Dic 3 2021
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CulturaPol铆tica

Elecciones en Chile: la rabia no basta

聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 鈥淨ueremos aqu铆 en la tierra, el reino de los cielos construir.鈥 Heine.

I.-

En los 煤ltimos dos a帽os o algo m谩s, Chile ha sufrido de dos 鈥減andemias鈥. Una, que es la asociada al 鈥淐orona-Virus鈥, que es pandemia en sentido estricto, con toda la carga de sufrimientos que esto conlleva. La otra, es la gran revuelta popular contra el modelo econ贸mico y pol铆tico neoliberal. 鈥淧andemia鈥 entrecomillada y que s铆 nos llena de alegr铆a.

II.-

Ninguna gran revuelta se puede dar si no satisface un primer y b谩sico ingrediente: la espontaneidad con que 鈥渟ienten鈥, se enojan y reaccionan los 鈥渞evueltos鈥. Digamos que operan sentimientos muy fuertes que se han ido acumulando, los que generan un gran fastidio y que desembocan en ese grito masivo del 鈥測a basta鈥, del 鈥渘o soportamos m谩s鈥.

Sin el ingrediente del fastidio y del enojo espont谩neo, ning煤n cambio socioecon贸mico significativo puede tener lugar. Pero el enojo y la rabia (la de los 鈥渆nrag茅e鈥 de la Revoluci贸n Francesa), no bastan. Como se suele decir, operan como condici贸n necesaria mas no suficiente.

Los malestares y protestas que se vienen procesando en Chile, son un fen贸meno complejo y que no responden s贸lo a situaciones de pobreza extrema, como sucede en el grueso de Am茅rica Latina. De hecho, en Chile s铆 existen n煤cleos de pobreza extrema, pero son bastante menores a lo que se observa en otros pa铆ses de la regi贸n. Asimismo, se tiene que el grueso de la poblaci贸n reside en zonas urbanas y el empleo agropecuario (que no es alto), responde casi del todo a una agricultura de tipo capitalista m谩s o menos moderna. En suma, el componente pre-capitalista que pudiera darse en las protestas chilenas es bajo. Y valga precisar: en el Chile de hoy, la distribuci贸n del ingreso es muy regresiva. Pero esto es algo consustancial a todo r茅gimen capitalista y con mayor fuerza a煤n si se trata de un capitalismo neoliberal y perif茅rico.

Si en loor de la brevedad nos saltamos algunos pasos intermedios, podemos enunciar una primera y b谩sica hip贸tesis: el actual malestar y enojo de los chilenos es contra el sistema capitalista. As铆 enunciada, la hip贸tesis puede dar lugar a malentendidos gruesos. Para evitarlos podemos tomar pie de muchas declaraciones de trabajadores j贸venes: 鈥渕e gusta marchar, me siento rodeado de compa帽eros solidarios, me dan confianza, apoyo. Puedo compartir las alegr铆as, so帽ar junto a ellos, sentir que puede haber un mundo mejor. Nada que ver con la f谩brica, all铆 impera la vida dura, la desconfianza, la traici贸n, el gerente es un d茅spota, el capataz un hijo de puta鈥︹. En breve, en la f谩brica, en el trabajo, no se puede ser feliz.[1]

A lo se帽alado, de inmediato debemos agregar dos aspectos claves: a) el enojo es contra los efectos o consecuencias; b) al menos por ahora, no apunta a las ra铆ces del fen贸meno; c) para la necesaria conexi贸n que se da entre a) y b), todav铆a existe una ceguera bastante extendida. Es decir, no hay claridad o conciencia socio-pol铆tica adecuada sobre las ra铆ces o fundamentos del malestar. En corto: sabemos o m谩s bien, 鈥渟entimos鈥 lo que no nos gusta. Lo queremos mandar a la basura. Pero hay casi nula claridad las causas reales o ra铆ces del malestar. Por lo mismo, con qu茅 lo debemos reemplazar.

La falta de claridad sobre los or铆genes y fundamentos del malestar, implica un desconocimiento nada menor sobre los rasgos m谩s esenciales (sus 鈥渇undamentos鈥) del modo de producci贸n capitalista. A la vez, este d茅ficit cognitivo viene determinado por un rasgo clave de la pr谩ctica pol铆tica mayoritaria hoy observable: del horizonte mental hist贸rico que manejan la gran mayor铆a de los insurrectos, ha desaparecido casi por completo la noci贸n de un r茅gimen post-capitalista. Digamos, de tipo socialista. Mucho menos cuando al r茅gimen socialista se lo concibe como una fase de transici贸n (no corta) a un modo de producci贸n superior: el comunista. Entendiendo a 茅ste no como un ideal ut贸pico sino como algo que ya empieza a ser factible, por lo menos en el capitalismo m谩s desarrollado.

