Nov 17 2005
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Sociedad

IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO EN MI VIDA Y FAMILIA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

In memoriam de mi hermana Miryam.

Mi tatarabuelo Ignacio Manuel Altamirano (imagen de apertura), ind√≠gena tlapaneco, naci√≥ un 13 de noviembre de 1834 en la monta√Īa de Tixtla (Guerrero), su boda fue un 13 de junio de 1859 y su muerte, como sortilegio, se cumpli√≥ un 13 de febrero de 1893 en San Remo, Italia. Creador de la primera novela mexicana moderna Clemencia (1868). Altamirano instal√≥, p√≥stumamente a Yautepec (Morelos) en el mapa literario de M√©xico con El Zarco publicado en Barcelona en el a√Īo 1901.

fotoLa región limítrofe donde se escribió El Zarco ha sido universalizada desde: Tepoztlán por Quetzalcóatl, Cuautla por José María Morelos, el poblado de Ayala por Emiliano Zapata, Cuernavaca por Siqueiros y por Ignacio Manuel Altamirano, que allí comenzó a trazar su celebre novela.

‚ÄúYautepec es una poblaci√≥n de la tierra caliente, cuyo caser√≠o se esconde en un bosque de verdura. De cerca‚Ķ presenta un aspecto original y pintoresco‚Ķ porque los √°rboles que forman ese bosque de que hemos hablado son naranjos y limoneros, grandes y frondosos, cargados siempre de frutos y de azahares que embalsaman la atm√≥sfera con sus aromas embriagadores‚Ķ Algunas casas de pintadas de colores chillantes, las m√°s de tejados oscuros y salpicados con las manchas cobrizas de la humedad‚ÄĚ. (El Zarco, editorial Oc√©ano, 1999, pp. 25).

Todav√≠a recuerdo al historiador Jes√ļs Sotelo Incl√°n ‚Äďautor del cl√°sico
Ra√≠z y raz√≥n de Zapata‚Äď de visita en la quinta de mi familia en Cuautla Morelos. Era un 28 de abril de 1988, el antrop√≥logo Carlos Barreto Mark lo hab√≠a invitado para que conociera a una nieta de don Joaqu√≠n Casas√ļs (literato, abogado y diplom√°tico de Porfirio D√≠az); en resumen, mi mam√° era bisnieta de Ignacio Manuel Altamirano y conservaba algunos documentos in√©ditos (cartas y fotograf√≠as) que sobrevivieron al exilio en Francia, obligado por la Revoluci√≥n de 1910.

La √≥pera prima que permaneci√≥ in√©dita en mi familia de 1892 a 1992, se trataba de las √ļltimas palabras de Altamirano, en su agon√≠a, a su yerno Joaqu√≠n Casas√ļs; me permito citar la ep√≠stola original en
mi poder:

‚ÄúYa podr√© escribir sin desvanecerme, y mi primera carta, como es natural, es para Usted y para Cata. Yo conoc√≠ mi gravedad en el camino. Estaba yo desfallecido. Llegu√© a Lyon y a Marsella a meterme en la cama y a temblar de fiebre. ¬°Que pueblo tan encantador San Remo! Constante cielo azul y radioso, sol de fuego, nubes con coloraciones de amaranto y de rosa, y abajo el Mediterr√°neo de color √≠ndigo, y las colinas revestidas de olivos‚Ķ Pero en medio de este cuadro po√©tico, risue√Īo y amable, me estoy muriendo de inanici√≥n y de fiebre, y la mitad de √©l con las sombras que proyecta mi tristeza‚ÄĚ
(San Remo, Italia, diciembre 18 de 1892, papel membretado: Monograma I.M.A. con la leyenda ‚Äúloin des yeux, pr√®s du coeur‚ÄĚ).

La carta fue cedida (en formato facsimilar) por mi madre Roc√≠o Casas√ļs a Sotelo Incl√°n para su publicaci√≥n en el tomo 22 de las Obras Completas de I.M.A. y tiempo despu√©s, como agradecimiento, el Instituto Nacional de Antropolog√≠a e Historia (INAH) restaur√≥ un cuadro de Catalina Altamirano, que cuelga frente al comedor de la vieja casona de mis padres y montado para la exposici√≥n Los otros amores de Altamirano en el museo Casa de Morelos, Cuautla (1998).

