Ago 24 2023
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Economía

La Lavadora de Medianoche usa Detergente y Agua Caliente (v). Aclarado.

Prólogo.

Esta entrada es una especie de Mix de las dos anteriores, pero donde se explican cosas diferentes, en este caso, pol√≠ticas de dimensionamiento tanto de las redes como de la producci√≥n. Tambi√©n es menos compleja que la anterior (que es la clave de buena parte de esta serie, y, de lejos, la m√°s complicada de entender para el p√ļblico general). Por cierto, si alguien tiene inter√©s en entrar en m√°s detalle y tiene unas tres horas, puede consultar los siguientes videos de YouTube: 1, 2 y 3.

Mencionamos con anterioridad algo de historia de las redes el√©ctricas y de c√≥mo evolucionaron. Esta entrada profundiza no tanto en la historia como tal, sino en lo que ha sido hasta hace poco el criterio hist√≥rico de dimensionamiento de la red el√©ctrica, para ver luego c√≥mo √©ste ha cambiado en las dos √ļltimas d√©cadas y las consecuencias que ello est√° teniendo.

Para los lectores m√°s avispados o con m√°s cultura ya en este √°mbito, seguramente echar√°n de menos t√©rminos bastante comunes como ‚Äėbaseload‚Äô o ‚Äėgeneraci√≥n de base‚Äô, carga base, tres acepciones del mismo concepto, bastante com√ļn en c√≥mo se ha decidido hist√≥ricamente por d√≥nde tirar a la hora de hacer nuevas centrales el√©ctricas.

De eso es de lo que trata esta entrada.

Principios b√°sicos

El criterio básico a la hora de dimensionar una red eléctrica generalmente siempre ha sido el económico. Para minimizar los costes se intentaba maximizar la eficiencia de la distribución poniendo los grandes productores cerca de los grandes consumidores como se explicó en la entrada anterior.

Pero los mismos productores no son todos iguales, así que se ha establecido un criterio donde se tienen en cuenta dos variables: el coste del sistema de producción (por ejemplo, la central eléctrica en sí), así como el coste de producción propiamente dicho (como por ejemplo, el coste de los combustibles).

Seg√ļn este sistema de valoraci√≥n meramente econ√≥mico, se establecen como elementos secundarios otros par√°metros importantes como la velocidad o tiempo de arranque, la capacidad de modulaci√≥n de la potencia de salida, etc.

De forma muy gen√©rica, se consideran dos ‚Äėextremos‚Äô de valoraci√≥n: aquellos sistemas que son relativamente caros de construir, pero relativamente baratos de operar, como, por ejemplo las nucleares y las hidroel√©ctricas, y por el otro extremo aquellos sistemas relativamente baratos de construir, pero caros de operar como las alternadoras di√©sel, turbinas de gas, ciclos combinados y similares.

De hecho, esta es b√°sicamente la ‚Äėescala‚Äô completa que se ha contemplado hasta hace un par de d√©cadas. El extremo en el que hay centrales caras pero de operaci√≥n econ√≥mica est√°n las nucleares y la hidro. A estos sistemas es a los que se les llama ‚Äėcarga base‚Äô (baseload en ingl√©s).

En el otro extremo, precisamente los sistemas comentados con anterioridad, donde la gran estrella ha sido siempre la central de ciclos combinados.

En un punto medio, se puede considerar a las centrales de carbón.

Las nucleares consumen ‚Äėpoco‚Äô ‚Äėcombustible‚Äô (entre comillas porque en realidad no combustiona, no arde). B√°sicamente uranio enriquecido (que s√≥lo es una fracci√≥n del uranio que se extrae, el 0,7%, y cuyo coste de concentraci√≥n es muchas veces superior al de extracci√≥n) que se va cambiando cada pocos a√Īos, una vez se ha ido consumiendo. Ese ‚Äėcombustible‚Äô no es excesivamente caro por MWh aportado, puesto que con pocos Kg se obtienen muchos MWh, as√≠ que es barato.

Algo parecido pasa con la hidroeléctrica, aunque ésta utiliza muchísima agua.

En ambos casos, la construcción no es barata, y el coste de la planta es de lejos el factor más importante. Dado que con el agua ya sabemos lo que pasa, especialmente por estos lares, la hidro y su tremenda flexibilidad, controlabilidad y margen de maniobra se ha usado limitadamente durante mucho tiempo para la regulación, mientras que la nuclear en la mayoría de sitios se ha usado como carga base: ha producido a todo trapo durante el máximo de tiempo.

Es decir, la nuclear, por el precio del MWh, salía mucho más rentable que se exprimiese a tope. Esa es la principal razón por la que la nuclear no se ha desarrollado durante mucho tiempo para que sea flexible, más bien al contrario: se ha simplificado para que trabajase a toda potencia el máximo de tiempo, y con el máximo de potencia. Es la misma razón por la que las grandes centrales nucleares suelen ser grandes en cuanto a potencia.