III.-

En el movimiento actual, hay insuficiencias serias. De ellas nos podemos detener en dos: 1) la casi inexistente unificaci贸n y organizaci贸n pol铆tica; b) la insuficiente claridad sobre el tipo de transformaciones que se deber铆an buscar. En que 1) y 2) deben ser congruentes con las transformaciones que efectivamente permitan resolver el actual malestar.

Por el lado de la organizaci贸n pol铆tica es evidente la falta de un partido capaz de unificar pol铆ticamente a la clase obrera y, a la vez, de impulsar la creaci贸n de un amplio frente clasista. 驴Qu茅 actividades (formas de lucha) desplegar, en qu茅 momentos y lugares, con qu茅 variedad y coordinaci贸n? En breve, se trata de identificar: a) las tareas de transformaci贸n a cumplir; b) La secuencia temporal de esos cambios; c) las fuerzas sociales impulsoras, las neutralizables y las enemigas; d) las formas de lucha a desplegar.

Dado lo anterior, se deber铆an organizar (preparar, coordinar) las actividades pertinentes, evaluar sus resultados, corregir, etc. En todos los casos, se necesita que las formas de organizaci贸n y las actividades desplegadas sean congruentes con las transformaciones centrales que se buscan. Nunca olvidar que, en veces, la eficacia de corto plazo, resulta muy da帽ina para los prop贸sitos centrales y de m谩s largo plazo. Aqu铆, la clave es construir, fortalecer y preservar el Poder Popular que se pudiera alcanzar.

Por ejemplo: i) impulsar los Consejos Obreros de f谩brica: los trabajadores deben aprender a mandar; ii) evitar que los jefes se independicen y separen del mandato de las bases: evitar, entonces, la peste burocr谩tica siempre presente como posibilidad.聽 En este marco, resulta imprescindible estudiar con seriedad y rigor los errores que llevaron a degenerar los experimentos de construcci贸n del socialismo. 驴Qu茅 factores y circunstancias provocaron el fracaso? 驴Se pudieron advertir y corregir? 驴Qu茅 ense帽anzas se pueden deducir, qu茅 medidas y acciones pudieran evitar las deformaciones y fracasos?

En el movimiento chileno actual parece darse una clara conciencia sobre la posibilidad de deformaciones burocr谩ticas. No tanto sobre los modos de evitarlas sin caer en estilos anarquistas que para nada ayudan.

Valga agregar: en el plano de la econom铆a tampoco se observa claridad. Hay manojos de medidas, pero un programa compacto de industrializaci贸n y desarrollo, no se visualiza. No basta hablar de democracia: hay que saberla materializar en el decisivo plano de la producci贸n y el crecimiento. De lo contrario, se podr铆an repetir fracasos conocidos, los que insistiendo en el aspecto distribuci贸n, se olvidan del factor clave: la producci贸n. M谩s a煤n, se observa una tendencia a preservar el modelo neoliberal adicion谩ndole un gasto social que algo tranquilice a los pobres. De hecho, se puede hablar de 鈥渓imosna estatal鈥.

IV.-Chile: 驴El principio del fin para el capitalismo neoliberal? | TESIS 11

Todo prop贸sito pr谩ctico (i.e. de transformaci贸n) exige de cierto conocimiento. Mayor o menor seg煤n la profundidad de los cambios que se intenta lograr. Y si se trata de romper de cuajo con el capitalismo, se necesita de un saber muy profundo, veraz y radical. Y en este cambio, la teor铆a de Marx y sus sucesores es imprescindible. Y no existe, ni remotamente, alg煤n otro paradigma que se le pueda incluso aproximar. No obstante, en el momento actual y m谩xime si pensamos en Chile, nos encontramos con que muy pocos, por no decir que casi nadie, se preocupa de estudiar a tales te贸ricos. Y mucho menos de desarrollarlos cr铆ticamente y adecuarlos al actual momento hist贸rico. En verdad, ni siquiera El Manifiesto Comunista es un texto le铆do (mucho menos estudiado) por los rebeldes del momento actual. Dir铆amos que a no pocos, tal literatura les parece 鈥渁burrida鈥.[2]

Y es muy claro: si no se pretende superar al sistema capitalista, esas fuentes te贸ricas resultan prescindibles, algo o mucho escol谩sticas, sopor铆feras e in煤tiles. El impacto que genera esta carencia es brutal, equivale a 鈥渋r a la guerra sin fusil鈥. O pretender volar sin considerar las leyes de la gravedad. Y que esto suceda en Chile, es m谩s que preocupante. Por ejemplo, el golpe de Estado de Pinochet y la cruenta dictadura que le sigui贸, es una confirmaci贸n dir铆amos estruendosa de la validez de la teor铆a de Lenin sobre la naturaleza m谩s esencial del Estado capitalista. Pero el cl谩sico texto de Lenin sobre 鈥淓l Estado y la revoluci贸n鈥, es algo que hoy muy pocos conocen y menos estudian.

