Dic 21 2021
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Opini贸n

La necesidad de una democracia multidimensional

Celebrar y reflexionar son dos acciones que no suelen ir apareadas. La celebraci贸n supone un logro, aunque tan solo sea la satisfacci贸n de algo bien hecho, mientras que la reflexi贸n acompa帽a por lo general al fracaso o al error. Mucho m谩s en t茅rminos pol铆ticos, ya que no es la euforia del triunfo sino la derrota, la que invita con m谩s fuerza a meditar en profundidad sobre las corrientes que subyacen a la escena externa de cada acontecimiento.

Sin embargo, el v茅rtigo de los tiempos coloca a los desaf铆os por venir casi en simultaneidad con las glorias del presente, por lo que bien vale agregar a las alegr铆as devenidas de objetivos alcanzados el an谩lisis de posibles horizontes.Celebraci贸n Orgullo Gay: Las 10 mejores paradas del mundo

Previo a ello, cabe preguntarse si verdaderamente hay algo para celebrar en medio de una espantosa pandemia, una cada vez m谩s acentuada desigualdad, un agudo deterioro medioambiental o la persistencia de la discriminaci贸n y la violencia en sus distintas modalidades.

La respuesta es que s铆, ya que la ampliaci贸n de la conciencia social sobre la necesidad de transformar estas situaciones es un elemento central para su realizaci贸n. Acaso no exista unanimidad o comprensi贸n plena sobre los factores que motivan el agravamiento de las condiciones de vida, pero la movilizaci贸n social por alternativas de cambio es a todas luces cada vez m谩s fuerte y decidida.

Celebraci贸n de triunfos pol铆ticos

Durante este a帽o, el importante e inesperado triunfo de un maestro rural en las elecciones peruanas junto al resonante 茅xito de Xiomara Castro en Honduras, constituyen dos conquistas claras del pueblo llano frente a la dictadura de oligarqu铆as locales instaladas con el benepl谩cito de la estrategia geopol铆tica de dominancia de los Estados Unidos.

Del mismo modo, la victoria de un amplio movimiento popular en Chile sobre el intento de restauraci贸n del fascismo pinochetista es el broche de oro con el que se cierra el a帽o electoral.

Tan solo pervive cierta pena por el rev茅s sufrido por el representante de la Revoluci贸n Ciudadana en Ecuador frente al poder de la banca, acontecimiento en cuyo desenlace la persecuci贸n pol铆tica, la desinformaci贸n intencional y la injerencia externa fueron agentes decisivos del desenlace.

Junto a estos momentos clave hubo tambi茅n otras coyunturas relevantes en las urnas, como la contundente pero tambi茅n controvertida reelecci贸n de Ortega en Nicaragua, la masiva superioridad de las fuerzas bolivarianas en las elecciones regionales de Venezuela y el lamentable avance opositor en las legislativas de Argentina.

Relevantes han sido tambi茅n la independencia de Barbados del todav铆a presente colonialismo brit谩nico en el Caribe, el extendido Paro Nacional en Colombia, las movilizaciones en cientos de ciudades en Brasil y las muestras de fortaleza popular frente a los embates reaccionarios en Bolivia y Cuba.

A nivel general es destacable el protagonismo de una nueva generaci贸n, de las mujeres y de m煤ltiples movimientos sociales como actores decididos a hacer frente a una plutocracia de hombres encanecidos, representantes de una forma pol铆tica encallecida.

En el marco de una crisis sist茅mica de proporciones terminales y ante esta innovadora 鈥渞ebeli贸n de las masas鈥 de rostro joven y femenino, pero tambi茅n plurinacional, territorial, de fuerte sentido ecologista y contrario a toda forma de discriminaci贸n, los poderes establecidos se defienden con diversas estratagemas, como la reconversi贸n verde y digital del capitalismo o las opciones anacr贸nicas y ultraconservadoras.

En s铆ntesis, el mundo nuevo ya est谩 apareciendo y los monstruos ya no son los del claroscuro gramsciano, sino la resistencia manifiesta del viejo poder que se niega a ceder.

Reflexi贸n sobre el poder

La alegr铆a es, en estas circunstancias, por haber impedido en varios lugares que ese viejo poder de facto tenga tambi茅n las riendas formales del Estado como simple extensi贸n de sus apetencias de acumulaci贸n y preservaci贸n de privilegios.

A煤n as铆, queda claro que el mero poder ejecutivo gubernamental no garantiza en lo m谩s m铆nimo la efectiva gobernabilidad y la posibilidad de acometer los programas favorables a las demandas populares.

Por ello es preciso identificar las fuentes desde donde emana el poder obstructivo para ir logrando desactivar su influencia.

Sin duda que, sin ser su instancia 煤ltima, el poder act煤a de manera manifiesta sobre distintos resortes institucionales para ejercer su capacidad de veto. Entre 茅stos, se encuentran los textos constitucionales, las leyes y la cooptaci贸n de sus int茅rpretes, el herm茅tico enclave judicial sobre el cual el pueblo no tiene (salvo honrosas excepciones) poder electivo alguno.

Del mismo modo, los medios de prensa de propiedad concentrada construyen de manera cotidiana y omnipresente los escenarios sobre los cuales se afirman las ambiciones ileg铆timas del poder particular sobre el todo, mientras que diversos cuerpos armados act煤an como cancerberos de ese orden impuesto.

El factor que da consistencia y direcci贸n a ese entramado nefasto es el capital, hoy financiero, multinacional, improductivo y sumamente concentrado, al que debe enrostrarse la responsabilidad primera por el calamitoso estado de cosas.