Por supuesto, cuando hablamos de nuclear, hoy en d√≠a se obvian ciertos ‚Äėpar√°metros secundarios‚Äô que en su momento fueron muy relevantes y que tienen bastante que ver con nuestra relaci√≥n social con las nucleares.

Me refiero a esos se√Īores de verde que conocemos como militares.

El primer reactor nuclear que funcion√≥ estuvo en Chicago. Su uso no era producir electricidad, sino uranio concentrado, as√≠ como plutonio, con finalidades militares. Se desarroll√≥ en el Proyecto Manhattan (que se llamaba as√≠ porque las oficinas centrales del proyecto estaban ah√≠), el que desarroll√≥ las primeras bombas at√≥micas, y que usaban los restos del combustible usado por ese reactor como ‚Äėmateria prima‚Äô.

Los primeros reactores que se hicieron a continuación se crearon precisamente con el fin de conseguir plutonio para hacer bombas.

Razón de más para hacer grandes centrales nucleares, ya que eso era una buena fuente de material fisible (especialmente plutonio de grado militar). Podríamos poner como ejemplo la central de Chernóbil, o la de Zaporiya… y el interés ruso para controlarlas y asegurarse que Ucrania no volvía a tener arsenal nuclear propio. Cabe recordar que en 1991 Ucrania era el tercer país del mundo con más cabezas nucleares, y que poco antes era uno de los grandes proveedores (soviéticos) de combustible fisible para uso militar.

Sin embargo, con el inter√©s de las grandes potencias nucleares en reducir o evitar en lo posible que otros pa√≠ses desarrollasen la bomba de forma independiente, por un lado, con la saturaci√≥n de hidroel√©ctrica, se lleg√≥ a un l√≠mite en que ‚Äėhab√≠a que buscar otros sistemas‚Äô. Eufemismo que b√°sicamente viene a decir, evitar a toda costa que la gente vea con buenos ojos que sus pa√≠ses desarrollen esta tecnolog√≠a.

Dado que la hidro es tan flexible, en muchos países adelantados se instaló mucha capacidad precisamente para cubrir la parte de demanda flexible que se necesitaba. Por eso quedan pocos sitios para aumentar este tipo de instalaciones en los países del primer mundo. Muchos de ellos todavía tienen capacidad en exceso de hidro, como los escandinavos, que también sacan su beneficio tanto de exportar electricidad como para utilizar su capacidad de bombeo y regulación de sus vecinos del sur (Alemania, Holanda, Reino Unido).

A la hora de evaluar qué tipo de plantas hacen falta para suplir los aumentos de demanda que se han ido sucediendo durante la segunda mitad del siglo XX, se tenía en cuenta el aumento de demanda en las horas punta contra el aumento de demanda en horas valle.

Siempre interesaba cubrir las horas valle con carga base, y cuantas menos horas de demanda punta posibles con otras centrales de mayor coste por MWh.

La variaci√≥n de la demanda, adem√°s, era algo relativamente poco problem√°tico debido a que todos los sistemas, por construcci√≥n, ten√≠an inercia rotativa que daba estabilidad, adem√°s se iban alternando sistemas con escasa variabilidad (como la nuclear o el carb√≥n) en grandes centrales con centrales de tama√Īos m√°s reducidos, m√°s baratas, pero con mejor tasa de control y reacci√≥n, que permit√≠an complementar a la hidroel√©ctrica.

Estas peque√Īas centrales adem√°s ten√≠an una libertad de ubicaci√≥n que no tienen tanto para la nuclear como, sobre todo, para la hidroel√©ctrica, muy restringida en ese aspecto. De esa manera se pod√≠an poner estas centrales en lugares estrat√©gicos a lo largo de las v√≠as de mayor demanda y variabilidad de la misma, para mejorar la estabilidad, a la vez que se reduc√≠an las p√©rdidas.

De esta manera, se limitaban p√©rdidas, y se reduc√≠a al m√≠nimo las horas en que se produc√≠a con generaci√≥n cara por MWh, maximizando las horas de producci√≥n econ√≥mica y con plantas de mayor tama√Īo. Adem√°s, sobraba capacidad de maniobra y estabilidad. Todo un sistema que maximizaba eficiencia y, a la vez, resiliencia, algo dif√≠cil de conseguir.

Cambio de criterio

Pero todo eso cambió al cambiar los criterios de selección. Ya no se trataba de producir de forma económica, ahora además el tema de impacto ambiental empezaba a tomar protagonismo.

Traducción/espóiler: el costo, la eficiencia y la seguridad en el suministro ahora importa menos que las apariencias, el figurar y el postureo, así que la producción se va a encarecer.

El cambio no es balad√≠, ni est√ļpido. Al contrario, es m√°s necesario que nunca, y afortunadamente somos todos muy conscientes de ello. Sin embargo, no parece que seamos conscientes que el criterio econ√≥mico ya no es el principal, y que, por tanto, no cabe esperar que los precios bajen, m√°s bien al contrario.