Al final de cuentas, nos podr铆amos preguntar: si no existe el af谩n consciente de ir m谩s all谩 del capitalismo, 驴para qu茅 estudiar las leyes que regulan un cambio social mayor, que implique romper con el capitalismo? Hacerlo, pareciera un simple deporte, apto para gente ociosa y aburrida, que recolecta y estudia papiros egipcios.

La situaci贸n es lamentable. Pero si del horizonte hist贸rico y mental de las personas, ha desaparecido la posibilidad real de avanzar a un r茅gimen post-capitalista, la consecuencia es inevitable. En suma, cuando en el futuro no se visualiza un r茅gimen post-capitalista, ni siquiera como deseable, 驴para qu茅 embarcarme en divagaciones ociosas?

V.-

En lo que hemos venido se帽alando emerge una disociaci贸n mayor: a nivel de la conciencia (del factor subjetivo), el socialismo no existe. Pero en el plano material (en lo t茅cnico y econ贸mico), el capitalismo m谩s desarrollado (el de EU, de Europa Occidental, el de Jap贸n), est谩 pre帽ado de socialismo. Es como la madre que con 7 o m谩s meses de embarazo, no tiene idea de ello.

Como sea, tal disociaci贸n responde a muy poderosas razones.Una, referida a Chile, es la cruenta derrota sufrida en 1973 y la larga dictadura que le sigui贸. El impacto de estos sucesos suele ser profundo: para un nuevo intento hay que pensarlo dos veces. O, peor a煤n, mejor borrar los ideales de la cabeza.[3] Son peligrosos y muy poco rentables.La v铆a chilena al socialismo

Dos, operando con fuerza mayor, tenemos las consecuencias del ruidoso fracaso y derrumbe de los experimentos conocidos de construcci贸n del socialismo. En especial, se trata del caso de la Uni贸n Sovi茅tica, la que de super-potencia, 鈥渕adre y gu铆a鈥, se desintegr贸 en un dos por tres. Y lo que era el muy 鈥減oderoso campo socialista鈥 (aunque de socialista ya ten铆a poco o nada), se cay贸 como castillo de naipes y dej贸 al desnudo dramas, enga帽os e insuficiencias mayores. Curiosamente, la izquierda en vez de realizar un profundo an谩lisis auto-cr铆tico, salvo muy contadas excepciones, cay贸 primero en el estupor y el desencanto. Despu茅s, en un cuasi silencio y bastante pronto, a nivel de dirigentes, se incorpor贸 con brutal cinismo a las filas de la derecha neoliberal. A veces, disfrazados de social-dem贸cratas.

Por cierto, el occidente cristiano aplic贸 r谩pidamente su inmenso poder medi谩tico para clavar una consigna central: el socialismo era un fracaso total, era 鈥渇eo鈥, 鈥済ris鈥 y criminal. Un algo que se dirige contra la misma naturaleza humana. En suma, un imposible.

En lo se帽alado opera tambi茅n una relaci贸n impl铆cita: si creemos que el socialismo no puede llegar a existir, terminaremos creyendo que no hay post-capitalismo que opere como posibilidad real: la historia se acab贸.[4] Luego, buscaremos resolver el hondo malestar actual dentro de los espacios del capitalismo. Como que algunos ya hablan de un 鈥渃apitalismo con rostro humano鈥 (驴驴??), que es como hablar de un cuadrado redondo.

Otros, piden volver a Keynes, el que buscara reformas que pudieran salvar al capitalismo. En la aguda s铆ntesis de su disc铆pula Joan Robinson, 鈥淢arx representa el socialismo revolucionario, Marshall la defensa complacida del capitalismo, y Keynes la defensa desilusionada del capitalismo. Marx intenta comprender el sistema a fin de acelerar su destrucci贸n. Marshall procura hacerlo aceptable present谩ndolo bajo una perspectiva halag眉e帽a. Keynes intenta descubrir qu茅 ha fallado en el mismo con objeto de idear los medios para salvarlo de la autodestrucci贸n.鈥漑5]

Un capitalismo en la onda keynesiana pudiera llegar a imponerse, con muchas dificultades y fuertes concesiones al bando neoliberal (o neocl谩sico). Y no debemos olvidar que, en pa铆ses dependientes y subdesarrollados como Chile, el problema clave es el del crecimiento (el industrial, en especial) y Keynes, aunque de joven trabajara en la India, jam谩s se preocup贸 por el subdesarrollo y su superaci贸n. Su teor铆a gira en torno a la demanda global y su impacto en los niveles del YN y el empleo. De la oferta y sus determinantes se preocup贸 poco o nada. Para entender el desarrollo hay que buscar por otros lados.

