Ago 27 2023
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Política

Italia: El gobierno favorece y cultiva una subcultura de racismo

En los diez meses transcurridos desde la toma de posesión del Gobierno, hemos visto funcionar un modo de comunicación institucional hecho de afirmaciones apodícticas, enormidades históricas, retractaciones, lapsus, desmentidos, reiteraciones, protestas de instrumentalización y acusaciones de descontextualización, pasando por toda la escala tonal que va del victimismo al discurso del odio, en un continuo tirar la piedra sólo para esconder la mano.

Es un comportamiento que enfurece y resta seriedad a la esfera pol√≠tica, corrompiendo su lenguaje, al tiempo que agota la capacidad de reacci√≥n, conduciendo a la opini√≥n p√ļblica, umbral tras umbral, a esa ¬ęanemia cr√≠tica¬Ľ de la que hablaba Piero Calamandrei¬†al describir la condici√≥n de posibilidad del r√©gimen totalitario que fue el fascismo. Las palabras caen y ruedan unas sobre otras como las piedras en una avalancha, y si al principio nos golpean, nos indignan y nos dejan desolados, se desgastan f√°cilmente y poco a poco resuenan como algo conocido, ya viejo, lanzado a nuestras espaldas, molesto de recuperar. Cos√¨ il governo favorisce e coltiva una subcultura intrisa di razzismo

Desde la afirmaci√≥n del ministro de Cultura Sangiuliano¬†de que Dante Alighieri es el fundador del pensamiento de derechas en nuestro pa√≠s -en plena continuidad con Mussolini¬†y los intelectuales del r√©gimen que hablaban de un ¬ęDante precursor de los grandes ideales del fascismo¬Ľ- hasta el calificativo de ¬ębanda musical de semiretirados¬Ľ con el que el presidente del Senado La Russa¬†retrat√≥ como v√≠ctimas inocentes a los soldados del regimiento de Bozen, adscritos a las SS en calidad de antipartisanos. De los naufragios de Cutro calificados de ¬ęcarga residual¬Ľ por el ministro del Interior Piantedosi, a la ¬ęsustituci√≥n √©tnica¬Ľ temida por el ministro de Agricultura y Soberan√≠a Alimentaria Lollobrigida¬†– haci√©ndose eco del llamado ¬ęplan Kalergi¬Ľ, un desvar√≠o sobre la ¬ęconspiraci√≥n jud√≠a mundial¬Ľ para impulsar la inmigraci√≥n africana y debilitar a las poblaciones europeas, a√ļn en boga en los c√≠rculos de extrema derecha.

Desde la declaraci√≥n del presidente de la Comisi√≥n de Cultura de la C√°mara de Diputados, Mollicone, seg√ļn la cual la maternidad subrogada ser√≠a ¬ęun delito m√°s grave que la pedofilia¬Ľ, hasta el llamamiento a no ¬ęexternalizar a terceros pa√≠ses la vitalidad que se gana teniendo hijos¬Ľ, lanzado por la ministra de Familia y Natalidad, Roccella. Desde la humillaci√≥n como herramienta pedag√≥gica propugnada por el ministro de Educaci√≥n y M√©rito Valditara, hasta la desconcertante similitud entre la supuesta imprevisibilidad del suicidio de dos reclusas en la c√°rcel de Tur√≠n y el del jerarca nazi G√∂ring¬†en N√ļremberg, realizada por el ministro de Justicia Nordio.

2 de agosto de 1980, la matanza en la estación de Bolonia: 85 muertos

Desde la negaci√≥n de la matriz neofascista de la masacre de Bolonia por parte del jefe de comunicaci√≥n de la regi√≥n del Lacio, De Angelis, en abierta pol√©mica con el presidente de la Rep√ļblica, hasta el audaz apoyo ofrecido por el viceprimer ministro, Salvini, al antiguo jefe de los paracaidistas de la Folgore, el general Vannacci, a quien la publicaci√≥n de un libro en el que afirma b√°sicamente que no hay italianos ¬ęnegros¬Ľ y que los ¬ęcomplots del lobby gay internacional¬Ľ y el feminismo figuran entre las causas de la subversi√≥n en la que supuestamente estamos sumidos.

Empezando por su t√≠tulo, El mundo al rev√©s, el voluminoso panfleto se refiere a la destituci√≥n de ese mundo natural, ordenado y √©ticamente normado por el Estado, de ese Dios-Padre-Familia que, en todas las latitudes, en el siglo corto, alg√ļn general se sinti√≥ llamado a enderezar. Nos encontrar√≠amos, por tanto, no con discursos subversivos irrumpiendo en las redes sociales de extrema derecha o con divagaciones anticonstitucionales, sino con la defensa del derecho a la opini√≥n por parte de personas que, a menos que luego rectifiquen, se declaran dispuestas a ser quemadas en la hoguera, compar√°ndose con Giordano Bruno, por haber destapado la desestimaci√≥n del sentido introducida por la ¬ęcorrecci√≥n pol√≠tica¬Ľ.

Cada día tiene su enormidad y su repliegue, en un continuo desplazamiento de umbrales.

