Feb 21 2008
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Pol铆tica

Huelga en El Siglo: ALGUIEN MIENTE

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

V铆a correo electr贸nico, como parte de la denominada 鈥淗oja Informativa鈥 de su Comisi贸n Nacional de Organizaci贸n, el Partido Comunista entrega nuevamente una versi贸n antojadiza de los hechos que rodean el conflicto laboral del semanario El Siglo.

Recordemos que fue el director impuesto por una parte de la Comisi贸n Pol铆tica del PC, Francisco Herreros, quien cambi贸 los t茅rminos en que se trabajaba en el peri贸dico comunista, se帽alando que 鈥渆ste no es el partido, es una empresa que debe financiarse y, cuando tenga utilidades, se podr谩 ver lo de los sueldos鈥.

Dichos sueldos est谩n congelados desde comienzos del 2001 y fluct煤an entre 140 y 270 mil pesos, por lo que eran desde hac铆a ya tiempo uno de los problemas que los trabajadores deseaban plantear a los due帽os de la Editorial Siglo XXI.

Se supon铆a que Herreros era quien sacar铆a al semanario de la crisis econ贸mica producida por la nula gesti贸n comercial sostenida desde los primeros d铆as de su reaparici贸n legal, en septiembre de 1989. Sin embargo los cambios provocados por el nuevo director no s贸lo hicieron m谩s profunda tal crisis, sino que a la vez terminaron con el trabajo colectivo que se desarrollaba en el equipo period铆stico, redujeron las tem谩ticas de portada a t铆tulos centrados en lo pol铆tico, impusieron el fin de algunas secciones de texto menos extenso, el cambio de otras y sus denominaciones, llegando incluso a la abierta censura a dirigentes sociales, como Mar铆a Jes煤s Sanhueza, Lautaro Guanca y los integrantes de ANDHA Chile, o los representantes del Juntos Podemos que no concordaron con el 鈥減aso t谩ctico鈥 de llamar a votar por Bachelet, como tambi茅n al 鈥渙lvido鈥 de denuncias contra la corrupci贸n del gobierno y la concertaci贸n.

A comienzos de 2007, ante la insistencia de los trabajadores de comunicarse con los propietarios de la Editorial Siglo XXI, Herreros avis贸 que se producir铆a tal reuni贸n en la que se entregar铆a una visi贸n de la empresa y se comunicar铆an las medidas a tomar. Sin embargo la 煤nica persona que se hizo presente, instal谩ndose en la oficina del director, fue el abogado Pedro Aravena quien comenz贸 a llamar uno a uno a varios de los trabajadores para notificarles de su despido. Los trabajadores se organizaron para obtener que, al menos, fueran desvinculados aplicando los m铆nimos resguardos que establece la precaria Ley del Trabajo.

Desde la constituci贸n del sindicato, se producen una serie de medidas de rechazo y hostigamiento contra la organizaci贸n y sus integrantes. Se busc贸 desprestigiarles, en especial a sus dirigentes, en base a inexactitudes y falsedades, como la afirmaci贸n de que los trabajadores de El Siglo ser铆an funcionarios del Partido Comunista de Chile y que por tal condici贸n habr铆an aceptado, desde siempre, trabajar sin contratos ni otras disposiciones legales elementales que benefician a los trabajadores del pa铆s.

Los primeros despidos se consolidaron a fines de marzo e involucraron a Marco D铆az, empleado administrativo, y al periodista Iv谩n Vald茅s, ex subdirector del semanario y editor de Econom铆a, ambos socios fundadores del sindicato, quienes lograron un acuerdo de despido relativamente satisfactorio.

M谩s adelante fue despedido el periodista Cristi谩n Pavez, a quien se le ofreci贸 una suma indemnizatoria muy por debajo de los montos legales correspondientes y se le dijo que, si quer铆a obtener una indemnizaci贸n mayor, acudiera a los tribunales. As铆 lo hizo, y actualmente el juicio avanza en un juzgado del Trabajo.