La necesidad de una democracia multidimensional

En vista de la descripci贸n anterior, la democracia liberal tradicional, que sirvi贸 al ascenso burgu茅s en el siglo XVIII frente al r茅gimen colonial tripartito de las testas coronadas, la aristocracia y el clero, es insuficiente en la actualidad para el crecimiento social.

Por ello no es en absoluto casual que el imperialismo estadounidense, heredero y gestor del poder colonial en manos capitalistas, se identifique con la imposici贸n de ese tipo de democracia, que ni siquiera tiene plena vigencia en su propio pa铆s.

Un nuevo concepto y una nueva pr谩ctica de la democracia debe consolidarse: una democracia multidimensional, que permita que las 铆ntimas estructuras en las que subsiste el impulso concentrador, antipopular y neocolonial puedan tomar otras caracter铆sticas o sencillamente ser suplantadas.

El principal atributo de una democracia multidimensional, real y estructural, es la distribuci贸n equitativa del poder en todas sus instancias, ya sean institucionales, comunicacionales, econ贸micas, de g茅nero o de cualquier otro tipo.

En t茅rminos estrictamente pol铆ticos, es esencial la activa, protag贸nica y permanente participaci贸n popular, en direcci贸n a un autogobierno descentralizado y federativo que contemple paridades de g茅nero y generacionales junto a un aceitado mecanismo electivo y consultivo que permita incidencia efectiva y cumplimiento de los acuerdos tomados.

Es obvio que dicha participaci贸n se ver谩 favorecida por la democratizaci贸n de la instancia econ贸mica, la que mediante rentas universales deber谩 facilitar el reparto de recursos sociales a fin de abandonar una existencia de 鈥渢rabajos forzados鈥.

La internacional del terror medi谩tico 鈥 PUNTO DE VISTA Y PROPUESTAAsimismo, el fortalecimiento de la pluralidad del relato informativo es clave. A ese fin puede concurrir una alianza entre el Estado y el sector comunitario de la comunicaci贸n, -cercano desde sus or铆genes y en su pr谩ctica diaria a las necesidades vitales de la poblaci贸n-, con el objetivo declarado de nivelar el descomunal poder que hoy tienen las corporaciones medi谩ticas sobre la opini贸n p煤blica.

Una fuerte alfabetizaci贸n cr铆tica sobre los entornos digitales y la regulaci贸n de su accionar hoy omn铆modo, ser谩n elementos indispensables para una re-democratizaci贸n de la red internet, inicialmente pensada para facilitar el acceso irrestricto al conocimiento, paradigma ahora jaqueado por el inter茅s mercantil.

En ese contexto de evoluci贸n social, es imaginable el desarme y la desmilitarizaci贸n proporcional y progresiva del mundo como as铆 tambi茅n la disoluci贸n paulatina de fuerzas policiales, cuya pr谩ctica degradada, en vez de proteger la integridad ciudadana, sirve hoy m谩s a la represi贸n de los pobres, los j贸venes, la disidencia pol铆tica, o se encuentra en muchas ocasiones en franca connivencia con sectores delictivos.

Estos son unos pocos ejemplos para ilustrar el concepto de multidimensionalidad democr谩tica, que tienen apenas por objeto convocar a la reflexi贸n y al aporte colectivo sobre modelos futuros de organizaci贸n social.OTRA茙DUCACION: Alfabetizaci贸n: De todos a "una proporci贸n sustancial de los adultos" (ODS)

De acuerdo a esto, el buen desempe帽o de un gobierno 鈥 en especial de un gobierno progresista o revolucionario 鈥 podr谩 ser evaluado a la luz del crecimiento de la democracia en las distintas dimensiones sociales y no solamente en t茅rminos institucionales o de mejor铆a en las condiciones de vida, de por s铆, condici贸n primera e insoslayable.

El desaf铆o es triple

En consecuencia, el desaf铆o de la organizaci贸n social y pol铆tica se convierte en un objetivo triple. Por una parte, acu帽ar la unidad coyuntural necesaria desde la convergencia de la diversidad, para evitar que el poder concentrado local e internacional utilice las poleas de la institucionalidad estatal para beneficio propio y perjuicio general.

Por otro lado, dise帽ar modelos de distribuci贸n del poder en cada 谩mbito. Distribuci贸n que ser谩 m谩s o menos expedita, m谩s o menos radical o progresiva, revolucionaria o progresista, seg煤n la relaci贸n de fuerzas que exista en el momento de su aplicaci贸n. El solo an谩lisis de la historia reciente permite observar con claridad la oportunidad de cada acci贸n, cuya profundidad habitualmente guarda relaci贸n con la magnitud de la crisis sufrida por la poblaci贸n con anterioridad.

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA 鈥 Jardines sin fronterasPor fin y de fundamental importancia, es la transformaci贸n colectiva en el campo de la subjetividad, 聽en el campo de los valores que dan direcci贸n y sentido a la existencia individual y com煤n, aspecto que es crucial para dotar de coherencia y permitir que los cambios que pudieran lograrse en la superficie social, echen ra铆ces duraderas.

Si la posesi贸n, la apropiaci贸n y la negaci贸n de la intenci贸n de otros contin煤an siendo la moneda corriente, dif铆cilmente se pueda aspirar a una sociedad solidaria, colaborativa y de libertad creciente para todas y todos.

Un nuevo sentido de la vida personal y social, tendiente a la humanizaci贸n y a la superaci贸n del dolor y el sufrimiento en nosotros y quienes nos rodean, nos convoca.

 

*Investigador en el Centro Mundial de Estudios Humanistas y comunicador en Pressenza, agencia internacional de noticias con enfoque no violento. Colaborador del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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