Abr 17 2018
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Cultura

Eugenio Mandrini, o Disc茅polo, la desesperaci贸n y Dios

Acad茅mico Titular de la 鈥淎cademia Nacional del Tango鈥, Eugenio Mandrini, Primer Premio Municipal de Poes铆a (2008-2009), destacado escritor de microficciones, con nosotros rememora, entre otros temas, su etapa como guionista de los m谩s renombrados dibujantes de historieta (Horacio Altuna, Francisco Solano L贸pez, Alberto y Enrique Breccia, Leopoldo Dura帽ona, entre otros).

En otras ocasiones has definido p煤blicamente tus preferencias, improvisado instant谩neas, perge帽ado esbozos o estampas. Hoy, para nosotros, 驴qu茅 retrato de vos nos ofrecer铆as?

Con Mart铆n Gardella

鈥 Comenc茅 a respirar formando parte de una familia constituida por cinco miembros: mi padre, mi madre, mi hermana, los libros y yo.聽Ya de ni帽o, mi padre fue mi mentor, mi gu铆a en el oficio de lector, pase谩ndome primero por los tr谩gicos y 茅picos griegos, despu茅s por el siglo de oro espa帽ol y, por 煤ltimo, por la gran literatura rusa y la no menos grande de la francesa, per铆odo que despu茅s complet茅 con los contempor谩neos. Eso fue suficiente para enamorarme de las palabras, y no solo de 茅stas, sino tambi茅n de un punto aparte y de una coma. Llegu茅 a so帽ar que la coma era una puerta donde la sorpresa me aguardaba con los brazos abiertos.

A quien me pregunte la edad, le dir茅 que en diciembre cumpl铆 141 a帽os, porque sigo la huella de diplodocus que dej贸 mi padre. De lo dicho surge tambi茅n que soy de sagitario, pero aclaro que nosotros, los sagitarianos, no creemos en los hor贸scopos.聽Supe de la poes铆a cuando siendo un pibe, el d铆a en que al ir a la panader铆a y en vez de pedir medio kilo de pan, dije: 鈥減an, medio kilo鈥. Es que hab铆a descubierto el hip茅rbaton, recurso ret贸rico que consiste en practicarle al giro una s煤bita torsi贸n, procedimiento que m谩s tarde aprender铆a a exprimirlo hasta producir cadencia.

He elegido vivir en constante exaltaci贸n po茅tica, y es por ello que cuando empezaron a llamarme loco, comprend铆 que estaba en el buen camino.聽A su tiempo, escrib铆 novela, cuentos, guiones de historieta y hoy, adem谩s de poes铆a, mantengo estrechos v铆nculos incestuosos con la microficci贸n, a la que siento como mi madre, mi amante, mi hermana, mi hija.

Amo la opera porque es la casa de los h茅roes vocales, y al tango porque sus evocaciones y nostalgias nos devuelven el cielo que perdimos una vez.

Mi otro amor o especialidad es ser lector, es decir, desenterrar tesoros en medio de la noche.

驴Qu茅 pienso del mundo? Que hay que vivirlo con un ojo perplejo y el otro insomne.

驴Qu茅 busco al escribir? Que la palabra brille como un sol o, al menos, como la sombra de un tigre.

驴Mi color? El rojo, un tanto brumoso por la 茅poca.

驴M煤sicos? Beethoven, Verdi, Piazzolla.

驴Voces? Callas, Gardel, Serrat.

驴Qu茅 pienso de Dios? Que existe, se llama Shakespeare y est谩 en expansi贸n.

驴Forma preferida de morir? Distra铆damente.

驴Mi felicidad? La mujer, mi hijo, un amigo, la soledad, la multitud.

驴Un sue帽o? Despertar el d铆a despu茅s de haberme helado.

驴Otro sue帽o? Que el cuervo de Poe continu茅 diciendo 鈥渘unca m谩s鈥 hasta que la miseria, la angustia y el olvido, sean nunca m谩s.

Si me preguntan qu茅 es la poes铆a, digo que es un estado de ceguera desde el cual se ven otras luces, incluso otras sombras. Si me preguntan qu茅 es la microficci贸n, digo que es un rayo de luz en un s贸tano o m谩s bien el escorpi贸n que viene a morderme la camisa.聽Creo que tanto el poema como la microficci贸n son construcciones que trato de edificar mediante innumerables borradores, tantos que alfombran el piso.

Creo tambi茅n, como Eluard, que hay otro mundo y est谩 en 茅ste. Y creo asimismo en la piedad,聽 a la que llamo cada vez que, al escribir, transpongo la frontera de lo real. No s茅 si he sido claro.

鈥 S铆, Eugenio, lo sos. Instal茅monos por un instante en la (eventual) claridad de tu adolescencia, y la seguimos desde all铆.

鈥 A los catorce a帽os, mi primer trabajo: escribir guiones de historieta en revistas hoy desaparecidas. M谩s tarde, cuentos para revistas femeninas como 鈥淢aribel鈥 y 鈥淰osotras鈥; adem谩s, para las Selecciones Policiales y Gauchescas de Editorial Codex. Todo eso, sin dejar de intentar el poema, ganando premios en concursos de poes铆a tradicionalista: por ejemplo, sobre 鈥淟as mujeres gauchas鈥 y sobre el Chacho Pe帽aloza. Ya en 1970, gan茅 el primer premio de poes铆a que organizara la Biblioteca Popular 鈥淐ornelio Saavedra鈥, circunstancia que me permiti贸 iniciar y sostener una larga amistad con el poeta Joaqu铆n Giannuzzi.

Y comenc茅 a redactar guiones para las revistas de la Editorial Columba, creando un personaje gauchesco para el 脕lbum de 鈥淓l Tony鈥, llamado 鈥淩osendo, el toro鈥, que se mantuvo durante a帽os, pasando luego a la Editorial Skorpio, donde escrib铆 numerosos guiones unitarios, y adem谩s otro personaje, llamado 鈥淟a maga鈥, el que se reprodujo en Espa帽a e Italia, mientras que en nuestro pa铆s produje guiones para los renombrados dibujantes Domingo Mandrafina, Horacio Altuna, Gustavo Trigo, Carlos Casalla, Francisco Solano L贸pez, Carlos Roume, Leopoldo Dura帽ona, y Alberto y Enrique Breccia.

Pero ya hac铆a tiempo que ven铆a en conflicto con la historieta, para sustituirla por la poes铆a y la narrativa. Al respecto, recib铆 una importante menci贸n en el concurso de novela organizado por el Diario 鈥淟a Opini贸n鈥 y Editorial Sudamericana, tambi茅n en 1970, con un jurado compuesto por Juan Carlos Onetti, Julio Cort谩zar, Augusto Roa Bastos y Rodolfo Walsh. La novela se titul贸 鈥淟a bilis鈥 y por enigm谩ticas razones no lleg贸 a publicarse. Y siempre alrededor del setenta recib铆 una menci贸n en un concurso organizado por Canal 13, sobre obras de teatro para TV, con duraci贸n de treinta minutos, que gan贸 Rodolfo Walsh con 鈥淟a granada鈥, pero el canal nunca film贸 las obras premiadas, pese a que ello constaba en las bases del concurso.

聽鈥 驴Y ya en la d茅cada siguiente?

鈥 Se publica en el 87 el hoy inhallable 鈥淐riaturas de los bosques de papel鈥, a trav茅s de Editorial ECA, 煤ltima editorial que tuvo el Estado, y dado que estaba compuesto por poemas y cuentos breves y brev铆simos, me permiti贸 entrar en el mundo de la microficci贸n, a tal punto que en diciembre de 2014 se public贸 en Espa帽a 鈥淟as otras criaturas鈥, por Editorial Menoscuarto, 铆ntegramente dedicada a la microficci贸n. A su vez, al a帽o siguiente, Editorial Macedonia, de Buenos Aires, public贸 鈥淟a vida repentina鈥, selecci贸n de 鈥淐riaturas de los bosques de papel鈥.

鈥 El volumen 鈥淟a Argentina en pedazos鈥 de Ricardo Piglia (Ediciones de la Urraca, 1993), incluye tu adaptaci贸n a la historieta, ilustrada por Solano L贸pez, del cuento 鈥淐abecita negra鈥 de Germ谩n Rozenmacher (1936-1971).

鈥斆塻te result贸 ser un trabajo interesante que en su momento fue estudiado en alguna Universidad. Sobre el mismo entend铆a que adaptar a la historieta un cuento de lenguaje macizo como el de Rozenmacher, se pod铆a resolver eliminando la escritura del autor y respetando s贸lo su esp铆ritu y el contenido, vertidos ambos en el cl谩sico di谩logo del gui贸n, que es la esencia de este tipo de literatura de im谩genes, sostenido, a veces, por el silencio, vale decir, la primac铆a del dibujo con exclusi贸n de la palabra.