La complejidad, sin embargo, no es comprendida en absoluto. Que se a√Īada a una red que ya est√° establecida, pero con otros criterios, no mejora la cosa. Que los sistemas que se a√Īaden no aporten estabilidad, y que adem√°s tampoco tengan flexibilidad en el tema ubicaci√≥n, a√ļn las facilita menos.

Sin embargo, ahora los criterios est√°n m√°s politizados, mediatizados y controlados por la propaganda que nunca.

No es que antes no hubiese temas políticos, estratégicos y de propaganda por medio, precisamente. Es muy probable que los primeros interesados en evitar la proliferación de centrales nucleares fuesen precisamente los que tenían la tecnología. Además, a Rusia le ha ido de perlas que en Europa se le tenga tan poco aprecio a los combustibles fósiles: ha aumentado la dependencia del gas ruso, y, en menor medida de su petróleo. Por no hablar que ha hecho que se abandone la tecnología nuclear incluso por parte de aquellos que ya tenían armamento atómico y que ahora no lo tienen… como Ucrania.

¬ŅAlguien cree que la agresi√≥n de Rusia a Ucrania hubiese funcionado de la misma manera si los ucranianos no hubiesen dejado sus armas at√≥micas?

En anteriores entradas de esta serie ya se ha comentado el tema de la energía nuclear y de cómo empezaba a haber interés de nuevo en este tipo de generación eléctrica. Es probable que tarde o temprano se vuelva a ver otro cambio en el criterio y se de un volantazo de nuevo hacia más centrales nucleares. Que Francia haya apostado de nuevo por esta tecnología, junto al hecho que China, Rusia, India, Irán y otros países estén apostando por ella es indicativo.

Sin embargo, en Europa y EU, al igual que Japón, si se da este cambio será más de forma reactiva que no predictiva, y a consecuencia de los problemas con las renovables. Esa parece ser la razón por la que Holanda y algunos países escandinavos están evaluando precisamente este factor: cubrir las debilidades de unas renovables que no nos proporcionan lo que necesitamos.

Ya se ha comentado que, precisamente Alemania est√° abandonando las nucleares‚Ķ para sustituirlas por carb√≥n (¬Ņimportado de Rusia?) para tener m√°s margen de maniobra y as√≠ poder tener algo m√°s de renovables intermitentes y descontroladas.

Las centrales que se est√°n cerrando, adem√°s, son las de carga base, √©sas que est√°n pensadas para trabajar a tope todo el rato, as√≠ que no aportan apenas ning√ļn sistema de regulaci√≥n, de control de la variabilidad m√°s all√° de su inercia rotativa.

Sin embargo, los nuevos sistemas nucleares en los que se est√° trabajando son sistemas donde se centran precisamente en maximizar la flexibilidad y la capacidad de estabilizaci√≥n de la red, precisamente dada la problem√°tica con las renovables. Adem√°s son m√°s peque√Īas, y en algunos casos se est√° trabajando en sistemas que ser√≠an, son, de escaso inter√©s militar (raz√≥n de m√°s para que los militares no est√©n muy contentos con la idea). Pero eso tambi√©n reduce la inversi√≥n en esta tecnolog√≠a.

A√ļn as√≠, estamos hablando de sistemas que aportan una flexibilidad limitada, y que est√° por ver el coste tanto de construcci√≥n y de utilizaci√≥n. Algunas est√°n pensadas para que no se recarguen nunca. Tampoco conviene olvidarse del tema de los residuos radiactivos, siendo la propia central en s√≠ un residuo de este tipo nada balad√≠.

Sin embargo, el cambio de criterio es inexorable, y se ha ido acentuando con los a√Īos, a pesar de que este cambio apenas ha causado problemas hasta hace relativamente poco, menos de una d√©cada. Eso es debido a que el sistema ‚Äėheredado‚Äô ten√≠a mucha capacidad y resiliencia inherente. Al fin y al cabo, una parte importante de la producci√≥n ya se hac√≠a con sistemas de carga base que no variaban su potencia entregada, as√≠ que los que s√≠ la variaban se ten√≠an que apa√Īar para cubrir la variabilidad de la demanda.

Pero con el aumento de la potencia consumida, no sólo ha aumentado la variabilidad de la demanda, también la variabilidad de la producción de las renovables eléctricas intermitentes y descontroladas al intentar cubrir una parte de ese aumento del consumo con este tipo de instalaciones.

La gr√°fica anterior justo apunta a este hecho: la respuesta ante la estabilidad de la frecuencia no ha parado de degradarse desde 2010 (caso de estudio en los USA).