Pr谩cticas antisindicales

En medio de la negociaci贸n colectiva, fueron notificados verbalmente Julio Oliva y Ra煤l Blanchet, presidente y secretario del sindicato respectivamente, de que ser铆an despedidos. La notificaci贸n se produjo simult谩neamente con la respuesta negativa de la empresa al petitorio, la presentaci贸n hecha por el empleador ante la Direcci贸n del Trabajo y el traslado de los medios esenciales de producci贸n del semanario a otras oficinas, instaladas en Vicu帽a Mackenna 31.

La Inspecci贸n del Trabajo orden贸 el inmediato reintegro de ambos despedidos y un representante de la empresa firm贸 un acta ante la autoridad, comprometi茅ndose a reincorporarlos en las mismas labores que desempe帽aban al ser notificados. Guillermo Teillier, entrevistado en el programa Podr铆a ser peor de Radio B铆o-B铆o, dijo desconocer el hecho del despido de los dirigentes, que todos los trabajadores tienen contrato 鈥揳unque ellos no lo hubiesen querido as铆-, y que 茅l no 鈥渄aba 贸rdenes鈥 a la empresa para buscar una salida al conflicto.

A los dirigentes reintegrados no se les volvi贸 a publicar ning煤n art铆culo. El 24 de septiembre fueron trasladados todos los integrantes del sindicato hasta el lugar en que la empresa estableci贸 su nueva direcci贸n comercial: Carmen 340. All铆 fueron hacinados los siete trabajadores en una peque帽a oficina de 12 metros cuadrados, en la que encontraron tres escritorios y la misma cantidad de computadores desarmados en el suelo. A partir de entonces no contaron con acceso a tel茅fono, internet ni relaci贸n con sus empleadores para continuar sus labores.

Tras aprobarse la huelga legal se solicitaron los buenos oficios de la Direcci贸n del Trabajo. El organismo cit贸 a ambas partes pero s贸lo llegaron los trabajadores. Contactado por la mediadora del organismo estatal el representante legal, Claudio de Negri, respondi贸 que la empresa no se presentar铆a, pues no reconoc铆a la legalidad del procedimiento.

La huelga se inici贸 el dos de octubre de 2007. El directorio de la empresa mantuvo la publicaci贸n de El Siglo desde las dependencias de Vicu帽a Mackenna 31, con personal de reemplazo, conocidos como rompehuelgas. El hecho fue denunciado a la Direcci贸n del Trabajo, la que orden贸 una fiscalizaci贸n. La fiscalizadora enviada por la Inspecci贸n fue impedida de realizar su labor por una comitiva de dirigentes del Partido Comunista, quienes acusaron al organismo fiscalizador de estar coludido 鈥渆n una conjura en contra de la colectividad鈥.

Ante una propuesta responsable y ponderada de la organizaci贸n sindical, que contemplaba solamente un acercamiento al pago del mes por a帽o, dejando de lado muchos otros cobros legales, la empresa respondi贸 con el intento de dividir al sindicato y desconociendo la antig眉edad de Julio Oliva, Jorge Texier y Ra煤l Blanchet.

Respaldo de la Corte de Apelaciones

Tras varios meses de tramitaci贸n, finalmente el cinco de diciembre de 2007 la Corte de Apelaciones de Santiago no dio lugar a dos recursos de protecci贸n interpuestos por el representante legal de Editorial Siglo XXI y Pedro Aravena, abogado de la empresa, en contra de la Direcci贸n Provincial del Trabajo Santiago Centro reclamando la legalidad del sindicato y de la negociaci贸n colectiva presentada por la organizaci贸n de trabajadores.