Por ejemplo, en el estructuralismo cepalino cl谩sico (Prebisch, Furtado, Ahumada, Pinto, etc.), en sovi茅ticos como Feldman, Prebisch y la evoluci贸n de su pensamiento | VA CON FIRMAPreobrallenski, Kantorovich, Nemchinov; polacos como Lange, Kalecki,聽 Brus; la escuela hind煤 (Mahalanobis y otros), en Baran, Dobb, Shaikh, Sweezy et al. Supongamos, con mucho optimismo, que en Chile se produce un quiebre del neoliberalismo y el pa铆s se ubica en una ruta parecida a la que ahora sigue Vietnam o 鈥揹esde mucho antes- Corea del Sur. Si el experimento fructificara, se elevar铆a el PIB per-c谩pita y el nivel de vida material. Pero, 驴qu茅 suceder铆a con el trabajo enajenado y el darwinismo social?[6] De seguro se acentuar铆an. Hoy, los chilenos que se rebelan, se han levantado contra sus consecuencias. No lo llaman as铆 (no han le铆do al Marx de los Manuscritos) y tampoco saben bien de sus ra铆ces. Pero lo sienten como un gran dolor, como algo a superar y podemos esperar: cuando sepan de sus ra铆ces, su lucha se dirigir谩 contra el capitalismo a secas, sin adjetivos.[7]

VI

A fines de noviembre (de 2021), tuvo lugar la primera vuelta para elegir Presidente. Al finalizar octubre, el favorito en las encuestas era Boric, un ex-izquierdista. En las elecciones, primera vuelta, resulta segundo, despu茅s de Kast. En una segunda vuelta, podr铆a ganar el candidato de la derecha Kast, una especie de reedici贸n chilensis del brasile帽o Bolsonaro. Este Boric (un oportunista mayor) maneja un programa con basamento neoliberal, acompa帽ado de alg煤n mayor gasto social y su gobierno causar谩 una gran frustraci贸n en los sectores populares.[8] Y como suele suceder en ausencia de una alternativa de izquierda s贸lida, la gente pudiera irse con alg煤n derechista como Kast, gran admirador de Pinochet y del nazismo hitleriano.

Tal como sucedi贸 en Brasil, en el que la derechizaci贸n de Lula termin贸 por provocar el apoyo al nefasto Bolsonaro. O en la Alemania de fines de los veinte e inicios de los treinta del siglo pasado, en la que la traici贸n de la socialdemocracia termin贸 por alimentar el ascenso de Hitler. Los chilenos deber谩n, si quieren salvarse, recordar el lema de Rosa Luxemburgo 鈥渟ocialismo o muerte鈥. Y actuar en consecuencia.

Valga agregar: con la irrupci贸n de la pandemia, la insurgencia popular se tuvo que retirar de las calles y plazas por donde exhib铆a su musculatura. Y se empez贸 a apagar, a perder fuerza. Y lo que ella perd铆a lo ganaba la pol铆tica tradicional, la que desde siempre ha gestionado el modelo neoliberal. La que ejerce una f茅rrea dictadura medi谩tica y vive en los pasillos de las grandes corporaciones y de los diversos aparatos de Estado.

En las elecciones para Presidente (tambi茅n las hay para diputados y senadores), en primera vuelta encontramos siete candidatos. De ellos, seis optaban por preservar el 鈥渕odelo neoliberal鈥 (las muy leves diferencias giran en torno a las aspirinas que se recomiendan para el dolor), ninguno propone un capitalismo de tipo diferente (como, vg., los que se dan en el sudeste asi谩tico) y solo uno de los siete, Eduardo Art茅s, con no poca vaguedad, apuntaba a una ruta m谩s o menos anti-capitalista. Aunque su campa帽a fue casi an贸nima y qued贸 por debajo del 2% de los votos totales.

En realidad, como bien se ha apuntado, el efectivo triunfador fue el abstencionismo, el que logr贸 mayor铆a absoluta. Tambi茅n destaca el desplome de los partidos pol铆ticos tradicionales, de centro y de derecha, todos comprometidos con el neoliberalismo. Lo cual, nos se帽ala el profundo descr茅dito del sistema pol铆tico vigente. Tambi茅n, lo que parece incapacidad del progresismo para aprovechar esta situaci贸n y sepultar del todo al estilo neoliberal. Se dan, en el Chile de hoy, algunos de los componentes que tipifican a una situaci贸n revolucionaria, pero 茅stos no dan el ancho, son todav铆a muy insuficientes.

En suma, en Chile se nos muestra que la pura rabia no alcanza para derribar y sepultar al gran capital financiero.

VII.-La coyuntura electoral. Disyuntivas.

