Dic 27 2021
151 lecturas

Pol铆tica

El terrorismo de la guerra contra el terrorismo

Cuando se habla de drogas, se culpa a los productores, no a los consumidores. Pero cuando se habla de armas, se culpa del mal a los consumidores, no a los productores. La raz贸n estriba, entiendo, en el lugar que ocupa el poder.

Memorial de 聽la Guerra Global contra el Terrorismo, Vineland, New Jersey, 2019

El congreso de Estados Unidos acaba de aprobar la construcci贸n de un Memorial de la Guerra contra el Terrorismo a construirse no muy lejos del monumento a Lincoln, 鈥減ara honrar aquellos que sirvieron en el conflicto m谩s largo de la historia de la Naci贸n鈥. No ser谩 el primero, ya que existe el Global War on Terrorism Memorial en Georgia, para que las nuevas generaciones nunca olviden el sacrificio de El pa铆s de las leyes que, como Superman, lucha 鈥減or la libertad y la justicia鈥 en el mundo. Narrativa para ni帽os educados en Disney World y para adultos que valoran la fe sobre la raz贸n: el mundo se reduce a la lucha del Bien contra el Mal y nosotros somos los guardianes del Bien, del Destino manifiesto.

Como siempre, los mitos est谩n recargados de olvidos estrat茅gicos. Ni siquiera se trat贸 del conflicto m谩s largo, ya que s贸lo la guerra de despojo, no de la tribu sino de la Naci贸n Seminole se extendi贸 desde 1816 hasta mediados del siglo XIX. Antes de convertirse en mascota de un equipo de f煤tbol, los seminoles fueron verdaderos h茅roes en una verdadera guerra de defensa contra el despojo de su territorio en Florida y contra una abismal diferencia de poder militar. Al igual que otros pueblos despojados y masacrados por el fanatismo anglosaj贸n, fueron considerados salvajes (terroristas) que, seg煤n el discurso de la Uni贸n del presidente Andrew 鈥淢ata Indios鈥 Jackson de 1832,聽 鈥渘os atacaron primero sin que nosotros los provoc谩semos鈥.

El 31 de agosto de 2021, el presidente Joe Biden anunci贸 el 鈥渇in de la guerra contra el terrorismo鈥. (Naturalmente, como escribimos hace veinte a帽os, el negocio de la guerra se desplazar谩 al Extremo Oriente. Habr谩 una Segunda Guerra Fr铆a en el ciberespacio, no sin los fuegos de la primera.) Como ning煤n presidente estadounidense puede hablar de amor sino de guerra, el bueno de Biden, con un estilo muy Obama, ha advertido: 鈥減erm铆tanme dejarlo bien claro: si buscas hacerle da帽o a Estados Unidos鈥 debes saber que nunca te perdonaremos. No lo olvidaremos. Te perseguiremos hasta los confines de la Tierra y pagar谩s por tu ofensa鈥. Una copia literal de las advertencias de recordar y castigar las defensas y ofensas ajenas que se leen por miles en los anales de la historia de los 煤ltimos doscientos a帽os.

S贸lo la 鈥淕uerra contra el terrorismo鈥 oculta las ra铆ces del problema de la misma forma que la 鈥淕uerra contra las drogas鈥, dise帽ada, seg煤n sus autores, para criminalizar a negros y latinos. (Tambi茅n Pek铆n ha usado ese ideol茅xico de 鈥淕uerra contra el terrorismo鈥 para justificar la violaci贸n de los derechos humanos del pueblo Uighur.) El nombre 鈥淕uerra contra el terrorismo鈥 y la obligaci贸n de no olvidar ocultan un olvido sistem谩tico, como la destrucci贸n de democracias en Oriente Medio (como la de Ir谩n en 1953), la desestabilizaci贸n de gobiernos seculares (como el de Afganist谩n en los a帽os 70), la聽 creaci贸n de milicias descontroladas (como los Muyahid铆n o los Contras en los 80), las Guerras perdidas y genocidas (como Vietnam en los 60 o Irak en los 2000).

Como los m谩s recientes bombardeos indiscriminados en Siria e Irak, filtrados por accidente pero probados como recurso sistem谩tico. (Luego, mejor criminalizar a quienes nos descubrieron matando, como es el caso de Julian Assange.) Como la detenci贸n indefinida de sospechosos derivada de la Ley Patriota de 2003, la cual se ha extendido de forma obscena a los inmigrantes pobres. Porque los pobres son siempre sospechosos. Porque este es El pa铆s de las leyes, como les gusta repetir a los pobres que logran pasar y hacerse de papeles y papelitos.