Los fallos, adoptados por la Quinta Sala , se帽alan que 鈥渓os hechos constatados personalmente por la fiscalizadora en dependencias de la empresa denunciada, constituyen, ciertamente, elementos que configuran una relaci贸n de subordinaci贸n y dependencia, los cuales permiten presumir la existencia de un contrato de trabajo (鈥) En consecuencia, la fiscalizadora actu贸 dentro de la esfera de sus atribuciones, al exigir al empleador que suscribiera los contratos respectivos, cualquiera hubiera sido la denominaci贸n que 茅ste le hubiere dado a la relaci贸n jur铆dica que manten铆a con esas personas (鈥) Negar, en consecuencia, la posibilidad de que el 贸rgano encargado por ley de velar por el cumplimiento de la legislaci贸n laboral, ejerza una efectiva funci贸n fiscalizadora, develando situaciones que aparecen revestidas de una condici贸n diferente a lo que ocurre en los hechos, en perjuicio de los derechos de los trabajadores, implica inhibirlo de una funci贸n que le es propia y que se justifica por el principio de protecci贸n al trabajador que sustenta toda la legislaci贸n laboral y el derecho social en general鈥, esto en el caso del primer recurso que pretend铆a desconocer la calidad de trabajadores de los integrantes del sindicato.

En el segundo, que recurr铆a de protecci贸n contra la legalidad de la negociaci贸n colectiva , la Quinta Sala se帽ala que 鈥渓a autoridad administrativa recurrida ha invocado las potestades que la ley le confiere para pronunciarse sobre las referidas objeciones de legalidad y ha fundamentado lo resuelto argumentando, en s铆ntesis, que de (鈥) el sindicato fue constitu铆do v谩lidamente meses antes de iniciarse la negociaci贸n colectiva, habi茅ndose elegido a la comisi贸n negociadora conforme a la ley y que el v铆nculo laboral de los trabajadores objetados por la empresa, emana de una fiscalizaci贸n efectuada con anterioridad por ese organismo, en la que se constat贸 la concurrencia de los requisitos que configuran una relaci贸n de subordinaci贸n y dependencia a su respecto (鈥) Que, as铆 las cosas, no se advierte que la resoluci贸n impugnada sea un acto ilegal ni arbitrario, en los t茅rminos que le fueron atribuidos por el recurrente, en raz贸n de lo cual y no concurriendo el requisito b谩sico para la procedencia de esta acci贸n cautelar, resulta inoficioso pronunciarse sobre una eventual vulneraci贸n de derechos fundamentales, debiendo rechazarse, derechamente, el recurso鈥.

La versi贸n de la 鈥淗oja Informativa鈥

La comunicaci贸n oficial enviada a todos los correos electr贸nicos de dirigentes y militantes del Partido Comunista, a trav茅s de la 鈥淗oja Informativa鈥 de la Comisi贸n Nacional de Organizaci贸n del PC, correspondiente al N潞 389 del a帽o 11 y despachada en el mes de febrero (2008), contiene informaci贸n interna que incluye 鈥淗itos de marzo鈥: 鈥淟ucha contra la exclusi贸n鈥, 鈥淕ladys y el D铆a Internacional de la Mujer 鈥. Luego se refiere al tema 鈥淓lectoral鈥, 鈥淓ducaci贸n鈥, 鈥淟ucha de los trabajadores鈥 y un 鈥淐alendario de actividades鈥, enfatizando que 鈥溍塻ta es una publicaci贸n destinada a todas las estructuras del Partido. Comit茅s Regionales, Comit茅s Comunales, Comit茅s Sectoriales y C茅lulas. Es obligaci贸n de quien la reciba hacerla llegar a toda la militancia鈥.

Con respecto a la 鈥淪ituaci贸n de El Siglo鈥, la 鈥淗oja Informativa鈥 se帽ala: 鈥淨ueremos entregar la 煤ltima informaci贸n al partido respecto a la situaci贸n de El Siglo. Asumimos que todo el partido ha estado informado a trav茅s de las instancias regulares sobre este proceso que ha tenido su tiempo.