Un ejercicio vertiginoso, circense, hecho de afirmaciones taimadas o tontamente despotenciadas que normalizan una subcultura alimentada por el racismo, la xenofobia, el sexismo, la homofobia, el desprecio a los pobres, a los marginados, a los desemejantes, cuando no la apología descarada del fascismo, encontrando una caja de resonancia en el papel institucional de quienes las pronuncian y en la ocupación anormal del espacio mediático que reduce a farsa el debate contradictorio.

¬ęCuando eres obrero, llueven piedras los siete d√≠as de la semana¬Ľ, dec√≠a el protagonista de la pel√≠cula hom√≥nima de Ken Loach. Hoy tambi√©n llueven piedras sobre la burgues√≠a democr√°tica, lo Italia: "Ha llegado el momento de invocar el derecho de resistencia". Entrevista - Sergio Bologna | Sin Permisoque Paul Ginsborg llamaba la ¬ęclase media reflexiva¬Ľ. Ojal√° dej√°ramos de consentir la postura de superioridad condescendiente de quienes parecen contemplar una exhibici√≥n de malos modales teniendo mucho m√°s en qu√© pensar, y nos detuvi√©ramos, en cambio, a examinar las piedras como reliquias de una civilizaci√≥n pasada -esa ¬ęcivilizaci√≥n fascista¬Ľ que quer√≠a construir la ¬ęnueva Italia¬Ľ-, descubrir√≠amos que la ret√≥rica del fascismo hist√≥rico est√° muy presente en el discurso p√ļblico actual, y que no tiene sentido cerrar los ojos como ni√Īos ante el peligro, esperando a que se disuelva por arte de magia, o, peor a√ļn, como figuras listas para nuevos nichos.

Hemos apelado a la memoria de la Shoah y a los testigos como n√°ufragos aferrados a un trozo de madera, sin preguntarnos del todo qu√© puede ocurrir en un pa√≠s donde el pasado ya no parece interesar a nadie, salvo, parad√≥jicamente, a los revisionistas, mientras que una multitud de personas, perdidas o atrincheradas en los smartphones y la televisi√≥n, privadas de comunidad pol√≠tica y de futuro, abandonadas en sus derechos sociales b√°sicos, parecen desinteresarse incluso de su presente. Por otra parte, si el 20% de los j√≥venes de entre 15 y 29 a√Īos no estudia, no trabaja y no est√° incluido en los cursos de formaci√≥n -cifra que, en Europa, nos sit√ļa en segundo lugar despu√©s de Ruman√≠a- y el 76,5% de los italianos, seg√ļn el √ļltimo informe del Censis, es incapaz de reconocer las fake news, est√° claro que la pol√≠tica, la esfera p√ļblica y la idea misma de democracia no pueden sino parecer mundos siderales, totalmente desconectados de la vida desnuda de los individuos.

En el eclipse de la realidad, donde todo se nombra sin asumir las consecuencias de lo que implica -donde los corredores corren con los auriculares en las orejas, trepando por encima de los √°rboles derribados por la tormenta de Mil√°n en julio, apartados del desastre que se extiende a lo largo de kil√≥metros, y montones de aspirantes a influencers llegan al Lago Como para hacerse un selfie frente a las villas de Clooney y Ferragni pregunt√°ndose d√≥nde est√° el Lago Como- el revisionismo y el negacionismo s√≥lo pueden proliferar, alimentados por las teor√≠as de la conspiraci√≥n y la criminalizaci√≥n de las v√≠ctimas, en el mismo caldo de cultivo que esa alt-right que promete desvelar las verdades ocultadas por el establishment. Pero, ¬Ņqu√© ocurre cuando Archivo:Sergio Mattarella and Giorgia Meloni in March 2023.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libreesas pulsiones est√°n en el poder, cuando son el establishment?

¬ęEl sujeto ideal del r√©gimen totalitario no es el nazi convencido ni el comunista convencido, sino aquel para quien ya no existe la distinci√≥n entre realidad y ficci√≥n, entre verdadero y falso¬Ľ. Son palabras extra√≠das de Los or√≠genes del totalitarismo, de Hannah Arendt, que el presidente Mattarella¬†sinti√≥ la necesidad de pronunciar el D√≠a del Recuerdo de 2017. Han pasado cinco a√Īos, y con ellos los gobiernos Gentiloni, Conte I, Conte II¬†y Draghi. Han desfilado ante nuestros ojos, solo para desvanecerse inmediatamente como el residuo de las pesadillas, im√°genes de un apocalipsis obstinadamente ignorado, hecho de crisis clim√°ticas, pand√©micas y b√©licas, de los ¬ęvalores europeos¬Ľ de la democracia y la acogida. Ahora es el turno de un gobierno que lleva en su parafernalia simb√≥lica la llama de Sal√≤ y el Celta de los campamentos Hobbit. 25-08-3

 

 

* Escritora italiana, ensayista y guionista de radio y de televisión. Algunos de sus libros más destacados son: Le pazze. Un incontro con le Madri di Plaza de Mayo, Il paradosso del testimone, Razzismo e Noismo y Per amore del mondo. Nota publicada en La Stampa

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