Se acabó el suspenso: el presidente electo de Chile José Antonio Kast presentó su gabinete de 25 ministros que acompañarán su gestión desde el 11 de marzo y, con ello, despejó la principal incógnita política de las últimas semanas: el corazón del poder no estará en los partidos, una apuesta que seduce al mundo empresarial, incomoda a la coalición que lo llevó al poder y deja abiertos flancos que Kast deberá gestionar desde el primer día en Palacio.
Entre los designados se encuentran dos exabogados del dictador Augusto Pinochet: En Justicia y Derechos Humanos, Kast designó a Fernando Rabat, académico de la Universidad del Desarrollo y quien integró el equipo que defendió al genocida Pinochet en distintas causas, entre ellas el denominado ‘Caso Riggs’, el escándalo sobre sus cuentas bancarias secretas en Estados Unidos. En Defensa, en tanto, asumirá Fernando Barros, socio fundador de uno de los estudios de abogados más grandes de Chile y quien colaboró en la defensa de Pinochet cuando fue detenido en Londres, en 1998.
El comité político –la sala de máquinas de La Moneda– tendrá solo dos ministros con militancia: Claudio Alvarado (UDI) en Interior y José García Ruminot (RN) en la Secretaría General de la Presidencia. Los otros cuatro cargos clave quedaron en manos de independientes, sin carnet partidario, pero con trayectorias, redes y vínculos que adelantan con claridad sus posiciones políticas y económicas.
En total, el gabinete de Kast está compuesto por 16 independientes y 8 militantes, una proporción inédita para un primer Gobierno de derecha. Pero el rótulo de “independiente” engaña. Hay casos emblemáticos de relación directa con el gran empresariado, como Francisco Pérez Mackenna en Cancillería, histórico gerente general de Quiñenco y uno de los ejecutivos más influyentes del Grupo Luksic, recuerda El Mostrador.
Su llegada a Relaciones Exteriores –según la explicación del entorno presidencial– refuerza la lectura de un gabinete diseñado para dar certezas a los mercados y al capital, incluso a costa de abrir flancos por conflictos de intereses internacionales, debido a distintas controversias que mantiene conglomerado económico de los Luksic, el más poderoso de Chile.

También se confirmó el nombramiento de Fernando Rabat en Justicia, sin militancia formal pero con un nítido prontuario ideológico, anclado en la derecha más dura del mundo jurídico. Fue parte del equipo que defendió a Augusto Pinochet en el caso Riggs, se formó con él y fue socio de Pablo Rodríguez Grez –fundador de Patria y Libertad— y hoy integra el mismo estudio que asumió históricamente la defensa del dictador. Además, mantiene vínculos familiares con la familia Claro, uno de los grupos empresariales más influyentes del país, a través de su matrimonio con una sobrina de Ricardo Claro.
La futura oposición, evidentemente, mantiene sus reparos, pero el anuncio de este martes estuvo precedido por semanas de roces con los partidos que apoyaron a Kast en segunda vuelta, que advirtieron –en público y en privado– sobre un gabinete dominado por independientes y con escasa representación política. El propio Kast presentó una apuesta por gestión, control y bajo la lógica del “Gobierno de emergencia”.
En Chile Vamos, en cambio, ya la habían advertido como un riesgo: durante el armado del gabinete transmitieron que un elenco con más independientes que militantes podía traducirse en fragilidad política y problemas de gobernabilidad.

En el ministerio de la Secretaría General de Gobierno (Segegob) fue nombrada Mara Sedini, periodista y directora de asuntos públicos de la Fundación para el Progreso, el think tank que lidera Axel Kaiser, el otro candidato ultradechista. Su trayectoria comunicacional –directamente del programa “Sin Filtros”– está anclada sin matices en la derecha liberal-conservadora. Será la voz del Gobierno, pero también una nítida señal ideológica.
En Defensa, Kast optó por Fernando Barros, abogado y socio fundador de Barros & Errázuriz, con un currículum que habla por sí solo: expresidente del directorio de Oxiquim, director de Collico, consejero de Sofofa, exvicepresidente de Icare y asesor clave de Sebastián Piñera en operaciones empresariales de alto calibre, como la compra de Chilevisión, el Parque Tantauco o la venta de la participación de Bancard en la aerolínea LAN. Quizá sea independiente, pero no es ajeno al gran empresariado, que se hizo ampliamente conocido en 1998, cuando asumió la vocería y defensa de Augusto Pinochet durante su detención en Londres.
En Hacienda, el nombre más sensible es el de Jorge Quiroz, economista de confianza de Kast y arquitecto del programa económico, con un historial de asesorías a grupos empresariales involucrados en los casos más emblemáticos de colusión –pollos, farmacias– y estudios clave para el grupo Errázuriz en la ofensiva contra el acuerdo Codelco-SQM. Es símbolo del desembarco empresarial en el Estado.
El cuarto nombre «independiente» del comité político es el de Trinidad Steinert, ex Fiscal Regional de Tarapacá, quien renunció al Ministerio Público para asumir como ministra de Seguridad. Su nombramiento fue celebrado por su perfil técnico y su experiencia contra el crimen organizado, pero abrió un debate incómodo: los límites difusos entre persecución penal y Poder Ejecutivo, la autonomía institucional y las afinidades políticas previas. Es, al mismo tiempo, la apuesta más técnica y el flanco más delicado, señala El Mostrador.
Otra de las carteras que reservó a los partidos políticos es la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), que se encarga de las relaciones con el Parlamento y donde asumirá el exsenador de Renovación Nacional José García. El resto de la nómina ministerial la integran la socióloga María Jesús Wulf (Desarrollo Social), el arquitecto Iván Poduje (Vivienda), el economista Tomás Rau (Trabajo y Previsión Social), la economista María Paz Arzola (Educación), la doctora May Chomalí (Salud), el exintendente Martín Arrau (Obras Públicas) y la exministra Catalina Parot (Bienes Nacionales).
También estarán la profesora evangélica Judith Marín (Mujer y Equidad de Género), el exministro y exdiputado Jaime Campos (Agricultura), la exministra y exdiputada Ximena Rincón (Energía), el exdirector del Metro Luis de Grange (Transporte y Telecomunicaciones), la exasesora presidencial Francisca Toledo (Medioambiente), la exatleta Natalia Duco (Deporte), el exdiputado Francisco Undurraga (Cultura) y la emprendedora tecnológica Ximena Lincolao (Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación).
* Periodista chilena, asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
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