La reacci贸n y actitud de Boric y su equipo ante los resultados de la primera vuelta electoral han sido significativos: acercarse a los n煤cleos dirigentes de la centro-derecha y buscar los ajustes (recortes, cambios, etc.) al programa original. Se trata de dejarlo 鈥渕谩s amable鈥 para los gustos de la derecha. Asimismo, se observa un claro af谩n por dejar en una especie de penumbra al Partido Comunista. Si se pudiera, lo mandar铆an al hoyo m谩s profundo. Pero los votos del PC son demasiados. Iguales o mayores a los del actual Partido Socialista, el de 鈥減r贸ceres鈥 como Camilo Escalona y Ricardo Lagos, esos grandes adalides del entreguismo y del 鈥渟ocialismo鈥 neoliberal.

Este movimiento hacia la derecha es significativo y conviene comentarlo. Uno: obviamente, no puede pretender atraer a los grandes capitalistas (los que controlan a las聽聽 grandes corporaciones). Dos: si algo pudiera lograr es atraer a la clientela electoral (i.e., no burguesa sensu-stricto) de la derecha. O sea, grupos de obreros, de peque帽a burgues铆a independiente (vg. peque帽os comerciantes), peque帽a burgues铆a asalariada (empleados, t茅cnicos, profesionales, etc.), marginales y dem谩s que siguen a la derecha pol铆tica. M谩xime si son 鈥渄uros鈥, como Kast. O sea, en este caso, la derecha m谩s extrema, ya con ribetes fascistoides.

Advi茅rtase, adem谩s: a esas bases sociales de apoyo de la derecha se busca llegar por la v铆a de asumir buena parte de lo que predica la extrema derecha: 鈥渕ano dura contra los ladrones, asaltantes de bancos鈥 y dem谩s. Tres: lo m谩s significativo es el m茅todo que se sigue: acomodando el programa de Boric (que ya es bastante aguado) a las exigencias de la derecha. Con lo cual queda en evidencia que no se busca romper la falsa conciencia socio-pol铆tica de esos segmentos de la poblaci贸n.

En realidad, t茅rminos como 鈥渃onciencia de clase鈥, alienaci贸n social y pol铆tica, e incluso el de 鈥渃lases sociales鈥, est谩n excluidos del lenguaje dominante. Y bien se podr铆a sostener y con buenos argumentos que el movimiento de Boric hacia la derecha, busca ganar votos preservando la 鈥渇alsa conciencia de clase鈥 que tipifica a las bases sociales de apoyo que, en pol铆tica, maneja el gran capital. Pero si as铆 son las cosas, el mensaje que Boric y c铆a. le env铆an al capital monop贸lico hegem贸nico es evidente: 鈥渙ye, nosotros somos hoy m谩s 煤tiles (o eficaces) en la preservaci贸n del r茅gimen.鈥 Es decir, en la conservaci贸n del patr贸n de acumulaci贸n neoliberal. 鈥淟o hacemos por una v铆a pac铆fica, sin usar la represi贸n y, por ende, sin sacar a los soldados de sus cuarteles. Algo que debe hacerse s贸lo en casos muy extremos (como en 1973); 隆Chico, que no somos rep煤blica.

Valga agregar: ante el peligro que representa Kast, hay segmentos que no creen en Boric y menos en el r茅gimen pol铆tico tradicional, segmentos que empiezan a alertarse. Es decir se empieza a perfilar una ruta del tipo: no creo ni me gusta Boric. Es casi como volver a la Concertaci贸n, no va a resolver nuestros problemas. Pero mucho peor ser铆a caer en manos de Kast. Y entre la Concertaci贸n (incluso la de Lagos) y el pinochetismo, me quedo con la primera. En corto: voto por Boric y si 茅ste gana, respiro y paso a la oposici贸n de inmediato. 驴Por qu茅? Porque se trata de derrumbar al modelo neoliberal, algo que Boric no har谩.

VII.- Algo sobre el programa econ贸mico de Boric.

聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 El problema de la distribuci贸n del ingreso.

Para el r茅gimen, este factor es clave para recuperar legitimidad. Pero鈥 los afanes por mejorar significativamente la distribuci贸n del ingreso sin modificar las bases o fundamentos del patr贸n neoliberal, como regla, est谩n condenados al fracaso.

Un teorema econ贸mico muy general sostiene que no se puede alterar la pauta de distribuci贸n sin modificar el sistema de producci贸n. Si lo particularizamos, sostiene que una distribuci贸n medianamente equitativa (digamos con un Gini del orden de 0.25-0.35), no se puede conciliar con los fundamentos del patr贸n neoliberal. Y la verdad es que con un Gini bastante mayor, vg. del orden del 0.40 y hasta algo m谩s, lo que suele suceder son desequilibrios macroecon贸micos muy fuertes y que llegan a ser inmanejables. Aqu铆, las manifestaciones m谩s evidentes son procesos inflacionarios desbocados (hiper-inflaci贸n) y crisis muy hondas en la Balanza de Pagos.

