Jul 30 2004
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Opinión

La mala fortuna del clan Pinochet

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Una serie de escándalos financieros y judiciales, mezclados con accidentes o hechos de sangre, envuelven a la familia del ex dictador en un halo similar al de otros clanes que han sido víctimas de la mala suerte.

El score en Dicom de Augusto Pinochet Hiriart, el primog√©nito del matrimonio entre Augusto y Luc√≠a, es uno. El m√≠nimo. Ning√ļn mortal en Chile puede tener menos porque el puntaje que otorga el sistema que agiliza o no un cr√©dito va desde ese guarismo hasta el mil.

El hijo mayor de los Pinochet, quien actualmente se moviliza en un KIA POP, arrastra una historia financiera demasiado llena de baches como para ser digno de cr√©dito. Seg√ļn Dicom el ex militar, de 57 a√Īos, tiene 17 protestos o morosidades, ni una sola aclarada, pero posee un bien ra√≠z avaluado en 31 millones de pesos.

Hace unos días, incluso, tuvo que declarar en calidad de testigo en un bullado caso de fraude tributario con facturas falsificadas que investiga la fiscalía de Curicó para explicar la forma en que un lujoso automóvil que figura a su nombre terminó en poder del principal inculpado en la estafa.

En la vereda opuesta est√° Luc√≠a, la hija mayor, quien a sus 59 a√Īos tiene un score de 966, casi perfecto, no tiene protestos y sus bienes ra√≠ces declarados llegan a 6 y suman m√°s de 320 millones de pesos.

En el medio los puntajes son parejos: Marco Antonio tiene 914 y 16 millones en un bien; Jacqueline Marie de 43 a√Īos y nacida un 9 de septiembre, llega a 902 y no tiene propiedades registradas a su nombre (curiosamente hace unos meses en una entrevista a la revista Cosas dijo que viv√≠a de las rentas de sus casas); Mar√≠a Ver√≥nica Pinochet, la menos nombrada y cuyo score llega a 789, posee cuatro bienes valorados en m√°s de 165 millones de pesos. Estos tres √ļltimos, al igual que la hija mayor, no tienen protestos.

Luc√≠a Hiriart, la esposa de Augusto, c√©dula de identidad 2.781.404-2 y cuyo oficio ha sido el de due√Īa de casa, supera a todos sus hijos en Dicom. A agosto de 2003, seg√ļn el bolet√≠n comercial, la ex primera dama de 79 a√Īos (cumple 80 en diciembre) llegaba a un score de 976, ten√≠a registradas tres propiedades que sumaban 506 millones 891 mil pesos y no presentaba protestos o morosidades.

Ni su marido vuela tan alto. El octogenario general retirado, pronto a cumplir 88 a√Īos, tiene un score de 813, no registra protestos y sus bienes alcanzan la friolera de 8. Todos ellos juntos forman el n√ļmero 270 millones 97 mil pesos.

Es decir, sólo la familia Pinochet Hiriart, Lucía, Augusto y sus cinco hijos, lograron hacerse de 23 propiedades con un valor de mil 308 millones de pesos, casi dos millones de dólares.

As√≠ al menos est√° registrado hasta el mes de agosto de este a√Īo (2003) en sus respectivos informes comerciales de la empresa Dicom, de acuerdo a informaci√≥n entregada por el Servicio de Impuestos Internos y que hace referencia a valores nominales y no reales de los bienes declarados por los contribuyentes. La cifra comercial de las propiedades, entonces, podr√≠a ser el doble.