Monsiv√°is e Ignacio Manuel Altamirano

fotoNuestra Alma Mater, la Universidad Aut√≥noma del Estado de Morelos (UAEM), le otorg√≥ el doctorado Honoris Causa a Carlos Monsiv√°is (izq.) en 2003 por su trayectoria como escritor y periodista, pero el Consejo Universitario descuid√≥ el aporte regional de Monsiv√°is con su trabajo en la compilaci√≥n de las Obras Completas de I.M.A. en 24 tomos (SEP/CONACULTA 1986-2002). El poeta Jos√© Emilio Pacheco (tambi√©n Honoris Causa de la UAEM ‚Äďen 2005‚Äď apunt√≥ en su columna Inventario del 29 de marzo de 1993: ‚ÄúEn los tomos VII, VIII y IX Carlos Monsiv√°is ordena las Cr√≥nicas, quiz√° la parte m√°s atractiva para el lector de hoy e indispensable en el estudio del periodismo mexicano
(semanario Proceso No. 856).

Carlos Monsiv√°is fue un amigo personal de mi t√≠a Catalina Sierra Casas√ļs (nieta de Don Justo Sierra M√©ndez), alguna vez en el Colegio de San Ildefonso (cuna del muralismo mexicano, ahora sede de la UNAM), en la calle Justo Sierra, del Centro Hist√≥rico de M√©xico, Monsiv√°is me dedic√≥, por el cari√Īo que sinti√≥ por Catalina Sierra: A Mario Casas√ļs, el descendiente de una dinast√≠a importante, con el saludo amistoso de Carlos Monsiv√°is. 2005 (pu√Īo y letra de Monsiv√°is en Tomo VII de las Obras Completas de I.M.A.).

La herencia de Altamirano en el México contemporáneo

El escritor Jos√© Agust√≠n, nacido en Acapulco (Guerrero) me ha confesado que Altamirano es parte de su mitolog√≠a familiar; siendo ambos del Estado de Guerrero, no es dif√≠cil pensar que sus antepasados hayan conocido a I.M.A.; Jos√© Agust√≠n, en cambio, es parte de mi f√°bula como aspirante a escritor: crec√≠ leyendo y escuchando, todo el tiempo a Jos√© Agust√≠n, siendo mi vecino en Cuautla desde hace m√°s de 30 a√Īos, y que junto a su compadre, el antrop√≥logo Carlos Barreto Mark, han compartido u organizado mesas literarias, con Poli D√©lano, Enrique Serna, Jorge Volpi, Rius, Francisco Rebolledo, Jes√ļs Silva-Herzog M√°rquez y un largo etc√©tera.

El muralista Diego Rivera pint√≥ a I.M.A. en el cubo de la escalera principal del Palacio Nacional ‚Äďcalle de La Moneda, en el antiguo teocalli de Moctezuma en Tenochtitl√°n‚Äď y tambi√©n en el mural Sue√Īo de la una tarde en La Alameda -Paseo de la Reforma, D. F.‚Äď. Jos√© Guadalupe Posada hizo un grabado de I.M.A, el novelista Carlos Fuentes enlist√≥ a I.M.A. en su libro La regi√≥n m√°s transparente como parte de su influencia literaria.

fotoEn lo personal, acompa√Ī√© al historiador Eugenio Aguirre, en la presentaci√≥n de su novela Victoria (ed. Planeta, 2005) sobre el primer presidente del M√©xico Independiente, Guadalupe Victoria (quien combati√≥ en el Sitio de Cuautla de 1812 (der.) al mando de Jos√© Mar√≠a Morelos), Aguirre me habl√≥ de su amistad con Catalina Sierra Casas√ļs, mientras yo le explicaba que a la vuelta del exilio, el bisabuelo Joaqu√≠n Casas√ļs busc√≥ los paisajes de que le contaba ‚ÄúTata Nacho‚ÄĚ sobre sus a√Īos de juventud (1854-1855), que los vivi√≥ en la hacienda de Santa In√©s (Cuautla), sus recuerdos de la √©poca como profesor rural en Cuautla y Yautepec, que al final le dieron todos los pasajes para recrear a El Zarco.

Mención especial para los intelectuales: Nicole Giron, José Luis Martínez, Cristina Barros, José Joaquín Blanco y Arturo Arnáiz y Freg, integrantes del consejo editorial de las Obras Completas de I.M.A junto a Monsiváis y otros.

Cuando la historia familiar salta de los libros.

fotoI.M.A. representa a toda una generación que defendió la naciente
Rep√ļblica Mexicana, su bautizo en sangre y campo de batalla fue contra la dictadura santanista (Santa Ana en la imagen); en 1869 public√≥ la revista El Renacimiento: tres veces diputado del Congreso de la Uni√≥n y Procurador General de la Rep√ļblica, fiscal, magistrado y presidente de la Suprema Corte, as√≠ como oficial mayor del Ministerio de Fomento. C√≥nsul General de M√©xico en Barcelona (1889) y Francia (1890). Como legislador dej√≥ el principio de la educaci√≥n primaria, gratuita, laica y obligatoria en su discurso del 5 de febrero de 1893.