No es posible hablar de terrorismo en Medio Oriente sin considerar el rol de los imperios noroccidentales. No es posible hablar del rol de los imperios sin los intereses corporativos. Mientras 茅stos existan, existir谩 el imperialismo y existir谩n las sangrientas 鈥済uerras de defensa鈥. En 1933, Smedley Butler, el general m谩s condecorado de su generaci贸n y h茅roe de las Guerras bananeras, se puso a pensar y reconoci贸: 鈥渉e sido el m煤sculo de Wall Street, un mafioso del capitalismo鈥. En 1961 otro general, el presidente Eisenhower, antes de ser acusado de comunista advirti贸 de la injerencia del Complejo Industrial Militar en el gobierno. La 煤ltima 鈥淕uerra contra el terrorismo鈥 cost贸 8.000.000.000.000 d贸lares (dos veces la econom铆a de todos los pa铆ses de Am茅rica latina juntos), caus贸 la muerte de m谩s de un mill贸n de personas y el desplazamiento de otros 38 millones. 驴Cu谩ntos grupos terroristas se necesitan para alcanzar alguna de estas cifras?

Pues, entonces, 驴por qu茅 es posible este absurdo universal? La injusta muerte de un ciudadano estadounidense por motivos raciales puede movilizar a millones de indignados, pero cuando se filtra una matanza oculta de cincuenta ni帽os en Medio Oriente, pasa desapercibida. No existe. 驴Acaso no es el imperialismo la mayor expresi贸n de racismo? La vergonzosa c谩rcel de Guant谩namo, el centro de violaci贸n de los Derechos Humanos en Cuba, ha sobrevivido dos d茅cadas de vanas promesas porque hasta los psic贸logos han hecho fortunas asesorando a torturadores.

Al igual que los barcos-prisi贸n de la CIA, Guant谩namo no es territorio estadounidense sino territorio ocupado, y, por lo tanto, no se aplican sus leyes humanitarias. Incluso cientos de inocentes torturados por a帽os, muchos liberados como esponjas secas, nunca lograr谩n indemnizaci贸n alguna sino estigmatizaci贸n del resto del mundo. Lo mismo las decenas de c谩rceles secretas e ilegales que mantiene la CIA alrededor del mundo (black sites) como si fuesen agujeros negros de todos los derechos humanos, esos gobiernos paralelos que Washington mantiene al tiempo que da lecciones de Derechos Humanos.

Aparte de sus propias ra铆ces, la 鈥淕uerra contra el terrorismo鈥 ha logrado ocultar los problemas reales del presente. Los pa铆ses contin煤an su absurdo incremento del gasto militar, incrementando la pobreza y la violencia de las naciones. La pandemia los ha desnudado en toda su inutilidad pero, por otro lado, ha contenido masivas protestas sociales en los pa铆ses 鈥渃ivilizados鈥, peligro creciente que antes hab铆a llevado a la militarizaci贸n de la polic铆a. (Con la previsible excepci贸n del asalto al Congreso de Estados Unidos del 6 de enero de 2021, donde la polic铆a enfrent贸 a la turba de banderas confederadas con palitos y palabras de consolaci贸n.)

驴De verdad quieres servir a tu pa铆s? Pues, d茅jate de masturbaciones patri贸ticas y empieza a decir la verdad, sobre todo esa verdad que los pueblos no quieren escuchar. Eso requiere m谩s valor que apretar botones y suprimir decenas de inocentes a distancia, como si se tratase de un videojuego. Eso no es hero铆smo. Es un crimen mayor. Pero m谩s condenable que esos soldados adoctrinados por una maquinaria trillonaria es el silencio de los ciudadanos, distra铆dos en apasionados debates sobre fuegos artificiales.

Soldados en fila para subir a un avi贸n.Para terminar, Biden agreg贸: 鈥淟a obligaci贸n fundamental de un presidente es defender y proteger a Estados Unidos, no contra las amenazas de 2001, sino contra las amenazas de 2021鈥 Gracias, que Dios proteja a nuestras tropas鈥.

Sr. presidente, la soluci贸n es bastante simple y no requiere m谩s gastos sino menos: deje de considerar que Dios tiene un pasaporte y una bandera colgada a la entrada de su casa. Deje de considerar que las invasiones preventivas son actos de defensa y comience a cumplir con las leyes internacionales. Salvar谩 usted no s贸lo a su pa铆s y la vida de sus soldados, sino millones de otras vidas humanas.

Claro que eso no ser谩 un buen negocio para los Se帽ores de la Guerra, pero, en fin, alguien siempre tiene que perder algo.

*Escritor uruguayo. Estudi贸 arquitectura gradu谩ndose en la Universidad de la Rep煤blica. En la actualidad se dedica 铆ntegramente a la literatura y a sus art铆culos en diferentes medios de comunicaci贸n. Ense帽a Literatura Latinoamericana en la Jacksonville University, Georgia (EU).

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario