Jun 2 2023
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Pol铆tica

Imperios combatientes: El curso de la guerra

La toma de Bajmut por los rusos es un indicador de que Ucrania est谩 perdiendo. Occidente reacciona intensificando la escalada.

El ej茅rcito ruso, o mejor dicho el grupo Wagner a 茅l asociado, ha concluido esta semana la conquista de Bajmut. Hasta 2016, esa ciudad del Donb谩s hoy convertida en ruinas se llamaba Artiomovsk, en honor al dirigente bolchevique Fiodor Sergeyev (cuyo nombre de guerra era Artiom). Sergeyev fue el inspirador de la Rep煤blica de Donetsk durante la guerra civil y luch贸 en 1918 contra intervencionistas extranjeros, rusos blancos y nacionalistas ucranianos. Cuando la poblaci贸n del Donb谩s proclam贸 en 2014 la Rep煤blica Popular de Donetsk, como reacci贸n al cambio de r茅gimen auspiciado por Estados Unidos y la Uni贸n Europea al calor de la revuelta popular en Kiev, la nueva rep煤blica se declar贸 sucesora de aquella primera rep煤blica de 1918. As铆 que, en 2016, el presidente ucraniano Petr贸 Poroshenko cambi贸 el nombre de la ciudad en el marco de la campa帽a de anulaci贸n de nombres, monumentos y s铆mbolos sovi茅ticos y su sustituci贸n por la narrativa nacionalista del nuevo r茅gimen.

En la actual guerra, la ciudad fue declarada 鈥渇ortaleza inexpugnable鈥 por el gobierno de Kiev, que construy贸 all铆 una de sus tres l铆neas fortificadas de defensa. La prensa occidental y ucraniana glosaba hace unos meses la 鈥渋mportancia estrat茅gica鈥 de Bajmut/Artiomovsk. Ahora que ha sido tomada por los rusos, en un pulso militar iniciado el pasado febrero, los mismos medios y personas se refieren a la ciudad como 鈥渆strat茅gicamente irrelevante鈥. Con Bajmut ha pasado lo mismo que con el periodista Seymour Hersh, 鈥渂rillante y galardonado periodista鈥 y 鈥済anador del Pulitzer鈥 hasta que desvel贸 con detalle c贸mo Estados Unidos vol贸 los gasoductos NordStream por orden del presidente Biden, momento en el que Hersh pas贸 a ser un 鈥減ol茅mico periodista鈥. Ahora la conquista rusa de Bajmut apenas ha sido noticia aqu铆.

La toma de Bajmut, donde Ucrania destac贸 unidades de 茅lite que preve铆a utilizar en su anunciada 鈥渃ontraofensiva鈥, es un indicador de que Ucrania est谩 perdiendo la guerra y registrando muchas m谩s bajas en combate que el ej茅rcito ruso, seg煤n los an谩lisis m谩s fiables.

Los analistas rusos se toman muy en serio la anunciada 鈥搚 no se sabe muy bien si ya iniciada鈥 鈥渃ontraofensiva鈥 ucraniana. Saben que las cosas pueden torcerse, pero los n煤meros no les cuadran. A diferencia del a帽o pasado, ahora Rusia tiene superioridad num茅rica en efectivos y en artiller铆a, el arma que decide una campa帽a que se parecer铆a m谩s a las de la Primera Guerra Mundial que a las de la Segunda, si no fuera porque Mosc煤 practica una clara econom铆a de vidas humanas en sus filas. Naturalmente, no es eso lo que nos explica la propaganda de guerra occidental y su correa de transmisi贸n medi谩tica, con su imagen de la guerra como picadora de carne rusa. No nos equivoquemos, y menos a煤n lo celebremos: los que ahora est谩n poniendo m谩s muertos en esta dram谩tica carnicer铆a son los ucranianos. Y su disponibilidad de nuevos soldados es muy inferior a la rusa.

El resentimiento hacia Rusia de los ucranianos rusoparlantes ha crecido de forma irreversible. Esa es la 煤nica victoria del nacionalismo ucraniano

La actual Ucrania, con su 茅xodo de ocho millones de ciudadanos al extranjero, m谩s de tres millones de ellos hacia Rusia (otro dato revelador que ha sido ocultado), debe tener unos 25 o 30 millones de habitantes, frente a los 145 millones de Rusia. Ucrania est谩 reclutando desesperadamente por la calle a ciudadanos sin ganas de ir al frente. En J谩rkov ya hace meses que los hombres en edad militar evitan refugiarse en el metro cuando hay alarmas, como hac铆an el a帽o pasado, por temor a que una redada les env铆e a morir al frente en 48 horas. Muchos evitan salir de casa por el mismo motivo. Centenares de miles de j贸venes rusos se han ido del pa铆s para evitar ser llamados a filas, y lo mismo pasa en Ucrania, donde en diciembre el servicio de fronteras inform贸 de 12.000 detenidos intentando cruzar ilegalmente la frontera hacia Ruman铆a. Seg煤n informes de organizaciones antimilitaristas alemanas, hay m谩s de 175.000 desertores y objetores conocidos en Ucrania. Y eso en un pa铆s en el que la exenci贸n militar se compra con unos miles de d贸lares convenientemente entregados a la persona adecuada.

Es una opini贸n bastante generalizada, tanto en Rusia como en Occidente 鈥揼eneralizada, pero apenas publicitada鈥, que los tanques y aviones suministrados por la OTAN o pendientes de suministrar cambiar谩n poco esa correlaci贸n de fuerzas. Estamos ante una guerra de desgaste para la que Rusia, pese a la manifiesta desproporci贸n de fuerzas ante la OTAN, parece bien dotada desde el punto de vista industrial. Tiene un buen sistema de defensa antia茅rea y un buen sistema de misiles que, por lo que parece, ya ha anulado alguna car铆sima bater铆a Patriot americana, como sugiere, m谩s all谩 de las respectivas propagandas, el hecho de que la cotizaci贸n en bolsa de la empresa que fabrica esas armas haya ca铆do este mes como reacci贸n a las noticias sobre su ineficacia, lo que tendr谩 dram谩ticas consecuencias para la venta y exportaci贸n de esas armas vendidas como 鈥渋nfalibles鈥.

Rusia ha perdido el grueso del capital de rusofilia que hab铆a en Ucrania antes de la invasi贸n

Todo eso no quiere decir que las cosas vayan bien para Rusia. Las nuevas armas occidentales, misiles ingleses, tanques alemanes y, algo m谩s lejos, los aviones americanos, est谩n alimentando la escalada b茅lica y seguramente har谩n posible ataques m谩s concentrados contra Crimea. Por otro lado, las incesantes bravatas y acusaciones del jefe del grupo Wagner, Evgeni Prigozhin, contra el ej茅rcito ruso, insultando a sus generales y al propio ministro de Defensa y echando en cara que no le suministraron municiones, retratan muy bien los desbarajustes internos rusos.

M谩s all谩 de lo estrictamente militar, Rusia ha perdido el grueso del capital de rusofilia que hab铆a en Ucrania antes de la invasi贸n. El nacionalismo 茅tnico ucraniano, antes solo dominante en Galitzia y en las regiones occidentales del pa铆s, ha avanzado muchas posiciones en el conjunto del territorio. Fuera de Crimea y del Donb谩s, el resentimiento hacia Rusia de los ucranianos rusoparlantes ha crecido de forma irreversible. Esa es la 煤nica victoria conseguida por el nacionalismo ucraniano en esta guerra, y los rusos la han servido en bandeja.

La presi贸n occidental, pol铆tica y medi谩tica, apoyando a los sectores m谩s delirantes de Ucrania que sue帽an con una 鈥渧ictoria completa鈥, con reconquista de todo lo que los rusos se han anexionado, Crimea incluida, es extremadamente peligrosa. Tal reconquista sigue pareciendo imposible sin una intervenci贸n militar directa de soldados de la OTAN en el conflicto, y en ese caso la hip贸tesis nuclear rusa cobrar铆a grandes posibilidades.

Respecto a la sociedad rusa, sigue sin estar en pie de guerra. El conflicto no se nota en Mosc煤 y San Petersburgo, m谩s all谩 de la dureza de la represi贸n contra una oposici贸n marginal en los raros casos en los que esta se manifiesta. En ese contexto, una mayor implicaci贸n militar occidental, as铆 como las acciones y ataques ucranianos contra territorio ruso, como la razzia militar de 鈥渧oluntarios rusos de extrema derecha鈥 en la regi贸n fronteriza rusa de B茅lgorod, no har谩n m谩s que cimentar el apoyo de una sociedad en general muy poco apasionada hacia la guerra.