Crecimiento e industrializaci贸n.

El pa铆s debe elevar fuertemente su nivel de PIBh y, para ello, dar saltos en la productividad del trabajo. Lo cual, debe estar sustentado en un fuerte proceso de industrializaci贸n: en breve, sin un s贸lido crecimiento industrial no hay desarrollo econ贸mico sustantivo.[9] Este crecimiento, se debe subrayar, tambi茅n es imprescindible para mejorar la distribuci贸n del ingreso: se trata de desplazar la fuerza de trabajo hacia sectores que pueden operar con altos salarios. El crecimiento, a su vez, exige un muy fuerte esfuerzo de inversi贸n, que 茅sta se asigne a sectores estrat茅gicos (con alto poder de irradiaci贸n), que disponga del financiamiento necesario y que se haga con la mayor eficiencia. En todo lo cual, el papel directo del Estado es imprescindible.[10] Todo esto exige numeritos. O sea, aterrizar en un modelo (cuantitativo) de programaci贸n del desarrollo. El cual, o no existe o no se ha difundido.

Necesidad de integraci贸n regional por econom铆as de escala.

La industria moderna opera con muy fuertes econom铆as de escala. Por ello, no聽 encaja en tama帽os de mercado peque帽o. Chile, por su misma baja poblaci贸n, opera con obvias limitaciones en este respecto y, por lo mismo, debe obligadamente impulsar procesos de integraci贸n industrial regional, en especial con pa铆ses cercanos como Per煤, Bolivia, Argentina y dem谩s. Y se debe advertir: si en estos pa铆ses hay reg铆menes de extrema derecha (casos hoy de Ecuador, Colombia, Brasil, etc.) la integraci贸n industrial progresista ser谩 desahuciada en favor de las grandes cadenas de valor manejadas por las trasnacionales.

El caso de Ciencia y Tecnolog铆a (C&T)

El programa enfatiza la necesidad de elevar el gasto en C&T y pareciera aceptar que la econom铆a moderna no puede ya funcionar sin este componente clave. Pero resulta sorprendente que no se advierta de la fort铆sima dependencia de la C&T, de la industria pesada m谩s sofisticada. La ciencia de hoy, 驴de d贸nde obtiene sus ultra-sofisticados instrumentos de tratamiento y exploraci贸n de ondas y de materiales, de medici贸n y de pruebas? Pudiera ser que Galileo construyera artesanalmente sus telescopios, pero hoy eso no sirve. De seguro Chile no puede hoy aspirar a tener una industria pesada como la de China. Ni siquiera como la de Corea del Sur. Pero hay un m铆nimo-minimorum a satisfacer.[11] Lo preocupante es que nada se dice sobre este muy decisivo aspecto.Reflexi贸n acad茅mica sobre ciencia, tecnolog铆a e innovaci贸n - Gaceta UNAM

Hay dirigentes del grupo de Boric (no s贸lo ellos) que apuntan a dificultades no menores para el intento de romper con el modelo neoliberal. Y tienen raz贸n. Pero, 驴a qui茅n se le ocurre pensar que pasar del capitalismo neoliberal a otro tipo de capitalismo pudiera ser algo f谩cil? Agreguemos que hay una vasta experiencia hist贸rica que se帽ala el car谩cter vacilante de la burgues铆a progresista (especialmente en el tercer mundo) en sus prop贸sitos de cambio. Lo que suele aumentar en ausencia de un bloque popular de izquierda medianamente s贸lido.[12] Luego, 驴c贸mo elevar la fuerza pol铆tica de la izquierda?

En breve, empujando por la ruta de la lucha de masas, asent谩ndose en la clase trabajadora y creando Poder Popular. Hay aqu铆 una estrategia de acumulaci贸n de fuerzas que difiere bastante de la v铆a parlamentario-electoral (ver Ap茅ndice II). Aqu铆, se llega al pueblo para apoyar sus luchas, impulsar su organizaci贸n pol铆tica y el desarrollo de su conciencia de clase. O sea, se trata de llegarle por abajo, generarle poder y dominio en sus centros de vida y de trabajo, y no por la ruta de las negociaciones y acuerdos super-estructurales con las c煤pulas partidarias que defienden el statu-quo.