鈥 鈥淒isc茅polo, la desesperaci贸n y Dios鈥 es el t铆tulo del ensayo con el que contribuiste al acervo de la Academia Nacional del Tango.

鈥 Se trat贸 de una exigente experiencia. Me permit铆 eliminar por completo los datos biogr谩ficos del autor, y someterme al ejercicio del 鈥渄esplazamiento鈥, es decir, viajar de autor a autor, o sea, desde mi lugar hacia el de 茅l, hacer all铆 la carnadura, y llegar a su interioridad, a su introspecci贸n. Qued贸 entonces el ensayo como escrito por 鈥渄entro鈥 del mismo Disc茅polo, desde su desesperaci贸n y sus duros planteos y disputas sobre Dios.

鈥 驴Develar铆as lo acontecido con鈥淟a bilis鈥, esa novela que nunca se public贸?聽

鈥 La novela trataba la relaci贸n entre dos empleados de oficina; uno, peronista de la primera hora, y el otro, un te贸rico de izquierda, en medio del marco hist贸rico de una crisis social y econ贸mica. En cuanto a lo enigm谩tico, result贸 ser que tanto en la Editorial Sudamericana (que auspici贸 el concurso junto al diario 鈥淟a Opini贸n鈥) como en Cedal (Centro Editor de Am茅rica Latina), donde la present茅, fue rechazada por exceso de t茅cnicas que hac铆an confusa la historia. Creo que s铆, que era cierto eso, dado que entre la sucesi贸n de ejercicios t茅cnicos, me dediqu茅 a dar, en cada una de las secuencias de la novela, que no eran pocas, cinco o seis versiones, motivo por el cual su lectura parec铆a destinada s贸lo a lectores te贸ricos de la novela.

De todos modos, tambi茅n fue enigm谩tico el hecho de que ambos directores de dichas Editoriales, o sea, tanto Enrique Pezzoni como Luis Gregorich, me 鈥渋nvitaron a aclarar la historia鈥 con posibilidades de ser publicada. Desist铆 de ello por temor a que la novela quedara reducida a polvo entre los dedos, y decid铆 enterrarla en el olvido, al punto de terminar extravi谩ndola. Aun as铆, la novela hab铆a sido mencionada por el Jurado.

鈥 Aunque mucho trasluce el t铆tulo de la revista que llegaste a dirigir, 驴la evocamos?

鈥 鈥淏uenos Aires Tango y lo Dem谩s鈥, que codirig铆 con el poeta H茅ctor Negro, fue una revista independiente que edit贸 60 n煤meros en 30 a帽os, sostenida a pulm贸n y 茅xtasis por un grupo de amigos solidarios. Y es cierto lo que dec铆s respecto al t铆tulo que lo delata todo. Sin embargo, adem谩s del material informativo y ensay铆stico sobre la ciudad y el tango, no falt贸 el espacio destinado a lo creativo, mediante la incorporaci贸n permanente de poemas y cuentos, tanto de los integrantes de la revista como de autores conocidos. Al respecto, mis textos sobre dichos g茅neros, fueron recuperados en un reciente libro titulado 鈥淐on voz de perro lunar鈥.

鈥 Sos de la 贸pera 鈥渦n entusiasta al borde de la locura鈥. 驴鈥淣abucco鈥 de Giuseppe Verdi, 鈥淐armen鈥 de Georges Bizet, 鈥淭rist谩n e Isolda鈥 de Richard Wagner, 鈥淪ans贸n y Dalila鈥 de Camille Saint-Sa毛ns, 鈥淥rfeo y Eur铆dice鈥 de Christopf聽 Willibard Gluck o 鈥淢efist贸feles鈥 de Arrigo Boito?

鈥 En todas ellas y en las que falta citar, destellan grandes momentos orquestales, corales y de voces individuales que me exaltan. Esto me hace recordar lo que alguna vez escribi贸 un desconocido lexic贸grafo: 鈥淟a m煤sica es la m谩s arrebatadora de las artes鈥, bello concepto que comparto plenamente, aunque tambi茅n la poes铆a derrama sus arrebatos, desde un sentido m谩s secreto o 铆ntimo, como es a trav茅s de las dos 鈥淪鈥, es decir, la Sugerencia y la Seducci贸n.