Como lo dijera Jaime Guzm√°n, hace casi 15 a√Īos, la gran preocupaci√≥n de Pinochet era su familia. Por eso, el d√≠a que dej√≥ la comandancia en Jefe del Ej√©rcito, en marzo de 1998, dedic√≥ el p√°rrafo final de su discurso a ella: ¬ęA mi querida esposa Luc√≠a, vayan mis cari√Īosos sentimientos de amor y de gratitud, porque ella ha sido para m√≠ fuente inagotable de apoyo y comprensi√≥n y en estos 55 a√Īos de caminar juntos y sin desmayos, siempre he visto en ella la compa√Īera abnegada y a veces heroica de todos los imperativos que exige la dura vida de las Armas. ¬°En ella he visto a la verdadera mujer del soldado! ¬°Valiente y abnegada! ¬°A mis queridos hijos, gracias por ese cari√Īo que siempre he recibido de todos! ¬°A ellos, a mis nietos que han renovado en m√≠, con m√°s fuerza, la fe y la esperanza!¬Ľ.

Pero su familia está dividida y dos de sus hijos, Augusto y Jacqueline, su regalona, se quejan de estar pasando graves dificultades económicas. Pero no sólo eso aqueja al clan.

El inicio

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El clan Pinochet, como se le ha llamado, comenz√≥ a conformarse el 30 de enero de 1943, hace m√°s de 60 a√Īos, cuando Luc√≠a contrajo nupcias con el entonces teniente Pinochet, a la saz√≥n de 28 a√Īos.

Ella, si bien era de clase media como √©l, proven√≠a de una familia socialmente m√°s elevada. Al finalizar los 50, la pareja hab√≠a formado su n√ļcleo: cinco hijos. Luego, una gran cantidad de nietos y ahora bisnietos.

La vida de ambos, sin embargo, cambió drásticamente a partir de 1973 cuando los fantasmas comenzaron a rondar a los Pinochet-Hiriart.

Primero, seg√ļn ha trascendido, fue la figura del asesinado comandante en Jefe, el general Carlos Prats, el que atemoriz√≥ a la pareja, a tal punto que los Pinochet nunca se sintieron c√≥modos en la casa que ocupan los jefes de la rama castrense -all√≠ en la elegante avenida Presidente Err√°zuriz- y que les toc√≥ usar cuando el segundo del mando fue nombrado por Allende como titular del Ej√©rcito.

Pinochet llegó al cargo precedido de otra muerte, la del general René Schneider, quien perdió la vida cuando un comando de Patria y Libertad trató de secuestrarlo para evitar que Salvador Allende fuera ratificado por el Congreso como el ganador de las elecciones del 4 de septiembre de 1970.

Luego, ya en el gobierno, dos ex ministros de la Unidad Popular, que en vida tuvieron relación con Pinochet murieron por acciones represivas desencadenas tras el golpe de Estado: José Tohá y Orlando Letelier.

Lo propio ocurri√≥ con tres de las figuras m√°s populares que, en alg√ļn momento, tuvo el gobierno militar: el ministro del Interior, general Oscar Bonilla, muerto en un extra√Īo accidente en helic√≥ptero; el alcalde de Santiago, Patricio Mekis, quien cay√≥ al apoyarse en un balc√≥n y el intendente de la Regi√≥n Metropolitana, Carol Urz√ļa, asesinado por un comando del MIR en agosto de 1984.

Otro tanto pas√≥ con el jefe de Inteligencia del Ej√©rcito, el general Lutz, quien falleci√≥ en extra√Īas circunstancias.

Dos de los civiles más emblemáticos del régimen y cercanos a Pinochet, Miguel Kast y Jaime Guzmán, perdieron la vida en situaciones diversas, uno de cáncer y otro bajo las balas del FPMR, pero ambos en forma trágica y cuando eran muy jóvenes.

En 1986, cuando Pinochet fue emboscado por un comando del mismo grupo que atent√≥ contra Guzm√°n, salv√≥ ileso pero en el ataque perdieron la vida cinco de sus guardaespaldas. Otro Pinochet, el nieto del general de nombre Rodrigo, tampoco sufri√≥ rasgu√Īo alguno dentro del Mercedes que fue sometido a fuego de guerra. Pinochet, supersticioso, no descart√≥ que la virgen haya evitado su muerte y mostr√≥, incluso, su supuesta imagen en uno de los vidrios astillados del auto blindado. El general retirado, adem√°s, no se desprende de un anillo de oro con una piedra rojo sangre -correspondiente a su signo zodiacal, Sagitario- como tampoco deja de usar una perla para la buena suerte en su corbata. A pesar de ello no ha podido evitar la desgracia.

