Sep 4 2023
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Ciencia y Tecnolog铆a

Guerra por los microprocesadores entre Estados Unidos y China

La actual reconfiguraci贸n del orden global exhibe formas heterog茅neas de beligerancia. Algunas de ellas est谩n centradas en la ciencia y la tecnolog铆a. Una de las 谩reas de mayor conflictividad se observa en el territorio de los microprocesadores (chips) que funcionan como los circuitos b谩sicos de los artefactos que utilizamos a diario: celulares, computadoras, pero tambi茅n de los autom贸viles y los aviones.

Estos diminutos artefactos son parte central de la disputa estrat茅gica por la producci贸n y circulaci贸n de bienes y servicios, que tiene a Estados Unidos y a China en el centro de la competencia global. Los chips comparten con la Inteligencia Artificial (IA) y los protocolos de transmisi贸n m贸vil (5G y 6G) el espectro medular de la guerra geoecon贸mica.

En agosto de 2022, el gobierno de Joe Biden promulg贸 la Ley de Chips y Ciencia, que otorga casi 60 mil millones de d贸lares en cr茅ditos fiscales, incentivos y subvenciones a empresas que se instalen en Estados Unidos. Un a帽o antes, en junio de 2021, el mandatario estadounidense firm贸 un decreto presidencial en el que se proh铆be toda inversi贸n en 59 empresas chinas 鈥搃ncluidas Huawei y SMIC鈥 por considerarlas colaborativas de las fuerzas armadas de Beijing.

En los 煤ltimos dos a帽os, adem谩s, el Departamento de Estado ha promovido la Chip Four Alliance para impulsar junto con Jap贸n, Corea del Sur y Taiw谩n la investigaci贸n e innovaci贸n en la tecnolog铆a de microprocesadores, en detrimento de la Rep煤blica Popular China. Una de las 煤ltimas medidas impulsadas por Washington ha sido sancionar a empresas que exportan a Beijing las obleas concebidas con Litograf铆a ultravioleta Extrema (UVE), la tecnolog铆a necesaria para producir los microprocesadores de 煤ltima generaci贸n, con tama帽os menores a los 5 nan贸metros. Se considera que la empresa ASML de los Pa铆ses Bajos 鈥搎ue restringi贸 los env铆os de China continental鈥 es la 煤nica corporaci贸n capaz de dise帽ar dichas diminutas obleas mediante la tecnolog铆a UVE, cuya demanda aumenta en forma sistem谩tica a raz贸n de un ocho por ciento anual.

El mandatario Xi Jinping ha respondido de forma en茅rgica a la guerra h铆brida planteada desde Washington. En el programa ideado para el sexenio en curso, se ha asegurado la inversi贸n de 1,4 billones de d贸lares para ser destinados a la innovaci贸n nanotecnol贸gica y se ha designado al viceprimer ministro Liu He 鈥揺gresado de la Universidad de Harvard鈥 como el responsable de ejecutar dicho programa, considerado como prioritario en la planificaci贸n estrat茅gica. El 75 por ciento de los microprocesadores de nueva generaci贸n 鈥揹e tama帽o inferior a 6 nan贸metros鈥 se produce en el sudeste asi谩tico, en China, Taiw谩n y Corea del Sur. Treinta a帽os atr谩s, Estados Unidos controlaba un tercio de toda la producci贸n global. En la actualidad, solo participa del 12 por ciento de esa manufactura. Jap贸n tambi茅n muestra esa curva descendente: en los a帽os ’90 del siglo pasado, exportaba la mitad de todos los chips. Hoy solo contribuye con la d茅cima parte del mercado.

