alg√ļn centro asistencial en caso de que se registre un deterioro mayor de su salud. El 21 de noviembre, familiares y amigos de los presos pol√≠ticos mapuche iniciaron una huelga de hambre en la catedral de Ca√Īete.

En un comunicado recuerdan que bajo los gobiernos de la Concertación Democrática (desde 1990) han sido procesados 400 mapuche por la Ley de Seguridad Interior o la Ley Antiterrorista, ya que el Estado chileno considera la resistencia mapuche por sus tierras como terrorismo.

Una nueva etapa en la lucha

Seg√ļn el historiador V√≠ctor Toledo Llancaqueo, el actual movimiento mapuche que emerge en los a√Īos 80, en la etapa final de la dictadura de Augusto Pinochet, ¬ęha protagonizado por lo menos tres grandes ciclos de movilizaciones por sus derechos¬Ľ[1]. El primero se registr√≥ bajo la dictadura con el objetivo de defender las tierras comunitarias. Luego, al comienzo de la transici√≥n democr√°tica, en 1989, se realiz√≥ el acuerdo de Nueva Imperial por el cual la Concertaci√≥n se comprometi√≥ a impulsar una nueva ley ind√≠gena a cambio de que los mapuche renunciaran a la movilizaci√≥n.

Muchos tem√≠an, se√Īala Toledo, que se repitiera el proceso de tomas de tierras masivas de los a√Īos 1970-1973 durante el gobierno de Salvador Allende.

foto
En respuesta a la cooptaci√≥n que supuso ese acuerdo, nace en 1990 el Consejo de Todas las Tierras que exige autonom√≠a y participaci√≥n pol√≠tica y realizan tomas simb√≥licas de tierras. En 1992, el gobierno detiene a 70 comuneros y los acusa de ¬ędelincuentes¬Ľ¬Ě, y la justicia procesa a 144 mapuche por ¬ęusurpaci√≥n¬Ľ¬Ě y ¬ęasociaci√≥n il√≠cita¬Ľ¬Ě. El proceso estuvo plagado de vicios y fue considera una aberraci√≥n jur√≠dica.

Hacia 1997 se abre un nuevo ciclo a trav√©s del estallido de m√ļltiples conflictos que afectan a las grandes empresas forestales y de energ√≠a. El Estado, aliado incondicional de las empresas, ve desbordada su pol√≠tica ind√≠gena ya que las dos organizaciones estatales de asistencia (la Corporaci√≥n Nacional de Desarrollo Ind√≠gena y el Fondo de Tierras y Aguas Ind√≠genas) colapsan al no poder responder a las demandas de las comunidades.

Sin política y sin querer conceder derechos, el gobierno endurece la represión.

El caso Ralco (1997), un megaproyecto energ√©tico en tierras mapuche en el Alto Bio Bio, supuso un parteaguas ya que el gobierno viol√≥ la legislaci√≥n para echarlo a andar. ¬ęEl murall√≥n de Ralco levant√≥ una frontera pol√≠tica entre los mapuche y el Estado¬Ľ¬Ě, asegura Toledo.

Ese mismo a√Īo, el caso Lumaco, dos millones de hect√°reas de plantaciones forestales artificiales y una planta de celulosa, se convirti√≥ en ¬ęun enclave que ha transformado la geograf√≠a y el poder en el sur del pa√≠s, alterando el medio ambiente y empobreciendo a las regiones¬Ľ.

Forzado a la movilización ante la inexistencia de vías legales para el pueblo mapuche, el movimiento se fortalece y despliega iniciativas culturales, artísticas y de medios de comunicación propios. Surgen nuevas organizaciones territoriales como la Coordinadora Arauco Malleco y la Asociación Nankucheo de Lumaco. Fruto de la movilización se recuperan tierras, a tal punto que los fondos estatales de compras de tierras para las comunidades pasan de unos 5 millones de dólares en 1995 a más de 30 millones en 2001, bajo el gobierno de Ricardo Lagos.