Hace unos días otra nieta del ex gobernante, María José Martínez Pinochet, hija de Jacqueline y del diplomático Guillermo Martínez Spikin, sufrió un accidente en Osorno y en el mismo perdió la vida el hijo del senador de la UDI, Carlos Cariola, el novio de la joven por más de un lustro.

De los cuatro hombres que se tomaron el poder el 11 de septiembre de 1973, formando la Junta Militar, s√≥lo Augusto Pinochet contin√ļa con vida, el resto -Gustavo Leigh, Jos√© Toribio Merino y C√©sar Mendoza Dur√°n-, ya han fallecido. Tambi√©n muri√≥ Humberto Gordon, jefe de la CNI y miembro de la junta de comandantes durante la dictadura.

¬ŅKarma o no karma?

Al clan Pinochet, en general, la vida no le ha sido fácil. No sólo porque Augusto junior tenga un pasar económico complicado y la familia le da la espalda en este momento, sino porque sus escándalos financieros han motivado páginas y páginas de los medios de comunicación.

A los casos Pinocheques e ISE, donde tambi√©n se vincul√≥ a Luc√≠a Pinochet, se suman la inestabilidad sentimental de la mayor√≠a de sus miembros. La propia hija mayor tiene cinco matrimonios, Augusto dos y Jacqueline tres, √©sta √ļltima se acaba de separar de su marido Iv√°n Noguera. Ver√≥nica estuvo casada con Julio Ponce Lerou quien, a juicio de la periodista Mar√≠a Olivia Monckeberg en el libro El Saqueo, ¬ęera un se√Īor sin nada y se transform√≥ en uno de los tipos m√°s ricos de Chile¬Ľ.

¬ęLos manejos de Julio Ponce -escribi√≥ Monckeberg- pasaron todos los l√≠mites, lo que gatill√≥ que respondiera ante tribunales, que de todas formas no eran tan independientes en esa √©poca. Lo cierto es que Pinochet se vio en la obligaci√≥n de pedirle la renuncia en agosto de 1983. De aqu√≠ pas√≥ un tiempo hasta que en 1987 reapareci√≥ junto a la privatizaci√≥n de Soquimich, cuyo control pas√≥ a manos de la sociedad Pampa calichera, cuya propiedad le pertenece¬Ľ.

Pero eso no es todo. Marco Antonio, en los 70, seg√ļn diversos textos publicados protagoniz√≥ sendos accidentes donde las v√≠ctimas fueron sus acompa√Īantes.

En el libro La delgada L√≠nea Blanca de los periodista Rodrigo de Castro y Juan Gasparini, tomando los antecedentes ya entregados por Hern√°n Millas en La Familia Militar, se sostiene que ¬ęde los cinco hijos de Pinochet, el joven Marco Antonio provoc√≥ m√°s de un desvelo a la familia. `Este ni√Īo a√ļn no logra sentar cabeza’, fue durante a√Īos una de las frases recurrentes de do√Īa Luc√≠a. En 1975, antes de cumplir los dos a√Īos del golpe militar, Marco Antonio se vio envuelto en un accidente automovil√≠stico que cost√≥ la vida a su acompa√Īante, la joven Natalia Ducci Valenzuela. Aunque los padres de ella hab√≠an quedado de ir a recogerla a una fiesta, Marco Antonio insisti√≥ en acompa√Īarla personalmente a su casa.