Es m√°s, en muchos casos, el aumento de la potencia instalada no ha venido de un aumento de la demanda, como es el caso de Espa√Īa, que lleva consumiendo aproximadamente la misma potencia el√©ctrica desde 2009, mientras que la potencia instalada se ha disparado. El an√°lisis econ√≥mico de esto se deja para el √ļltimo tramo de esta serie, que promete ser cualquier cosa menos corto.

Veamos los máximos demandados de potencia peninsular en el período 2010 a 2019:

Si miramos la demanda de energía total, pues lo mismo:

Para que nos entendamos, básicamente está recalcando que la demanda de potencia lleva bajando desde 2010, y porque la gráfica no abarca desde antes. Eso es una demostración clara y fehaciente de dos cosas sumamente importantes:

La demanda y por tanto la potencia instalada necesaria no sube. Ese es el primer punto a tener en cuenta, que, como veremos cuando analicemos el tema costes, es clave.

El segundo punto es la derivada de este primero: no hay transici√≥n el√©ctrica por ning√ļn lugar. No se est√° electrificando nada. No se est√° pasando otros tipos de consumos energ√©ticos a forma el√©ctrica.(Ciertamente el a√Īo 2020 y el 2021 no est√°n en la gr√°fica. Pero con el tema pandemia, las interpretaciones que se puedan extraer de esos datos no son en absoluto de fiar).

As√≠ pues, lo primero que cabe preguntarse es‚Ķ si no sube la demanda ¬Ņpor qu√© raz√≥n hay que instalar m√°s potencia?

S√≥lo cabe una √ļnica raz√≥n: la sustituci√≥n de los sistemas viejos que invariablemente hay, como por ejemplo, la nuclear, pr√≥xima a llegar al final de su vida √ļtil planificada (mucho m√°s larga que la de, por ejemplo, la fotovoltaica, dicho sea de paso). Para centrales viejas y contaminantes como son las de carb√≥n, tambi√©n ser√≠a un buen caso el sustituirlas por renovables.

Sin embargo hay que recordar el elemento clave de todo esto: se est√° sustituyendo generaci√≥n estable y estabilizadora bajo demanda por generaci√≥n ‚Äėaleatoria‚Äô, descontrolada, incontrolable y que aporta inestabilidad, justo todo lo contrario.

Actuar con conocimiento

El resultado de este cambio de criterio no s√≥lo es un encarecimiento al abandonar la econom√≠a como principal factor. Tambi√©n es una amenaza a la estabilidad, tal y c√≥mo se deduce del hecho de cambiar sistemas de producci√≥n estable, controlada y despachable por sistemas b√°sicamente ‚Äėaleatorios‚Äô. Que este efecto de descontrol tambi√©n aumenta el precio de la luz es algo que se analizar√° en las etapas finales de esta serie, pero dado que el tema de inestabilidad es la pieza clave de este puzzle, vamos a ver c√≥mo este cambio de criterio afecta a este par√°metro m√°s all√° de lo obvio ya comentado.

Y es que para mantener la producción estable ya se ha dicho que hacen falta dos premisas básicas: control, lo más centralizado posible, y el conocimiento de cómo funciona todo, empezando por el cuándo y cuánto se produce en cada momento. Y el dónde.

Si bajo el criterio anterior se ubicaban las centrales controlables en el camino √≥ptimo, ahora nos encontramos de nuevo que la ubicaci√≥n la impone el medio ambiente, no las necesidades de control. Eso complica las cosas, pero a√ļn se pueden manejar mientras haya un control centralizado de producci√≥n que pueda mantener la estabilidad, si conoce bien el sistema.

El tema de conocer el sistema es algo que se explicó en la anterior entrada, dónde la separación de la red síncrona europea se produjo por una falta de conocimiento (entre otras cosas), y dónde, en el estudio de las autoridades pertinentes, se incidió en una mejor comprensión de la red de distribución, previsión de la producción, y planificación de los sistemas de reparto.

En realidad, la principal razón por la que la red ha aguantado hasta ahora no se debe sólo a la gran cantidad de sistemas controlables que todavía tenemos. Se debe a un buen control centralizado con buen conocimiento del sistema, de la potencia instalada, así como de las posibilidades. Por eso, en toda Europa, las grandes centrales de producción renovable están controladas centralmente, igual que en muchos otros países. Incluso supranacionalmente hay mecanismos de supervisión como bien vimos con el evento en la anterior entrada.

Estos mecanismos de control tienen la potestad, bajo necesidades t√©cnicas, de cortar la producci√≥n seg√ļn dicte la situaci√≥n. Y como bien se explic√≥ en ese estudio del evento de separaci√≥n de Enero de 2021, se basa todo esto en el control (centralizado), estudio, supervisi√≥n y gesti√≥n de la red de transporte. Resulta que aunque la mayor√≠a de sistemas de producci√≥n est√°n conectados a dicha red, no lo est√°n todos.

