Feb 18 2019
1045 lecturas

AmbienteEconomía

La fiebre del litio amenaza los salares de Bolivia, Chile y Argentina

La sal y el agua se convierten así en protagonistas de una batalla impensada detrás de la cual subyace la amenaza de que la explotación exagerada de la primera termine por agotar la existencia de la segunda, ya de por sí escasa en un entorno desértico y de extrema fragilidad ecológica.

Milenarios habitantes de las alturas, los aymaras, kollas, atacame√Īos, humahuacos y dem√°s grupos √©tnicos han sabido desde siempre cultivar y extraer de la costra salina las cantidades necesarias del producto blanco sin alterar el equilibrio ambiental.¬†La explotaci√≥n de la sal en estos parajes es, junto al cultivo de la quinua y la cr√≠a de llamas, vicu√Īas, alpacas y cabras, un trabajo ancestral¬†para esas comunidades. Pero la transformaci√≥n del paisaje ya se ha hecho evidente. La bi√≥loga Patricia Marconi, coordinadora del Grupo de Conservaci√≥n del Flamenco Altoandino, describe de manera categ√≥rica una situaci√≥n que, si nada la remedia, marcar√°¬†un antes y un despu√©s en esos parajes donde ni siquiera respirar es tarea sencilla: ‚ÄúEstamos viviendo una Fiebre del Oro donde todo est√° permitido‚ÄĚ.

La ‚Äėpiqueta‚Äô qued√≥ atr√°s, ha llegado la megaminer√≠a

Hasta hace relativamente poco tiempo, el litio se utilizaba en dosis mínimas en industrias como la del vidrio, el acero, la óptica o la aeronáutica. También en medicina como antidepresivo. Pero desde que sus propiedades lo convirtieron en material indispensable para las baterías acumuladoras de energía, el interés en este mineral inestable y poco conocido cambió radicalmente.

El auge universal de la telefon√≠a celular y otros aparatos electr√≥nicos semejantes, y el incalculable margen de expansi√≥n debido a la decidida apuesta por los veh√≠culos el√©ctricos en los pa√≠ses del norte desarrollado se unieron para desatar la fiebre. De un modo m√°s o menos oculto, tambi√©n la potencialidad del uso del litio como fulminante en la cadena de producci√≥n nuclear ha multiplicado la demanda: ‚ÄúPor algo Estados Unidos y China son los principales compradores‚ÄĚ, afirma a Mongabay Latam el profesor N√©stor Ruiz, antrop√≥logo y perito ambiental de la Universidad de Jujuy, la provincia m√°s septentrional de la Argentina y donde est√°n enclavados los salares m√°s extensos del pa√≠s.

Ya no se trata entonces de peque√Īos productores locales que piqueta en mano se juegan el futuro de sus retinas sobre la superficie blanquecina ‚ÄĒel trabajo prolongado en esos entornos clim√°ticos afectan seriamente los √≥rganos de la visi√≥n‚ÄĒ; a los salares ha llegado el tiempo de la megaminer√≠a, y como ocurre en Coipasa, el agua ha pasado a ocupar el centro de la escena.

‚ÄúLos m√©todos de trabajo han cambiado‚ÄĚ, explica Marcelo Sticco, hidroge√≥logo e investigador de la Universidad de Buenos Aires, ‚Äúla explotaci√≥n ahora es semejante a la del petr√≥leo: se hacen pozos en la superficie y se bombea salmuera desde las profundidades hacia el exterior. Despu√©s se vuelca lo extra√≠do en piletas construidas sobre el mismo salar y se deja que el sol vaya evaporando el agua para que solo queden las sales‚ÄĚ. El sistema, como se aprecia, es simple, no necesita de grandes sofisticaciones y hasta podr√≠a calificarse de ecol√≥gico, pero esto apenas es una apariencia.La fiebre del litio: cu√°l es el potencial del recurso en la Argentina

La salmuera no es muy diferente a las aguas del mar, salvo por un detalle: mientras estas cuentan con unas 30 000 partes de sal por millón, las que se encuentran enterradas en Uyuni y Coipasa, en Bolivia; Atacama en Chile; y Salinas Grandes, Olaroz-Cauchari o el Salar del Hombre Muerto en Argentina, por nombrar solo a los espacios más importantes, contienen entre 100 000 y 300 000 partes por millón. No hay en todo el planeta otra región que concentre semejante riqueza potencial con un nivel de accesibilidad relativamente sencillo.

‚ÄúUyuni es el dep√≥sito m√°s grande del mundo en contenido de litio como recurso‚ÄĚ, se ufana el ingeniero Juan Carlos Montenegro, gerente ejecutivo de Yacimientos de Litios Boliviano (YLB), la empresa estatal que el Gobierno de ese pa√≠s cre√≥ para centralizar la explotaci√≥n del cotizado mineral.

‚ÄúHay ingente cantidad de salmuera que nos permitir√≠a la explotaci√≥n durante 200 o 300 a√Īos‚ÄĚ, dice, antes de aclarar que ‚Äútenemos limitaciones y la conciencia de controlar nuestra intervenci√≥n para no generar problemas medioambientales‚ÄĚ. En 2011, mucho antes de la creaci√≥n de YLB, el mismo Gobierno de Bolivia hab√≠a elevado a la Unesco el pedido para que Uyuni fuese incorporado a la lista de Patrimonios de la Humanidad. Hoy la idea ha sido dejada en un segundo plano.

De las tres naciones embarcadas en el gran negocio del litio, Bolivia es la √ļnica que apuesta decididamente por cerrar por completo el c√≠rculo de la industrializaci√≥n, es decir, extraer la salmuera, separar el carbonato de litio que se utiliza en los c√°todos de las bater√≠as, y terminar construyendo las propias bater√≠as para darle mayor valor agregado a sus exportaciones, tal como se desprende de la ‚ÄúEstrategia de Industrializaci√≥n de los Recursos Evapor√≠ticos de Bolivia‚ÄĚ, lanzada por el Gobierno del pa√≠s en octubre de 2010.

Con ese objetivo, en los √ļltimos meses YLB ha firmado sendos acuerdos para conformar empresas mixtas con la compa√Ī√≠a alemana ACI Systems y ahora con la china Xinjiang TBEA Group, respectivamente, las cuales se comprometieron a realizar inversiones por m√°s de 3000 millones de d√≥lares.

 

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario