Jul 31 2022
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Economía

La autosuficiencia argentina: la clave hay que buscarla en el mercado interno

Desde Manuel Belgrano a John Keynes, la clave hay que buscarla en el mercado interno. Un trabajo de John M. Keynes, fue publicado en el Volumen N¬ļ 2 de: ‚ÄúEl Trimestre Econ√≥mico‚ÄĚ, en M√©xico en 1934, asevera: ‚ÄúUn creciente abastecimiento nacional debe considerarse, no como un ideal en s√≠ mismo, sino como un medio de crear un ambiente en el cual pueden perseguirse a salvo y convenientemente, otros ideales‚ÄĚ.

‚ÄúLa Naci√≥n, en su conjunto, ser√° seguramente m√°s rica si se emplea a los hombres y a las m√°quinas para construir casas muy necesarias, que si se les sostiene en la ociosidad. El pensamiento est√° de tal manera obscurecido por c√°lculos falsos que desconf√≠an de conclusiones que deber√≠an ser obvias, porque descansan en un sistema de contabilidad financiera que despierta dudas sobre si tal operaci√≥n es rentable‚ÄĚ.

Ese principio de rentabilidad en base al inter√©s compuesto es el que le hace afirmar: ‚ÄúLos mercados [1] pueden mantener su irracionalidad m√°s tiempo del que una persona o una sociedad puede mantener su solvencia‚ÄĚ. Es una cr√≠tica directa a la l√≥gica mercantil que excluye contemplar el nivel de vida de la poblaci√≥n.

Es m√°s, a√ļn antes que Keynes lo hab√≠a formulado en estas pampas Manuel Belgrano, cuando en el Correo de Comercio del 6 de abril de 1811 sostuvo que ‚ÄúLa Naci√≥n China est√° dando a todas las del mundo conocido un ejemplo constante de lo que es el comercio interior auxiliado; no hay pa√≠s m√°s poblado que el que habita, ni naci√≥n m√°s poderosa en el orbe: todas las que se llaman cultas van en busca de sus efectos. Llev√°ndole la plata acu√Īada, principalmente la nuestra, para aumentar su grandeza, ostentaci√≥n y lujo, su comercio interno es inmenso, y el externo es insignificante respecto de la extensi√≥n del Imperio y el n√ļmero de sus habitantes‚ÄĚ.

La Argentina desde 1943 y  hasta nuestros días lo ha demostrado siempre: el país crece y distribuye el ingreso sostenidamente si crece el consumo interno y, al revés, cuando se basa en el comercio externo, se frena y/o decrece la actividad, se excluyen partes importantes de la población, acumula riqueza una minoría y esa minoría fuga capitales.

El comercio externo propicia un modelo extractivista, agropecuario-exportador donde se prioriza la Carrera de Comercio Internacional en Argentina - caei.com.arobtención de divisas, divisas que por otra parte se fugan y hasta se endeuda al país para poder convertir la parte de las ganancias que obtienen en pesos en dólares, con lo que no solamente beneficia a los sectores más ricos sino que deja la deuda como hipoteca y condicionante de la economía nacional en su presente y su futuro.

Fue la política de endeudamiento propiciada por el gobierno de Cambiemos, que continuó por otros medios la actual administración, donde no solo se fugó gran parte del superávit comercial obtenido hasta el 30 de junio de 2022 que superó los 31.000 millones de dólares y solamente se emplearon 8.200 millones de dólares para pagar intereses de la deuda externa, sino que ese pago de intereses es sobre una deuda que no se investigó.

El BCRA financi√≥ la fuga de capitales y la AFIP no investig√≥ qui√©nes fueron los que compraron los 86.200 millones de d√≥lares durante la gesti√≥n de Cambiemos. Esto es de una gravedad extrema, porque se est√° permitiendo convalidar la fuga y a la vez, se est√° pagando la totalidad de la misma con el presupuesto nacional, a costa de menores haberes a los jubilados y pensionados, menor obra p√ļblica, menor asistencia a la poblaci√≥n incluidas las limitaciones de los subsidios a la energ√≠a y al transporte.