Un bi√≥grafo de Altamirano es mi primo Carlos Tello D√≠az, (columnista del semanario Proceso) quien escribi√≥ un excelente ‚Äúrelato de familia‚ÄĚ titulado El exilio (editorial Cal y Arena -1993-, reeditado por Planeta en 2005), sobre el √©xodo de las familias de Porfirio D√≠az y Joaqu√≠n Casas√ļs a Francia y una singular visita a Egipto en la portada de su libro. El padre de Carlos Tello D√≠az es el economista Carlos Tello Mac√≠as, embajador de M√©xico en Cuba, Portugal, la URSS y Francia, presidente del Banco de M√©xico calificado por el New York Times como ‚Äúizquierdista‚ÄĚ y actualmente colaborador de la revista Nexos, La Jornada Morelos y catedr√°tico de la UNAM.

Carlos Tello Mac√≠as bautiz√≥ a mi querida hermana Miryam, (Q.E.P.D.), mi √ļnica hermana consangu√≠nea estudi√≥ su Licenciatura en Relaciones Internacionales (Universidad del Valle de M√©xico) por la influencia de todas esas historias que se asomaron en nuestros libros y la cercan√≠a a los personajes de la historia diplom√°tica de M√©xico. Por azares del destino Miryam, al final de su vida, asisti√≥ al municipio de Yautepec, a ejercer el oficio de maestra que nos hered√≥ Ignacio Manuel Altamirano.

La gran familia prerrevolucionaria

Dibujar la yuxtaposici√≥n geneal√≥gica de Porfirio D√≠az y Joaqu√≠n Casas√ļs (y otros ‚Äúcient√≠ficos positivistas‚ÄĚ), no es tan importuno como suena: del matrimonio entre Porfirio D√≠az y Delfina Ortega nacen Porfirio (Jr) y Luz, ella se casa con Francisco Rinc√≥n Gallardo (¬Ņrecuerdan al neopanista Gilberto Rinc√≥n Gallardo?), Porfirio hijo se casa con Luisa Garc√≠a y procrean a Porfirio, Mar√≠a Luisa, Genaro, Ignacio, Jos√©, Luis y Manuel (¬Ņse acuerdan de Manuel Bartlett D√≠az, el lad√≥n de la democracia en 1988? ¬Ņel mismo infame Secretario de Educaci√≥n P√ļblica del PRI?) Jos√© D√≠az se casa con Christiane Casas√ļs para dar a luz a Bernardo y Catalina (abuela del escritor y periodista Carlos Tello D√≠az).

Ignacio Manuel Altamirano se cas√≥ con Margarita P√©rez Gavil√°n y adoptan a Catalina, Palma y Guadalupe; Catalina Altamirano se casa con Joaqu√≠n Casas√ļs (mi bisabuelo); de ese matrimonio nacen: H√©ctor, Evangelina, Margarita (que se cas√≥ con el √ļnico hijo de Justo Sierra), Mario (mi abuelo, bautizado por Jos√© Ives Limantour), Le√≥n y Jorge.

El poeta Amado Nervo escribió sobre mi abuelo: y Mario, que no sé qué duende inspira, un campo de Agramante hace en la mesa (31 de diciembre de 1900).

La Revolución Mexicana que no advirtió Altamirano

Comisionado por Porfirio D√≠az, I.M.A. viv√≠a en San Remo (Italia) al final de su vida, cansado y enfermo, jam√°s insinu√≥ la Revoluci√≥n que vivir√≠a M√©xico una d√©cada m√°s tarde. Altamirano hab√≠a dejado las armas, desde aquellos d√≠as en que era la espada y la pluma de la Rep√ļblica contra la dictadura de Antonio L√≥pez de Santa Ana (1833 a 1855) y contra la tropas imperialistas de Maximiliano de Habsburgo (l864-1867). ¬ŅCu√°ntas cosas han cambiado desde su muerte en 1893?

Ahora Yautepec se parece más un páramo descrito por Juan Rulfo, un municipio atiborrado de sombras y escombros, los ingenios azucareros de la región, transfigurados en ruinas; miles de expatriados a los Estados Unidos, familias cercenadas por la pobreza, indígenas que no tienen acceso a becas, que como a I.M.A. le permitieron estudiar en la
Universidad. De hecho, un gobierno conservador que mira sin respeto a su pa√≠s, a su historia y ra√≠z ind√≠gena. Un M√©xico administrado por el imperio de la pareja presidencial Fox & Sahag√ļn, un Partido Acci√≥n Nacional (PAN) al igual que el bando conservador en tiempos de Altamirano.

