Jul 4 2023
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Ambiente

La lucha por la justicia ambiental en 脕frica

La lucha por la justicia ambiental en 脕frica es compleja y amplia. Es la continuaci贸n de la lucha por la liberaci贸n del continente y por la transformaci贸n socio-ecol贸gica. Es un hecho que el medio ambiente es nuestra vida: El suelo, los r铆os y el aire no son entidades inanimadas o sin vida. Estamos enraizados y anclados en nuestro entorno.

Nuestras ra铆ces est谩n hundidas en nuestro entorno y de ah铆 proviene nuestro alimento. No vemos a la Tierra y sus abundantes regalos como art铆culos que deben ser explotados, transformados, consumidos o desperdiciados. La comprensi贸n de la Tierra como un ente vivo y no como algo muerto advierte que la explotaci贸n rapaz que perturba sus poderes regenerativos son actos de crueldad o ecocidio.

Tengamos presente que el colonialismo se erigi贸 sobre el derecho a subyugar, borrar o disminuir el derecho a la vida y el derecho a la libre expresi贸n cultural de los colonizados. En particular, los colonizados fueron deshumanizados y transformados en zombis que trabajaban en beneficio de las potencias coloniales. El saqueo ecol贸gico estaba permitido siempre que beneficiara a los colonizadores. Este ethos ha persistido y se manifiesta de diversas formas.

El gran robo por parte de las fuerzas coloniales fue visto como iniciativa empresarial. El genocidio fue pasado por alto como una mera conquista. La esclavitud era vista como comercio. El extractivismo deb铆a perseguirse implacablemente ya que cualquier elemento que quedara sin explotar se consideraba un desperdicio. Lo que se pod铆a desperdiciar sin escr煤pulos era la vida. As铆 que la mayor铆a de las cosas ten铆an que morir. Los civilizadores eran proveedores de muerte. Muerte de individuos. Muerte de los ecosistemas.

As铆, hoy en d铆a, la gente todav铆a se pregunta: 驴Qu茅 har铆amos con el crudo o el gas f贸sil en nuestro suelo si no los explotamos? En otras palabras, 驴c贸mo podr铆amos terminar con la pobreza si no destruimos nuestro medio ambiente y nos apropiamos de todo lo que podr铆a verse obligado a ceder? Toleramos la deforestaci贸n y la pesca industrial no regulada, y contamos con un sistema de regulaci贸n de bioseguridad que promueve la introducci贸n de organismos gen茅ticamente modificados (OGM) innecesarios y, al hacerlo, pone en peligro nuestra biodiversidad y compromete nuestro medio ambiente y sistemas alimentarios.

El saqueo se presenta como ineludible y deseado bajo el manto de la inversi贸n extranjera. Los l铆deres pol铆ticos en las regiones despojadas ofrecen facilidad para hacer negocios, exenciones fiscales, diversas reglas laxas y otras pol铆ticas de gobierno neocolonial.Una madre da el pecho a su beb茅.

El reinado de la explotaci贸n y el consumo sin responsabilidad ha llevado a 脕frica y, de hecho, al mundo al borde del abismo. La actual聽 civilizaci贸n de la muerte聽聽busca una inversi贸n lista en la destrucci贸n a trav茅s de la guerra y el extractivismo en lugar de desarrollar resiliencia y adaptarse a los cambios ambientales que resultan de las desventuras corporativas e imperiales.

Estamos en un reinado en el que la condescendencia es el sello distintivo del multilateralismo. La acci贸n colectiva necesaria para abordar el calentamiento global se ha reducido a insignificantes 芦contribuciones determinadas a nivel nacional禄 que no suman nada. En lugar de reconocer y pagar una deuda clim谩tica clara, gastamos energ铆a negociando un聽 r茅gimen de p茅rdidas y da帽os聽聽para ser presentado como un gesto humanitario. Por favor, 驴qui茅n negocia lo que se ofrece como caridad?

Hoy, 脕frica enfrenta m煤ltiples desaf铆os ecol贸gicos. Todo esto ha resultado de las acciones de entidades que han visto al continente como una zona de sacrificio. Si bien el mundo ha llegado a la conclusi贸n de que debe haber un cambio urgente de la dependencia de los combustibles f贸siles, estamos viendo inversiones masivas para la extracci贸n de recursos petroleros en el continente.