IX.- Sobre la dictadura medi谩tica y sobre el Partido Comunista de Chile

Junto con el MIR, el PC fue el partido m谩s duramente combatido por la dictadura pinochetista. Con militantes perseguidos, encarcelados y asesinados. Solo infames pueden olvidarse de esto. Hoy y en los 煤ltimos a帽os y d茅cadas, no parece muy preocupado de las metas centrales: las de llegar a un sistema social socialista, para, desde all铆, avanzar a una sociedad comunista, aqu茅lla en que el 鈥渓ibre desarrollo de cada uno, ser谩 la condici贸n para el libre desarrollo de todos鈥. Por lo menos a nivel de su alta direcci贸n, tales ideales (鈥渦top铆as鈥 en el mejor sentido -que no literal- de la palabra), parecen del todo olvidados. Y si con Allende se situaron en el lado derecho de la Unidad Popular, en los tiempos de la Concertaci贸n, limaron a煤n m谩s sus prop贸sitos transformadores.

Con todo, han mantenido una virtud: estar siempre al lado de las luchas populares. Lo que les ha ganado el respeto de las partes m谩s avanzadas (i.e., con m谩s conciencia pol铆tica), de la clase trabajadora y que se ha reflejado en el nada bajo porciento de votos que han alcanzado en las 煤ltimas elecciones, Ello, en un marco de ataques medi谩ticos masivos e hist茅ricos. Y que recuerdan al franquismo-pinochetismo m谩s cerril y abyecto. Para nuestros prop贸sitos, los puntos a destacar ser铆an: i) todo grupo progresista[13] debe combatir sin vacilaciones la feroz dictadura medi谩tica que funciona en el pa铆s. Eliminar esta dictadura es condici贸n indispensable para que pueda existir un m铆nimo democr谩tico.

En el pa铆s, hablar de democracia sin resolver este problema no es m谩s que una pura y grotesca farsa; ii) la relativamente alta votaci贸n lograda por el PC, tambi茅n nos muestra que la dictadura medi谩tica puede ser, en alg煤n grado, rebasada por una organizaci贸n pol铆tica que sea fiel a las luchas populares, que no se 鈥渁rratone鈥 frente al poder. Y ojo que hablamos de un partido que no parece especialmente rupturista, m谩s all谩 de su nombre.

X .- Algo sobre la izquierda.

Por izquierda, entendemos los frentes, partidos y/o grupos que buscan romper con el capitalismo a secas, sin apellidos. Para el Chile de hoy, 茅sta no es una posibilidad realizable en el corto plazo, en lo inmediato. Por lo mismo, se trata de acumular fuerzas para tornar factible dicho prop贸sito. Y que esta acumulaci贸n de fuerzas sea congruente con las transformaciones que se busca materializar. Lo cual tambi茅n demanda: no solamente tener clara la exigencia de romper con el capitalismo a secas; tambi茅n tener una idea clara del sistema social con el cual se pretende reemplazar al capitalismo.

No se trata aqu铆 de una elecci贸n u opci贸n que quede al arbitrio de la gente, de lo que a veces algunos llaman 鈥渓ibre albedr铆o鈥. No, as铆 no funciona la historia. Se trata, en rigor, de lo que posibilita y exige la evoluci贸n del mismo capitalismo.[14] Y aqu铆, nos encontramos con una Formaci贸n Econ贸mica y Social que se denomina socialismo. La cual, adem谩s de sus rasgos espec铆ficos, porta otro: ser una fase preparatoria de un sistema superior, el comunista.

Pero, 驴cu谩les son los rasgos espec铆ficos del socialismo? 驴Cu谩les los de la fase comunista? M谩s a煤n, 驴por qu茅 en pr谩cticamente todas las experiencias o intentos por construir un r茅gimen socialista, se observan deformaciones nada menores y que han llevado, fatalmente, al derrumbe de esos reg铆menes?

驴Estos fracasos son inevitables? 驴Se pueden revertir? 驴D贸nde radica la ra铆z de esas deformaciones? 驴Se pueden corregir o declaramos que el socialismo (y con mayor raz贸n el comunismo) son imposibles, que atentan contra la misma naturaleza humana? La respuesta de los ide贸logos del sistema es conocida: el socialismo es contrario a la naturaleza humana (la que es esencialmente ego铆sta. Bentham dixit). Y claro est谩, tal tipo de respuestas son pura ideolog铆a: visiones deformadas e interesadas de la realidad.

Debemos rechazar esas posturas interesadas. Pero subsiste el problema sustantivo: 驴por qu茅 el fracaso de los ensayos de construcci贸n del socialismo? El tema es complejo y aqu铆 no lo podemos abordar. Pero es una exigencia que la izquierda no debe soslayar. No s贸lo para no repetir los fracasos hist贸ricos conocidos. Tambi茅n, porque saber el c贸mo, es indispensable para que la acumulaci贸n de fuerzas en el momento actual pueda ser exitosa.[15]

Notas

[1] Si el volar fuera una fuente de dolor para los p谩jaros, 驴qu茅 podr铆amos decir? Y si la actividad denominada trabajo, que es la constitutiva del mismo 鈥渉omo sapiens鈥, deviene un algo doloroso y mortificante, 驴qu茅 podemos decir?