Las restricciones de ubicación de las renovables y por tanto las implicaciones de inestabilidad pueden variar tanto que, el mismo aerogenerador en las mismas condiciones medioambientales puede aportar algo de estabilidad marginal al sistema… o de inestabilidad, dependiendo mucho de dónde y cómo esté conectado.

Sin embargo, hay otro elemento sobre el que no se tiene ning√ļn control, ni, mucho menos, supervisi√≥n, puesto que est√° conectado a la red de distribuci√≥n de media tensi√≥n, y que tambi√©n tiene su aportaci√≥n en cuanto a inestabilidad. Que no est√© supervisado ni controlado, adem√°s de estar conectado en otros puntos de la red el√©ctrica, hace que el desconocimiento tanto en cuanto a su aportaci√≥n como en cuanto a su control sea total.

Me refiero a todo aquello que es autoconsumo (mejor dicho, prosumidores o productores ‚Äď consumidores). Es la ant√≠tesis de lo que demanda una red el√©ctrica basada en renovables. Afortunadamente, la potencia que aporta es realmente reducida. Y la econom√≠a real que proporciona, realmente fr√°gil. La principal raz√≥n de su implantaci√≥n no tiene nada de t√©cnico, es meramente pol√≠tico, social y religioso.

Veremos un estudio real con su balance energético y económico (espóiler: no sólo no ahorra dinero, resulta mucho más caro al usuario). También analizaremos las dimensiones social y política.

Inestabilidades y recortes (Editado en Julio de 2022)

El resultado neto de todo este batiburrillo y confusi√≥n (convenientemente incentivada por sectores ajenos totalmente a la t√©cnica y tecnolog√≠a por intereses espurios), es que en muchos pa√≠ses ya se ha llegado al l√≠mite real de integraci√≥n de renovables y llevan a√Īos recortando la producci√≥n tanto solar (incluyendo la de autoconsumo) como la e√≥lica, y no s√≥lo dentro de sus propias fronteras.

Alternativamente, también están aquellos que han llegado al límite, y por razones, ehm, políticas (es un caso digno de estudio tanto político como social, psicológico y psiquiátrico) y por no querer rendirse ante la evidencia, pues no recortan la producción renovable. Sólo recortan el uso de electricidad en forma de apagones rotatorios repartidos entre la población.

El caso más grave es el de California (en la foto). También se ha hablado de China, que sólo acudió a este sistema de forma puntual ante la situación pero que rápidamente cambió de política a la primera que tuvo la oportunidad. Pero también están otros casos más complicados dónde no se tiene más remedio y por tanto han pillado a los gobiernos sin opciones.

Entre esos √ļltimos podemos hablar de Sri Lanka, Ir√°n, Kosovo.

Es cada vez más probable que pronto (esperemos que no sea el caso) incluso en otras partes de Europa nos encontremos en situación similar.

Y eso que precisamente es en Europa d√≥nde se ha empezado a recortar producci√≥n renovable ante los problemas de inestabilidad que producen este tipo de energ√≠as. Hace a√Īos, adem√°s.

El caso m√°s claro es Alemania y su fallida Energiewende. Empez√≥ a recortar producci√≥n fotovoltaica all√° por 2015, y la e√≥lica ya en 2018. No s√≥lo en Alemania: paga a los Pa√≠ses Bajos, Dinamarca y alrededores para que corten su sobreproducci√≥n e√≥lica. Adem√°s paga (junto con estos otros pa√≠ses) por los servicios de estabilizaci√≥n, almacenamiento y arbitraje que ofrecen los pa√≠ses escandinavos con sus enormes reservas de hidroel√©ctrica‚Ķ esas que se quedaron secas en oto√Īo de 2021, entre otras cosas, al abuso al que somete este tipo de uso.

Precisamente estos problemas son los que han impulsado a los Teutones a buscar alternativas que les permitan estabilizar la red eléctrica.

Una de las alternativas propuestas se está retrasando mucho debido al rechazo de la sociedad (y al precio). La idea, ya comentada anteriormente, se basa en mejorar la distribución de la producción renovable hacia zonas dónde se pueda consumir.

La ubicación de los sistemas de producción renovable es muy dependiente de la geografía, y muchas veces se suele producir justo dónde hay menos demanda. En este caso, el Mar del Norte es una zona típicamente ventosa… e inclemente. De ahí que el consumo sea mayoritariamente lejos, al sur de Alemania, unos 600 Km lejos.

Dado el nivel de potencia que hace falta transmitir, as√≠ como la distancia, la √ļnica alternativa es poner nuevas l√≠neas de transmisi√≥n de gran potencia en DC. Encima, los alemanes las quieren enterradas (ahorran incendios, problemas de mantenimiento, emisiones potencialmente peligrosas, y t√°cticamente son m√°s seguras)

O sea, car√≠simas.¬† A√ļn as√≠, el problema no se solucionar√≠a s√≥lo con eso. De ah√≠ que ‚Äėflotasen un globo sonda‚Äô, una idea ‚Äėrevolucionaria‚Äô: el hidr√≥geno.