Y debemos decir que esta inversi贸n viene con infraestructura relacionada para la exportaci贸n de estos recursos fuera del continente en un patr贸n colonial burdo. Solo el uno por ciento de la fuerza laboral en el sector extractivo en 脕frica son africanos. Un mero cinco por ciento de la inversi贸n en el sector est谩 en 脕frica. M谩s del 85 por ciento de la infraestructura de gas f贸sil del continente tiene fines de exportaci贸n.

El cambio a la energ铆a renovable trae los mismos viejos desaf铆os a 脕frica. La extracci贸n de minerales cr铆ticos para la energ铆a renovable se realiza sin consulta previa ni consentimiento de nuestra gente. El medio ambiente del continente se est谩 degradando al igual que con la extracci贸n de petr贸leo, gas, oro, diamantes, n铆quel, cobalto y otros minerales s贸lidos. El conjunto de paneles solares y turbinas e贸licas bien podr铆a convertirse en marcadores de escenas del crimen si no se toman medidas de precauci贸n ahora.En Angola, uno de los grandes productores de petr贸leo, los ni帽os mueren por hambre

驴Estamos en contra de las energ铆as renovables? No. Brindan el mejor camino para terminar con el d茅ficit de energ铆a en el continente. Sin embargo, esto debe perseguirse a trav茅s de esquemas de propiedad discretos, aut贸nomos y socializados.

Si bien el mundo sabe que debemos reconstruir nuestra biodiversidad, lo que vemos es el impulso hacia una mayor deforestaci贸n en 脕frica y por la agricultura de monocultivo, todo lo cual va en contra de nuestro mejor inter茅s y el del mundo. Un tema delicado, el acaparamiento de tierras no ha desaparecido con las pr贸ximas innovaciones.

Como escribe Chinua Achebe en su cl谩sico libro de 1958聽 Things Fall Apart聽聽sobre Eneke el p谩jaro, 鈥淒ado que los hombres han aprendido a disparar sin fallar, 茅l ha aprendido a volar sin posarse鈥. Por nosotros, hasta que los expoliadores de nuestro medio ambiente detengan sus actos destructivos, intensificaremos nuestra resistencia y nunca cederemos a sus designios. Creemos que esta conferencia no solo romper谩 el yugo del colonialismo sino que tambi茅n romper谩 el dominio de la colonialidad. Nuestro libro,聽 Pol铆ticas de aguas turbulentas聽, es una de las herramientas para estos fines.

Cada naci贸n africana deber铆a:

  1. Comprometerse a emitir un Informe del Estado del Medio Ambiente anual para exponer la situaci贸n de las cosas en sus territorios.
  2. Terminar con la extracci贸n destructiva sin importar el atractivo del capital.
  3. Exigir deuda clim谩tica por siglos de explotaci贸n y da帽o ecol贸gico.
  4. Exigir la remediaci贸n, la restauraci贸n de todos los territorios degradados y el pago de reparaciones a las v铆ctimas directas o a sus herederos.
  5. Apoyar y promover la soberan铆a alimentaria, incluso mediante la adopci贸n de la agroecolog铆a.
  6. Adoptar y promover herramientas y filosof铆as culturales africanas para el abordaje hol铆stico de los desaf铆os ecol贸gicos y para la curaci贸n y el bienestar de nuestra gente y comunidades.
  7. Promover y proveer energ铆as renovables de manera democratizada.
  8. Reconocer nuestro derecho al agua, tratarlo como un bien p煤blico y detener y revertir su privatizaci贸n.
  9. Reconocer los derechos de la Madre Tierra y codificar el Ecocidio como un crimen af铆n al genocidio, cr铆menes de guerra y otros cr铆menes inusuales.
  10. Garantizar que todos los africanos disfruten del derecho a vivir en un entorno seguro y satisfactorio adecuado para su progreso, tal como se consagra en la Carta Africana sobre los Pueblos y los Derechos Humanos.

*Director del grupo de expertos ecol贸gicos,聽Health of Mother Earth Foundation聽聽(HOMEF), y miembro del comit茅 directivo de聽Oilwatch International

 

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