Ago 31 2022
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OpiniónPolítica

En 180 grados

Hasta hace muy poco tiempo, Héctor Llaitul, el líder mapuche de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), gozaba de un inmenso prestigio en todo el mundo de la izquierda y de la centro izquierda chilena. Se estimaba ampliamente que su lucha era justa al proponerse exigir del Estado la devolución de las tierras confiscadas (más de 300 mil hectáreas), como el reconocimiento de su identidad como nación y cultura.

Sin embargo, para la derecha y los poderosos empresarios de la macro zona sur del pa√≠s siempre se trat√≥ de un extremista y hasta terrorista empe√Īado en afectar las propiedades industriales y madereras que operan en toda la Araucan√≠a, esto es en los territorios que se le reconocieron como propios con la Independencia del pa√≠s, hasta que los gobiernos chilenos que sucedieron al del Libertador Bernardo O’Higgins impulsaron su desalojo e instalaci√≥n de migrantes europeos e inversionistas acogidos por el pa√≠s. Abogado de Llaitul dice que el l√≠der de la CAM har√° declaraci√≥n y ‚Äúdenuncia‚ÄĚ con detalle sobre supuestos acercamientos del gobierno - La Tercera

Haciendo caso omiso de la propiedad ancestral que hoy no solo la CAM clama por su devoluci√≥n sino el conjunto de las otras etnias y buena parte de la poblaci√≥n chilena. No es casualidad que uno de las familias m√°s ricas del pa√≠s, como es la heredera del magnate Anacleto Angelini, sea la due√Īa de la Celulosa Arauco cuya empresa se ense√Īorea en la zona y le ayuda a incrementar su fortuna de m√°s de 3 mil 500 millones de d√≥lares.

La palabra de Llaitul y su √©pica lucha han merecido reconocimiento y asistencia internacional y los √ļltimos gobiernos del pa√≠s han comprometido una paulatina, aunque desganada, devoluci√≥n de sus territorios, as√≠ como se han dado pasos en el reconocimiento de su condici√≥n, lengua, bandera y otros emblemas. Sumado el testimonio de m√ļltiples historiadores que han consignado que la lucha mapuche contra el imperio espa√Īol fue decisiva para el establecimiento de nuestra rep√ļblica. No est√° dem√°s decir que gracias a las armas empu√Īadas por tantos patriotas fue posible nuestra Emancipaci√≥n y que despu√©s los guerrilleros de entonces fueran reconocidos como h√©roes de la Patria.

En un giro de 180 grados, expresiones pol√≠ticas que aplaud√≠an el levantamiento mapuche una vez instalados en el Gobierno francamente se sumaron a la intenci√≥n del Presidente Sebasti√°n Pi√Īera por militarizar la Araucan√≠a, mediante sucesivos estados de emergencia y el env√≠o a la zona de fuertes contingentes policiales y militares.

No somos chilenos, somos MapucheEn una decisi√≥n que solo ha venido a legitimar la rebeld√≠a de Llaitul y de sus organizaciones, inst√°ndolos a realizar tomas de predios, sabotaje a diversas empresas como a ‚Äúrecuperar‚ÄĚ la madera comercializada por estas poderosas compa√Ī√≠as. ‚ÄúCada √°rbol de la zona es de nuestra propiedad‚ÄĚ dicen con raz√≥n los diversos longos y combatientes¬† de una naci√≥n que nunca se ha doblegado ante la opresi√≥n que sistem√°ticamente se le ha ejercido durante cinco siglos.

Sorprende entonces que el gobierno de los m√ļltiples referentes del Frente Amplio, comunistas y diversas otras expresiones que formaron parte de la Concertaci√≥n y de la Nueva Mayor√≠a se empe√Īen ahora en recurrir a la Ley de Seguridad del Estado, propiciando querellas criminales para neutralizar lo que es, sin duda, un severo conflicto que tiene origen en el despojo y el atraso en que viven los mapuches reconocidos a√Īos atr√°s por los obispos chilenos como ‚Äúlos m√°s pobres entre los pobres chilenos‚ÄĚ.

