Mar 11 2012
1888 lecturas

CulturaOpini贸n

La educaci贸n superior bajo ataque

Durante mucho tiempo hubo s贸lo unas cuantas universidades en el mundo. El cuerpo estudiantil total en estas instituciones era muy reducido. Este peque帽o grupo de estudiantes proven铆a en gran medida de las clases altas. Asistir a la universidad confer铆a gran prestigio y reflejaba un gran privilegio.

El panorama comenz贸 a cambiar radicalmente despu茅s de 1945. El n煤mero de universidades comenz贸 a expandirse considerablemente, y el porcentaje de personas en el rango de edad que asist铆a a las universidades comenz贸 a crecer. Es m谩s, esto no fue meramente una expansi贸n en aquellos pa铆ses que ya ten铆an universidades notables. En un gran n煤mero de pa铆ses que no hab铆an tenido instituciones o no ten铆an ninguna antes de 1945 se impuls贸 la educaci贸n universitaria. La educaci贸n superior se hizo mundial.

La presi贸n para expandirse vino de arriba y de abajo. Desde arriba, los gobiernos sintieron una importante necesidad de contar con graduados universitarios que garantizaran su posibilidad de competir en las tecnolog铆as m谩s complejas requeridas en la explosiva expansi贸n de la econom铆a-mundo. Y desde abajo, grandes cantidades de los estratos medios y aun de los estratos m谩s bajos de las poblaciones del mundo insistieron en que deb铆an tener acceso a la educaci贸n superior para mejorar considerablemente sus perspectivas econ贸micas y sociales.

La expansi贸n de las universidades, que fue notable en tama帽o, fue posible por la enorme expansi贸n ascendente de la econom铆a-mundo despu茅s de 1945, la m谩s grande en la historia del moderno sistema-mundo. Hubo mucho dinero disponible para las universidades y estaban felices de poder utilizarlo.

Por supuesto, esto cambi贸 en alguna medida los sistemas universitarios. Las universidades individuales se hicieron m谩s grandes y comenzaron a perder la cualidad de intimidad que proporcionaban las estructuras m谩s peque帽as. La composici贸n de clase del cuerpo estudiantil, y luego la del profesorado, evolucion贸. En muchos pa铆ses la expansi贸n no s贸lo signific贸 una reducci贸n en el monopolio de personas de los niveles m谩s altos, como estudiantes, profesores y administradores, sino que con frecuencia signific贸 que los grupos 芦minoritarios禄 y las mujeres comenzaran a tener un acceso m谩s vasto, que antes se les hab铆a negado total o, por lo menos, parcialmente.

Este retrato rosa comenz贸 a tener dificultades alrededor de la d茅cada de 1970. Por un lado, la econom铆a-mundo entr贸 en un prolongado estancamiento. Y poco a poco, la cantidad de dinero que recib铆an las universidades, en gran proporci贸n de los estados, comenz贸 a disminuir. Al mismo tiempo, los costos de la educaci贸n universitaria comenzaron a crecer, y las presiones de abajo para que la expansi贸n fuera continua crecieron con mayor fuerza a煤n. Desde entonces la historia es la de dos curvas que van en direcciones opuestas 鈥搈enos dinero y mayores gastos.

Para el momento en que arribamos al siglo 21, esta situaci贸n se torn贸 dificultosa. 驴C贸mo se las arreglaban las universidades? Una forma importante fue lo que ha llegado a llamarse 芦privatizaci贸n禄. Casi todas las universidades anteriores a 1945, e incluso antes de 1970, eran instituciones del Estado. La 煤nica excepci贸n significativa era Estados Unidos, que contaba con un gran n煤mero de instituciones no estatales, la mayor铆a de las cuales evolucionaron a partir de instituciones de base religiosa. Pero aun en estas instituciones privadas estadunidenses, las universidades se manejaban con estructuras no lucrativas.

Lo que la privatizaci贸n comenz贸 a significar por todo el mundo fueron varias cosas: una, comenz贸 a haber instituciones de educaci贸n superior que se establecieron como negocios con fines de lucro; dos, las instituciones p煤blicas comenzaron a buscar y a obtener dinero de donantes corporativos, que comenzaron a entrometerse en la gobernanza interna de las universidades; y tres, las universidades comenzaron a buscar patentes para los trabajos en que los investigadores de la universidad hab铆an descubierto o inventado algo, y como tal entraron a ser operadores en la econom铆a, es decir, se volvieron parte del negocio.

En una situaci贸n en que el dinero era escaso, o al menos parec铆a escaso, las universidades comenzaron a transformarse a s铆 mismas en instituciones parecidas a negocios. Esto puede entenderse en dos formas importantes: los m谩s altos puestos administrativos en las universidades y sus facultades, que tradicionalmente ocupaban los acad茅micos, comenzaron a ser ocupados por personas cuya formaci贸n era la administraci贸n y no la vida universitaria y aunque ellos consegu铆an el dinero, tambi茅n comenzaron a fijar los criterios para asignarlo.

Comenz贸 a haber evaluaciones de universidades completas y de departamentos dentro de las universidades en t茅rminos de sus productos, en relaci贸n con el dinero invertido. Esto pod铆a medirse en cu谩ntos estudiantes deseaban emprender estudios particulares, o en qu茅 tan reconocida era la producci贸n de investigaci贸n de ciertas universidades o departamentos. La vida intelectual comenz贸 a ser juzgada con criterios seudomercantiles. Aun el reclutamiento de los estudiantes se midi贸 en t茅rminos de cu谩nto dinero entraba mediante los m茅todos alternos de reclutamiento.

Por si esto fuera poco, las universidades comenzaron a sufrir los ataques de una corriente de extrema derecha antintelectual que ve铆a las universidades como instituciones laicas y anti-religiosas. La universidad como instituci贸n cr铆tica 鈥揷r铆tica de los grupos dominantes y de las ideolog铆as dominantes鈥 siempre ha enfrentado la renuencia y la represi贸n de los estados y las elites. Pero sus poderes de supervivencia siempre estuvieron basados en su relativa autonom铆a financiera basada en el costo real de operaci贸n. Esto era la universidad de ayer, no la de hoy ni la de ma帽ana.

Uno puede describir esto simplemente como otro ejemplo m谩s del caos global en el que estamos viviendo. Excepto que se supon铆a que las universidades jugaran el papel de ser un locus importante (por supuesto no el 煤nico) de an谩lisis de las realidades de nuestro sistema-mundo. Son estos an谩lisis los que pueden hacer posible navegar en la ca贸tica transici贸n hacia un nuevo orden mundial, que esperamos sea mejor. Al momento, los disturbios al interior parecen no ser m谩s f谩ciles de resolver que los disturbios en la econom铆a-mundo. Y se le presta mucho menos atenci贸n.

Fuente: www.jornada.unam.mx/2012/03/10/index.php?section=opinion&article=022a1mun

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.