Dic 12 2006
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Econom铆a

Hadas: – CAMPANITA, PINOCHET Y EL CUENTO DEL MILAGRO CHILENO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En el caso de Pinochet, le acreditaron el milagro de Chile, un exitoso experimento de mercados libres, privatizaci贸n, desregulaci贸n y la expansi贸n econ贸mica cuyas semillas de liberalismo se dispersaron desde Valpara铆so a Virginia. Pero la calabaza de Cenicienta realmente no se transform贸 en un elegante carruaje. El milagro de Chile, era tambi茅n un cuento de hadas. La creencia que el general Pinochet hab铆a iniciado un generador de energ铆a econ贸mica era una de esas elocuciones basadas enteramente sobre su propia repetici贸n.

Chile pod铆a jactarse de un cierto 茅xito econ贸mico. Pero 茅se era el trabajo del Salvador Allende 鈥搎ui茅n salv贸 a su naci贸n, milagrosamente, una d茅cada despu茅s de su muerte鈥.

En 1973, en el a帽o en que el general Pinochet tom贸 brutalmente el gobierno, el 铆ndice de desempleo de Chile era 4.3%. En 1983, despu茅s de diez a帽os de modernizaci贸n y libre-mercado, el desempleo alcanz贸 el 22%. Los salarios verdaderos declinaron por el 40% bajo el mandato militar.

En 1970, el 20% de la poblaci贸n de Chile viv铆an en la pobreza. Antes de 1990, el a帽o en que el 芦presidente禄 Pinochet dejo la oficina, el n煤mero de indigentes se hab铆a duplicado hasta el 40%. Todo un milagro.

Pinochet no destruy贸 la econom铆a de Chile 茅l s贸lo. Tom贸 nueve a帽os de duro trabajo de las mentes acad茅micas m谩s brillantes del mundo, un manada de aprendices de Milton Friedman, los Chicago Boys. Bajo encanto de sus teor铆as, el general suprimi贸 el salario m铆nimo, proscribi贸 el derecho de negociaci贸n de los sindicatos, privatiz贸 el sistema de pensi贸n, suprimi贸 todos los impuestos sobre riqueza y ingresos de los negocios, recort贸 el empleo p煤blico, privatiz贸 212 industrias del Estado y 66 bancos, y logr贸 un exceso fiscal.

foto Liberado del peso muerto de la burocracia, impuestos y sindicatos, el pa铆s dio un salto gigante hacia … la bancarrota y la depresi贸n. Despu茅s de nueve a帽os de de econom铆a al estilo Chicago, la industria de Chile hizo agua y muri贸.

En 1982 y 1983, el PIB cay贸 19%. El experimento de libre-mercado hab铆a terminado, y los tubos de ensayo se hab铆an roto. La sangre y el vidrio hab铆an ensuciado el piso del laboratorio. Todav铆a, con una notable audacia, los cient铆ficos locos de Chicago declararon que el experimento hab铆a sido un 茅xito.

En EEUU, el Departmento de Estado del presidente Ronald Reagan public贸 un informe que conclu铆a, 芦Chile es un ejemplo de libro de texto en manejos administrativos sanos禄. Milton Friedman acu帽贸 la frase, 芦el milagro de Chile禄. El compa帽ero de Friedman, el economista Art Laffer, afirm贸 que el Chile de Pinochet era 芦un ejemplo de escaparate de lo qu茅 la econom铆a de mercado puede lograr禄.

Ciertamente que s铆 lo era. M谩s exactamente, Chile era un ejemplo de una desregulaci贸n enloquecida. Los Chicago Boys persuadieron a la junta militar de que quitar restricciones en los bancos de la naci贸n les permitir铆a atraer capital extranjero para financiar una expansi贸n industrial.

Pinochet vendi贸 los bancos del Estado 鈥揷on un descuento del 40% del valor contable鈥 y 茅stos cayeron r谩pidamente en las manos de dos imperios controlados por los especuladores Javier Vial y Manuel Cruzat. Usando sus nuevas adquisiciones, Vial y Cruzat redirigieron fondos de sus bancos para comprar f谩bricas 鈥損ara despu茅s apalancarlas con pr茅stamos de inversionistas extranjeros sedientos de conseguir un pedazo de las d谩divas del Estado鈥.

Las reservas de banco se llenaron con pagar茅s falsos de empresas inter-conectadas. Y Pinochet dej贸 que siguieran los buenos tiempos para los especuladores. Le persuadieron que los gobiernos no deber铆an de obstaculizar la l贸gica del mercado.

