Oct 16 2022
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Opini贸nPol铆tica

Europa busca nuevos senderos, aunque por ahora lo hace a tientas

Europa siente la sacudida de las imposiciones b茅licas. Las econom铆as de sus pa铆ses necesitan presencia estatal, inversiones productivas, din谩mica de mercado interno, compradores externos potentes, cr茅dito para las franjas que realizan bienes de producci贸n y consumo.

Desde hace bastante tiempo -2008鈥2010 al menos- y muy radicalizadamente en este intenso 2022, en lugar de priorizar esas zonas confluyentes, los recursos que sus sociedades originan y sus fiscos catalizan, van a parar al salvataje de las entidades financieras y a las aventuras guerreristas impuestas por un supra gobierno que nadie escogi贸.

Esto va originando cuestionamientos pol铆ticos que, por el momento, se manifiestan deformadamente. Pueblos doblegados por la propaganda de los medios concentrados son forzados a mirar una imagen del presente que se parece demasiado a la de dos d茅cadas atr谩s. El mundo, empero, ha cambiado. La presi贸n sobre el continente se dirige a privarlo de los combustibles rusos y el poder de compra chino. Las 芦sanciones禄 repercuten sobre quienes las imponen y el concepto de aislamiento se invierte, abriendo un sendero plagado de dificultades.

Ante la imposibilidad de unificar una pol铆tica com煤n y mientras bregan con la intensa presi贸n de la Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte (OTAN) destinado a disciplinar la Uni贸n Europea (UE), 44 pa铆ses 鈥搃niciativa francesa mediante- se congregaron los 煤ltimos d铆as de septiembre en Praga para formar la Comunidad Pol铆tica Europea (CPE). Es pertinente mirar con claridad para intentar aprehender el sentido de la novedad.

De qu茅 se trata. En principio, de una entidad que no releva a las anteriores pero busca integrar a quienes vienen quedando fuera por discrepancias m谩s pol铆tico econ贸micas que administrativas. Es evidente que los intereses aplastados por las decisiones virulentas de las corporaciones financieras intentan desplegarse de alg煤n modo y retomar, aunque m谩s no sea parcialmente, el control de los propios territorios.

Vale recordar que la sede, la Rep煤blica Checa, ostenta la presidencia del Consejo de la UE. Surge all铆 un聽 interrogante: su designaci贸n 驴es un intento de hilv谩n o un desaf铆o? Por lo pronto, entre los invitados se observaron el agua, el aceite, la cal y la arena: Reino Unido, Turqu铆a, Ucrania, los Balcanes occidentales, Armenia y Azerbaiy谩n. Con razonable esp铆ritu contenedor, el objetivo declamado por el presidente Emmanuel Macron es聽聽鈥渇omentar el di谩logo pol铆tico y la cooperaci贸n鈥 y 鈥渞eforzar la seguridad, la estabilidad y la prosperidad del continente europeo鈥.

La idea de la Comunidad Pol铆tica Europea es proyectar un bloque m谩s amplio, que incluya a pa铆ses que no est谩n en la UE, ya sea porque est谩n esperando entrar (como Ucrania), porque no quieren entrar (como Turqu铆a) o porque se han ido (como el Reino Unido) para que debatan temas vinculados con 鈥渆l clima, la energ铆a, la migraci贸n, la paz o la seguridad鈥.聽Es probable que los 铆tems 2 y 5 configuren la verdad en medio de una formulaci贸n borroneada. Si de enunciaci贸n se trata, los anhelos s贸lo reproducen otros, ya formulados en el Consejo Europeo y la misma UE.

La iniciativa hab铆a surgido el 9 de Mayo 鈥揇铆a de Europa-. Por entonces, Macron sugiri贸 gestar una organizaci贸n m谩s vasta que la existente para articular una nueva estructura pol铆tica. Este periodista menciona la fecha pues no es inocua. La celebraci贸n se remonta a 1950, cuando Robert Schuman, entonces ministro franc茅s de Asuntos Exteriores, pronunci贸 su declaraci贸n en la que propon铆a que Francia y Alemania -dos naciones con una larga y sangrienta historia- unieran su producci贸n de carb贸n y acero. Es decir, el nuevo llamado vindica el hist贸rico eje franco alem谩n.

En este presente, ambas naciones son las m谩s damnificadas por el alineamiento a que se han visto forzadas ante la extraordinaria canalizaci贸n de recursos hacia el conglomerado rent铆stico con el argumento de bregar por alguna libertad de Ucrania. Aunque ya lo sab铆an, los ataques norteamericanos al gasoducto Nord Stream resultaron disparadores de nuevas desavenencias. De hecho, varios analistas internacionales admitieron que las acciones ameritan catalogarse como 鈥渁ctos de guerra de los Estados Unidos contra Alemania en principio, y el continente en general en segundo t茅rmino鈥.

鈥淧ara reunir a nuestra Europa en la verdad de su geograf铆a, sobre la base de sus valores democr谩ticos, la Uni贸n Europea no puede ser la 煤nica respuesta. Para estructurar pol铆ticamente nuestro continente, deseo iniciar una reflexi贸n sobre una Comunidad Pol铆tica Europea鈥, declar贸 Macron ante el Parlamento Europeo.

Enseguida salt贸 la liebre: el Consejo Europeo debati贸 la propuesta y advirti贸聽 que el foro 鈥渘o sustituir谩 a las pol铆ticas e instrumentos actuales de la UE, en particular la ampliaci贸n, y respetar谩 plenamente su 聽autonom铆a decisoria鈥.