En virtud de lo anterior es que el propio Llaitul ha sido encarcelado y formalizado nuevamente por los más diversos cargos, además el de fomentar la lucha armada y atentar contra las autoridades. No olvidemos que también hasta hace solo algunas semanas, voceros de la izquierda política prometieron renunciar a la aplicación de estas leyes represivas, apostando como dijeron al diálogo con las comunidades y dirigentes de esta etnia.

Quiz√°s en c√°ndida consecuencia de esto es que una estrecha colaboradora de la ministra de Desarrollo Social, Jeanette Vega, realiz√≥ en su nombre contactos telef√≥nicos para alentar un proceso de di√°logo con el l√≠der de la CAM, comunicaci√≥n que fuera infiltrada por la Polic√≠a de Investigaciones y revelada a La Moneda. Lo que veloz e ins√≥litamente llevara al Presidente Boric a destituir de su cargo a esta secretaria de Estado, accediendo a la petici√≥n, o exigencia, que en este sentido le hiciera la UDI, una de las colectividades de la derecha m√°s extrema. Tensi√≥n en Chile: Pi√Īera declara el estado de excepci√≥n en la regi√≥n en conflicto con los mapuches - LA NACION

Aunque muchos dudan realmente que la iniciativa de la Ministra no fuera alentada por sus superiores, lo evidente es que con esta destitución los actuales moradores del Poder Ejecutivo están desahuciando realmente al diálogo y optado por el camino de apertrechar a las FF.AA y las policías para emprender una segunda Pacificación de la Araucanía. Recordemos, de paso, que recién la misma Ministra reconoció en una entrevista que en Chile había presos políticos mapuches, en palabras que después tuvo que desistirse o fuera conminada a ello.

Queda m√°s que claro que con Llaitul en la c√°rcel se har√° muy dif√≠cil lograr que los √°nimos en la Araucan√≠a se apacig√ľen y que este gobierno pueda conseguir el prop√≥sito hasta ayer prometido de lograr la paz con el pueblo mapuche con el reconocimiento pleno de sus derechos conculcados y su justa reparaci√≥n. Desgraciadamente, queda consignada la enorme influencia que mantienen los sectores m√°s retardatarios y racistas del pa√≠s ante La Moneda y los medios de comunicaci√≥n masivos.

Protagonizados, como consta, por una suerte de animadores televisivos que m√°s bien ofician de locutores comerciales y caja de resonancia de los intereses que los poderosos consorcios que los financian, antes que desempe√Īarse como periodistas libres, independientes y satisfactoriamente informados.

Chile: Gabinete de Boric sufre primera "baja" por conflicto mapuche ‚ÄĒ MercoPressPara ser justos, hay que reconocer que la destituci√≥n de la Ministra y aquella majadera insistencia oficial de que ‚Äúnadie est√° por sobre la Ley‚ÄĚ para impugnar el justo malestar y levantamiento mapuche, no es visto por buenos ojos por parte del propio gobierno y sus partidos y movimientos asociados. Por lo que ya se augura que puedan sucederse rupturas al interior de la coalici√≥n de gobierno por su melifluo asentimiento con lo demandado por los opositores.

Adem√°s de los pron√≥sticos electorales que se√Īalan las encuestas, tambi√©n se consigna que el liderazgo de Boric y de su m√°s cercano c√≠rculo de colaboradores ha ido perdiendo credibilidad por sus reiteradas inconsistencias ideol√≥gicas, como por la incertidumbre que aumenta respecto de que el Ejecutivo realmente se proponga realizar las profundas reformas econ√≥mico sociales prometidas. Tanto es as√≠ que antes de los resultados del pr√≥ximo Plebiscito, la Moneda ya viene propiciando acuerdos amplios que lleven a enmendar el texto constitucional en caso de que √©ste llegara a aprobarse. De nuevo la tan recurrida unidad nacional pudiera servir para que sigan posterg√°ndose las reformas que el pueblo ha demandado largamente en las calles y pueblos.

Lo que se comprueba todos los d√≠as es que por sobre la ley, pero especialmente por encima de la justicia y la palabra empe√Īada, siguen gobernando los mismos y oscuros intereses. Lo que alienta que las tensiones del sur y del norte terminen abrazando todo el territorio con un nuevo estallido social. Ahora en dem√©rito de los que antes lo propiciaron con tanto entusiasmo.

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