Nuevamente la respuesta a esta nueva oleada de movilizaciones fue la criminalizaci√≥n de la protesta. Se abrieron procesos ante la Justicia Militar durante los a√Īos 2000 y 2001, hasta que a fines de este a√Īo se comienza a aplicar la Ley 18314 o Ley Antiterrorista, en el marco del clima generado por los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos.

Se combina represi√≥n con labores de inteligencia y cooptaci√≥n de la intelectualidad ind√≠gena. Entre noviembre de 2001 y octubre de 2003 son procesados 209 mapuche s√≥lo en la regi√≥n de la Araucan√≠a, mientras cientos son detenidos en manifestaciones, golpeados y maltratados. Seg√ļn Toledo, se trata de una verdadera ¬ęguerra sucia¬Ľ.

En noviembre de 2004 los mapuche ganan una batalla jur√≠dica en un terreno en que no cosechaban m√°s que derrotas. Uno de los pilares de la criminalizaci√≥n de la protesta se desmorona ante la estrategia de los defensores que demuestran que ¬ęterrorismo¬Ľ¬Ě no son da√Īos a bienes sino ¬ędesprecio de la vida humana, o poner en peligro el orden constitucional¬Ľ. Los incendios y lanzamientos de artefactos, que son los medios que utilizan las comunidades, no pueden ser considerados terrorismo. Los acusados son absueltos.

Hacia la profundización de las luchas

Con el gobierno de Michelle Bachelet (2006) las cosas no cambiaron. La represi√≥n se mantiene intacta aunque ya no se aplica la Ley Antiterrorista. ¬ęEl movimiento mapuche logr√≥ sortear los embates de la criminalizaci√≥n, con movilizaci√≥n social y una activa apelaci√≥n al sistema internacional de derechos humanos, abriendo oportunidades para un cambio de marco de la pol√≠tica ind√≠gena y profundizaci√≥n de la democracia¬Ľ¬Ě, sostiene Toledo.

foto
Iv√°n Llanquileo, lonko de la comunidad Juana Millahual, quien estuvo dos meses en prisi√≥n y fue puesto en libertad el 9 de noviembre, sostiene que reci√©n a partir de las luchas de 1997 ¬ęse pasa a otra etapa en la lucha mapuche que consiste en entrar a un fundo, trabajar, defenderlo y en definitiva ejercer control territorial¬Ľ[2]. A trav√©s de la acci√≥n directa, su comunidad ha conseguido recuperar cientos de hect√°reas de las 10 mil usurpadas por los colonos y traspasadas luego a las forestales.

En esta nueva etapa ya no se ocupan las tierras de forma simbólica como a comienzos de los 90, sino de forma permanente y para producir su vida cotidiana. Y ya no piden tierras sino territorio. Esto los lleva a un enfrentamiento frontal e inevitable con las multinacionales de la minería, la energía y el papel. Ellos mismos aseguran que no tienen otra opción.

Los mapuche se definen como ¬ęun pueblo que se resiste a desaparecer¬Ľ¬Ě. La Coordinadora Arauco Malleco, que se define como ¬ęanticapitalista, antiimperialista y libertaria¬Ľ¬Ě, difundi√≥ un comunicado en el que asegura que ¬ęnos encontramos en una coyuntura hist√≥rica de extinci√≥n o continuidad cultural, social y territorial, es decir, entre la vida o la muerte de nuestro mundo mapuche¬Ľ[3].

Notas

[1] V√≠ctor Toledo Llancaqueo, Prima ratio. Movilizaci√≥n mapuche y pol√≠tica penal¬Ě, en revista OSAL No. 22, Buenos Aires, septiembre de 2007.

[2] Entrevista a Iv√°n Llanquileo, 19 de noviembre de 2007, en www.eutsi.org.

[3] Los mapuche en pie¬Ě, revista Ojarasca, M√©xico, noviembre de 2007.

————————–

* Del Consejo de Redacción del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


A√Īadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.