[2] Am茅n de que la cultura contempor谩nea castiga bastante el arte de la lectura y del estudio.

[3] Ante la Comuna de Par铆s, con su derrota y la dur铆sima represi贸n que le sigui贸, Thiers juraba que el socialismo hab铆a muerto para siempre. Pero casi medio siglo despu茅s tuvo lugar la revoluci贸n bolchevique, dirigida por un Lenin que mucho aprendi贸 de esa derrota. Y en Chile, tambi茅n casi medio siglo despu茅s, las masas vuelven a rebelarse, sino contra el capitalismo a secas, por lo menos contra su variante neoliberal.

[4] Valga se帽alar: en los 煤ltimos a帽os, algunos antrop贸logos y 鈥渇il贸sofos鈥 tercer-mundistas y pre-l贸gicos, se pronuncian verbalmente contra el capitalismo, sobremanera en su aspecto distributivo. Y muy curiosamente, no postulan avanzar a sociedades post-capitalistas sino volver a pasados pre-capitalistas (feudales, campesinos, tribales, etc.), los que se pasan a idealizar en t茅rminos aberrantes. En esta postura, la emergencia y desarrollo del capitalismo (y todo lo que ha implicado), se entiende como un retroceso hist贸rico que ha degradado al ser humano y al planeta tierra. Por lo mismo, ser铆an los pa铆ses m谩s subdesarrollados y atrasados los que, eventualmente, se habr铆an salvado de ese 鈥渞etroceso hist贸rico鈥 ligado al capitalismo. Es lo que el profesor L贸pez Ar茅valo ha designado como 鈥渢eor铆a del salvaje feliz鈥.

[5] J. Robinson, 鈥淭eor铆a del desarrollo. Aspectos cr铆ticos鈥, p谩g. 11. Edic. Mart铆nez Roca, Barcelona, 1973.

[6] Recordemos al personaje de Brecht: 鈥渟i alguno patea, que sea yo. / Y si hay alg煤n pateado, que seas t煤.鈥

[7] Importa advertir: en tanto no surja por lo menos un pa铆s socialista importante en el 鈥減rimer mundo鈥, el avance de este r茅gimen en el 鈥渢ercer mundo鈥 se complica bastante.

[8] Para oportunistas como Boric, llegar al poder es ser reconocido como 鈥渧iable鈥 por el gran capital financiero y trasnacional.

[9] Un alto asesor de Boric habla de 鈥渃omplejizar鈥 la econom铆a, 鈥渦n concepto dif铆cil de explicar. Porque no es ni diversificar la matriz exportadora ni agregar valor a los productos exportados鈥. Entrevista a Diego Pardow, en La Tercera, 29, agosto, 2021. O sea, lo que est谩 muy claro es no romper con el neoliberalismo. Y el hacia d贸nde dirigirse, 鈥渓o tenemos bastante confuso鈥.

[10] Esto no significa socialismo. A lo m谩s, se podr铆a hablar de capitalismo de Estado.

[11] Como no es cosa de pasar en un a帽o a puestos de vanguardia, se suele enfatizar que una primera tarea es desarrollar la capacidad de adaptaci贸n-modificaci贸n de las tecnolog铆as importadas.

[12] No siempre una izquierda fuerte envalentona a la burgues铆a progresista. A veces la puede asustar. Siente que puede perder el control del proceso y que 茅ste puede ir m谩s all谩 de los l铆mites permisibles.

[13] Por progresismo entendemos los partidos o grupos que buscan romper con el modelo neoliberal avanzando a un capitalismo m谩s din谩mico, industrializador, con mejor distribuci贸n del ingreso y nacionalmente menos dependiente. Por izquierdismo, el movimiento que busca romper con el capitalismo (en cualesquiera de sus modalidades) y avanzar a un r茅gimen socialista.

[14] Un 谩rbol, que sepamos, puede dar hojas, flores o frutas. Pero no animales.

[15] Bien se sabe que las deformaciones que surgieron en la Uni贸n Sovi茅tica se trasladaron 鈥搈utatis mutandis- al funcionamiento de partidos comunistas que operaban en lugares muy distantes. Como fue el caso del PC chileno y muchos otros de Am茅rica Latina.

* Doctor en Econom铆a por la Universidad Estatal de Mosc煤, M. Lomonosov. Profesor鈥揑nvestigador Titular del Departamento de Econom铆a, en la Universidad Aut贸noma Metropolitana-Iztapalapa. Presentaci贸n del libro 鈥淐HILE: sue帽os, derrotas, esperanzas鈥; Ediciones INEDH, Concepci贸n, Chile, 2021. Palabras del autor, Jos茅 C. Valenzuela Feij贸o.

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