El que esto escribe ha hablado una, dos, tres y hasta cuatro veces sobre este tema. Tampoco soy el √ļnico al que este ‚Äėinvento‚Äô le apesta a colonialismo energ√©tico. Esta ‚Äėsoluci√≥n‚Äô es una ‚Äėpatada hacia adelante‚Äô, una idea de ‚Äė√ļltimo recurso‚Äô ante la importancia y, sobre todo, urgencia del problema.

Problema que no se ha tratado con anterioridad pese a saberse que existía, a que algunos ya llevamos tiempo avisando que pasará, que bastante gente intenta poner sobre la mesa, pero que es soslayado sistemáticamente, ninguneado, arrinconado.

[Es necesario, adem√°s, comentar que Alemania ya tiene una gran red de hidrogeneras repartidas por su territorio, una inversi√≥n fallida de la anterior burbuja del hidr√≥geno (esa fue la segunda, la primera fue alrededor de la crisis petrolera de los a√Īos 70, y ahora estamos en la tercera) que est√°n intentando rescatar.]

La idea de base es meter sistemas que produzcan hidr√≥geno con ‚Äėenerg√≠a sobrante‚Äô, como si la generaci√≥n fuese una ‚Äėresistencia variable‚Äô que ‚Äėrecorta‚Äô toda la inestabilidad que producen las renovables intermitentes, de tal manera que se obtendr√≠an, presuntamente, varios beneficios:

* Tener una producción más estable que meter en la red eléctrica, así que se podría aumentar la penetración.

* Utilizar potencia que de otra forma se recorta, con lo que aumentaría la eficiencia (y el beneficio).

* Obtener un sustituto del Gas Natural que puede usarse para otros fines que no sean los eléctricos.

* Un ‚Äėprimitivo‚Äô sistema de almacenamiento.

* Reducir la dependencia del gas ruso (y de otras partes).

Insisto: toda la ‚Äėfiebre el hidr√≥geno‚Äô ha sido especialmente impulsada por Europa (a instancias teutonas) estos √ļltimos a√Īos ante los problemas evidentes que tiene la penetraci√≥n de renovables y la falta total de sistemas que aporten estabilidad y despachabilidad en la propuesta actual.

Por supuesto, mucha gente pensará que eso es sólo porque en Alemania hay mucha variación de viento y debido a su clima etc.

Bueno, pues que se sepa que este tipo de recortes ya ha llegado a Espa√Īa.

Poco antes de escribir estas l√≠neas, ya se hab√≠a dado el primer caso de recorte de la producci√≥n fotovoltaica en Espa√Īa para poder mantener la red estable. Concretamente el Domingo de Pascua de 2022, el 17 de Abril, al mediod√≠a y por la tarde. Obviamente, este hecho, en la mayor√≠a de casos, fue mal interpretado, si es que fue publicitado en alg√ļn momento: se dio por hecho que eso era ‚Äėbueno‚Äô porque ‚Äėabarataba‚Äô el precio de la luz. Falso, como veremos en un par de entradas. Que no fuese publicitado a bombo y platillo ya dice bastante.

El caso es que en la subasta del d√≠a anterior se hab√≠a previsto m√°s de tres horas sin ning√ļn tipo de producci√≥n o soporte mediante ciclos combinados (aproximadamente desde las 17:00 hasta las 20:00), y sin apenas hidroel√©ctrica. Encima, la subida del atardecer se preve√≠a que se suplir√≠a mayormente por un aumento de la e√≥lica:

Aqu√≠ se juntaban dos factores: escasa demanda combinada (Domingo, Pascua, Primavera,¬† y sobre todo, barbacoas, fiestas y atascos de operaci√≥n retorno) y meteorolog√≠a (mayormente soleado, d√≠a largo primaveral, temperaturas bajas que permiten mejor eficiencia de la fotovoltaica). Por no hablar de otras situaciones sociales (el fin de la pandemia, el retorno de las tradiciones, reuniones familiares en entornos m√°s ‚Äėnaturales‚Äô).

Por tanto, estaba todo de cara para poder aprovechar al m√°ximo las renovables, especialmente la fotovoltaica.

Y sin embargo, se tuvo que recortar la producci√≥n de la misma en algunos grandes productores. ¬ŅHace falta explicar el porqu√©?

Obviamente, los pro-renovables no van a aceptar que son precisamente estos sistemas descontrolados los causantes, por mucho que en realidad lo sean, por muy obvio que no nos proporcionan lo que necesitamos, cuando lo necesitamos, dónde lo necesitamos ni cómo lo necesitamos.

Y sin embargo, es lo que hay…

Espa√Īa ha llegado al l√≠mite de integraci√≥n de renovables el√©ctricas intermitentes, inestables y descontroladas. Aqu√≠ la prueba: la producci√≥n real de ese d√≠a, seg√ļn la REE.