Para 1982, el juego de la pir谩mide financiera se hab铆a terminado. Los grupos de Vial y Cruzat no pagaron. La industria se paraliz贸, las pensiones privadas se quedaron sin valor, la moneda desfalleci贸. Las protestas y las huelgas de una poblaci贸n demasiado hambrienta y desesperada como para temerle a las balas forzaron a Pinochet a invertir curso. Quit贸 a sus queridos experimentales de Chicago. Renuente, el general restaur贸 el salario m铆nimo y el derecho de negociaci贸n de los sindicatos.

Pinochet, quien hab铆a diezmado previamente a filas del gobierno, autoriz贸 un programa para crear 500.000 trabajos. Es decir Chile fue sacado de la depresi贸n con los viejos remedios Keynesianos, Franklin Roosevelt al 100%, Reagan/Thatcher al 0%. Las t谩cticas del 芦New Deal禄 (nuevo pacto) rescataron a Chile del p谩nico de 1983, pero la recuperaci贸n a largo plazo y el crecimiento de la naci贸n es desde entonces el resultado 鈥撀谩penle los o铆dos a los ni帽os!鈥 de una dosis grande de socialismo.

Para salvar el sistema de la pensi贸n de la naci贸n, Pinochet nacionaliz贸 los bancos y la industria en una escala nunca imaginada por el comunista de Allende. El general expropi贸 a placer, ofreciendo poco o nada de remuneraci贸n. Aunque la mayor铆a de estos negocios fueron re-privatizados eventualmente, El estado conserv贸 propiedad de una industria: cobre.

Por casi un siglo, el cobre y Chile han sido sin贸nimos. La experta en metales de la Universidad de Montana, Janet Finn, dice que 芦es absurdo describir a una naci贸n como un milagro de la empresa libre cuando el motor de la econom铆a permanece en manos del gobierno禄. El cobre ha proporcionado del 30% al 70% de las ganancias de exportaci贸n de la naci贸n. 脡sta es la moneda fuerte que ha construido al Chile de hoy; los ingresos de las minas de Anaconda y de Kennecott expropiadas en 1973 – regalo p贸stumo de Allende a su naci贸n.

El negocio agr铆cola es la segunda locomotora del desarrollo econ贸mico de Chile. Esto tambi茅n es una herencia de los a帽os de Allende. Seg煤n el profesor Arturo V谩squez de la universidad de Georgetown de Washington DC, la reforma de la propiedad de la tierra de Allende, la desintegraci贸n de los estados feudales 鈥搎ue Pinochet no pudo revertir completamente鈥, cre贸 una nueva clase de empresarios agr铆colas productivos que, junto con los operadores corporativos y cooperativos, lograron un flujo de ganancias por la exportaci贸n comparables con las del cobre. 芦Para tener un milagro econ贸mico,禄 dice el Dr. V谩squez, 芦quiz谩 se necesita primero un gobierno socialista a quien confiar una reforma agraria禄.

As铆 que ah铆 lo tenemos. Keynes y Marx, no Friedman, salvaron a Chile.

Pero el mito del milagro del libre-mercado persiste porque sirve una funci贸n casi-religiosa. Dentro de la fe de los reaganautas y de los thatcheritos, Chile proporciona la f谩bula necesaria del g茅nesis, el Ed茅n de donde se creo el ilustre dogma del liberalismo.

En 1998, la pandilla de los cuatro de las finanzas internacionales 鈥揺l Banco Mundial (World Bank), el FMI, el Banco de Desarrollo Inter-Americano (Inter-American Development Bank) y el Banco Internacional para la Conciliaci贸n (International Bank for Settlements)鈥 ofrecieron una l铆nea de $41.5 mil millones del cr茅dito a Brasil. Pero antes de que las agencias le dieran un salvavidas a la naci贸n que se ahogaba, exigieron que Brasil se tragara la medicina econ贸mica que casi mat贸 a Chile.

Usted conoce la lista: las privatizaciones de venta de emergencia, los mercados de trabajo flexibles (es decir, la demolici贸n de los sindicatos) y la reducci贸n del d茅ficit a trav茅s de cortes salvajes en los servicios de gobierno y de seguridad social.

En Sao Paulo se le asegur贸 al p煤blico que estas crueles medidas beneficiar铆an en 煤ltima instancia al brasile帽o medio. Lo que parec铆a colonialismo financiero fue vendido como la panacea probada en Chile con resultados milagrosos.

Pero ese milagro era en realidad un enga帽o, un fraude, un cuento de hadas en el que nadie vivi贸 felizmente para siempre.

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foto
* Periodista y escritor. Sus informes pueden leerse en
www.gregpalast.com y en
www.palastinvestigativefund.org.

Se agadece la versi贸n en castellano a Jorge Lopez Gallardo.

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