鈥 Se lee en 鈥淵o el supremo鈥 de Augusto Roa Bastos: 鈥淟a obra maestra de ficci贸n de todos los tiempos habr铆a sido aquella en la que estuviesen unidas la magia armoniosa de la prosa de Cervantes y la prodigiosa capacidad de invenci贸n verbal de Quevedo.鈥 驴Qu茅 otra uni贸n fantase谩s que hubiera brindado la obra maestra de ficci贸n de todos los tiempos?

鈥 En principio dicha frase, y que me perdone Roa Bastos, a quien admiro, suena a glorificaci贸n de los muertos o a culto de la personalidad. Si la novela hablara, seguro que resistir铆a con s贸lidos argumentos engrosar el g茅nero con los restos de los pr贸ceres. El arte literario, estudiado hist贸ricamente, goza de una tr铆ada que se mantiene en el tiempo felizmente inalterable: me refiero al entramado compuesto por Legado 鈥 Metamorfosis 鈥 Continuidad. Lo que surja de all铆 puede ser m谩s significativo y poderoso que cualquier enso帽aci贸n. El pasado es la fuente a la que hemos de acudir hasta ahogarnos, y los muertos c茅lebres son nuestros padres. 驴Qu茅 m谩s?

鈥 驴Con qu茅 nos vamos a encontrar en tus futuros libros?…

鈥 Nunca padec铆 la ansiedad por la publicaci贸n. Debe ser porque cada libro m铆o necesita una horneada m铆nima de cinco a帽os. Pese a ello siempre espero que alguna bifurcaci贸n o atajo me permita presentir, brumosamente, la materia de un pr贸ximo libro. Hoy estoy trabajando poemas extensos de tipo enumerativo con contextos propios. No s茅 si todo eso se edificar谩 a trav茅s de poemas unitarios o de una ligaz贸n de textos donde el verdadero poema sea la totalidad del libro, vale decir, un libro trabajado con fragmentos o ruinas que, bien montadas, puedan hacer las veces de una construcci贸n.

鈥 鈥淯n homenaje al v茅rtigo鈥 es el subt铆tulo de tu poema 鈥淟os bailarines de tango鈥. Es un tanguero que no sabe bailarlo (yo), quien se imagina que sos muy buen bailar铆n. 驴Me lo confirm谩s? Imagino tambi茅n que habr谩s, muchas veces, 鈥渋do a la milonga鈥.

鈥 Lamento defraudarte, Rolando. No soy ni siquiera buen bailar铆n. Amo el tango, su poes铆a, su m煤sica y sus interpretes; incluso escrib铆 un libro sobre los poetas del tango. Pero no soy tanguero, lo amo desde la poes铆a. Por otro lado, s铆, visit茅 milongas por razones de conocimiento directo, y supe que eran y son recintos Fellinescos. En cuanto a los bailarines, me resultan solemnes y machistas, lo cual es parad贸jico, pues el baile del tango es un arte admirable. 驴C贸mo surgi贸 el poema citado? Me di cuenta que los bailarines, cuando dibujan sus fant谩sticas figuras, no miran a los espectadores, en realidad los atraviesan. Es decir, su mirada va lejos, a otra latitud, como hipnotizados por algo invisible. Es que ellos est谩n concentrados en su arte, como todo creador en medio de su incierta creaci贸n. Ese acto de llegar a la hondura desde el instinto y la audacia, merecen mi m谩s alto respeto. Por eso el poema.

鈥 驴De qu茅 modo proced茅s en procura de corregir las sucesivas versiones de un poema o microficci贸n?

鈥 Bueno, esto ya es un cap铆tulo aparte. Primero debo decir que intento ser un perfeccionista, mas no para alcanzar la excelencia t茅cnica, que tiene alma de estatua y pese a ello es imprescindible, sino para llegar a la sencilla fluidez. Ahora s铆 voy a la pregunta. Una vez 鈥渧olcado鈥 el poema, si noto alg煤n desequilibrio o desarmon铆a tanto en el planteo, en el tratamiento, como en el lenguaje, rehago el mismo desde un nuevo enfoque y despu茅s otro y otro m谩s, hasta que el poema est茅 mas o menos dome帽ado, obsesi贸n que me lleva a alfombrar el piso de borradores.

