Jun 13 2020
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Ciencia y Tecnolog铆aSociedad

Empresas digitales, racismo y control

La pandemia ha funcionado como excusa perfecta para avanzar a pasos agigantados en los mecanismos empresariales y gubernamentales de vigilancia y control de la poblaci贸n en muchas partes del mundo. Una situaci贸n que es un problema en s铆 mismo, pero adem谩s conlleva aspectos ocultos tanto o m谩s inquietantes, como el manejo de nuestros datos para inducirnos a conductas de consumo o de elecciones pol铆ticas, entre otros.

Bajo el supuesto de que es necesario para el control de la pandemia saber qui茅nes y d贸nde est谩n los contagiados, (lo cual tambi茅n ser铆a un beneficio individual) se han producido m谩s de 40 aplicaciones electr贸nicas de monitoreo.聽 Son aplicaciones comerciales, a veces patrocinadas por gobiernos que han impuesto su uso obligatorio en la poblaci贸n, como en China o Australia. Empresas digitales, racismo y control. - Insurgencia Magisterial

En la mayor铆a de los casos, los gobiernos 鈥渁consejan鈥 a la poblaci贸n usar alguna aplicaci贸n, a veces desarrolladas en colaboraci贸n con instituciones gubernamentales. Google y Apple, cl谩sicos competidores, se pusieron de acuerdo para desarrollar y ofrecer una aplicaci贸n de este tipo.

Aunque estas aplicaciones se promocionan ahora en el contexto de la pandemia por Covid-19, se pueden usar para muchos otros fines. Por ejemplo, a partir de las protestas por el asesinato racista de George Floyd por la polic铆a de Estados Unidos, el Comisionado de Seguridad P煤blica de Minnesota, John Harrington, anunci贸 que usar铆an los datos recogidos por las aplicaciones de monitoreo, c谩maras, etc., para detectar quienes son las personas que protestan, con qui茅n se juntan, qu茅 hacen, d贸nde van, si son 鈥渢erroristas鈥 o 鈥渃rimen organizado鈥, etc. (https://tinyurl.com/ybll9s24)

Revel贸 as铆 que las autoridades pueden recolectar la informaci贸n de sistemas de monitoreo electr贸nicos -sean privados o p煤blicos- y que 茅stos se acopian en bases de datos que entregan los perfiles de cada persona, al cruzar e interpretar la informaci贸n. Por la cantidad de datos que se requiere manejar, esos perfiles son construidos por programas de inteligencia artificial, cuyos algoritmos son programados por personas concretas.

Empresas digitales, racismo y controlPara ello se basan en datos de la 鈥渞ealidad鈥 que ya existen, por lo que reproducen valores racistas, patriarcales, sexistas y discriminatorios de los pobres, migrantes, etc. Con el asesinato de Floyd en Estados Unidos, se difundi贸 un estudio que muestra que una persona negra tiene tres veces m谩s chances de que lo maten la polic铆a que una blanca. Traducido a 鈥渄atos鈥, el algoritmo no registra la violencia policial, sino que la poblaci贸n afroamericana (o latina, joven, migrante, etc.) es m谩s peligrosa, m谩s tendiente a ser criminal, que se junta con otras similares, etc.

Hay varios estudios sobre estas parcialidades de los sistemas de inteligencia artificial. Siendo un tema injusto y de preocupaci贸n, es solo un aspecto del problema, y es importante ver el conjunto de riesgos que conlleva la omnipresencia de las plataformas digitales sobre nuestras vidas. Las protestas crecientes sobre estas parcialidades de los algoritmos probablemente obligar谩n a las empresas a revisarlos, aunque no es sencillo que lo hagan y cometer谩n nuevas.

M谩s all谩 de la vigilancia para uso de las autoridades, el fin clave de las plataformas digitales, (porque es lo que les da m谩s dinero y los ha vuelto billonarios) es la recolecci贸n permanente de datos sobre cada uno de nosotros, nuestras familias y amigos, nuestras elecciones de todo tipo (de consumo, pol铆ticas, est茅ticas, sexuales y mucho m谩s). No solamente lo que escribimos en redes sociales y decimos en p煤blico. Lo que recogen esas empresas, es mucho m谩s de lo que creemos que compartimos.China a la cabeza de la carrera mundial de las divisas virtuales ...

Adem谩s de lo que expresamos en palabras, existe una enorme industria de recolecci贸n de datos y nuevos an谩lisis biom茅tricos, que analizan microm茅tricamente las diferentes expresiones de fotos, videos o c谩maras, y sistemas que interpretan esas micro-expresiones, conect谩ndolas con lugares, situaciones, emociones, reacciones a mensajes, etc.

A su vez, Facebook (y otras redes), complementan estos an谩lisis con perfiles psicol贸gicos y geo-referenciados, que les permiten ofrecer al mejor postor comercial o pol铆tico los datos de millones de personas, por grupos de edad, sexo, barrios, poder adquisitivo, preferencias, etc.

Con la pandemia, Naomi Klein explica que los cabilderos de las mayores plataformas digitales han estado muy activos en reclamar a los gobiernos su esencialidad y que 茅stos deben r谩pidamente construir infraestructura para permitir que expandan sus redes a todo rinc贸n de la tierra. Quitadas de la pena, mencionan que la pandemia les permiti贸 realizar un verdadero 鈥渆xperimento en educaci贸n鈥 y atenci贸n de la salud virtual, y que pueden remplazar a millones de maestros y personal de salud.

Han recolectado un volumen indescriptible de nuevos de datos de estudiantes de todos los niveles y de pacientes y sistemas de salud, que agregan a sus bases de datos. En muchos casos, como tambi茅n sucede en M茅xico, los propios gobiernos entregan a estas empresas la gesti贸n de los datos sobre educaci贸n y salud. Como dice Klein, se trata de una verdadera doctrina de shock en el nuevo capitalismo de la vigilancia.

 

*Investigadora del Grupo ETC

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