El choque tuvo lugar en una de las arterias principales del barrio alto de Santiago. Llov√≠a a raudales. Pocos vieron qu√© estaba ocurriendo. Agentes de la DINA acudieron r√°pidamente a la escena. En pocos minutos se llevaron al joven Pinochet, levemente herido, y el auto accidentado. Horas m√°s tarde, en la madrugada, los desesperados padres de Natalia encontraron su cad√°ver sumergido en una alcantarilla. La joven hab√≠a sido arrojada fuera del auto en el accidente y abandonada¬Ľ.

Algunos meses despu√©s otra joven, amiga del hijo de Pinochet, sufrir√≠a esta suerte de maldici√≥n del entorno del clan cuando, acompa√Īando a Marco Antonio en su moto, sufri√≥ un accidente que la dej√≥ al borde de la muerte. Su nombre: Francisca Guzm√°n Riesco.

Otro que se cruz√≥ circunstancialmente con los Pinochet fue Raimundo Barros Ram√≠rez, funcionario diplom√°tico, que se desempe√Īaba como c√≥nsul de Chile en Los Angeles cuando Augusto junior traslad√≥ sus negocios a EEUU. Por diferencias con el primog√©nito, que hasta el d√≠a de hoy no han podido ser establecidas, Barros fue alejado de su cargo en la ciudad norteamericana y trasladado a Panam√°.

Allí, en lo que se argumentó fue un rapto de locura del guardia que cuidaba la embajada chilena, fue asesinado a balazos cuando su mujer esperaba su segundo hijo y llevaba seis meses de embarazo. Para la familia de Barros, sin embargo, quedaron muchas dudas sobre las reales causas de la muerte del diplomático.

¬ŅSer√° el karma del padre? Eso mismo le preguntaron a Augusto hijo en la revista digital Zonaimpacto y respondi√≥: ¬ęQu√© palabra m√°s linda √©sa que est√°n usando ahora. El karma puede ser negativo o positivo… la verdad de las cosas es que para m√≠ no es ning√ļn karma. Para nada. Si yo creo que tengo la condici√≥n de ser hijo de un famoso y que todos sufrimos de las mismas cosas. Adem√°s estamos en un segundo plano¬Ľ.

Los dos hijos, Augusto y Marco Antonio, vistieron uniforme pero debieron abandonar por asuntos ajenos a su voluntad. Al mayor lo aplast√≥ un cami√≥n blindado y le quebr√≥ la clav√≠cula. Seg√ļn el general Pinochet, ¬ęqued√≥ con los nervios de la columna destruidos, lo que le inmovilizaba los brazos y la piernas¬Ľ, pero ¬ętuvo suerte¬Ľ, dijo.

El menor debi√≥ abandonar la Fuerza A√©rea por problemas en la vista. Tampoco sus hijas pudieron ejercer sus respectivas profesiones. La mayor, incluso, ahora est√° buscando en el Valle del Elqui la tranquilidad que no ha podido hallar en la capital. Jacqueline, por su parte, nunca pudo resolver los conflictos con su primer marido, con quien tuvo varios hijos, a los cuales les fue prohibido durante mucho tiempo visitar a su padre. Reci√©n despu√©s de 20 a√Īos le levant√≥ el veto.

De Augusto, el mayor de los hombres, poco se sabe en estos días. Tras sus incursiones en negocios fallidos y el intento de juntar dineros en Miami, la familia parece haberse desentendido de él.

La propia Luc√≠a confes√≥ a El Periodista que ¬ęnunca¬Ľ han sido muy unidos y que la detenci√≥n de su padre en Londres hab√≠a provocado un quiebre ¬ęporque tuvimos posiciones radicalmente distintas, eso hizo que la familia se separara, vivimos una crisis y se dividi√≥ la familia. En los momentos dif√≠ciles es cuando afloran las personalidades reales de cada uno¬Ľ, sostuvo. No s√≥lo se alejaron de Augusto, tambi√©n hubo un distanciamiento con Jacqueline.

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* Publicado en el n√ļmero 44, Domingo 14 de septiembre de 2003.

www.elperiodista.cl/newtenberg/1477/article

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