Reci茅n entonces comienza el segundo tramo de la correcci贸n, mejor dicho, la 鈥渃orrigienda鈥 como bien sab铆a decir Alfonso Reyes. Por un lado, penetro en la lectura solitaria, es decir, la del ojo, que nunca es abarcadora del todo. Correcci贸n que luego completo con la audici贸n, o sea, la lectura en voz alta, a fin de pasear por el territorio del sonido y, adem谩s, completar ciertos espacios que el ojo, por su condici贸n circular, no ve del todo. Finalizada dicha traves铆a, me desplazo hacia el lector, intento convertirme en 茅l y completo la correcci贸n a la manera de un dentista al arrancar una muela: impiadosamente. En fin, para m铆 resulta una delicia la 鈥渃orrigienda鈥.

鈥 Transcribo de 鈥淢emoria hist贸rica del m谩s grande existencialista norteamericano鈥, art铆culo de Williams Burroughs: 鈥淵o hab铆a perdido el inter茅s como un ni帽o en la escritura, quiz谩 porque no estaba capacitado para enfrentar lo que todo escritor debe hacer frente: toda la mala escritura que tendr谩 que hacer antes de que escriba algo bueno.鈥 驴Llegaste, Eugenio, como Burroughs, a percibirte tan desanimado? 驴C贸mo son tus des谩nimos, tus fastidios?

鈥 Mis des谩nimos. Otro cap铆tulo singular. Los tengo en cantidad y son audibles. Los consorcistas del edificio donde habito dan fe de ello. Sucede que utilizo m谩quina de escribir (rechazo la computadora porque necesito tocar el papel, cuanto m谩s rugoso y menos satinado sea, tanto mejor, y sentir que late en los dedos; me atrae tambi茅n el peso de algunas teclas cuando ensucian de tinta letras o palabras, hecho 茅ste que le imprime otro volumen al texto; por 煤ltimo, su traqueteo de tren me hace viajar).

Bien. Cuando ella, mi amada y estruendosa Remington, por razones mec谩nicas se atasca, la denuesto con lenguaje de tribuna y hasta llego a pensar, pobre santa, que, en ciertas circunstancias, todos podemos ser asesinos. Claro que m谩s tarde, si rueda como una locomotora feliz hacia su meta final, la acaricio y la beso igual como lo hago con un poema, m铆o o de otro poeta, que despida luz. Otro des谩nimo proviene cada vez que la hoja en blanco se me resiste y no puedo聽 sembrar all铆 ni una s铆laba o letra; profundo desconsuelo que me lleva a ir al Parque Lezama, a sentarme en un banco, y quedar blando o algodonoso, como si fuera yo el 煤nico culpable de las penas del mundo. Desde luego que, de pronto, resucito, mando todo al diablo, vuelvo a mi casa, introduzco una nueva hoja en la Remington y aguardo a que las Musas me sean propicias.

鈥 驴Qu茅 literatura te interesa porque te 鈥渄escoloca鈥?

鈥 En realidad me 鈥渄escolocan鈥 los grandes creadores, con sus giros, sus volares, sus fulgencias, esos que detienen el paso del tiempo o saben enga帽arlo. Por ejemplo Shakespeare, cuando le hace decir a uno de sus hijos teatrales, que 鈥渓a historia es un cuento narrado por un idiota lleno de sonido y de furia鈥, y m谩s a煤n cuando dicha frase contin煤a, m谩s de trescientos a帽os despu茅s, en William Faulkner, que se apodera de un fragmento de la misma para significar su novela titulada 鈥淓l sonido y la furia鈥.

O cuando Borges, en su cuento 鈥淓l inmortal鈥, escribe: 鈥淟lov铆a con lentitud poderosa鈥. 隆Santo cielo azul o negro! 驴Qu茅 es eso de una lluvia lenta? 驴Y que es aquello de la lentitud poderosa? Y completo con un agudo hip茅rbaton de Giosu猫 Carducci cuando escribe: 鈥渆l silencio verde de los campos鈥. Otros, que no son ni ser谩n grandes, habr铆an escrito 鈥渆l silencio de los campos verdes鈥. Al fin y al cabo, la poes铆a es el g茅nero que crea lo fascinante imposible, y en este caso el silencio bien puede ser verde. Todo eso me 鈥渄escoloca鈥, para 鈥渃olocarme鈥 mejor.