Hasta el ministro de Defensa alem谩n, Boris Pistorius, califica de 鈥渃ompletamente normales鈥 las operaciones ucranianas en territorio ruso

Los atentados ucranianos en Rusia contra personalidades civiles que apoyan la guerra ya son abiertamente reconocidos por sus autores. 鈥淟o que ellos llaman terrorismo, nosotros lo llamamos liberaci贸n鈥, ha dicho el joven general responsable de esos atentados en el Ministerio de Defensa ucraniano, Kiril Budanov. 鈥淓so no empez贸 porque yo me volviera loco y empezara a matar gente en Mosc煤, sino porque ellos invadieron nuestro pa铆s desde 2014. No me voy a extender sobre esto, pero mataremos rusos y seguiremos matando rusos en cualquier lugar del mundo, hasta la completa victoria de Ucrania鈥. Decenas de 鈥渃olaboracionistas鈥 en las regiones ocupadas por los rusos han ca铆do en atentados: el escritor Zajar Prilepin, el 6 de mayo en Nizhni N贸vgorod, que sobrevivi贸 al atentado con bomba en su coche que cost贸 la vida a su guardaespaldas y ch贸fer; el bloguero ultra Vladlen Tatarski, muerto por bomba el 2 de abril en un caf茅 de San Petersburgo durante una charla en la que decenas de asistentes resultaron heridos; y la joven periodista Daria D煤gina, hija de un fil贸sofo de derechas el pasado agosto, por una bomba colocada en su coche. 鈥淓stos casos han ocurrido y continuar谩n, esa gente recibir谩 un bien merecido castigo que solo puede ser su eliminaci贸n, que yo llevar茅 a cabo鈥, proclama Budanov, un ruso de Odesa de 37 a帽os de edad.

El a帽o pasado la posici贸n declarada de Estados Unidos era disuadir a los ucranianos de ataques a territorio ruso, mientras que los ucranianos no reconoc铆an la paternidad de sus acciones. Este a帽o, las cosas han cambiado, Budanov lo dice bien claro, y hasta el timorato ministro de Defensa alem谩n, Boris Pistorius, califica de 鈥渃ompletamente normales鈥 las operaciones ucranianas en territorio ruso.

鈥淪abemos muy bien que las decisiones sobre estos atentados terroristas no se toman en Kiev, sino en Washington鈥, ha dicho el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Estos hechos, as铆 como los diversos sabotajes contra l铆neas f茅rreas y otros cometidos en Rusia, se volver谩n contra Ucrania y Occidente, porque van a ir estrechando el consenso social interno ruso hacia una guerra que hoy sigue sin provocar entusiasmo, y eventualmente hacia una plena movilizaci贸n con cierre de filas, en caso de que la OTAN intervenga directamente. Al mismo tiempo, estos atentados son un anuncio de lo que le espera a Rusia en las regiones ucranianas que ocupa, en caso de 鈥渧ictoria鈥 militar con congelaci贸n del conflicto.

En el plano internacional, la 煤ltima cumbre del G-7 en Hiroshima ha insistido en la escalada: capitulaci贸n e incondicional y plena retirada militar rusa, m谩s 鈥渋nquebrantable apoyo a Ucrania durante el tiempo que sea necesario hasta llegar a una paz justa鈥 y luz verde a la entrega de aviones de guerra modernos, mientras que por el otro lado se endurece la tenaza contra China. La respuesta ha sido una mayor cooperaci贸n industrial y militar entre Mosc煤 y Pek铆n, con la visita a Pek铆n, esta semana, del primer ministro ruso, Mija铆l Mishutin, acompa帽ado de la tercera parte de los ministros de su gabinete, y la visita a Mosc煤 del responsable de seguridad del Politbur贸 del partido chino (es decir, el n煤mero uno en seguridad, mucho m谩s que un ministro), Chen Wenqing.

En el plano internacional, la 煤ltima cumbre del G-7 en Hiroshima ha insistido en la escalada

Los chinos est谩n muy conscientes de que Washington quiere 鈥渞eproducir la crisis ucraniana en la regi贸n de Asia Pac铆fico鈥, se lee en el diario chino Global Times. El objetivo es una guerra por procuraci贸n contra China y la formaci贸n de una OTAN de Asia, dice. Los chinos se preparan contra la extensi贸n de la guerra que propugna Estados Unidos con toda claridad y han pedido a los rusos que les transfieran sus sistemas de defensa antia茅rea m谩s modernos, incluidos los modelos S-400 y S-500 reci茅n fabricados y perfeccionados. Obviamente, Rusia recibir谩 a cambio apoyo industrial/militar de China, tanto m谩s intenso cuanto m谩s se implique militarmente la OTAN contra ambos.

 

*Fue corresponsal de La Vanguardia en Mosc煤, Pek铆n y Berl铆n. Autor de varios libros; sobre el fin de la URSS, sobre la Rusia de Putin, sobre China, y un ensayo colectivo sobre la Alemania聽 de la eurocrisis. Publicado en CTXT, Contexto y Acci贸n

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