Jun 11 2009
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AmbienteCiencia y Tecnología

En Europa, todas las luces podrían ser verdes en 2050

Julio Godoy*

La Unión Europea (UE) podría cubrir toda su demanda de energía con fuentes renovables como la eólica y solar para 2050, pero los gobiernos deberían tomar ahora las decisiones correctas, según expertos. En ese sentido, recomiendan no autorizar más construcción de centrales eléctricas tradicionales, entre ellas las que usan carbón como combustible, acelerar el cierre de las centrales nucleares y apoyar la inversión en eficiencia y fuentes renovables.

 

La modernización de las matrices energéticas (la proporción que representa en la producción de energía una u otra fuente) en cada país es un requisito ineludible, dijo el profesor de economía de la energía Olav Hohmeyer, de la Universidad de Flensburg.

La modernización de los acumuladores también, pues es necesario compensar las oscilaciones en la cantidad de electricidad que generan fuentes inestables como el viento y el sol, según Hohmeyer, también miembro del estatal Consejo Asesor Ambiental de Alemania (SRU).

Este experto, coautor de un informe que el SRU presentó al gobierno de Angela Merkel sobre cómo llegar a una matriz energética que dependiera totalmente de fuentes renovables para 2050, consideró que en ese caso las plantas nucleares y de carbón se tornarían superfluas.

Para 2020, las plantas de energía existentes hoy en Alemania necesitarán funcionar durante 1.200 horas al año, en lugar de las 8.000 actuales, para cubrir la demanda nacional, según el Instituto para los Sistemas de Tecnología Energética Eólica (IWES).

El estudio, realizado a pedido del Partido Verde alemán, indica que "el reemplazo de grandes plantas energéticas tradicionales o su ampliación es, dada la gran provisión de fuentes renovables, técnicamente innecesaria y económicamente poco lucrativa".

"Gobiernos europeos, entre ellos el alemán, cometen un error al autorizar nuevas plantas de carbón, pues detienen la expansión y el uso eficiente de las instalaciones que usan fuentes renovables", dijo Hohmeyer.

Esto se debe a que, en caso de exceso de energía, las turbinas eólicas y los generadores fotovoltaicos son más fáciles de apagar. Las centrales tradicionales, en cambio, deben funcionar ininterrumpidamente para hacerlo de manera económicamente eficiente.

Sólo en Alemania hay en construcción 10 plantas a carbón. Las autoridades consideran otros 15 proyuectos. Un puñado de centrales nucleares está en obras en Francia y en Finlandia.

Si el programa del gobierno alemán sirve como señal, a pesar de todas las evidencias científicas y empíricas y las demandas de los ambientalistas, las centrales a carbón continuarán existiendo.

El ministro de Ambiente, Signar Gabriel, no logró convencer a su Partido Socialdemocrático (SPD) de incluir en la plataforma para las elecciones generales del año próximo normas más rigurosas en la materia.

El SRU estimó que, para detener el recalentamiento planetario, los países industrializados deberían reducir sus emisiones de gases invernadero en al menos 80 por ciento para 2050. Para lograr tal reducción, se debería eliminar gradualmente las plantas que funcionan a base de combustibles fósiles, como las de carbón.

"Dada la larga vida que tienen las centrales de energía, las decisiones que se tomen ahora marcarán el paisaje en los próximos 40 años. Las inversiones de largo plazo no deberían contradecir la intención principal de reducir las emisiones", sostuvo Hohmeyer.

Esto significa que construir nuevas plantas a carbón sólo se justificaría si se lanzaran, al mismo tiempo, esquemas efectivos de captura de carbono.

El informe del SRU considera técnicamente factible producir toda la energía demandada en la Unión Europea para 2050 de fuentes renovables. Pero, para cumplir con esa meta, se deberían tomar medidas ahora.

La experiencia alemana apoya esos argumentos. El gobierno declaró a fines de 2005 que, para 2010, se generaría 12,5 por ciento de la electricidad de fuentes renovables. Y, antes aun de cumplirse el plazo, los alemanes ya superaron el objetivo y llegaron a 15,1 por ciento.

Expertos y funcionarios del Ministerio de Ambiente pronosticaron que, para 2020, Alemania generaría hasta 30 por ciento de su electricidad de fuentes renovables.

La construcción de nuevas centrales tradicionales constituiría una barrera para la expansión de los generadores eólicos y solares, según el estudio del SRU.

Otro informe, realizado por el Instituto de Investigación de Sistemas e Innovación radicado en Karlsruhe, evaluó que el desarrollo de las fuentes renovables de energía tiene el potencial para crear hasta 1,4 millones de empleos en toda Europa.

Si la porción de la energía correspondiente a fuentes renovables crece a 20 por ciento para 2020, los empleos del sector se duplicarán del actual 1,4 millones a 2,8 millones en apenas 11 años, indica el estudio.

Pero para eso sería necesaria una inversión calculada en 210.000 millones de euros (unos 300.000 millones de dólares. Como contrapartida, la inversión representaría un crecimiento económico de más de uno por ciento del producto regional.

*Corresponsal de IPS en Berlín

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