鈥 驴Ten茅s alg煤n tema o asunto que te ronde desde hace bastante tiempo y al que 鈥渘o le hayas encontrado la vuelta鈥 como para materializarlo en un texto art铆stico?

鈥 S铆, lo tengo. Y son dos: la Gracia y la Medida. 驴Qu茅 es la Gracia? 驴Qu茅, la Medida? 驴Qu茅 luz de rel谩mpago hace que la Gracia se haga visible, sutilmente visible? 驴Y qui茅n de cualquiera de nosotros llega al privilegio de la Medida cuya exactitud ni siquiera la tienen los relojes de precisi贸n at贸mica? 驴Son ambas materias estables o huidizas? 驴Qui茅n las convoca: alg煤n 谩ngel, alg煤n fantasma, alg煤n monstruo, alg煤n espejismo, alg煤n dios enajenado por la est茅tica, alg煤n mago tah煤r de esos que todo lo muestran y todo lo esconden? 驴C贸mo es posible que un poema haya alcanzado la excelencia y, sin embargo, la Gracia permanezca ausente? 驴O en qu茅 momento quitar las manos de las teclas y saber (creer) que es esa y no otra la 煤ltima l铆nea de lo escrito? Me detengo aqu铆. He llegado a la conclusi贸n de que tanto la Gracia como la Medida, son actos sobrenaturales.

鈥 驴Algo del orden del aturdimiento, por ejemplo, habr谩s percibido, apenas supiste que un jurado compuesto por Antonio Gamoneda, Juan Gelman, Gonzalo Rojas 鈥攍os tres, Premio Cervantes鈥 y Jorge Boccanera, en Fallo Un谩nime te hab铆an otorgado el Premio 脷nico e Indivisible del Concurso de Poes铆a 鈥淥lga Orozco鈥 2008, por tu 鈥淐onejos en la nieve鈥?

鈥 Primero me invadi贸 la sensaci贸n de levitar, ese estado de flotaci贸n fantasmal semejante al de los astronautas en la ingravidez de sus caminatas. Ya repuesto de ese cross a la mand铆bula, volv铆 a pensar sobre aquello que hab铆a descubierto hac铆a mucho: que la poes铆a es un gran 茅mbolo movido por opuestos: por un lado, para algunos, es constrictora como una boa y, para otros, es abundante como los vientos j贸venes, como el desamor o como los buenos elefantes. Supe entonces, junto a la levitaci贸n, que 鈥淐onejos鈥︹ hab铆a sido escrita con la mezcla, acaso monstruosa, de esos opuestos.

Ficha

Eugenio Mandrini naci贸 el 16 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, donde reside, capital de la Rep煤blica Argentina. Ha sido fundador e integrante de la 鈥淪ociedad de los Poetas Vivos鈥 y co-director de la revista 鈥淏uenos Aires Tango y lo Dem谩s鈥. Es Acad茅mico Titular de la 鈥淎cademia Nacional del Tango鈥. En distintos g茅neros literarios recibi贸 distinciones: destacamos el Primer Premio Municipal de Poes铆a (2008/2009). Colabor贸 con las revistas 鈥淔in de Siglo鈥, 鈥淧uro Cuento鈥, 鈥溍戔 y 鈥淐risis鈥, entre muchas otras. Fue incluido en las antolog铆as 鈥淎ntes que el viento se apague鈥, 鈥淭estigos de tormenta鈥, 鈥淐uerpo de abismo鈥, 鈥淕aler铆a de hiperbreves鈥, 鈥淭iros libres鈥, 鈥淰elas al viento鈥, 鈥淟a nave de los locos鈥, etc. Ha compilado y prologado la antolog铆a 鈥淟os poetas del tango鈥 (2000). Es guionista de historietas. Public贸 en 1987 el volumen 鈥淐riaturas de los bosques de papel鈥, poemas y cuentos; 鈥淒isc茅polo, la desesperaci贸n y Dios鈥, ensayo, 1998;鈥淟as otras criaturas鈥, microficci贸n, Espa帽a, 2014; 鈥淟a vida repentina鈥 (selecci贸n de textos de 鈥淐riaturas de los bosques de papel鈥), 2015. Sus poemarios son 鈥淐ampo de apariciones鈥 (1993), 鈥淧谩rpados para el ojo que sale de m铆鈥 (1999), 鈥淐onejos en la nieve鈥 (2009), 鈥淐on voz de perro lunar鈥 (2014).

 

 

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