Aquella fortaleza japonesa del 煤ltimo tercio del siglo XX fue el origen de la primera disputa estrat茅gica por los semiconductores y los microprocesadores: esa competitividad de Tokio fue el fundamento de la primera guerra geoecon贸mica, promovida por Washington, por el desarrollo de los microprocesadores. El Departamento de Estado impuls贸 el desarrollo en Corea del Sur y en Taiw谩n para limitar la hegemon铆a nipona. Dado que Beijing aparece como un productor cada vez m谩s din谩mico y creativo, los gobiernos estadounidenses pretenden recrear aquellas pol铆ticas que fueron exitosas para coartar el ascenso tecnol贸gico japon茅s.Jap贸n tiene un plan para recuperar su antiguo liderazgo en semiconductores. Y China es el obst谩culo a derribar

El cap铆tulo de beligerancia actual 鈥搊rientado a limitar, cercenar y frustrar el desarrollo chino鈥 est谩 fundado, seg煤n las autoridades estadounidenses, en la necesidad de forjar una 鈥渃adena democr谩tica de suministro de semiconductores鈥, un eufemismo orientado a bloquear a Beijing bajo el pretexto de ser una autocracia controlada por el Partido Comunista. En ese marco, Biden ha impulsado controles y prohibiciones para que Jap贸n, Corea del Sur y Taiw谩n discontin煤en sus exportaciones a China, generando 谩speros debates al interior de las corporaciones que tienen sus clientes m谩s importantes al interior del gigante asi谩tico.

Las empresas japonesas de semiconductores venden casi la tercera parte de su producci贸n a corporaciones chinas. Durante 2022, alrededor del 40 por ciento de las de las exportaciones de chips coreanos tuvieron como destino el pa铆s gobernado por Xi Jinping. Sin embargo, el caso m谩s relevante es el de Taiw谩n, que Washington utiliza como recurso geopol铆tico para debilitar a Beijing y desintegrar su territorio. En Hsinchu y en Taip茅i, tienen sede las oficinas centrales de la Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), la corporaci贸n m谩s avanzada a nivel global en la fabricaci贸n de chips, fundada en los a帽os ’80 por el ingeniero mec谩nico Morris Chang, egresado de Harvard y del Instituto de Tecnolog铆a de Massachusetts (MIT) en la d茅cada de 1950.

TSMC es una de las diez empresas m谩s poderosas del mundo: exporta casi dos tercios de la totalidad de los chips de alta gama que se ubican en la dimensi贸n que va de los 3 a los 7 nan贸metros. Su capitalizaci贸n burs谩til alcanza los 600 mil millones de d贸lares, el doble de la cotizaci贸n de Intel, la empresa estadounidense m谩s valiosa. El gobierno estadounidense pretende controlar y manipular a TSMC como un instrumento de su ofensiva contra Beijing. Con ese cometido se promovi贸 la instalaci贸n de una de sus plantas en Phoenix, Arizona, con una inversi贸n de casi 53 mil millones de d贸lares. Dicha instalaci贸n ya se encuentra en funcionamiento pero sus autoridades taiwanesas han hecho trascender las reiteradas dificultades para emplear fuerza de trabajo calificada.

Jap贸n anuncia restricciones a la exportaci贸n de semiconductores a Corea del SurPor su parte, los trabajadores estadounidenses han denunciado a TSMC por sus exigencias organizacionales y por la pretensi贸n de la empresa de trasladar a medio millar de t茅cnicos taiwaneses a Phoenix, dado que los costos de producci贸n informados a principios de 2023 se prev茅n un 500 por ciento m谩s onerosos que en su sede de Taiw谩n. Su presidente, Morris Chang, ha anunciado, a principios del presente a帽o, la construcci贸n de una planta en el sur de Taiw谩n con una inversi贸n de 60.700 millones de d贸lares, un 50 por ciento m谩s que lo invertido en Arizona, dado que sus clientes m谩s relevantes siguen instalados en el sudeste asi谩tico. Chang adelant贸, adem谩s, que no piensa limitar la producci贸n de los microprocesadores b谩sicos que industrializa en Nank铆n, la capital de la provincia de Jiangsu, en la china Continental.

La hostilidad de Estados Unidos contra China es uno de los diferentes campos de batalla en los que se desarrolla una guerra h铆brida destinada a impedir la conformaci贸n de un mundo multipolar con hegemon铆as diseminadas, y una mayor autonom铆a de las soberan铆as nacionales.

 

*Soci贸logo, doctor en Ciencias Econ贸micas, analista senior del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)- Publicado en P谩gina 12

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