Es importante reflexionar serenamente. La UE de rodillas no pudo impedir la nueva formaci贸n pero logr贸 que se desarrolle como un mero espacio de debate ya que las propuestas que se alcancen no tendr谩n ning煤n poder vinculante. As铆 est谩n las cosas. En cualquier caso, el emerger de la CPE contiene tantas contradicciones y cruces que los avances ser谩n casi imposibles. Es sabido que una organizaci贸n internacional necesita que todos los miembros que la conformen est茅n de acuerdo en los objetivos comunes para los que se crea. Entonces, nuevo interrogante, 驴para qu茅?

Para lograr, a煤n en discrepancia y a煤n en contraste, alejar la influencia de la OTAN. El profundo control alcanzado por la entidad belicista sobre la UE ha dejado inermes a los estados pol铆ticos, les ha diluido la territorialidad, les ha impedido acciones financieras soberanas, los ha privado de los mejores socios comerciales externos y los ha obligado a traspasar recursos originalmente destinados a sus mercados locales rumbo a la 鈥淒efensa鈥. Que no es otra cosa que un eufemismo para sostener las algaradas violentistas.

Es probable que la nueva entidad se encuentre, el a帽o venidero, ante disyuntivas semejantes a la UE. Deber谩 optar por independizarse o aceptar los lineamientos conocidos. Los medios occidentales vienen haciendo esfuerzos singulares para tensionar sobre los protagonistas y recordarles qui茅n manda. Al 鈥渋nformar鈥 descuentan que la CPE respaldar谩 el hostigamiento a Rusia 鈥揳unque varios de los invitados originales no participan de las sanciones- y que persistir谩n en las pol铆ticas econ贸micas destructoras que se les han impuesto 鈥損ese a que los convocantes, en especial Francia y Alemania, son los perjudicados-.

El rompecabezas est谩 planteado. Las naciones enojadas con la UE han utilizado a sus analistas para deslizar, en comentarios period铆sticos, que 鈥渉ay que incluir a Rusia como un vecino m谩s del continente europeo鈥. Claro: para hacer lo mismo que hasta ahora, con los resultados a la vista, mejor seguir con la institucionalidad ra铆da pero vigente. Pero las complicaciones est谩n expuestas pues el tablero es muy complejo. 驴C贸mo piensa Macron articular los planteos del Reino Unido y Turqu铆a, Serbia, Armenia, Azerbaiy谩n?

No ser谩 f谩cil gestar un di谩logo. Por un lado, claro, est谩 la guerra en Ucrania. Por otro, el v铆nculo entre el Reino Unido y la UE desde el Brexit. Por otro, las exigencias de Turqu铆a sobre el ingreso de Finlandia y Suecia a la OTAN, sus acuerdos con Rusia e Ir谩n en materia de seguridad y comercio. Tambi茅n, el litigio en Nagorno Karabaj (narrado en ediciones previas de esta secuencia), la regi贸n considerada azer铆 pero de poblaci贸n mayoritariamente armenia.聽Y hay m谩s: Serbia, cuyas聽recientes decisiones la presentan m谩s cercana a聽Mosc煤. 驴Y que resolver谩n sobre Transnitria, la zona de Moldavia que mantiene d茅cadas un gobierno prorruso semi independiente? Realidad semejante a la de Osetia del Sur y Abjasia, los dos estados pro multipolares que preocupan a Georgia.

La Comunidad Pol铆tica Europea tiene sus antecedentes. Macron se inspira en varios proyectos barajados en otras ocasiones pero nunca llevados a t茅rmino.聽La Comunidad Europea de Defensa聽es uno de ellos, tambi茅n impulsada por Francia y por otros cinco pa铆ses fundadores de la Comunidad Europea del Carb贸n y del Acero (CECA), el embri贸n de la actual UE.聽La idea tambi茅n se asienta en la Confederaci贸n Europea,聽un proyecto lanzado sin 茅xito por otro jefe de Estado franc茅s en 1989, Fran莽ois Mitterrand. En este caso, el objetivo era organizar Europa tras la ca铆da del muro de Berl铆n y de la Uni贸n Sovi茅tica. Esa idea pretend铆a integrar a Rusia.

Colas de hambre en Europa, m谩s all谩 de los sue帽os de grandeza

Si limpiamos la declamaci贸n, podemos ver que Macron ha crecido como referencia al aprender de las exigencias electorales recientes, cuando Jean-Luc Melenchon y Marine Le Pen lo complicaron con posturas anti OTAN. Es probable que estime la CPE como un lugar de acumulaci贸n de poder pol铆tico con base econ贸mica real que le permita mostrarse, andando el tiempo, como el representante de la Europa productiva frente a la ruina que promueve la UE sojuzgada. En cierto punto, ese lugar lo hab铆a labrado 脕ngela Merkel, pero su mandato termin贸 en el momento clave.

Las puertas de la historia ya est谩n abiertas. Algunos, las recorren con determinaci贸n. Otros, aguardan a ver el desarrollo de los acontecimientos. Se asoman a ver qu茅 les espera. Varios efect煤an un esfuerzo singular por cerrarlas.

* Periodista argentino, director de La Se帽al Medios, del Area Period铆stica Radio Gr谩fica, colaborador del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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