En ning√ļn momento se pararon todas las¬† centrales de ciclo combinado. Ni el carb√≥n. Obviamente, ni la nuclear ni la hidro, aunque esta √ļltima, junto con buena parte de la e√≥lica, se exportaron.

No, lo que se paró fue parte de la fotovoltaica.

Y no es una ‚Äėcausa puntual‚Äô ni por razones pol√≠ticas (ni econ√≥micas).

Simplemente se ha llegado al límite de producción que se puede integrar. Dadas las circunstancias, eso se repetirá más a menudo, pero con valores absolutos más grandes, ya que estamos hablando de unas circunstancias propensas a este tipo de problema.

No sólo eso. En días posteriores se ha anunciado a bombo y platillo que se han conseguido x horas de producción 100% renovable.

MENTIRA

Igual que esta gr√°fica de la REE, para cualquiera de estas noticias se puede conseguir la pertinente descripci√≥n y los datos en formato hoja de c√°lculo si se quiere, y se puede comprobar que, en ning√ļn caso, se ha parado del todo ni el gas, ni el carb√≥n ni la nuclear.

En d√©cadas nunca se ha parado del todo ninguna de estas tres tecnolog√≠as, ni siquiera de forma ‚Äėsuelta‚Äô (obviamente, s√≠ que hay centrales individuales apagadas, incluso retiradas). Insisto, nunca en d√©cadas se han parado estas tres tecnolog√≠as.

Lo que hacen los medios de propaganda es tergiversar los titulares y expresar los datos de forma conveniente, diciendo que lo que se ha producido con combustibles fósiles se ha exportado en su totalidad. Pura manipulación.

 También es falso.

Onanismo intelectual.

Lo que se ha exportado ha sido la producción renovable e intermitente. Si nadie (Francia) la hubiese querido, se hubiese recortado producción renovable, tal y cómo se hizo el Domingo de Pascua. A los datos me remito.

Y si Francia la compra es porque puede integrarla, puesto que tiene sistemas despachables en cantidad, y sus nucleares (la mayoría paradas durante 2022, ergo los sistemas de estabilización externos de las mismas están disponibles), están algo más adaptadas precisamente a gestionar la variabilidad. Y, en cualquier caso, tampoco estamos hablando de grandes cantidades de potencia.

Hay que preguntarse el porqu√© de esta necesidad de enga√Īar, mientras se acalla el hecho que se ha recortado en fotovoltaica. Que m√°s o menos todo ocurra por las mismas fechas tampoco es casualidad: la situaci√≥n medioambiental y de demanda acompa√Īa.

Y el hecho que se haya producido un recorte sin apenas informar, mientras se insiste falsamente en días posteriores que justo se ha conseguido un 100% de cobertura renovable huele a propaganda y manipulación para intentar obviar el hecho, ni aceptado ni aceptable por parte de ciertas comunidades e intereses de que las renovables han llegado al límite de integración posible.

En el momento de editar esta entrada (junio de 2022), además, se ha hecho viral un vídeo en el que se denuncia que todo un parque eólico estaba parado por decisión de la REE, que más tarde se explicó que era debido a una avería en la red de distribución.

Los comentarios demostraron que la gente estaba muy enfadada al dar por supuesto que eso era fruto de la codicia y sin pararse a preguntar en casi ning√ļn momento si hab√≠a razones para ello. Y sin embargo, esta situaci√≥n va a ir empeorando todav√≠a m√°s a medida que se a√Īadan m√°s y m√°s renovables intermitentes sin capacidad de aportar estabilidad.

Las razones que empujan en este sentido son políticas, sociales, así como económicas, por tanto la explicación se deja para más adelante.

El aspecto temporal

Hablando de dejar para m√°s adelante, precisamente eso mismo es lo que se est√° haciendo con las cosas importantes: dejarlas para m√°s adelante.

A√Īadir unas renovables intermitentes, descontroladas y que aportan inestabilidad no va a solucionar nada.

Lo va a empeorar.

Ya hemos visto como desde ya hay que ir recortando su generación para mantener la red estable.

Eso mismo pas√≥ en Alemania hace ya tiempo. Por eso se recort√≥ la capacidad de producci√≥n fotovoltaica en autoconsumo al 70% en verano (en invierno, obviamente, no produce nada), se est√° pagando a las e√≥licas para que no produzcan e inyecten inestabilidad en la zona (aunque dichas e√≥licas est√°n en pa√≠ses lim√≠trofes, no en la propia Alemania), y se ha montado una moratoria para la instalaci√≥n de renovables, fijando unos m√°ximos en cada l√§nder (provincia, de nuevo seg√ļn la zona geogr√°fica de reducidas dimensiones) seg√ļn la capacidad de estabilizaci√≥n y sistemas despachables que haya en dicha regi√≥n.