Regresemos, pues, a las lecturas de aquella valiosa generaci√≥n de la Rep√ļblica, hagamos nuestra la espada y pluma de Altamirano, hurguemos en nuestra memoria las historias inhibidas, s√≥lo as√≠ podremos evitar, ser todas estas ruinas que vemos en todas las regiones del pa√≠s.

Notas del autor:

1.- El caricaturista Eduardo del Rio, ‚ÄúRius‚ÄĚ escribi√≥ en La interminable conquista de M√©xico (editorial Grijalbo, 1983) ‚ÄúLa lista de los grandes capitalistas mexicanos aliados a los nuevos invasores norteamericanos junto al general Porfirio D√≠az: Enrique Creel, Joaqu√≠n Casas√ļs, Julio Limantour, Rodolfo Reyes, etc. etc.‚ÄĚ Bajo una lectura tradicional de la izquierda, s√≥lo pretendo ser la ‚Äúoveja negra de mi positivista familia‚ÄĚ.

2.- Sobre Carlos Tello D√≠az ver Milenio Diario 1¬ļ.10.2004, la p√°gina 10 de Ciro G√≥mez Leyva: ‚ÄúEntrevist√© a Carlos Tello D√≠az el 31 de diciembre del a√Īo en que los chiapan√≥logos y los fan√°ticos del subcomandante Marcos se la pasaron jugando tiro al blanco con √©l: 1996.

El historiador hab√≠a publicado La rebeli√≥n de las ca√Īadas, libro maldito, porque, dec√≠an los adoradores del EZLN, estaba armado p√°gina por p√°gina con documentos del Ejercito mexicano‚Ķ √Čl reconoci√≥ que tendr√≠a que haber sido menos reservado con los cr√≠ticos. Y que, cierto, deber√≠a haber informado con claridad que el Ejercito mexicano le hab√≠a dado los documentos clandestinos del EZLN y las FLN‚ÄĚ (www.milenio.com).

Considero que sería un excelente ejercicio democrático la entrevista entre el sup Marcos y Carlos Tello Díaz, encuentro solicitado por el historiador al guerrillero y literato zapatista. En lo personal, confío plenamente en el trabajo intelectual de Carlos Tello Díaz, tanto como amo a la poética palabra zapatista.

3.- Los republicanos espa√Īoles Adolfo S√°nchez V√°zquez (2005) y Joan Manuel Serrat (2003) son los otros doctores Honoris Causa de nuestra UAEM, sum√°ndose a Carlos Monsiv√°is (2003) y Jos√© Emilio Pacheco (UAEM 2005 y Premio de Literatura Pablo Neruda 2004).

Carlos Monsiváis cedió en exclusiva para el presente ensayo, fragmentos de su prólogo de la novela El Zarco de Ignacio Manuel Altamirano.

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* Editor del nuevo suplemento cultural Umbral de La Jornada Morelos.

(www.lajornadamorelos.com/index.php?module=pagesetter&func=viewpub&tid=6&pid=535).

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3 Coment√°rios - A√Īadir comentario

Comentarios

  1. Manuel García Ponce
    23 enero 2015 23:59

    !Fascinante!
    C√≥mo todo encuentro inesperado. Estoy documentado para el proyecto de la Delegaci√≥n Cuauht√©moc ¬ęEn este lugar de la…¬Ľ que propone colocar placas en los lugares donde vivieron grandes personajes o sucedieron hechos trascendentes. Tengo conocimiento de la casa de Altamirano en la calle de san √Āndres (Aquiles Serd√°n 1.), la de Factor 1¬™. No. 6, en sus memorias habla de la vida cenobita que lleva en san Fernando (?). ¬ŅCu√°l ser√≠a el lugar m√°s significativo?

  2. Jennifer
    27 septiembre 2016 15:33

    Ignacio también es mi tatarabuelo. Es un honor ser parte de esta gran decendencia . Mi abuelo su nueto tambien el es de guerrero. Espero pronto reencontrarme con mis raices .

  3. Arely Quevedo Altamirano
    29 junio 2018 23:22

    ¬°Hola!

    Yo tambien me apellido Altamirano. En cambio a ti, en mi familia tenemos documentos que habalan nuestra ascendencia referente con Hernándo Cortés Pizarro De Monroy Y Altamirano.

    Tras una exhaustiva investigaci√≥n descubr√≠ que todos los Altamirano tenemos parentezco. El punto es, me encantar√≠a entablar una conversaci√≥n fructifera contigo. Ya que mi bisabuelo era ind√≠gena Zapoteca nieto de se√Īor√≠os guerrerenses

    Buen Dia

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