 La política económica

Cuando la (ex) ministra de Economía Silvina Batakis viajó a los Estados Unidos, la primera entrevista que tuvo fue con David Lipton y otros funcionarios del Tesoro. Lipton era el segundo (el cargo es Primer Subdirector Gerente) de Christine Lagarde en el FMI cuando se le prestó al gobierno de Mauricio Macri la mayor suma que recibió país alguno de ese organismo internacional en toda su historia.Batakis se reunió con David Lipton y otros funcionarios del Tesoro - Diario Mendoza

La entrevista fue amable pero la ministra argentina se mostr√≥ firme en que no se necesitaba devaluar, que con el tipo de cambio oficial (ese d√≠a de $ 135 por d√≥lar) se proyectaba el r√©cord de exportaciones de m√°s de 90.000 millones de d√≥lares para el a√Īo y que superar√≠a a las importaciones en m√°s de 15.000 millones.

Lipton no contest√≥, pero la presi√≥n del FMI para que se deval√ļe nuestra moneda no es solo para garantizar un mayor super√°vit comercial, sino para que al Estado le cueste pagar m√°s por cada d√≥lar y, de esa manera, se acreciente la dependencia y la necesidad de solicitar waivers y otros acuerdos con el organismo acreedor.

Y all√≠ viene el objetivo √ļltimo, que paguemos con nuestros recursos naturales, con el petr√≥leo que van a sacar de San Carlos-Mendoza por m√°s que el pueblo de ese lugar se opuso tenazmente; con el hierro y la plata del Gastre en Chubut; con el oro y el cobre de Famatina y Agua Rica; con el gas de la plataforma submarina y a 307 kil√≥metros de la costa marplatense.

La devaluación es a la vez objetivo de los grandes productores, acopiadores, y comercializadores de alimentos y de materias primas, como de los que fugaron divisas, que pretenden que se le dé más poder adquisitivo (más pesos) por cada dólar que ingresan al sistema legal argentino. Si no, no lo hacen.

La devaluación significa una transferencia de ingresos de los asalariados, jubilados, pensionados, planes sociales y todos los que perciben por su labor (presente o pasada) y venta en pesos, y la misma es mayor cuanto mayor es el porcentaje de la devaluación. El traslado a los precios es porque son las mismas empresas que exportan las que tienen mercado cautivo en la Argentina.

Por ejemplo, la botella de litro y medio de aceite de girasol, que se siembra, cosecha, prensa y envasa en la Argentina, viaja 10.000 kilómetros a Europa, para venderse en Madrid a 2,48 euros. Por la paridad al 29 de julio de 2022 y dado que funciona como techo de los precios internos, debería venderse en la Argentina a $ 335; sin embargo no se consigue en los supermercados locales por menos de $ 470, por lo que las empresas del sector ya descontaban una depreciación del peso del orden del 40%.

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación publica un salario promedio mensual de los trabajadores registrados, denominado RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables).

El √ļltimo dato, de junio de 2022, es de 141.289,40 pesos que, convertido en d√≥lares ser√≠a de unos 1.086 por mes en esa moneda.¬† En noviembre de 2015 el RIPTE era de ¬†15.800 pesos por mes con un tipo de cambio de 9,06 por d√≥lar, que significaba 1.743 d√≥lares. Una devaluaci√≥n del 40% [2] reducir√≠a el RIPTE al equivalente de 750 d√≥lares, con una ca√≠da del 43% de los salarios.

La pobreza ronda el 40% del PIB, en un pa√≠s que tiene el tercer PIB de Am√©rica Latina pero es el cuarto entre los m√°s pobres, a pesar de que produce 160 millones de toneladas de granos al a√Īo. Obviamente que la devaluaci√≥n se traslada r√°pidamente a los precios y no se frena la misma adoptando medidas de ajuste que son recesivas del nivel de actividad y que solo generan m√°s desempleo y baja del salario real.

La inflaci√≥n la defiende el Fondo Monetario Internacional que public√≥¬† en junio 2022 sus recomendaciones ante la crisis y la ola inflacionaria actual, advirtiendo que es un error que los gobiernos intenten limitar el aumento global de los precios a escala nacional, ya sea mediante bajadas impositivas, topes o subsidios directos sobre determinados productos. ‚ÄúEstas medidas crean distorsiones en los precios relativos, presiones extra sobre las finanzas p√ļblicas y maquillan la realidad econ√≥mica‚ÄĚ.

Por el contrario, ‚Äúdeber√≠an permitir que los altos precios globales se trasladen a las econom√≠as nacionales mientras se protege a los hogares vulnerables afectados por los aumentos‚ÄĚ, lo cual ‚ÄĒapunt√≥ el FMI‚ÄĒ, es ‚Äúmenos costoso que mantener los precios artificialmente bajos para todos, independientemente de su capacidad de pago‚ÄĚ.

Su receta tiene tres ingredientes:

  1. No poner topes a los precios
  2. Ayudas directas y transitorias √ļnicamente para grupos vulnerables y hogares de bajos ingresos
  3. Evitar reducciones generales de impuestos dada la pérdida recaudatoria que ocasionarían.

En relaci√≥n a los precios de la energ√≠a, por ejemplo, el FMI propone ‚Äúcombinar la informaci√≥n sobre los ingresos de los hogares con la informaci√≥n sobre las facturas de los servicios p√ļblicos‚ÄĚ y ‚Äúofrecer descuentos a quienes se encuentran por debajo de un cierto umbral de ingresos‚ÄĚ, de all√≠ la segmentaci√≥n que instrumenta el gobierno de Alberto Fern√°ndez.

 Qué hacer

Devaluar nuestra moneda y seguir las recomendaciones del FMI implica el modelo dise√Īado por los acreedores que beneficia al 2% de la poblaci√≥n y extiende a lo sumo a un tercio de la misma, excluyendo a las dos terceras partes de los habitantes que, seg√ļn el √ļltimo censo estima en 47.000.000 de ciudadanos (o sea margina y excluye a 31.333.000 argentinos).

Es obvio lo irracional y violento de la propuesta. ¬ŅC√≥mo hace un padre que no le puede comprar una fruta o un √ļtil a su hijo ni pensar en los medicamentos si se enferma? El modelo de exclusi√≥n genera violencia social irremediablemente y tiene culpables.

No se investigó ni se investiga la deuda externa contraída por el gobierno neoliberal de Cambiemos, el Banco Central (BCRA) dilapidó 31.000 millones de dólares, el Ministerio de Transporte sigue adelante con la privatización del Río Paraná para usufructo de las grandes empresas de la alimentación, del acero y de los automóviles.

Y, en cambio, se propicia la lógica del capital del interés compuesto que genera los niveles de pobreza y de hambre en la Argentina exportadora, cuando se debería impulsar el consumo y la inversión interna, el trabajo y la producción nacional.

Podr√°n seguir argumentando que no se puede hacer otra cosa, lo hemos escuchado infinitas veces, pero los pueblos se cansan de la mentira y del enga√Īo.

 Notas

[1] Keynes dice textualmente ‚Äúthe markets‚ÄĚ (los mercados)¬† no ‚Äúthe politics‚ÄĚ con los que traducen mal a sabiendas, quienes maliciosamente quieren decir otra cosa. Y lo que Keynes asevera es que la l√≥gica de ganancia de los mercados va en contra de la l√≥gica econ√≥mica y social.

[2] Ya sea porque deval√ļa directamente un 40% o, puede devaluar m√°s y dar compensaciones al trabajo,¬† a los planes sociales, etc. pero esas compensaciones (aumentos) son menores en t√©rminos reales en un 40%¬† que la devaluaci√≥n de nuestra moneda.

 

* Licenciado en Economía, profesor de Política Económica y de Instituciones Monetarias e Integración Financiera Regional en la Facultad de Ciencias Económicas (UBA). Fue Director Nacional de Programación Macroeconómica. Analista senior asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la).

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