Tambi√©n hubo un tiempo en que Alemania exportaba tanto como pod√≠a de renovables, y la inestabilidad asociada, justo a esos pa√≠ses lim√≠trofes, especialmente pero no √ļnicamente, Polonia.

Ante la problem√°tica, muchos de estos pa√≠ses empezaron a poner sistemas que cortasen la entrada de energ√≠a inestable proveniente de Alemania, con lo que la inestabilidad empez√≥ a quedarse confinada dentro de sus fronteras, llevando a esta ‚Äėpausa‚Äô en la Energiewende, en el recorte de la fotovoltaica y dem√°s sistemas de ‚Äėcompensaci√≥n‚Äô antes mencionados.

Es interesante ver que ahora muchas de estas empresas de energía renovable sacan más negocio de NO producir electricidad que de producirla, puesto que cobran por el recorte.

Otros de los afectado en esta situación son los escandinavos. La península escandinava es muy grande en cuanto a superficie, tiene muchos recursos hídricos, una escasa población, y un gran negocio energético: tanto el petróleo como la electricidad y los servicios de estabilización son grandes productores de divisas.

A√Īadamos que el enorme recurso hidroel√©ctrico que tienen desde hace d√©cadas (se les considera ‚Äėla bater√≠a de Europa‚Äô) les ha permitido tener mucha electricidad muy barata, totalmente renovable, despachable, acumulable y controlable durante m√°s de 50 a√Īos.

Y el exportarla forma parte de su modelo de negocio.

Con una de las rentas per c√°pita m√°s grandes de Europa, sobre todo por la entrada de divisas enorme de la exportaci√≥n energ√©tica, especialmente de petr√≥leo, y con una electricidad local con estas caracter√≠sticas, no es de extra√Īar que Noruega, con una poblaci√≥n muy reducida (no llegan a 5 millones y medio de habitantes) y con un PIB nominal per c√°pita del orden de 82.700$ anuales (comparemos con el PIB nominal per c√°pita de Espa√Īa de 33.170$ anuales, el 40%), pueda permitirse el lujo de comprar juguetes para ricos (me refiero a cochepilas).

Obviamente, su situación no es para nada extrapolable al resto del mundo, amén de explicar ciertas cosas.

Volviendo al tema de la hidroel√©ctrica, tenemos que esta tremenda capacidad se agot√≥ para finales de verano de 2021, justo cuando el viento ‚Äėse fue de vacaciones‚Äô, cuando el d√≠a se acortaba, y con las reservas de gas de Europa en m√≠nimos de los √ļltimos 10 a√Īos.

Este problema de agotamiento de las reservas h√≠dricas de la pen√≠nsula escandinava (no s√≥lo de Noruega) se achaca, no sin parte de raz√≥n, al cambio clim√°tico. Digo parte de raz√≥n porque ciertamente parece que estos pantanos no se terminaron de llenar debido a que no llovi√≥ ni nev√≥ tanto como en otros a√Īos. Pero eso es s√≥lo parte de la historia.

La otra parte, de nuevo apenas aceptada, es que se hizo un cierto abuso de dichos pantanos (en realidad, negocio puro y duro de exportaci√≥n de energ√≠a/cobro por servicios de balanceo y estabilizaci√≥n de la red el√©ctrica de la zona de Holanda, Alemania, B√©lgica, Dinamarca y Polonia), lo cual llev√≥ a que a finales de verano, principios de oto√Īo, √©stos estuviesen en m√≠nimos y por tanto dejasen de prestar este tipo de servicios (eso s√≠, a unos precios desorbitados).

Si no se hubiese necesitado tanto balanceo para suplir los problemas de inestabilidad, no se hubiese llegado a este estado.

Tambi√©n es curioso que en la √©poca en que los pa√≠ses europeos se dedican a comprar gas ‚Äėa bajo precio‚Äô para irlo almacenando (en sitios como el ahora cerrado Castor) para cuando la demanda haga subir el precio, dichas reservas estaban en m√≠nimos de la √ļltima d√©cada.

Por supuesto, se culpa a Putin de esto, aunque ocurrió bastantes meses antes de que éste empezase la invasión de Ucrania.

Aunque es discutible que aprovechase la situación a finales de septiembre para ir apretando a Europa por lo que ya había planeado (más que discutible, es casi seguro), eso no explica el porqué antes Europa no había llenado sus reservas, ni que hubiese ido cortando ciertos contratos y convenios de negociación de precios para con su proveedor habitual. Y no, eso no fue cosa del líder ruso (otra cosa, obviamente, es que éste veía en ello una ventaja).

Echar las culpas de esta situación al cambio climático y/o a Putin, si bien se basa en hechos reales, no son la solución. Eso sí, es una buena manera, muy buena, de excusarse por una mala gestión, de hacer la pose favorita de las avestruces, y de eludir responsabilidades.

Obviamente con ello, se evita afrontar el problema real, de fondo.

Y es que hemos llegado a un límite (¡¡¡Herejía!!).

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