Con fecha 28 de enero del presente a帽o se resolvi贸 de manera definitiva por los Tribunales el conflicto legal entre la Sociedad Editora, Impresora y Distribuidora de Publicaciones Siglo XXI Ltda., que edita, publica y distribuye nuestro Semanario 芦El Siglo禄 y quienes se auto arrogaban la calidad de dirigentes sindicales y que ven铆an sosteniendo un movimiento huelgu铆stico en contra de dicha empresa.

De acuerdo a los fallos judiciales, quedo en claro que los Sres. Julio Oliva, Jos茅 Z煤帽iga (sic) y Ra煤l Blanchet no tienen la calidad de trabajadores dependientes de dicha empresa, ya que hay documentaci贸n que acredita que prestaban servicios a honorarios y que, por consiguiente, no existe legalmente el sindicato del que ellos dicen formar parte y por lo mismo, no hay una negociaci贸n colectiva en curso ni huelga que pueda sostenerse de manera alguna.

Ha quedado en evidencia la total justeza y rectitud de lo se帽alado por dicha empresa respecto de la ilegitimidad de los reclamos que invocaban estas personas.

Ante la cantidad de mentiras que se montaron en una verdadera campa帽a que recibiera el apoyo de diversos medios de comunicaci贸n y personeros del modelo, la empresa se reserva el derecho de accionar judicialmente respecto de quienes intentaron da帽ar la honra y el prestigio de los colaboradores que con su labor permitieron que El Siglo siguiera public谩ndose e impidieron que cerrara dicho semanario, uno de los objetivos que buscaron desesperada e in煤tilmente.

Debemos recordar que la editora realizo gestiones hasta ultimo momento, mas all谩 de la resoluci贸n de los tribunales ofreciendo llegar a un acuerdo鈥.

El fallo empresarial

Ante la queja de Editorial Siglo XXI presentada ante la Corte Suprema , tal y como lo hace por estos d铆as CODELCO para no reconocer a los subcontratados como parte de la empresa, finalmente el fallo de la Tercera Sala consign贸, como es de su costumbre, que la Direcci贸n del Trabajo no tendr铆a atribuciones para determinar quienes son o no trabajadores dependientes de alguna empresa.

Sin tratar el fondo del asunto, visto ya en Corte de Apelaciones, y sin que pudiesen alegar los abogados de las partes, los ministros Adalis Oyarz煤n, H茅ctor Carre帽o, Sonia Araneda y el abogado integrante Gorziglia, en uno de los casos, y el ministro Ricardo Galvez en el otro, con el voto en contra del ministro Pedro Pierry 鈥搎uien estuvo por mantener el fallo de la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones-, determinaron que Editorial Siglo XXI no pagase la multa por la no escrituraci贸n de contratos y que lo dem谩s 鈥渃orresponde sea dirimido por el 贸rgano legalmente investido de competencia para ello, que lo es un juzgado del trabajo鈥.

Es decir, en ning煤n lugar se帽ala que 鈥淛ulio Oliva, Jorge Z煤帽iga y Ra煤l Blanchet no tienen la calidad de trabajadores dependientes de dicha empresa鈥, como lo afirma la direcci贸n del PC. Cosa que por lo dem谩s es absolutamente refutable con decenas de pruebas y el testimonio de muchos de aquellos a quienes les ha llegado este comunicado oficial, a quienes les consta la cantidad de a帽os que han trabajado en El Siglo, entregando no s贸lo su experiencia profesional sino muchas veces arriesgando hasta la vida, Julio Oliva, Jorge Z煤帽iga y Ra煤l Blanchet.

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En: www.liberacion.cl.

Addenda

EL 27 de setiembre de 2007 en esta revista aqu铆 se informaba sobre la determinaci贸n de los trabajadores de El Siglo de iniciar el paro, y se daba cuenta de sus reclamos a la empresa.

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